El Retrato de Dorian Gray.  Oscar Wilde
Capítulo 8. (Capítulo 8. )
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Era más de mediodía cuando se despertó. Su ayuda de cámara había entrado varias veces de puntillas en la habitación, preguntándose qué hacía dormir hasta tan tarde a su amo. Dorian tocó finalmente la campanilla, y Víctor apareció sin hacer ruido con una taza de té y un montón de cartas en una bandejita de porcelana de Sévres. Luego descorrió las cortinas de satén color oliva, con forro azul irisado, que cubrían las tres altas ventanas de la alcoba.

-El señor ha dormido muy bien esta noche -dijo, sonriendo.

Passava muito do meio-dia quando acordou. Já várias vezes o criado entrara sorrateiramente no quarto, pé ante pé, para ver se ele estava acordado, magicando por que motivo o seu jovem patrão estaria a dormir até tão tarde.

Ouviu finalmente tocar a campainha. Victor entrou no quarto de mansinho, levando uma chávena de chá e uma rima de cartas sobre um pequeno tabuleiro de antiga porcelana de Sèvres, e afastou as cortinas de cetim cor de azeitona, forradas de um azul cintilante, que cobriam as três altas janelas.

-¿Qué hora es, Víctor? -preguntó Dorian, todavía medio despierto.

- Vejo que monsieur dormiu bem esta manhã - disse ele, sorrindo.

-La una y cuarto, señor.

- Que horas são, Victor? - perguntou Dorian Gray, ainda sonolento.

¡Qué tarde ya! Se sentó en la cama y, después de tomar unos sorbos de té, se ocupó del correo. Una de las cartas era de lord Henry, y la habían traído a mano por la mañana. Dorian vaciló un momento y luego terminó por apartarla. Las demás las abrió distraídamente. Contenían la usual colección de tarjetas, invitaciones para cenar, entradas para exposiciones privadas, programas de conciertos con fines benéficos y otras cosas parecidas que llueven todas las mañanas sobre los jóvenes de la buena sociedad durante la temporada. Había también una factura considerable por un juego de utensilios de aseo Luis XV de plata repujada, factura que Dorian no se había atrevido aún a reexpedir a sus tutores, personas extraordinariamente chapadas a la antigua, incapaces de comprender que vivimos en una época en la que ciertas cosas innecesarias son nuestras únicas necesidades; también encontró varias comunicaciones, redactadas en términos muy corteses, de los prestamistas de Jermyn Street, ofreciéndose a adelantarle cualquier cantidad de dinero sin molestas esperas y a unas tasas de interés sumamente razonables.

- Uma hora e um quarto, Monsieur.

Tão tarde! Sentou-se na cama e, depois de uns goles de chá, pegou nas cartas. Uma era de Lord Henry e tinha sido entregue em mão essa manhã. Hesitou um instante, depois pô-la de lado. Abriu as outras com indiferença. Continham a habitual colecção de cartões, convites para jantar, bilhetes para exposições privadas, programas de concertos de caridade, e outras coisas do género, que chovem todas as manhãs sobre os jovens da alta sociedade durante a temporada. Havia ainda uma factura bastante avultada, referente a um conjunto de toucador Luís XV - com embutidos de prata, e que ainda não se atrevera a enviar aos seus tutores, pessoas extremamente antiquadas que não se apercebiam que vivemos numa época em que as coisas inúteis são as nossas únicas necessidades, havia várias mensagens, redigidas com a máxima cortesia, dos agiotas de Jermon Street, que se ofereciam a adiantar a quantia desejada em qualquer momento e a juros extremamente razoáveis.

Al cabo de unos diez minutos Dorian se levantó y, echándose por los hombros una lujosa bata de lana de Cachemira con bordados en seda, entró en el cuarto de baño con suelo de ónice. El agua fresca lo despejó después de las muchas horas de sueño. Parecía haber olvidado lo sucedido el día anterior. Una vaga sensación de haber participado en alguna extraña tragedia se le pasó por la cabeza una o dos veces, pero con la irrealidad de un sueño.

Uns dez minutos depois, levantou-se e, envolvendo-se num roupão de caxemira de lã lavrado a seda, passou à casa de banho de pavimento de ónix. A água fria refrescou-o depois de um sono tão prolongado. Parecia haver esquecido tudo o que se passara consigo. Assaltou-o uma ou duas vezes a vaga sensação de ter participado numa estranha tragédia mas tudo isso envolvido pela atmosfera irreal de um sonho.

En cuanto se hubo vestido, entró en la biblioteca y se sentó a tomar un ligero desayuno francés, servido sobre una mesita redonda, próxima a la ventana abierta. Hacía un día maravilloso. El aire tibio parecía cargado de especias. Una abeja entró por la ventana y zumbó alrededor del cuenco color azul con motivos de dragones que, lleno de rosas amarillas, tenía delante. Dorian se sintió perfectamente feliz.

Assim que se vestiu, passou à biblioteca para tomar um ligeiro pequeno-almoço à francesa, que havia sido servido numa pequena mesa redonda próximo da janela aberta. Estava um dia excepcional. O ar tépido parecia impregnado de especiarias. Uma abelha voou para dentro da sala e zumbiu em redor da taça dragão azul cheia de rosas amarelas, que se encontrava à sua frente. Sentia-se completamente feliz.

De repente, o olhar incidiu no biombo que havia colocado em frente do retrato, e estremeceu.

De repente, su mirada se posó sobre el biombo situado delante del retrato y se estremeció.

- Muito frio, Monsieur? - perguntou-lhe o criado, servindo uma omeleta. - Fecho a janela?

Dorian abanou a cabeça.

-¿El señor tiene frío? -preguntó el ayuda de cámara, colocando una tortilla sobre la mesita-. ¿Cierro la ventana?

- Não tenho frio - disse num murmúrio.

Dorian negó con un movimiento de cabeza.

-No tengo frío -murmuró.

¿Era cierto todo lo que recordaba? ¿Había cambiado de verdad el retrato? ¿O le había hecho ver su imaginación una expresión malvada donde sólo había un gesto alegre? Era imposible que un lienzo cambiara. Absurdo. Sería una excelente historia que contarle a Basil algún día. Le haría sonreír.

Era mesmo verdade? Havia sido real a alteração do retrato? Ou fora apenas a sua imaginação que o levara a ver uma expressão de maldade onde havia uma expressão de alegria? Certamente que uma tela pintada não podia mudar! Era absurdo. Ora aí estava uma bela história para contar um dia a Basil, e que o havia de fazer sorrir.

Sin embargo, ¡qué preciso era el recuerdo! Primero en la confusa penumbra y luego en el luminoso amanecer, había visto el toque de crueldad en los labios contraídos. Casi temió que llegara el momento en que el criado abandonase la biblioteca. Sabía que cuando se quedara solo tendría que examinar el retrato. Le daba miedo enfrentarse con la certeza. Cuando, después de traer el café y los cigarrillos, Víctor se volvió para marcharse, Dorian sintió un absurdo deseo de decirle que se quedara. Mientras la puerta se cerraba tras él, lo llamó. Víctor se detuvo, esperando instrucciones. Dorian se lo quedó mirando unos instantes.

E, mesmo assim, como era nítida a lembrança de tudo o que se passara! Primeiro, na obscuridade da penumbra, e depois à luz clara do amanhecer, vira o ricto de crueldade nos lábios contorcidos. Quase temia que o criado abandonasse a sala. Sabia que, logo que ficasse só, não resistia e examinaria o retrato. Temia a certeza. Quando o criado, após ter trazido o café e os cigarros, se voltou para sair, sentiu uma vontade irresistível de lhe dizer que ficasse. No mesmo instante em que a porta se fechava, chamou-o de novo.

O homem parou, aguardando ordens.

Dorian olhou-o por um breve instante.

- Não estou em casa para ninguém, Victor - disse-Lhe, dando um suspiro.

O criado fez uma vénia e retirou-se.

-No estoy para nadie -dijo, acompañando las palabras con un suspiro.

Víctor hizo una inclinación de cabeza y desapareció.

Dorian se alzó entonces de la mesa, encendió un cigarrillo y se dejó caer sobre un diván extraordinariamente cómodo, situado delante del biombo. El biombo era antiguo, de cuero español dorado, estampado con un dibujo Luis XIV demasiado florido. Dorian lo examinó con curiosidad, preguntándose si habría ocultado ya alguna vez el secreto de una vida.

Então, Dorian ergueu-se da mesa, acendeu um cigarro e estendeu-se num sofá sumptuosamente almofadado que estava de frente para o biombo. O biombo era antigo, de couro dourado de Espanha, gravado e lavrado com motivos Luís XIV- um tanto floreados. Examinou-o com alguma curiosidade, interrogando-se se alguma vez teria ocultado o segredo da vida de um homem.

¿Debía realmente apartarlo, después de todo? ¿Por qué no dejarlo donde estaba? ¿De qué servía conocer la verdad? Si resultaba cierto, era terrible. Si no, ¿por qué preocuparse? Pero, ¿y si, por alguna fatalidad o una casualidad aún más terrible, otros ojos hubieran mirado detrás del biombo, comprobando el horrible cambio? ¿Qué haría si se presentara Basil Hallward y pidiese contemplar el cuadro? Era seguro que Basil acabaría por hacer una cosa así. No; tenía que examinar el retrato, y hacerlo de inmediato. Cualquier cosa mejor que aquella espantosa duda.

Afinal, deveria desviá-lo para o lado? E por que não havía de o deixar onde estava? De que valia saber? Se aquilo era verdade, era terrível. Se não era verdade, porquê preocupar-se? Mas o que aconteceria se, por um acaso do destino ou uma fatalidade, outros olhos que não os seus espreitassem por detrás do biombo e vissem a medonha transformação? Que faria se Basil Hallward viesse pedir-lhe para ver o seu quadro? De certeza que Basil Lhe iria pedir isso.

Não, aquilo tinha de ser examinado, e imediatamente. Fosse o que fosse seria preferível àquela dúvida atroz.

Levantou-se e fechou à chave as duas portas. Pelo menos estaria só quando enfrentasse a máscara da sua vergonha. Afastou então o biombo e ficou frente a frente consigo mesmo. Era absolutamente verdade. O retrato tinha mudado.

Se levantó y cerró las dos puertas con llave. Al menos estaría solo mientras contemplaba la máscara de su vergüenza. Luego apartó el biombo y se vio cara a cara. Era totalmente cierto. El retrato había cambiado.

Como después recordaría con frecuencia, y siempre con notable asombro, se encontró mirando al retrato con un sentimiento que era casi de curiosidad científica. Que aquel cambio hubiera podido producirse le resultaba increíble. Y, sin embargo, era un hecho. ¿Existía alguna sutil afinidad entre los átomos químicos, que se convertían en forma y color sobre el lienzo, y el alma que habitaba en el interior de su cuerpo? ¿Podría ser que lo que el alma pensaba, lo hicieran realidad? ¿Que dieran consistencia a lo que él soñaba? ¿O había alguna otra razón, más terrible? Se estremeció, sintió miedo y, volviendo al diván, se tumbó en él, contemplando el retrato sobrecogido de horror.

Como muitas vezes se havia de lembrar mais tarde, e sempre com profundo espanto, começou por fixar o retrato com um interesse quase científico. Afigurava-se-lhe incrível que tal mudança tivesse ocorrido. E, todavia, era um facto irrefutável. Haveria alguma misteriosa afinidade entre os átomos químicos que assumiam forma e cor na tela e a alma que dentro de si existia? Seria possível que eles tivessem a percepção de tudo o que a alma pensava? Que dessem realidade ao que ela sonhava? Ou existiria outra razão mais terrível ainda? Estremeceu, atemorizado, e voltou a estender-se no sofá, fitando o retrato numa náusea de horror.

Comprendió, sin embargo, que el cuadro había hecho algo por él. Le había permitido comprender lo injusto, lo cruel que había sido con Sibyl Vane. No era demasiado tarde para reparar aquel mal. Aún podía ser su esposa. El amor egoísta e irreal que había sentido daría paso a un sentimiento más elevado, se transformaría en una pasión más noble, y el retrato pintado por Basil Hallward sería su guía para toda la vida, sería para él lo que la santidad es para algunos, la conciencia para otros y el temor de Dios para todos. Existían narcóticos para el remordimiento, drogas que acallaban el sentido moral y lo hacían dormir. Pero allí delante tenía un símbolo visible de la degradación del pecado. Una prueba incontestable de la ruina que los hombres provocan en su alma.

Uma coisa, porém, reconhecia que o retrato fizera por ele. Levara-o a aperceber-se de quão injusto e cruel fora para com Sibyl Vane. Ainda estava a tempo de reparar o mal que fizera. Ela ainda podia ser sua esposa. O amor irreal e egoísta que sentira antes submeter-se-ia a uma influência superior, transformar-se-ia numa paixão mais nobre, e o seu retrato pintado por Basil Hallward servir-lhe-ia de guia ao longo da vida, seria para si o que as coisas sagradas são para algumas pessoas, e o que a consciência é para outras, e o que o temor a Deus é para todos nós. Havia narcóticos para o remorso, havia drogas para fazerem adormecer os princípios morais. Mas ele tinha sempre presente um símbolo visível da degradação do pecado, um sinal imperecível da ruína que os homens infligiam às suas almas.

Sonaron las tres de la tarde, las cuatro, y la media hora dejó oír su doble carillón, pero Dorian Gray no se movió. Trataba de reunir los hilos escarlata de la vida y de tejerlos siguiendo un modelo; encontrar un camino, perdido como estaba en un laberinto de pasiones desatadas. No sabía qué hacer, ni qué pensar.

Bateram as três horas, e as quatro, e soou a dupla badalada da meia hora, sem que, entretanto, Dorian Gray esboçasse qualquer movimento. Procurava juntar os fios escarlates da sua vida e entrelaçá-los, encontrar o caminho no labirinto sanguíneo de paixões em que se perdia. Não sabia o que fazer, nem o que pensar. Por fim, dirigiu-se para a mesa e escreveu uma carta apaixonada à rapariga que amara, a suplicar-Lhe que lhe perdoasse, e acusando-se de estar louco. Encheu páginas e páginas de veementes protestos de arrependimento e de palavras, ainda mais veementes, expressando a sua mágoa. A auto-recriminação é um luxo.

Finalmente, volvió a la mesa y escribió una carta ardiente a la muchacha a la que había amado, implorando su perdón y acusándose de demencia. Llenó cuartilla tras cuartilla con atormentadas palabras de pesar y otras aún más patéticas de dolor. Existe la voluptuosidad del autorreproche. Cuando nos culpamos sentimos que nadie más tiene derecho a hacerlo. Es la confesión, no el sacerdote, lo que nos da la absolución. Cuando Dorian terminó la carta sintió que había sido perdonado.

Quando nos autocensuramos, temos a sensação de que mais ninguém tem o direito de nos censurar. É a confissão, e não o sacerdote, que nos dá a absolvição. Depois de ter terminado a carta, Dorian sentiu-se perdoado.

De repente bateram à porta, e ouviu do outro lado a voz de Lord Henry.

De repente, llamaron a la puerta, y oyó la voz de lord Henry en el exterior.

- Meu rapaz, preciso de o ver. Deixe-me entrar imediatamente. Não suporto que se enclausure assim.

-Dorian, amigo mío. He de verte. Déjame entrar ahora mismo. Es inaceptable que te encierres de esta manera. Al principio no contestó, inmovilizado por completo. Pero los golpes en la puerta continuaron, haciéndose más insistentes. Sí, era mejor dejar entrar a lord Henry y explicarle la nueva vida que había decidido llevar, reñir con él si era necesario hacerlo, alejarse de él si la separación era inevitable.

A princípio não deu resposta alguma, e permaneceu em absoluto silêncio. As pancadas na porta continuavam, tornando-se cada vez mais fortes.

Bem, era preferível deixar entrar Lord Henry, e explicar-lhe a nova vida que ia levar, e discutir com ele se fosse necessário discutir, e separarem-se se a separação fosse inevitável. Levantou-se lesto, ocultou apressadamente o retrato com o biombo e abriu a porta.

Poniéndose en pie de un salto, se apresuró a correr el biombo para que ocultara el cuadro, y luego procedió a abrir la puerta.

- Lamento muito o que aconteceu, Dorian - disse Lord Henry, ao entrar. - Mas não pense muito no assunto.

- Está a referir-se a Sibyl Vane? - perguntou o rapaz.

-Siento mucho todo lo que ha pasado, Dorian -dijo lord Henry al entrar-. Pero no debes pensar demasiado en ello.

-¿Te refieres a Sibyl Vane? -preguntó el joven.

- Claro que estou - respondeu Lord Henry, afundando-se numa poltrona e descalçando vagarosamente as luvas amarelas. - De um certo ponto de vista, é horrível, mas você não teve culpa. Foi ter com ela ao camarim quando a peça terminou?

-Sí, por supuesto -respondió lord Henry, dejándose caer en una silla y quitándose lentamente los guantes amarillos-. Es horrible, desde cierto punto de vista, pero tú no tienes la culpa. Dime, ¿fuiste a verla después de que terminara la obra?

-Sí.

- Fui.

- Eu tinha a certeza. E fez-lhe alguma cena?

- Fui brutal, Harry, absolutamente brutal. Mas já passou. Não lamento nada do que aconteceu. Ensinou-me a conhecer-me melhor.

-Estaba convencido de que había sido así. ¿Le hiciste una escena?

-Fui brutal, Harry, terriblemente brutal. Pero ahora todo está resuelto. No siento lo que ha sucedido.

- Ah, Dorian, muito me alegra saber que encara as coisas dessa maneira! Receava vir encontrá-lo num poço de remorsos, a arrancar esse seu lindo cabelo anelado.

Me ha enseñado a conocerme mejor.

-¡Ah, Dorian, cómo me alegro que te lo tomes de esa manera! Temía encontrarte hundido en el remordimiento y mesándote esos cabellos tuyos tan agradables.

-He superado todo eso -dijo Dorian, moviendo la cabeza y sonriendo-. Ahora soy totalmente feliz. Sé lo que es la conciencia, para empezar. No es lo que me dijiste que era. Es lo más divino que hay en nosotros. No te burles, Harry, no vuelvas a hacerlo..., al menos, delante de mí. Quiero ser bueno. No soporto la idea de la fealdad de mi alma.

- Ultrapassei já tudo isso - disse Dorian, abanando a cabeça e sorrindo. - Sinto-me agora completamente feliz. Em primeiro lugar, sei o que é a consciência. Não é nada daquilo que você me dizia. É a coisa mais sublime que existe dentro de nós. Não seja sarcástico a respeito disto, Harry, nunca mais, pelo menos, não o seja na minha presença. Quero ser bom. Não suporto a ideia de possuir uma alma hedionda.

- Ora aqui temos um encantador fundamento artístico para a ética, Dorian! Os meus parabéns. E pode saber-se como vai começar?

-¡Una encantadora base artística para la ética, Dorian! Te felicito por ello. Pero, ¿cómo te propones empezar?

- Casando com Sibyl Vane.

-Casándome con Sibyl Vane.

- Casar com Sibyl Vane! - exclamou Lord Henry, pondo-se de pé e fitando-o, profundamente estupefacto - Mas, meu caro Dorian...

-¡Casándote con Sibyl Vane! -exclamó lord Henry, poniéndose en pie y contemplándolo con infinito asombro-. Pero, mi querido Dorian...

- Sim, Harry, já sei o que me vai dizer. Certamente coisas horríveis acerca do casamento. Não diga.

-Sí, Harry, sé lo que me vas a decir. Algo terrible sobre el matrimonio. No lo digas. No me vuelvas a decir cosas como ésas. Hace dos días le pedí a Sibyl que se casara conmigo. No voy a faltar a mi palabra.

Nem sequer volte a dizer-me as coisas do costume. Há dois dias pedi a Sibyl que casasse comigo. Não vou faltar à minha palavra.

Ela tem de ser minha esposa!

- Sua esposa! Mas, Dorian. Não recebeu a minha carta?

¡Será mi esposa! -¿Tu esposa...? ¿No has recibido mi carta? Te he escrito esta mañana, y te envié la nota con mi criado.

Escrevi-lha esta manhã e mandei-a pelo meu criado.

-¿Tu carta? Ah, sí, ya recuerdo. No la he leído aún, Harry. Temía que hubiera en ella algo que me disgustara. Cortas la vida en pedazos con tus epigramas.

- A sua carta? Ah, sim, já me lembro. Ainda não a li, Harry. Receei que tivesse alguma coisa de que não gostasse.

Você retalha a vida em pedacinhos com o seus epigramas.

- Então você não sabe nada?

-Entonces, ¿no sabes nada?

- Que quer dizer com isso?

-¿Qué quieres decir?

Lord Henry cruzó la habitación y, sentándose junto a Dorian Gray, le tomó las dos manos, apretándoselas mucho.

Lord Henry atravessou a sala e, sentando-se junto de Dorian Gray, pegou-Lhe nas mãos e apertou-as com força.

- Dorian - disse então -, a minha carta... não se assuste.

-Dorian... -dijo-, mi carta..., no te asustes..., era para decirte que Sibyl Vane ha muerto.

era para lhe comunicar que Sibyl Vane morreu.

Un grito de dolor escapó de los labios del muchacho, que se puso en pie bruscamente, liberando sus manos de la presión de lord Henry.

Um brado de dor irrompeu dos lábios do rapaz, que se levantou de um salto, retirando violentamente as mãos das de Lord Henry.

-¡Muerta! ¡Sibyl muerta! ¡No es verdad! ¡Es una mentira espantosa! ¿Cómo te atreves a decir una cosa así?

- Morreu! Sibyl morreu! Não é verdade! É uma mentira monstruosa! Como ousa dizer tal coisa?

-Es completamente cierto, Dorian -dijo lord Henry, con gran seriedad-. Lo encontrarás en todos los periódicos de la mañana. Te he escrito para pedirte que no recibieras a nadie hasta que yo llegara. Habrá una investigación, por supuesto, pero no debes verte mezclado en ella. En París, cosas como ésa ponen de moda a un hombre. Pero en Londres la gente tiene muchos prejuicios. Aquí es impensable debutar con un escándalo. Eso hay que reservarlo para dar interés a la vejez. Imagino que en el teatro no saben cómo te llamas. Si es así no hay ningún problema. ¿Te vio alguien dirigirte hacia su camerino? Eso es importante.

Dorian tardó unos instantes en contestar. Estaba aturdido por el horror.

- É realmente verdade, Dorian - disse Lord Henry, gravemente. - Vem publicado em todos os matutinos. Escrevi a pedir-Lhe que não recebesse ninguém antes de eu chegar.

Evidentemente que vai haver um inquérito, e é preciso que você não esteja envolvido. Estas coisas dão prestígio a um homem em Paris. Mas em Londres, as pessoas têm tantos preconceitos.

Aqui, nunca devemos fazer a nossa estreia na sociedade com um escândalo. Devíamos deixar isso de reserva para dar algum interesse à nossa velhice. Bem, não conhecem o seu nome no teatro, creio. Se assim for, não há problema. Alguém o viu a dirigir-se para o camarim dela? Este é um ponto importante. Durante álguns instantes, Dorian não respondeu. Ficara aturdido pelo horror da notícia. Por fim, balbuciou numa voz abafada.

-¿Has hablado de una investigación? -tartamudeó finalmente con voz ahogada-. ¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso Sibyl...? ¡Es superior a mis fuerzas, Harry! Pero habla pronto. Cuéntamelo todo inmediatamente.

- Harry, você falou em inquérito? O que quis dizer com isso?

Será que Sibyl?... Oh, Harry, não posso suportar tal ideia...

Mas não demore. Conte-me tudo imediatamente.

-Estoy convencido de que no ha sido un accidente, aunque hay que conseguir qué la opinión pública lo vea de esa manera. Parece que cuando salía del teatro con su madre, alrededor de las doce y media más o menos, dijo que había olvidado algo en el piso de arriba. Esperaron algún tiempo por ella, pero no regresó. Finalmente la encontraron muerta, tumbada en el suelo de su camerino. Había tragado algo por equivocación, alguna cosa terrible que usan en los teatros. No sé qué era, pero tenía ácido prúsico o carbonato de plomo. Imagino que era ácido prúsico, porque parece haber muerto instantáneamente.

- Não duvido de que não se tratou de um acidente, Dorian, embora seja essa a versão destinada ao público. Segundo consta, quando ela ia a sair do teatro com a mãe, era aproximadamente meia-noite e meia, disse que se esquecera de uma coisa. Esperaram algum tempo, mas ela não regressou. Acabaram por encontrá-la morta no chão do camarim. Tinha engolido qualquer coisa por engano, uma dessas coisas horríveis que usam no teatro. Não sei o que era, mas continha ácido prússico ou alvaiade. Eu diria que era ácido prússico, pois parece que teve morte instantânea.

- Harry, Harry, que coisa horrível! - exclamou o rapaz.

-¡Qué cosa tan atroz, Harry! -exclamó el muchacho. -Sí, verdaderamente trágica, desde luego, pero tú no debes verte mezclado en ello. He visto en el Standard que tenía diecisiete años. Yo la hubiera creído aún más joven. ¡Tenía tal aspecto de niña y parecía una actriz con tan poca experiencia! Dorian, no debes permitir que este asunto te altere los nervios. Cenarás conmigo y luego nos pasaremos por la ópera. Esta noche canta la Patti y estará allí todo el mundo. Puedes venir al palco de mi hermana. Irá con unas amigas muy elegantes.

- Sim, realmente é muito trágico, mas você não deve deixar-se envolver. Sei pelo Standard que ela tinha dezassete anos. Supunha que fosse ainda mais nova. Tinha um ar tão infantil e parecia saber tão pouco da arte de representar. Dorian, não deixe que isto lhe afecte os nervos. Tem de vir jantar comigo, e a seguir vamos à Ópera. Esta noite canta a Patti e vai lá estar toda a gente. Você pode ir até ao camarote da minha irmã. Ela vai ter por companhia umas mulheres muito elegantes.

-De manera que he asesinado a Sibyl Vane -dijo Dorian Gray, hablando a medias consigo mismo-; como si le hubiera cortado el cuello con un cuchillo. Pero no por ello las rosas son menos hermosas. Ni los pájaros cantan con menos alegría en mi jardín. Y esta noche cenaré contigo, y luego iremos a la ópera y supongo que acabaremos la velada en algún otro sitio. ¡Qué extraordinariamente dramática es la vida!

Si todo esto lo hubiera leído en un libro, Harry, creo que me habría hecho llorar. Sin embargo, ahora que ha sucedido de verdad, y que me ha sucedido a mí, parece demasiado prodigioso para derramar lágrimas.

- Então fui eu quem matou Sibyl Vane - disse Dorian Gray, como que falando consigo mesmo -, e foi tão verdade como se Lhe tivesse golpeado com uma faca a delicada garganta. No entanto, as rosas não deixam de ser menos belas por causa disso. As aves continuam a cantar alegremente no meu jardim. E esta noite devo jantar consigo, e depois vou à Ópera, e acabo por ir cear em qualquer sítio, suponho. Que extraordinariamente dramática é a vida! Se tivesse lido isto num livro, Harry, creio que teria chorado. Não sei porquê, mas agora que aconteceu de facto, e comigo, parece espantoso demais para me provocar lágrimas: Aqui tem a primeira carta de amor apaixonada que escrevi na minha vida. Como é estranho que a minha primeira carta de amor apaixonada fosse dirigida a uma rapariga morta.

Aquí está la primera carta de amor apasionada que he escrito en mi vida. Es bien extraño que mi primera carta de amor esté dirigida a una muchacha muerta. ¿Tienen sentimientos, me pregunto, esos blancos seres silenciosos a los que llamamos los muertos? ¿Puede Sibyl sentir, entender o escuchar? ¡Ah, Harry, cómo la amaba hace muy poco! Pero ahora me parece que han pasado años. Lo era todo para mí. Luego llegó aquella noche horrible, ¿ayer?, en la que actuó tan espantosamente mal y en la que casi se me rompió el corazón. Me lo explicó todo. Era terriblemente patético. Pero no me conmovió en lo más mínimo. Me pareció una persona superficial. Aunque luego ha sucedido algo que me ha dado miedo. No puedo decirte qué, pero ha sido terrible. Y decidí volver con Sibyl. Comprendí que me había portado mal con ella. Y ahora está muerta. ¡Dios del cielo, Harry! ¿Qué voy a hacer? No sabes en qué peligro me encuentro, y no hay nada que pueda mantenerme en el camino recto. Sibyl lo hubiera conseguido. No tenía derecho a quitarse la vida. Se ha portado de una manera muy egoísta.

Será que esses seres brancos e silenciosos a que chamamos mortos podem sentir? Sibyl! Poderá sentir, saber ou ouvir? Oh, Harry, como eu a amava! Tenho a sensação de que se passou há anos. Ela era tudo para mim. Depois aconteceu aquela noite fatídica. foi realmente apenas na noite passada?. em que ela representou tão mal, que o meu coração ficou quase destroçado. Ela deu-me todas as justificações.

Foi uma cena terrivelmente patética. Mas não me comovi nem um pouco. Achei-a fútil. Aconteceu então, de repente, uma coisa que me atemorizou. Não lhe posso dizer o que foi, mas foi algo terrível. Eu disse que voltaria para ela, sentia que procedera mal. E agora ela está morta. Meu Deus! Meu Deus! Harry, que hei-de fazer? Você ignora o perigo em que me encontro, e não há nada que me possa valer. Ela tê-lo-ia feito. Não tinha o direito de se matar. Foi um acto de egoísmo.

-Mi querido Dorian -respondió lord Henry, sacando un cigarrillo de la pitillera y luego un estuche para cerillas con baño de oro-, la única manera de que una mujer reforme a un hombre es aburriéndolo tan completamente que pierda todo interés por la vida. Si te hubieras casado con esa chica, habrías sido muy desgraciado. Por supuesto la hubieras tratado amablemente. Siempre se puede ser amable con las personas que no nos importan nada. Pero habría descubierto enseguida que sólo sentías indiferencia por ella. Y cuando una mujer descubre eso de su marido, o empieza a vestirse muy mal o lleva sombreros muy elegantes que tiene que pagar el marido de otra mujer. Y no hablo del faux pas social, que habría sido lamentable, y que, por supuesto, yo no hubiera permitido, pero te aseguro que, de todos modos, el asunto habría sido un fracaso de principio a fin.

- Meu caro Dorian - respondeu Lord Henry, tirando um cigarro da cigarreira e puxando de uma fosforeira dourada -, a única maneira de uma mulher poder alguma vez regenerar um homem consiste em aborrecê-lo tanto, que ele perde todo o interesse que possa ter pela vida. Você seria um desgraçado se tivesse casado com essa rapariga. É certo que teria sido atencioso para com ela. Podemos ser sempre atenciosos com as pessoas por quem não nos interessamos. Mas em pouco tempo ela haveria de chegar à conclusão de que você Lhe era completamente indiferente.

E quando uma mulher chega a essa conclusão a respeito do marido, ou se torna pavorosamente desmazelada, ou passa a usar toucas muito elegantes pagas pelo marido de outra mulher. Nem sequer falo do erro social, que teria sido humilhante, e que, evidentemente, eu não teria permitido.

Mas pode ter a certeza de que tudo isso teria sido um completo fracasso.

-Imagino que sí -murmuró el muchacho, paseando por la habitación, horriblemente pálido-. Pero pensaba que era mi deber. No es culpa mía que esta espantosa tragedia me impida actuar correctamente.

- Creio que sim - murmurou o rapaz, passeando nervosamente pela sala, horrivelmente pálido. - Mas pensei que esse era o meu dever. Não tenho culpa de que esta terrível tragédia me tenha impedido de fazer o que era correcto.

Recuerdo que en una ocasión dijiste que existe una fatalidad ligada a las buenas resoluciones, y es que siempre se hacen demasiado tarde. Las mías desde luego.

Recordo-me de me ter dito uma vez que há uma fatalidade nas boas resoluções: são tomadas sempre demasiado tarde. As minhas foram-no, de certeza.

-Las buenas resoluciones son intentos inútiles de modificar leyes científicas. No tienen otro origen que la vanidad. Y el resultado es absolutamente nulo. De cuando en cuando nos proporcionan algunas de esas suntuosas emociones estériles que tienen cierto encanto para los débiles. Eso es lo mejor que se puede decir de ellas. Son cheques que hay que cobrar en una cuenta sin fondos.

- As boas resoluções são sempre tentativas inúteis para se interferir nas leis científicas. Na sua origem está a pura vaidade. O seu resultado é um zero absoluto. Dão-nos, uma vez ou outra, algumas daquelas estéreis emoções voluptuosas que para os fracos têm um certo encanto. É tudo o que se pode dizer delas. São apenas cheques que passamos sobre um banco onde não temos conta aberta.

-Harry -exclamó Dorian Gray, acercándose y sentándose a su lado-, ¿por qué no siento esta tragedia con la intensidad que quisiera? No creo que me falte corazón. ¿Qué opinas tú?

- Harry - exclamou Dorian Gray, aproximando-se dele e sentando-se a seu lado -, por que será que não consigo sentir esta tragédia tão profundamente como quero? Não me considero desumano. Acha que sou?

-Has hecho demasiadas tonterías durante los últimos quince días para que se te pueda acusar de eso, Dorian -respondió lord Henry, con su dulce sonrisa melancólica.

El muchacho frunció el ceño.

- Os disparates que fez nestas duas últimas semanas foram tantos que nem tem direito a esse atributo - respondeu Lord Henry, com o seu sorriso doce e melancólico.

-No me gusta esa explicación, Harry -replicó-, pero me alegra que no me juzgues sin corazón. No es verdad. Sé que lo tengo. Y sin embargo he de reconocer que lo que ha sucedido no me afecta como debiera. Me parece sencillamente un final estupendo para una obra maravillosa. Tiene la belleza terrible de una tragedia griega, una tragedia en la que he tenido un papel muy destacado, pero que no me ha dejado heridas.

O rapaz franziu o sobrolho.

- Não me agrada essa explicação, Harry - retorquiu ele -, mas agrada-me saber que não me considera desumano. Não sou nada disso: Sei que não sou. Porém, sou obrigado a admitir que isto que aconteceu não me afecta como deveria. Vejo-o como um final fantástico de uma peça fantástica. Possui toda a terrível beleza de uma tragédia grega, uma tragédia em que desempenhei um papel importante, mas da qual saí incólume.

-Es un caso interesante -dijo lord Henry, que encontraba un placer sutil enjugar con el egoísmo inconsciente de su joven amigo-; un caso sumamente interesante. Creo que la verdadera explicación es ésta: sucede con frecuencia que las tragedias reales de la vida ocurren de una manera tan poco artística que nos hieren por lo crudo de su violencia, por su absoluta incoherencia, su absurda ausencia de significado, su completa falta de estilo. Nos afectan como lo hace la vulgaridad. Sólo nos producen una impresión de fuerza bruta, y nos rebelamos contra eso. A veces, sin embargo, cruza nuestras vidas una tragedia que posee elementos de belleza artística. Si esos elementos de belleza son reales, todo el conjunto apela a nuestro sentido del efecto dramático. De repente descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O que somos más bien las dos cosas. Nos observamos, y el mero asombro del espectáculo nos seduce. En el caso presente, ¿qué es lo que ha sucedido en realidad?

- É uma questão interessante - disse Lord Henry, que tinha um singular prazer em tirar proveito do egotismo inconsciente do rapaz -, uma questão extremamente importante. Imagino que a verdadeira explicação é a seguinte.

Sucede frequentemente que as tragédias da vida real ocorrem de um modo tão pouco artístico que somos afectados pela sua violência brutal, absoluta incoerência, absurda carência de significado e total falta de estilo. Afectam-nos exactamente do mesmo modo que a grosseria. Transmitem-nos uma mera sensação de força bruta, pelo que nos sentimos revoltados. Por vezes, porém, surge na nossa vida uma tragédia que possui elementos artísticos de beleza. Se esses elementos de beleza são reais, todo o dramatismo acaba por apelar para o nosso sentido de efeito dramático.

Alguien se ha matado por amor tuyo. Me gustaría haber tenido alguna vez una experiencia semejante. Me hubiera hecho enamorarme del amor para el resto de mi vida. Las personas que me han adorado (no han sido muchas, pero sí algunas), siempre han insistido en seguir viviendo después de que yo dejase de quererlas y ellas dejaran de quererme a mí. Se han vuelto corpulentas y tediosas, y cuando me encuentro con ellas se lanzan inmediatamente a los recuerdos. ¡Ah, esa terrible memoria de las mujeres! ¡Qué cosa más espantosa! ¡Y qué total estancamiento intelectual revela! Se deben absorberlos colores de la vida, pero nunca recordar los detalles. Los detalles siempre son vulgares.

-He de sembrar amapolas en el jardín -suspiró Dorian.

De súbito, damo-nos conta de que já não somos os actores, mas sim os espectadores da peça. Melhor dizendo, somos uma coisa e outra. Observamo-nos a nós mesmos, e ficamos subjugados pelo fascínio do espectáculo. No caso em questão, o que é que aconteceu realmente? Uma pessoa suicidou-se porque... o amava. Eu desejaria ter passado por uma experiência semelhante. Deixar-me-ia apaixonado pelo amor para o resto da vida. As pessoas que me adoraram... não foram muitas, mas ainda houve algumas. persistiram sempre em continuar a viver, mesmo muito depois de ter deixado de interessar-me por elas, ou de elas já não se interessarem por mim. Tornaram-se corpulentas e fastidiosas, e quando as encontro apenas manifestam interesse pelas recordações do passado. Que memória tremenda a de uma mulher! É uma coisa medonha. E como revela uma absoluta estagnação intelectual! Devemos absorver o colorido da vida, mas não recordar os detalhes. Os detalhes são sempre vulgares.

-No hace falta -replicó su amigo-. La vida siempre distribuye amapolas a manos llenas. Por supuesto, de cuando en cuando las cosas se alargan. En una ocasión no llevé más que violetas durante toda una temporada, a manera de luto artístico por una historia de amor que no acababa de morir. A la larga, terminó por hacerlo. No recuerdo ya qué fue lo que la mató. Probablemente, su propuesta de sacrificar por mí el mundo entero. Ése es siempre un momento terrible. Le llena a uno con el terror de la eternidad.

- Tenho de semear papoilas no meu jardim - disse Dorian, com um suspiro.

- Não há necessidade - retorquiu o companheiro. - A vida traz sempre papoilas nas mãos. É certo que, de vez em quando, as coisas tendem a prolongar-se. Uma ocasião houve em que usei sempre violetas na lapela durante toda uma temporada, como forma de luto artístico por uma aventura que não morria. No entanto, acabou por morrer. Esqueci o que a matou. Acho que foi porque ela se propôs sacrificar o mundo inteiro pela minha pessoa. É sempre um momento terrível esse. Ficamos dominados pelo terror da eternidade...

Pues bien, ¿querrás creerlo?, la semana pasada, en casa de lady Hampshire, me encontré cenando junto a la dama de quien te hablo, e insistió en revisar toda la historia, en desenterrar el pasado y en remover el futuro. Yo había sepultado mi amor bajo un lecho de asfódelos. Ella lo sacó de nuevo a la luz, asegurándome que había destrozado su vida. Me veo obligado a señalar que procedió a devorar una cena copiosísima, de manera que no sentí la menor ansiedad. Pero, ¡qué falta de buen gusto la suya! El único encanto del pasado es que es el pasado. Pero las mujeres nunca se enteran de que ha caído el telón.

Bem, parece inacreditável, mas uma semana atrás, num jantar em casa de Lady Hampshire, encontrei-me sentado ao lado da senhora em questão, que insistia em reviver o nosso caso, desenterrando o passado e revolvendo o futuro. Eu enterrara o meu caso de amor num canteiro de asfódelos. Pois ela desenterrou-o, e afiançou-me que eu lhe estragara a vida. Devo dizer que ela devorou um enorme jantar, por isso não senti a mínima preocupação. Mas que falta de gosto o seu! O único encanto do passado é o de ser passado.

Siempre quieren un sexto acto, y tan pronto como la obra pierde interés, sugieren continuarla. Si se las dejara salirse con la suya, todas las comedias tendrían un final trágico, y todas las tragedias culminarían en farsa. Son encantadoramente artificiales, pero carecen de sentido artístico. Tú has tenido más suerte que yo. Te aseguro que ninguna de las mujeres que he conocido hubiera hecho por mí lo que Sibyl Vane ha hecho por ti. Las mujeres ordinarias se consuelan siempre. Algunas se lanzan a los colores sentimentales. Nunca te fíes de una mujer que se viste de malva, cualquiera que sea su edad, o de una mujer de más de treinta y cinco aficionada a las cintas de color rosa. Eso siempre quiere decir que tienen un pasado. Otras se consuelan descubriendo de repente las excelentes cualidades de sus maridos. Hacen ostentación en tus narices de su felicidad conyugal, como si fuera el más fascinante de los pecados.

Algunas se consuelan con la religión, cuyos misterios tienen todo el encanto de un coqueteo, según me dijo una mujer en cierta ocasión; y lo comprendo perfectamente. Además, nada le hace a uno tan vanidoso como que lo acusen de pecador. La conciencia nos vuelve egoístas a todos. Sí; son innumerables los consuelos que las mujeres encuentran en la vida moderna. Y, de hecho, no he mencionado aún el más importante.

-¿Cuál es, Harry? -preguntó el muchacho distraídamente.

Mas as mulheres nunca sabem quando termina o espectáculo. Querem sempre um Sexto acto, e assim que termina completamente o interesse da peça pretendem que ela continue. Se lhes fizéssemos a vontade, toda a comédia teria um final trágico e toda a tragédia culminaria numa farsa. São encantadoramente artificiais, mas não possuem sentido artístico. Você é mais afortunado do que eu. Posso afiançar-lhe, Dorian, que nenhuma das mulheres que conheci teria feito por mim o que Sibyl Vane fez por si. As mulheres banais acabam sempre por se consolar. Há as que começam a interessar-se por cores sentimentais. Nunca confie numa mulher que se vista de lilás, seja ela de que idade for, nem numa mulher com mais de trinta e cinco anos que goste de fitas cor-de-rosa. Significa sempre que elas têm um passado turbulento. Outras sentem-se muito consoladas ao descobrirem de repente as boas qualidades dos maridos. Exibem a sua felicidade conjugal mesmo em frente do nosso nariz, como se fosse o mais fascinante dos pecados. Algumas acham consolo na religião. Os seus mistérios têm todo o encanto de um namoro, segundo me disse uma vez uma mulher, e consigo compreender isso perfeitamente. Além disso, não há nada que nos envaideça mais do que chamarem-nos pecadores. A consciência faz de todos nós uns egotistas. De facto, não têm fim os consolos que as mulheres costumam achar na vida moderna. Ah, não cheguei a mencionar o mais importante.

-Oh, el consuelo más evidente. El que consiste en apoderarse del admirador de otra cuando se pierde al propio. En la buena sociedad eso siempre rehabilita a una mujer. Pero, realmente, Dorian, ¡qué diferente debía de ser Sibyl Vane de las mujeres que conocemos de ordinario! Hay algo que me parece muy hermoso acerca de su muerte. Me alegro de vivir en un siglo en el que ocurren tales maravillas. Le hacen creer a uno en la realidad de cosas con las que todos jugamos, como romanticismo, pasión y amor.

-Yo he sido horriblemente cruel con ella. Lo estás olvidando.

- Qual, Harry? - perguntou o rapaz, de modo apático.

- Ora, o consolo óbvio. Roubar o admirador a outra, quando se perde o próprio. Na boa sociedade, isso reabilita sempre uma mulher. Mas realmente, Dorian, como Sibyl Vane deve ter sido diferente de todas as mulheres que habitualmente conhecemos! Encontro uma certa beleza na sua morte. Gosto de viver num século em que acontecem prodígios como este. Levam-nos a acreditar na realidade das coisas com que todos nós costumamos divertir-nos, como a aventura, a paixão e o amor.

-Mucho me temo que las mujeres aprecian la crueldad, la crueldad pura y simple, más que ninguna otra cosa. Tienen instintos maravillosamente primitivos. Las hemos emancipado, pero siguen siendo esclavas en busca de dueño. Les encanta que las dominen. Estoy seguro de que estuviste espléndido. No te he visto nunca enfadado de verdad, aunque me imagino el aspecto tan delicioso que tenías. Y, después de todo, anteayer me dijiste algo que me pareció entonces puramente caprichoso, pero que ahora considero absolutamente cierto y que encierra la clave de todo lo sucedido.

-¿Qué fue eso, Harry?

-Me dijiste que para ti Sibyl Vane representaba a todas las heroínas novelescas; que una noche era Desdémona y otra Julieta; que si moría como Julieta, volvía a la vida como Imogen.

- Fui de uma tremenda crueldade com ela, e você esquece-se disso.

- Infelizmente as mulheres apreciam a crueldade, a pura crueldade, mais que tudo. Têm instintos espantosamente primitivos. Nós emancipámo-las, mas, mesmo assim, continuam a ser escravas à procura dos seus senhores. Adoram ser dominadas. Tenho a certeza de que você foi magnífico. Nunca o vi realmente zangado, mas posso imaginar que deve ter sido encantador. E, no fim de contas, anteontem você disse-me uma coisa que no momento me parecera pura fantasia, mas que vejo agora ser absolutamente verdade e explicar tudo isto.

- E o que foi, Harry?

-Nunca resucitará ya -murmuró el muchacho, escondiendo la cara entre las manos.

- Disse-me que Sibyl Vane representava para si todas as heroínas românticas, que uma noite era Desdémona, e na outra era Ofélia, que se morresse como Julieta ressuscitaria como Imogénia.

-No, nunca más. Ha interpretado su último papel. Pero debes pensar en esa muerte solitaria en un camerino de oropel como un extraño pasaje espeluznante de una tragedia jacobea, como una maravillosa escena de Webster, de Ford, o de Cyril Tourneur. Esa muchacha nunca ha vivido realmente, de manera que tampoco ha muerto de verdad. Para ti, al menos, siempre ha sido un sueño, un fantasma que revoloteaba por las obras de Shakespeare y las hacía más encantadoras con su presencia, un caramillo con el que la música de Shakespeare sonaba mejor y más alegre. En el momento en que tocó la vida real, desapareció el encanto, la vida la echó a perder, y Sibyl murió. Lleva duelo por Ofelia, si quieres.

- Agora jamais ressuscitará - observou o rapaz num sussurro, mergulhando a cara entre as mãos.

- De facto, jamais ressuscitará. Ela representou o seu último papel. Mas você deve pensar nessa morte solitária num camarim de mau gosto como um estranho fragmento sinistro de uma peça jacobina, ou uma cena magnífica de Webster, ou de Ford, ou de Cyril Tourneur. A rapariga nunca teve vida real, por isso a sua morte nunca foi real.

Cúbrete la cabeza con cenizas porque Cordelia ha sido estrangulada. Clama contra el cielo porque ha muerto la hija de Brabantio. Pero no malgastes tus lágrimas por Sibyl Vane. Era menos real que todas ellas.

Hubo un momento de silencio. La tarde se oscurecía en la biblioteca. Mudas, y con pies de plata, las sombras del jardín entraron en la casa. Los colores desaparecieron cansadamente de los objetos.

Pelo menos para você, ela foi sempre um sonho, uma visão que passou como uma sombra pelas peças de Shakespeare e que as deixou mais belas com a sua presença, um junco que entoava com mais doçura e júbilo a música de Shakespeare. Assim que entrou na vida real, destruiu-a e a vida destruiu-a a ela, por isso morreu. Chore por Ofélia, se quiser. Cubra a cabeça de cinzas porque Cordélia foi estrangulada. Clame aos céus porque a filha de Brabâncio morreu. Mas não desperdice as suas lágrimas com Sibyl Vane. Era menos real do que todas elas.

Después de algún tiempo Dorian Gray alzó los ojos. -Me has explicado a mí mismo, Harry -murmuró, con algo parecido a un suspiro de alivio-. Aunque sentía lo que has dicho, me daba miedo, y no era capaz de decírmelo. ¡Qué bien me conoces! Pero no vamos a hablar más de lo sucedido. Ha sido una experiencia maravillosa. Eso es todo. Me pregunto si la vida aún me reserva alguna otra cosa tan extraordinaria.

-La vida te lo reserva todo, Dorian. No hay nada que no seas capaz de hacer, con tu maravillosa belleza.

-Pero supongamos, Harry, que me volviera ojeroso y viejo y me llenara de arrugas. ¿Qué sucedería entonces?

Fez-se silêncio. O crepúsculo adensava-se na sala. Silenciosas, e com seus pés argênteos, iam entrando as sombras vindas do jardim. As cores das coisas esmaeciam lentamente.

Algum tempo depois, Dorian Gray ergueu a cabeça.

- Você explicou-me a mim próprio - murmurou, como que suspirando de alívio. - Eu sentia tudo o que acabou de dizer, mas, não sei porquê, tinha medo e não conseguia expressá-lo a mim mesmo. Conhece-me tão bem! Mas não havemos de voltar a falar no que aconteceu. Foi uma experiência maravilhosa, e apenas isso. Será que a vida me reserva ainda coisas tão maravilhosas?

-Ah -dijo lord Henry, poniéndose en pie para marcharse-, en ese caso, mi querido Dorian, tendrías que luchar por tus victorias. De momento, se te arrojan a los pies. No; tienes que seguir siendo como eres.

- A vida reserva-lhe tudo, Dorian. Não há nada que você, com a sua extraordinária beleza, não possa fazer.

- Mas, Harry, suponha que fico macilento, velho e cheio de rugas? E então?

Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y que piensa demasiado para ser hermosa. No podemos pasarnos sin ti. Y ahora más vale que te vistas y vayamos en coche al club. Ya nos hemos retrasado bastante.

-Creo que me reuniré contigo en la ópera. Estoy demasiado cansado para comer nada. ¿Cuál es el número del palco de tu hermana?

- Ah, então - disse Lord Henry, levantando-se para se retirar -, então, meu caro Dorian, teria de se bater para alcançar as suas vitórias. Por enquanto, elas vêm ter consigo. Ora, o importante é que conserve a sua beleza. Vivemos numa época sem sabedoria por tanto ler, e sem beleza por tanto pensar. Não podemos passar sem você. E agora é melhor ir vestir-se, e seguirmos para o clube. Já estamos bastante atrasados.

-Veintisiete, me parece. Está en el primer piso. Encontrarás su nombre en la puerta. Pero lamento que no cenes conmigo.

- Acho que vou ter consigo à Ópera, Harry. Estou demasiado cansado para comer seja o que for. Qual é o número do camarote de sua irmã?

-No me siento capaz -dijo Dorian distraídamente-, aunque te estoy terriblemente agradecido por todo lo que me has dicho. Eres sin duda mi mejor amigo. Nadie me ha entendido nunca como tú.

- O vinte e sete, creio. Fica na primeira ordem. Poderá ver o nome dela na porta. Mas tenho muita pena que não venha jantar.

-Sólo estamos al comienzo de nuestra amistad -respondió lord Henry, estrechándole la mano-. Hasta luego. Te veré antes de las nueve y media, espero. No te olvides de que canta la Patti.

- Não me sinto com forças - disse Dorian, languidamente. Mas fico-lhe muito grato por tudo o que me disse. É sem dúvida o meu melhor amigo. Jamais alguém me compreendeu como você.

Cuando se cerró la puerta de la biblioteca, Dorian Gray tocó la campanilla y pocos minutos después apareció Víctor con las lámparas y bajó los estores. Dorian esperó con impaciencia a que se fuera. Tuvo la impresión de que tardaba un tiempo infinito en cada gesto.

- Estamos ainda no começo da nossa amizade, Dorian respondeu Lord Henry, apertando-lhe a mão. - Adeus. Espero vê-lo antes das nove e meia. Lembre-se, a Patti canta esta noite.

Quando ele fechou a porta após ter saído, Dorian Gray tocou a campainha, e, poucos minutos depois, Victor apareceu com as luzes e baixou os estores.

Tan pronto como se hubo marchado, corrió hacia el biombo, retirándolo. No; no se había producido ningún nuevo cambio. El retrato había recibido antes que él la noticia de la muerte de Sibyl. Era consciente de los sucesos de la vida a medida que se producían. La disoluta crueldad que desfiguraba las delicadas líneas de la boca había aparecido, sin duda, en el momento mismo en que la muchacha bebió el veneno, fuera el que fuese. ¿O era indiferente a los resultados? ¿Simplemente se enteraba de lo que sucedía en el interior del alma? No sabría decirlo, pero no perdía la esperanza de que algún día pudiera ver cómo el cambio tenía lugar delante de sus ojos, estremeciéndose al tiempo que lo deseaba.

Dorian esperava impacientemente que ele se fosse embora. O homem parecia demorar um tempo interminável com tudo o que fazia.

Logo que o criado saiu, precipitou-se para o biombo e afastou-o. Não, o retrato não sofrera outra alteração. Recebera a notícia da morte de Sibyl Vane antes de ele próprio ter tido conhecimento. Apercebia-se dos acontecimentos da vida no momento em que ocorriam. A crueldade perversa que desfigurava os traços delicados da boca aparecera, sem dúvida, no momento exacto em que a rapariga bebera o veneno. Ou não o afectavam as consequências? Tomaria conhecimento apenas do que se passava na alma? Ele interrogava-se, e esperava um dia ver a transformação no retrato realizar-se diante dos seus olhos, mas estremecia só de o desejar.

¡Pobre Sibyl! ¡Qué romántico había sido todo! ¡Cuántas veces había fingido en el escenario la muerte que había terminado por tocarla, llevándosela consigo! ¿Cómo habría interpretado aquella última y terrible escena? ¿Lo habría maldecido mientras moría? No; había muerto de amor por él, y el amor sería su sacramento a partir de entonces. Sibyl lo había expiado todo con el sacrificio de su vida. No pensaría más en lo que le había hecho sufrir, en aquella horrible noche en el teatro. Cuando pensara en ella, la vería como una maravillosa figura trágica enviada al escenario del mundo para mostrar la suprema realidad del amor. ¿Una maravillosa figura trágica? Los ojos se le llenaron de lágrimas al recordar su aspecto infantil, su atractiva y fantasiosa manera de ser y su tímida gracia palpitante. Apartó apresuradamente aquellos recuerdos y volvió a mirar el cuadro.

Pobre Sibyl! Que estranho romance de amor o seu! Foram tantas as vezes que simulara a morte no palco. Depois foi tocada pela própria Morte, que a levou consigo. Como teria representado a terrível e última cena? Tê-lo-ia amaldiçoado ao morrer? Não, morrera por amor, e agora o amor passaria a ser para ele um sacramento. Ela tudo resgatara, ao sacrificar a própria vida. E ele deixaria de pensar em tudo o que a fizera sofrer naquela horrível noite no teatro. Quando pensasse nela, vê-la-ia como maraVilhosa e trágica personagem enviada ao palco do mundo para revelar a realidade suprema do Amor. Maravilhosa e trágica personagem? Vieram-Lhe lágrimas aos olhos ao recordar o seu ar infantil, os seus cativantes caprichos e a sua tímida graciosidade. Limpou-as rapidamente e olhou de novo o retrato.

Comprendió que había llegado de verdad el momento de elegir. ¿O acaso la elección ya estaba hecha?

Sí; la vida había decidido por él; la vida y su infinita curiosidad personal sobre la vida. Eterna juventud, pasión infinita, sutiles y secretos placeres, violentas alegrías y pecados aún más violentos; no quería prescindir de nada. El retrato cargaría con el peso de la vergüenza; eso era todo.

Sentiu que chegara o momento de fazer uma opção. Ou seria que a sua opção já havia sido feita? Na verdade, a vida decidira por ele. a vida, e a sua inesgotável curiosidade acerca da vida. Eterna juventude, paixão ilimitada, subtis e secretos prazeres, desvairados deleites, pecados ainda mais desvairados. tudo isso seria seu. O retrato é que suportaria o peso da sua vergonha.

Un sentimiento de dolor le invadió al pensar en la profanación que aguardaba al hermoso rostro del retrato. En una ocasión, en adolescente burla de Narciso, había besado, o fingido besar, aquellos labios pintados que ahora le sonreían tan cruelmente. Día tras día había permanecido delante del retrato, maravillándose de su belleza, casi -le parecía a veces- enamorado de él. ¿Cambiaría ahora cada vez que cediera a algún capricho? ¿Iba a convertirse en un objeto monstruoso y repugnante, que habría de esconderse en una habitación cerrada con llave, lejos de la luz del sol que con tanta frecuencia había convertido en oro deslumbrante la ondulada maravilla de sus cabellos? ¡Qué perspectiva tan terrible!

Invadiu-o uma sensação dolorosa, quando pensou na profanação que estava reservada ao belo rosto do quadro. Uma vez, num infantil arremedo de Narciso, beijara, ou fingira beijar, aqueles lábios pintados que lhe sorriam agora tão cruelmente. Passara muitas manhãs sentado em frente do retrato, surpreendido pela sua beleza, às vezes quase dela enamorado. Iria mudar a cada variação de humor a que ele se entregasse? Iria transformar-se em algo monstruoso e abominável, que teria de ser escondido num quarto trancado, ou privado da luz do sol que tantas vezes iluminara em reflexos de ouro o ondulado do seu cabelo? Que pena! Que pena!

Por un momento pensó en rezar para que cesara la espantosa comunión que existía entre el cuadro y él.

El cambio se había producido en respuesta a una plegaria; quizás en respuesta a otra volviese a quedar inalterable. Y, sin embargo, ¿quién, que supiera algo sobre la Vida, renunciaría al privilegio de permanecer siempre joven, por fantástica que esa posibilidad pudiera ser o por fatídicas que resultaran las consecuencias? Además, ¿estaba realmente en su mano controlarlo? ¿Había sido una oración la causa del cambio? ¿Podía existir quizá alguna razón científica? Si el pensamiento influía sobre un organismo vivo, ¿no cabía también que ejerciera esa influencia sobre cosas muertas e inorgánicas? Más aún, ¿no era posible que, sin pensamientos ni deseos conscientes, cosas externas a nosotros vibraran en unión con nuestros estados de ánimo y pasiones, átomo llamando a átomo en un secreto amor de extraña afinidad?

Pero poco importaba la razón. Nunca volvería a tentar con una plegaria a ningún terrible poder. Si el retrato tenía que cambiar, cambiaría. Eso era todo. ¿Qué necesidad había de profundizar más?

Por uns momentos pensou em fazer uma prece para que cessasse a terrível afinidade que existia entre ele e o retrato. Transformara-se para dar resposta a uma prece, talvez permanecesse inalterado para atender uma prece. E, todavia, quem é que, conhecedor da Vida, renunciaria à oportunidade de permanecer jovem para sempre, por muito fantástica que ela fosse, ou por muito fatídicas que fossem as consequências daí provenientes? Além disso, o retrato seria realmente dominado pela sua vontade? Fora de facto o desejo formulado que provocara a alteração? Não haveria uma singular explicação científica para tudo isso? Se o pensamento podia exercer influência sobre um organismo vivo, não poderia exercê-la igualmente sobre coisas inertes e inorgânicas? E, mais do que isso, apesar de destituídas de pensamento ou de desejo consciente, não poderiam as coisas exteriores a nós vibrar em uníssono com os nossos caprichos e as nossas paixões, átomo atraindo átomo num secreto amor de estranha afinidade? Mas a explicação não era importante. Ele não tornaria a incitar qualquer terrível poder com um pedido. Se o quadro tivesse que mudar, pois que mudasse. Não havia nada a fazer. Por que havia de examiná-lo tão minuciosamente?

Porque sería un verdadero placer examinar el retrato. Podría así penetrar hasta en los repliegues más secretos de su alma. El retrato se convertiría en el más mágico de los espejos. De la misma manera que le había descubierto su cuerpo, también le revelaría el alma. Y cuando a ese alma le llegara el invierno, él permanecería aún en donde la primavera tiembla, a punto de convertirse en verano. Cuando la sangre desapareciera de su rostro, para dejar una pálida máscara de yeso con ojos de plomo, él conservaría el atractivo de la adolescencia. Ni un átomo de su belleza se marchitaría nunca. Jamás se debilitaría el ritmo de su vida. Como los dioses de los griegos, sería siempre fuerte, veloz y alegre. ¿Qué importaba lo que le sucediera a la imagen coloreada del lienzo? Él estaría a salvo. Eso era lo único que importaba.

Contemplá-lo seria, pois, um verdadeiro prazer. Poderia perscrutá-lo até aos seus mais secretos recantos. Este retrato seria para si o mais mágico de todos os espelhos.

Assim como Lhe revelara o próprio corpo, haveria de revelar-lhe também a alma. E quando o Inverno descesse sobre o retrato, ele estaria ainda onde a Primavera vacila à beira do Verão. Quando o sangue lhe abandonasse o rosto, deixando atrás de si uma lívida máscara de giz com olhos plúmbeos, ele conservaria o encanto da mocidade. Nenhuma flor da sua formosura haveria de murchar. Nem uma única pulsação da sua vida se tornaria mais fraca. Seria como os deuses da antiga Grécia: forte, e ágil, e exuberante. Que importava o que acontecia à imagem colorida da tela? Ele não correria perigo. E isso era o essencial.

Volvió a colocar el biombo en su posición anterior, delante del retrato, sonriendo al hacerlo, y entró en el dormitorio, donde ya le esperaba su ayuda de cámara. Una hora después se encontraba en la ópera, y lord Henry se inclinaba sobre su silla.

Arrastou o biombo novamente para o lugar habitual à frente do retrato, sorrindo ao fazê-lo, e passou ao seu quarto, onde já se encontrava o criado a aguardá-lo. Uma hora depois estava na Ópera, com Lord Henry apoiado na sua cadeira.