El Retrato de Dorian Gray.  Oscar Wilde
Capítulo 8. (Kapitel 8. )
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Era más de mediodía cuando se despertó. Su ayuda de cámara había entrado varias veces de puntillas en la habitación, preguntándose qué hacía dormir hasta tan tarde a su amo. Dorian tocó finalmente la campanilla, y Víctor apareció sin hacer ruido con una taza de té y un montón de cartas en una bandejita de porcelana de Sévres. Luego descorrió las cortinas de satén color oliva, con forro azul irisado, que cubrían las tres altas ventanas de la alcoba.

Spät am Mittag erwachte er erst. Sein Bedienter war ein paarmal auf den Fußspitzen ins Zimmer geschlichen, um zu sehn, ob er auf wäre, und hatte sich gewundert, weshalb sein junger Herr so lange schlief. Schließlich läutete es, und Viktor ging sacht mit einer Tasse Tee und einem Stoß Briefschaften, die auf einem kleinen Tablett aus altem Sèvresporzellan lagen, hinein. Er zog die Vorhänge aus olivfarbenem Atlas mit ihrem flimmernden blauen Futter, die an den drei großen Fenstern hingen, zurück.

-El señor ha dormido muy bien esta noche -dijo, sonriendo.

»Monsieur hat diesen Morgen gut geschlafen,« sagte er lächelnd.

-¿Qué hora es, Víctor? -preguntó Dorian, todavía medio despierto.

»Wieviel Uhr ist es, Viktor?« fragte Dorian Gray schlaftrunken.

-La una y cuarto, señor.

»Viertel zwei Uhr, Monsieur.«

¡Qué tarde ya! Se sentó en la cama y, después de tomar unos sorbos de té, se ocupó del correo. Una de las cartas era de lord Henry, y la habían traído a mano por la mañana. Dorian vaciló un momento y luego terminó por apartarla. Las demás las abrió distraídamente. Contenían la usual colección de tarjetas, invitaciones para cenar, entradas para exposiciones privadas, programas de conciertos con fines benéficos y otras cosas parecidas que llueven todas las mañanas sobre los jóvenes de la buena sociedad durante la temporada. Había también una factura considerable por un juego de utensilios de aseo Luis XV de plata repujada, factura que Dorian no se había atrevido aún a reexpedir a sus tutores, personas extraordinariamente chapadas a la antigua, incapaces de comprender que vivimos en una época en la que ciertas cosas innecesarias son nuestras únicas necesidades; también encontró varias comunicaciones, redactadas en términos muy corteses, de los prestamistas de Jermyn Street, ofreciéndose a adelantarle cualquier cantidad de dinero sin molestas esperas y a unas tasas de interés sumamente razonables.

Wie spät es war! Er richtete sich auf, nahm ein paar Schlucke Tee und sah seine Briefe durch. Einer davon war von Lord Henry und war diesen Morgen von einem Boten gebracht worden. Er schwankte einen Augenblick und legte ihn dann beiseite. Die andern öffnete er mit lässiger Hand. Sie enthielten die üblichen Karten, Einladungen zum Essen, Ausstellungsbillette, Programme für Wohltätigkeitskonzerte und dergleichen, wie sie jungen Herren der Gesellschaft während der Saison jeden Morgen ins Haus schneien. Dann war eine recht hohe Rechnung da für eine in Silber getriebene Waschgarnitur im Stil Louis' XV.; er hatte noch nicht den Mut gehabt, die Rechnung seinen Vormündern zu schicken, die äußerst altmodische Leute waren und nicht einsahen, daß wir in einer Zeit leben, wo unnötige Dinge unsere einzigen Bedürfnisse sind. Und endlich waren einige überaus höflich abgefaßte Zuschriften aus Jermyn Street da, die sich anheischig machten, auf eine Meldung hin sofort jede Summe zu sehr mäßigem Zinsfuß vorzustrecken.

Al cabo de unos diez minutos Dorian se levantó y, echándose por los hombros una lujosa bata de lana de Cachemira con bordados en seda, entró en el cuarto de baño con suelo de ónice. El agua fresca lo despejó después de las muchas horas de sueño. Parecía haber olvidado lo sucedido el día anterior. Una vaga sensación de haber participado en alguna extraña tragedia se le pasó por la cabeza una o dos veces, pero con la irrealidad de un sueño.

Nach etwa zehn Minuten stand er auf, zog einen fein gearbeiteten Schlafrock aus Kaschmirwollstoff, der mit Seidenstickereien geziert war, an und ging in das Badezimmer, dessen Boden mit Onyx belegt war. Das kalte Wasser erfrischte ihn nach dem langen Schlaf. Er schien alles vergessen zu haben, was er erlebt hatte. Ein undeutliches Gefühl, in eine seltsame Tragödie verwickelt gewesen zu sein, kam ihm ein-oder zweimal, aber die Unwirklichkeit eines Traumes lag darüber.

En cuanto se hubo vestido, entró en la biblioteca y se sentó a tomar un ligero desayuno francés, servido sobre una mesita redonda, próxima a la ventana abierta. Hacía un día maravilloso. El aire tibio parecía cargado de especias. Una abeja entró por la ventana y zumbó alrededor del cuenco color azul con motivos de dragones que, lleno de rosas amarillas, tenía delante. Dorian se sintió perfectamente feliz.

Sowie er angezogen war, ging er in das Bücherzimmer und setzte sich zu einem leichten französischen Frühstück, das ihm auf einem runden Tischchen in der Nähe des offenen Fensters serviert worden war. Es war ein herrlicher Tag. Die warme Luft schien mit Wohlgerüchen geladen. Eine Biene flog herein und summte um die Schale aus blauem Drachenporzellan, die mit schwefelgelben Rosen gefüllt vor ihm stand. Er fühlte sich sehr glücklich.

Plötzlich fiel sein Auge auf den Schirm, den er vor das Bild gestellt hatte, und er fuhr zusammen.

»Friert Monsieur?« fragte der Bediente, der eben eine Omelette auf den Tisch gestellt hatte. »Ich werde das Fenster schließen.«

De repente, su mirada se posó sobre el biombo situado delante del retrato y se estremeció.

Dorian schüttelte den Kopf. »Mich friert nicht,« antwortete er.

-¿El señor tiene frío? -preguntó el ayuda de cámara, colocando una tortilla sobre la mesita-. ¿Cierro la ventana?

Dorian negó con un movimiento de cabeza.

-No tengo frío -murmuró.

¿Era cierto todo lo que recordaba? ¿Había cambiado de verdad el retrato? ¿O le había hecho ver su imaginación una expresión malvada donde sólo había un gesto alegre? Era imposible que un lienzo cambiara. Absurdo. Sería una excelente historia que contarle a Basil algún día. Le haría sonreír.

War es denn wahr? Hatte sich das Bild in Wahrheit verändert? Oder war es lediglich seine eigene Phantasie gewesen, die ihm ein böses Aussehen vorgespiegelt hatte, wo nur ein frohes Aussehen war? Eine gemalte Leinwand konnte sich doch wohl nicht verändern? Das war doch Unsinn! Es war eine Geschichte, die er eines Tages Basil erzählen konnte. Er würde darüber lächeln.

Sin embargo, ¡qué preciso era el recuerdo! Primero en la confusa penumbra y luego en el luminoso amanecer, había visto el toque de crueldad en los labios contraídos. Casi temió que llegara el momento en que el criado abandonase la biblioteca. Sabía que cuando se quedara solo tendría que examinar el retrato. Le daba miedo enfrentarse con la certeza. Cuando, después de traer el café y los cigarrillos, Víctor se volvió para marcharse, Dorian sintió un absurdo deseo de decirle que se quedara. Mientras la puerta se cerraba tras él, lo llamó. Víctor se detuvo, esperando instrucciones. Dorian se lo quedó mirando unos instantes.

Und doch, wie lebhaft war seine Erinnerung an alles! Zuerst im schwachen Zwielicht und dann in der strahlenden Morgensonne hatte er den Zug der Grausamkeit um die leicht verzerrten Lippen gesehn. Er fürchtete fast den Augenblick, wo sein Bedienter hinausging. Er wußte, wenn er allein war, mußte er das Bild betrachten. Er hatte Angst vor der Gewißheit. Als der Kaffee und die Zigaretten gebracht worden waren und der Mann sich zum Gehen wandte, spürte er ein wildes Verlangen, ihn zurückzuhalten. Als die Tür sich eben hinter ihm schließen wollte, rief er ihn zurück. Der Mann stand da und wartete auf seine Befehle. Dorian sah ihn einen Augenblick an. »Ich bin für niemand zu Hause, Viktor,« sagte er mit einem Seufzer. Der Mann verbeugte sich und ging.

-No estoy para nadie -dijo, acompañando las palabras con un suspiro.

Víctor hizo una inclinación de cabeza y desapareció.

Dann stand er vom Tisch auf, steckte sich eine Zigarette an und warf sich auf ein Ruhebett mit üppig weichen Kissen, das dem Schirm gegenüberstand. Es war ein alter Wandschirm aus vergoldetem spanischen Leder, in das ein reiches Louis XIV.-Muster gepreßt war. Er sah ihn forschend an und sann, ob dieser Schirm je vorher wohl das Geheimnis eines Menschenlebens verdeckt habe.

Dorian se alzó entonces de la mesa, encendió un cigarrillo y se dejó caer sobre un diván extraordinariamente cómodo, situado delante del biombo. El biombo era antiguo, de cuero español dorado, estampado con un dibujo Luis XIV demasiado florido. Dorian lo examinó con curiosidad, preguntándose si habría ocultado ya alguna vez el secreto de una vida.

¿Debía realmente apartarlo, después de todo? ¿Por qué no dejarlo donde estaba? ¿De qué servía conocer la verdad? Si resultaba cierto, era terrible. Si no, ¿por qué preocuparse? Pero, ¿y si, por alguna fatalidad o una casualidad aún más terrible, otros ojos hubieran mirado detrás del biombo, comprobando el horrible cambio? ¿Qué haría si se presentara Basil Hallward y pidiese contemplar el cuadro? Era seguro que Basil acabaría por hacer una cosa así. No; tenía que examinar el retrato, y hacerlo de inmediato. Cualquier cosa mejor que aquella espantosa duda.

Sollte er ihn überhaupt zur Seite schieben? Warum ihn nicht stehen lassen? Was nützte das Wissen? War die Sache wahr, so war es schrecklich. War sie nicht wahr, warum sich dann beunruhigen? Aber wie, wenn durch irgendein Geschick oder unglücklichen Zufall andere Augen als seine dahinter blickten und die gräßliche Veränderung sahen? Was sollte er tun, wenn Basil Hallward käme und sein eignes Bild sehn wollte? Basil würde sicher den Wunsch äußern. Nein, die Sache mußte untersucht werden, und sofort. Alles war besser als diese entsetzliche Ungewißheit.

Er stand auf und verschloß beide Türen. Wenigstens wollte er allein sein, wenn er auf die Maske seiner Schande blickte. Dann schob er den Schirm beiseite und sah sich von Angesicht zu Angesicht. Es war völlige Wahrheit. Das Bildnis hatte sich verändert.

Se levantó y cerró las dos puertas con llave. Al menos estaría solo mientras contemplaba la máscara de su vergüenza. Luego apartó el biombo y se vio cara a cara. Era totalmente cierto. El retrato había cambiado.

Como después recordaría con frecuencia, y siempre con notable asombro, se encontró mirando al retrato con un sentimiento que era casi de curiosidad científica. Que aquel cambio hubiera podido producirse le resultaba increíble. Y, sin embargo, era un hecho. ¿Existía alguna sutil afinidad entre los átomos químicos, que se convertían en forma y color sobre el lienzo, y el alma que habitaba en el interior de su cuerpo? ¿Podría ser que lo que el alma pensaba, lo hicieran realidad? ¿Que dieran consistencia a lo que él soñaba? ¿O había alguna otra razón, más terrible? Se estremeció, sintió miedo y, volviendo al diván, se tumbó en él, contemplando el retrato sobrecogido de horror.

Er erinnerte sich später oft, und immer mit nicht geringem Staunen, daß er zuerst das Bild mit einer Art fast wissenschaftlichen Interesses in Augenschein nahm. Daß eine solche Veränderung vor sich gegangen sein sollte, schien ihm unglaublich. Und doch war es eine Tatsache. Gab es eine geheime Verwandtschaft zwischen den chemischen Atomen, die sich zu Form und Farbe auf der Leinwand zusammensetzten, und der Seele, die in ihm war? Konnte es sein, daß sie verwirklichten, was diese Seele dachte? – daß sie wahr machten, was sie träumte? Oder gab es einen andern, schrecklicheren Zusammenhang? Er schauerte und wurde von Angst gepackt. Dann ging er zum Sofa zurück, legte sich hin und starrte das Bild in krankhaftem Entsetzen an.

Comprendió, sin embargo, que el cuadro había hecho algo por él. Le había permitido comprender lo injusto, lo cruel que había sido con Sibyl Vane. No era demasiado tarde para reparar aquel mal. Aún podía ser su esposa. El amor egoísta e irreal que había sentido daría paso a un sentimiento más elevado, se transformaría en una pasión más noble, y el retrato pintado por Basil Hallward sería su guía para toda la vida, sería para él lo que la santidad es para algunos, la conciencia para otros y el temor de Dios para todos. Existían narcóticos para el remordimiento, drogas que acallaban el sentido moral y lo hacían dormir. Pero allí delante tenía un símbolo visible de la degradación del pecado. Una prueba incontestable de la ruina que los hombres provocan en su alma.

Eins jedoch, fühlte er, hatte das Bild für ihn getan. Es hatte ihm zum Bewußtsein gebracht, wie ungerecht, wie grausam er gegen Sibyl Vane gewesen war. Es war nicht zu spät, das wieder gutzumachen. Sie konnte noch sein Weib werden. Seine unwahre und selbstische Liebe konnte einem höheren Einfluß weichen, in eine edlere Glut umgewandelt werden, und das Porträt, das Basil Hallward gemacht hatte, sollte ihm ein Führer durchs Leben sein, sollte ihm sein, was einigen die Heiligkeit, andern das Gewissen und uns allen die Gottesfurcht ist. Es gab Schlafmittel für Gewissensbisse, Arzneien, die das moralische Empfinden in Schlaf lullen konnten. Aber hier war ein sichtbares Symbol der Erniedrigung durch die Sünde. Hier war ein ewig gegenwärtiges Abbild des Verderbens, das die Menschen über ihre Seele bringen.

Sonaron las tres de la tarde, las cuatro, y la media hora dejó oír su doble carillón, pero Dorian Gray no se movió. Trataba de reunir los hilos escarlata de la vida y de tejerlos siguiendo un modelo; encontrar un camino, perdido como estaba en un laberinto de pasiones desatadas. No sabía qué hacer, ni qué pensar.

Finalmente, volvió a la mesa y escribió una carta ardiente a la muchacha a la que había amado, implorando su perdón y acusándose de demencia. Llenó cuartilla tras cuartilla con atormentadas palabras de pesar y otras aún más patéticas de dolor. Existe la voluptuosidad del autorreproche. Cuando nos culpamos sentimos que nadie más tiene derecho a hacerlo. Es la confesión, no el sacerdote, lo que nos da la absolución. Cuando Dorian terminó la carta sintió que había sido perdonado.

Es schlug drei Uhr, und vier, und noch eine halbe Stunde verkündete das Glockenspiel, aber Dorian Gray rührte sich nicht. Er versuchte, die Scharlachfäden des Lebens aufzuspulen und sie zu einem Muster zu weben; seinen Weg durch das blutrote Labyrinth der Leidenschaft zu finden, durch das wir wandern. Er wußte nicht, was er tun sollte, was er denken sollte. Schließlich ging er zum Tisch und schrieb an das Mädchen, das er geliebt hatte, einen glühenden Brief, in dem er sie anflehte, ihm zu vergeben, und gestand, wahnsinnig gewesen zu sein. Er bedeckte Seite um Seite mit wilden Worten des Kummers und wilderen Worten der Qual. Es gibt eine Schwelgerei der Selbstanklage. Wenn wir uns tadeln, haben wir die Empfindung, daß niemand sonst das Recht hat, uns zu tadeln. Die Beichte, nicht der Priester erteilt uns die Absolution. Als Dorian mit dem Brief fertig war, fühlte er, daß ihm vergeben war.

Plötzlich klopfte es an die Tür, und er hörte die Stimme Lord Henrys draußen. »Lieber Junge, ich muß dich sehn. Laß mich sofort ein. Ich kann nicht dulden, daß du dich so einschließt.«

De repente, llamaron a la puerta, y oyó la voz de lord Henry en el exterior.

-Dorian, amigo mío. He de verte. Déjame entrar ahora mismo. Es inaceptable que te encierres de esta manera. Al principio no contestó, inmovilizado por completo. Pero los golpes en la puerta continuaron, haciéndose más insistentes. Sí, era mejor dejar entrar a lord Henry y explicarle la nueva vida que había decidido llevar, reñir con él si era necesario hacerlo, alejarse de él si la separación era inevitable.

Er gab zuerst keine Antwort, sondern blieb ganz still. Das Klopfen hörte nicht auf und wurde lauter. Ja, es war besser, Lord Henry einzulassen und ihm zu erklären, wie er ein neues Leben führen wolle; mit ihm zu streiten, wenn es nötig wäre zu streiten, und sich von ihm zu trennen, wenn die Trennung unvermeidlich wäre. Er sprang auf, schob den Schirm hastig vor das Bild und schloß die Tür auf.

»Das tut mir alles so furchtbar leid,« sagte Lord Henry, als er eintrat. »Aber du darfst nicht zuviel daran denken.«

»Meinst du das mit Sibyl Vane?«

Poniéndose en pie de un salto, se apresuró a correr el biombo para que ocultara el cuadro, y luego procedió a abrir la puerta.

-Siento mucho todo lo que ha pasado, Dorian -dijo lord Henry al entrar-. Pero no debes pensar demasiado en ello.

»Natürlich, ja,« antwortete Lord Henry, ließ sich in einen Stuhl sinken und zog langsam seine gelben Handschuhe aus. »Es ist, von einer Seite betrachtet, schrecklich, aber es war nicht deine Schuld. Sag mir, gingst du hinter die Kulissen und sahst sie, als das Stück vorbei war?«

-¿Te refieres a Sibyl Vane? -preguntó el joven.

»Ja.«

»Ich wußte, daß es so war. Machtest du ihr eine Szene?«

-Sí, por supuesto -respondió lord Henry, dejándose caer en una silla y quitándose lentamente los guantes amarillos-. Es horrible, desde cierto punto de vista, pero tú no tienes la culpa. Dime, ¿fuiste a verla después de que terminara la obra?

-Sí.

-Estaba convencido de que había sido así. ¿Le hiciste una escena?

»Ich war brutal, Harry, ganz und gar brutal. Aber es ist jetzt alles gut. Ich bedaure nichts von allem, was geschehen ist. Es hat mich gelehrt, mich besser kennen zu lernen.«

»Ah, Dorian, ich bin so froh, daß du es so nimmst! Ich fürchtete, du wärest in Gewissensbisse vergraben und zerrauftest dein schönes lockiges Haar.«

-Fui brutal, Harry, terriblemente brutal. Pero ahora todo está resuelto. No siento lo que ha sucedido.

Me ha enseñado a conocerme mejor.

-¡Ah, Dorian, cómo me alegro que te lo tomes de esa manera! Temía encontrarte hundido en el remordimiento y mesándote esos cabellos tuyos tan agradables.

»Ich bin durch all das hindurchgegangen,« sagte Dorian kopfschüttelnd und lächelnd. »Ich bin jetzt vollkommen glücklich. Zuvörderst weiß ich jetzt, was das Gewissen ist. Es ist nicht das, was du mir gesagt hast. Es ist das Göttlichste, was wir haben. Höhne nicht darüber, Harry, nie mehr – zum wenigsten nicht vor mir. Ich will gut sein. Ich kann den Gedanken nicht ertragen, eine häßliche Seele zu haben.«

-He superado todo eso -dijo Dorian, moviendo la cabeza y sonriendo-. Ahora soy totalmente feliz. Sé lo que es la conciencia, para empezar. No es lo que me dijiste que era. Es lo más divino que hay en nosotros. No te burles, Harry, no vuelvas a hacerlo..., al menos, delante de mí. Quiero ser bueno. No soporto la idea de la fealdad de mi alma.

»Reizend, diese ästhetische Grundlage der Moral, Dorian! Ich gratuliere dir dazu! Aber wie willst du damit anfangen?«

»Ich werde Sibyl Vane heiraten.«

»Sibyl Vane heiraten!« schrie Lord Henry auf. Er erhob sich und blickte ihn in maßlosem Staunen an. »Aber, lieber Dorian ...«

-¡Una encantadora base artística para la ética, Dorian! Te felicito por ello. Pero, ¿cómo te propones empezar?

-Casándome con Sibyl Vane.

-¡Casándote con Sibyl Vane! -exclamó lord Henry, poniéndose en pie y contemplándolo con infinito asombro-. Pero, mi querido Dorian...

»Jawohl, Harry, ich weiß, was du sagen willst. Irgend etwas Häßliches gegen die Ehe. Sag es nicht. Sag nie wieder Dinge dieser Art zu mir. Vor zwei Tagen bat ich Sibyl, mich zum Manne zu nehmen. Ich will mein Wort nicht brechen. Sie soll meine Frau werden.«

-Sí, Harry, sé lo que me vas a decir. Algo terrible sobre el matrimonio. No lo digas. No me vuelvas a decir cosas como ésas. Hace dos días le pedí a Sibyl que se casara conmigo. No voy a faltar a mi palabra.

¡Será mi esposa! -¿Tu esposa...? ¿No has recibido mi carta? Te he escrito esta mañana, y te envié la nota con mi criado.

»Deine Frau! Dorian! ... Erhieltest du meinen Brief nicht? Ich schrieb dir heute morgen und sandte dir den Brief durch einen Boten.«

»Deinen Brief? Ach ja, ich erinnere mich. Ich habe ihn noch nicht gelesen, Harry. Ich hatte Angst, es könnte etwas darin stehn, was mir nicht gefiele. Du schneidest das Leben mit deinen Epigrammen in Stücke.«

»Du weißt also nichts?«

»Was meinst du?«

-¿Tu carta? Ah, sí, ya recuerdo. No la he leído aún, Harry. Temía que hubiera en ella algo que me disgustara. Cortas la vida en pedazos con tus epigramas.

-Entonces, ¿no sabes nada?

-¿Qué quieres decir?

Lord Henry machte einen Gang durchs Zimmer, setzte sich dann neben Dorian Gray, faßte seine beiden Hände und hielt sie fest. »Dorian,« sagte er, »mein Brief – erschrick nicht – sollte dir sagen, daß Sibyl Vane tot ist.«

Lord Henry cruzó la habitación y, sentándose junto a Dorian Gray, le tomó las dos manos, apretándoselas mucho.

-Dorian... -dijo-, mi carta..., no te asustes..., era para decirte que Sibyl Vane ha muerto.

Ein Schmerzensschrei kam von den Lippen des Jünglings. Er riß seine Hände aus Lord Henrys Umklammerung los und sprang auf. »Tot! Sibyl tot! Es ist nicht wahr! Es ist eine schreckliche Lüge! Wie wagst du's, das zu sagen?«

Un grito de dolor escapó de los labios del muchacho, que se puso en pie bruscamente, liberando sus manos de la presión de lord Henry.

-¡Muerta! ¡Sibyl muerta! ¡No es verdad! ¡Es una mentira espantosa! ¿Cómo te atreves a decir una cosa así?

-Es completamente cierto, Dorian -dijo lord Henry, con gran seriedad-. Lo encontrarás en todos los periódicos de la mañana. Te he escrito para pedirte que no recibieras a nadie hasta que yo llegara. Habrá una investigación, por supuesto, pero no debes verte mezclado en ella. En París, cosas como ésa ponen de moda a un hombre. Pero en Londres la gente tiene muchos prejuicios. Aquí es impensable debutar con un escándalo. Eso hay que reservarlo para dar interés a la vejez. Imagino que en el teatro no saben cómo te llamas. Si es así no hay ningún problema. ¿Te vio alguien dirigirte hacia su camerino? Eso es importante.

»Es ist völlige Wahrheit, Dorian,« sagte Lord Henry ernst. »Es steht in allen Morgenzeitungen. Ich schrieb es dir gleich und bat dich, niemanden zu sehn, bis ich käme. Es muß natürlich eine Untersuchung stattfinden, und du darfst nicht in sie verwickelt werden. Dinge dieser Art machen einen Mann in Paris zum Helden des Tages. Aber in London sind die Menschen so voller Vorurteile. Hier sollte man nie mit einem Skandal debütieren. Man sollte sich ihn aufsparen, um sein Alter interessant zu machen. Ich vermute, sie wissen im Theater deinen Namen nicht? Wenn dem so ist, ist alles gut. Hat jemand gesehn, daß du zu ihr nach hinten in ihr Zimmer gingst? Das ist ein wichtiger Punkt.«

Dorian gab ein paar Augenblicke keine Antwort. Er war vor Entsetzen betäubt. Endlich stammelte er mit erstickter Stimme: »Harry, sagtest du Untersuchung? Was meintest du damit? Hat Sibyl ...? Oh, Harry, ich trage es nicht! Aber sprich schnell, sag mir alles auf einmal!«

Dorian tardó unos instantes en contestar. Estaba aturdido por el horror.

-¿Has hablado de una investigación? -tartamudeó finalmente con voz ahogada-. ¿Qué quieres decir con eso? ¿Acaso Sibyl...? ¡Es superior a mis fuerzas, Harry! Pero habla pronto. Cuéntamelo todo inmediatamente.

-Estoy convencido de que no ha sido un accidente, aunque hay que conseguir qué la opinión pública lo vea de esa manera. Parece que cuando salía del teatro con su madre, alrededor de las doce y media más o menos, dijo que había olvidado algo en el piso de arriba. Esperaron algún tiempo por ella, pero no regresó. Finalmente la encontraron muerta, tumbada en el suelo de su camerino. Había tragado algo por equivocación, alguna cosa terrible que usan en los teatros. No sé qué era, pero tenía ácido prúsico o carbonato de plomo. Imagino que era ácido prúsico, porque parece haber muerto instantáneamente.

»Ich habe keinen Zweifel, daß es kein Versehen war, Dorian, obwohl man es dem Publikum so darstellen muß. Es scheint, sie sagte zu ihrer Mutter, mit der sie um halb ein Uhr ungefähr das Theater verließ, daß sie oben etwas vergessen habe. Die Mutter wartete eine Weile auf sie, aber sie kam nicht wieder herunter. Schließlich fanden sie sie tot auf dem Fußboden ihres Ankleidezimmers. Sie hatte aus Versehen etwas zu sich genommen, irgend etwas Schreckliches, das sie im Theater brauchen. Ich weiß nicht, was es war, aber es enthielt entweder Blausäure oder Bleiweiß. Ich sollte meinen, es war Blausäure, denn sie scheint sofort tot gewesen zu sein.«

»Harry, Harry, es ist furchtbar!« rief der Jüngling.

-¡Qué cosa tan atroz, Harry! -exclamó el muchacho. -Sí, verdaderamente trágica, desde luego, pero tú no debes verte mezclado en ello. He visto en el Standard que tenía diecisiete años. Yo la hubiera creído aún más joven. ¡Tenía tal aspecto de niña y parecía una actriz con tan poca experiencia! Dorian, no debes permitir que este asunto te altere los nervios. Cenarás conmigo y luego nos pasaremos por la ópera. Esta noche canta la Patti y estará allí todo el mundo. Puedes venir al palco de mi hermana. Irá con unas amigas muy elegantes.

»Ja; es ist natürlich sehr tragisch, aber du mußt dafür sorgen, daß du nicht hinein verwickelt wirst. Ich las im Standard, daß sie siebzehn Jahre alt war. Ich hätte gedacht, sie wäre fast noch jünger. Sie sah so ganz wie ein Kind aus und schien so wenig vom Theaterspielen zu verstehen. Dorian, du darfst dir die Sache nicht so auf die Nerven gehn lassen. Du mußt mitkommen und mit mir essen, und nachher gehn wir noch ein bißchen in die Oper. Die Patti singt, und alle Welt wird da sein. Du hast Platz in der Loge meiner Schwester. Sie hat ein paar patente Weiber bei sich.«

-De manera que he asesinado a Sibyl Vane -dijo Dorian Gray, hablando a medias consigo mismo-; como si le hubiera cortado el cuello con un cuchillo. Pero no por ello las rosas son menos hermosas. Ni los pájaros cantan con menos alegría en mi jardín. Y esta noche cenaré contigo, y luego iremos a la ópera y supongo que acabaremos la velada en algún otro sitio. ¡Qué extraordinariamente dramática es la vida!

Si todo esto lo hubiera leído en un libro, Harry, creo que me habría hecho llorar. Sin embargo, ahora que ha sucedido de verdad, y que me ha sucedido a mí, parece demasiado prodigioso para derramar lágrimas.

Aquí está la primera carta de amor apasionada que he escrito en mi vida. Es bien extraño que mi primera carta de amor esté dirigida a una muchacha muerta. ¿Tienen sentimientos, me pregunto, esos blancos seres silenciosos a los que llamamos los muertos? ¿Puede Sibyl sentir, entender o escuchar? ¡Ah, Harry, cómo la amaba hace muy poco! Pero ahora me parece que han pasado años. Lo era todo para mí. Luego llegó aquella noche horrible, ¿ayer?, en la que actuó tan espantosamente mal y en la que casi se me rompió el corazón. Me lo explicó todo. Era terriblemente patético. Pero no me conmovió en lo más mínimo. Me pareció una persona superficial. Aunque luego ha sucedido algo que me ha dado miedo. No puedo decirte qué, pero ha sido terrible. Y decidí volver con Sibyl. Comprendí que me había portado mal con ella. Y ahora está muerta. ¡Dios del cielo, Harry! ¿Qué voy a hacer? No sabes en qué peligro me encuentro, y no hay nada que pueda mantenerme en el camino recto. Sibyl lo hubiera conseguido. No tenía derecho a quitarse la vida. Se ha portado de una manera muy egoísta.

»So habe ich also Sibyl Vane ermordet,« sagte Dorian Gray halb zu sich selbst – »sie so sicher ermordet, als hätte ich ihre kleine Kehle mit einem Messer durchschnitten. Aber die Rosen sind trotz alledem nicht weniger lieblich. Die Vögel in meinem Garten singen gerade so fröhlich. Und heute werde ich mit dir essen und dann in die Oper gehn und vermutlich nachher irgendwo soupieren. Wie überaus dramatisch das Leben ist! Wenn ich das alles in einem Buche gelesen hätte, ich glaube, ich hätte darüber geweint. So aber, nun es tatsächlich geschehn ist, nun es mir geschehn ist, scheint es viel zu wundervoll für Tränen. Hier liegt der erste glühende Liebesbrief, den ich im Leben geschrieben habe. Seltsam, daß mein erster glühender Liebesbrief an eine Tote gerichtet ist. Ob sie wohl noch etwas empfinden, diese weißen schweigenden Leute, die wir die Toten nennen? Das möchte ich wissen. Sibyl! Kann sie empfinden, oder wissen, oder lauschen? O Harry, wie habe ich sie einmal geliebt! Es scheinen mir Jahre verflossen seitdem. Sie ist mir alles gewesen. Dann kam dieser furchtbare Abend – war es wirklich erst gestern? – wo sie so schlecht spielte und mir fast das Herz zerriß. Sie hat mir alles erklärt. Es war furchtbar pathetisch. Aber ich war nicht ein bißchen gerührt. Ich dachte, sie sei ein oberflächliches Geschöpf. Dann geschah plötzlich etwas, das mich in Angst und Schrecken jagte. Ich kann dir nicht sagen, was es war, aber es war furchtbar. Ich beschloß, zu ihr zurückzukehren. Ich fühlte, daß ich unrecht getan hatte. Und nun ist sie tot. Mein Gott! Mein Gott! Harry, was soll ich tun? Du weißt nicht, in welcher Gefahr ich bin, und es gibt nichts, was mir Halt geben kann. Sie hätte das für mich getan? Sie hatte kein Recht, sich zu töten. Es war selbstsüchtig von ihr.«

-Mi querido Dorian -respondió lord Henry, sacando un cigarrillo de la pitillera y luego un estuche para cerillas con baño de oro-, la única manera de que una mujer reforme a un hombre es aburriéndolo tan completamente que pierda todo interés por la vida. Si te hubieras casado con esa chica, habrías sido muy desgraciado. Por supuesto la hubieras tratado amablemente. Siempre se puede ser amable con las personas que no nos importan nada. Pero habría descubierto enseguida que sólo sentías indiferencia por ella. Y cuando una mujer descubre eso de su marido, o empieza a vestirse muy mal o lleva sombreros muy elegantes que tiene que pagar el marido de otra mujer. Y no hablo del faux pas social, que habría sido lamentable, y que, por supuesto, yo no hubiera permitido, pero te aseguro que, de todos modos, el asunto habría sido un fracaso de principio a fin.

»Mein lieber Dorian,« antwortete Lord Henry, nahm eine Zigarette aus seinem Etui und zog eine goldene Streichholzbüchse heraus – »der einzige Weg, auf dem je eine Frau einen Mann bessern kann, besteht darin, daß sie ihn so gründlich langweilt, daß er alles Interesse am Leben verliert. Wenn du dieses Mädchen geheiratet hättest, wärst du ein Schuft geworden. Natürlich hättest du sie freundlich behandelt. Man kann zu Menschen, aus denen man sich nichts macht, immer freundlich sein. Aber sie hätte bald herausgefunden, daß du völlig gleichgültig gegen sie bist. Und wenn eine Frau das an ihrem Manne merkt, fängt sie an, sich entweder schrecklich nachlässig zu kleiden, oder sie trägt höchst elegante Hüte, die der Mann irgendeiner andern Frau bezahlen muß. Von dem sozialen Mißverhältnis, das sehr stark gewesen wäre, will ich nichts sagen; ich hätte die Sache nicht zugegeben und versichere dich, daß es in jedem Fall eine ganz und gar verfehlte Geschichte gewesen wäre.«

-Imagino que sí -murmuró el muchacho, paseando por la habitación, horriblemente pálido-. Pero pensaba que era mi deber. No es culpa mía que esta espantosa tragedia me impida actuar correctamente.

»Vermutlich,« sagte der Jüngling halblaut, der im Zimmer auf und ab ging und furchtbar blaß aussah. »Aber ich hielt es für meine Pflicht. Es ist nicht meine Schuld, daß diese furchtbare Tragödie mich verhindert hat, zu tun, was recht war. Ich erinnere mich, du hast einmal gesagt, es sei etwas Verhängnisvolles um gute Vorsätze – sie kämen immer zu spät. Bei meinen war es jedenfalls so.«

Recuerdo que en una ocasión dijiste que existe una fatalidad ligada a las buenas resoluciones, y es que siempre se hacen demasiado tarde. Las mías desde luego.

-Las buenas resoluciones son intentos inútiles de modificar leyes científicas. No tienen otro origen que la vanidad. Y el resultado es absolutamente nulo. De cuando en cuando nos proporcionan algunas de esas suntuosas emociones estériles que tienen cierto encanto para los débiles. Eso es lo mejor que se puede decir de ellas. Son cheques que hay que cobrar en una cuenta sin fondos.

»Gute Vorsätze sind nutzlose Versuche, Naturgesetze beeinflussen zu wollen. Ihr Ursprung ist pure Eitelkeit. Ihr Resultat: vacat. Sie geben uns hie und da so eine Art unfruchtbare wollüstige Aufregung, die auf die Geschwächten einen gewissen Reiz ausübt. Das ist alles, was zu ihren Gunsten gesagt werden kann. Sie sind einfach Schecks, die die Menschen auf eine Bank ausstellen, bei der sie kein Konto haben.«

»Harry,« rief Dorian Gray, der herantrat und sich neben ihn setzte, »warum kann ich diese Tragik nicht so sehr empfinden, wie ich sollte? Ich denke nicht, daß ich herzlos bin. Oder hältst du mich dafür?«

-Harry -exclamó Dorian Gray, acercándose y sentándose a su lado-, ¿por qué no siento esta tragedia con la intensidad que quisiera? No creo que me falte corazón. ¿Qué opinas tú?

»Du hast in den letzten vierzehn Tagen zuviel Torheiten begangen, als daß du auf diese Bezeichnung ein Anrecht hättest, Dorian,« antwortete Lord Henry mit seinem sanften, melancholischen Lächeln.

-Has hecho demasiadas tonterías durante los últimos quince días para que se te pueda acusar de eso, Dorian -respondió lord Henry, con su dulce sonrisa melancólica.

El muchacho frunció el ceño.

-No me gusta esa explicación, Harry -replicó-, pero me alegra que no me juzgues sin corazón. No es verdad. Sé que lo tengo. Y sin embargo he de reconocer que lo que ha sucedido no me afecta como debiera. Me parece sencillamente un final estupendo para una obra maravillosa. Tiene la belleza terrible de una tragedia griega, una tragedia en la que he tenido un papel muy destacado, pero que no me ha dejado heridas.

Der Jüngling runzelte die Stirn. »Diese Erklärung gefällt mir nicht, Harry,« erwiderte er, »aber ich freue mich, daß du mich nicht für herzlos hältst. Ich bin es durchaus nicht. Ich weiß, daß ich es nicht bin. Und doch muß ich zugeben, was geschehen ist, ergreift mich nicht so, wie es sollte. Es scheint mir wie ein wundervoller Abschluß eines wundervollen Stückes zu sein. Es hat all die schreckensvolle Schönheit einer griechischen Tragödie, einer Tragödie, in der ich selbst eine große Rolle spielte, aber in der ich nicht verwundet wurde.«

-Es un caso interesante -dijo lord Henry, que encontraba un placer sutil enjugar con el egoísmo inconsciente de su joven amigo-; un caso sumamente interesante. Creo que la verdadera explicación es ésta: sucede con frecuencia que las tragedias reales de la vida ocurren de una manera tan poco artística que nos hieren por lo crudo de su violencia, por su absoluta incoherencia, su absurda ausencia de significado, su completa falta de estilo. Nos afectan como lo hace la vulgaridad. Sólo nos producen una impresión de fuerza bruta, y nos rebelamos contra eso. A veces, sin embargo, cruza nuestras vidas una tragedia que posee elementos de belleza artística. Si esos elementos de belleza son reales, todo el conjunto apela a nuestro sentido del efecto dramático. De repente descubrimos que ya no somos los actores, sino los espectadores de la obra. O que somos más bien las dos cosas. Nos observamos, y el mero asombro del espectáculo nos seduce. En el caso presente, ¿qué es lo que ha sucedido en realidad?

Alguien se ha matado por amor tuyo. Me gustaría haber tenido alguna vez una experiencia semejante. Me hubiera hecho enamorarme del amor para el resto de mi vida. Las personas que me han adorado (no han sido muchas, pero sí algunas), siempre han insistido en seguir viviendo después de que yo dejase de quererlas y ellas dejaran de quererme a mí. Se han vuelto corpulentas y tediosas, y cuando me encuentro con ellas se lanzan inmediatamente a los recuerdos. ¡Ah, esa terrible memoria de las mujeres! ¡Qué cosa más espantosa! ¡Y qué total estancamiento intelectual revela! Se deben absorberlos colores de la vida, pero nunca recordar los detalles. Los detalles siempre son vulgares.

»Es ist eine interessante Frage,« sagte Lord Henry, dem es köstlichen Genuß gewährte, mit dem unbewußten Egoismus des Jünglings zu spielen – »eine überaus interessante Frage. Ich denke mir, die wahre Erklärung lautet so: Es kommt oft vor, daß die Wirklichkeitstragödien des Lebens auf so unkünstlerische Art geschehen, daß sie uns durch ihre lächerliche Sinnlosigkeit, ihre völlige Stillosigkeit kränken. Sie greifen so an, wie es alles Gewöhnliche tut. Sie wirken auf uns mit nackter, brutaler Gewalt, und wir lehnen uns dagegen auf. Manchmal jedoch greift eine Tragödie in unser Leben ein, die die künstlerischen Elemente der Schönheit in sich birgt. Wenn diese Elemente der Schönheit wahrhaft sind, wendet sich die ganze Sache lediglich an unsern Sinn für dramatische Wirkung. Mit einem Male merken wir, daß wir nicht länger die Spieler, sondern die Zuschauer des Stückes sind. Oder besser gesagt, wir sind beides. Wir sehn uns selbst zu und werden von der Schönheit des Schauspiels bezaubert. Was ist im vorliegenden Fall in Wirklichkeit geschehen? Jemand hat sich aus Liebe zu dir getötet. Ich wollte, ich hätte je so ein Erlebnis gehabt. Es hätte mir für den Rest meines Lebens Liebe zur Liebe gegeben. Die Menschen, die mich angebetet haben – es hat deren nicht sehr viele gegeben – wollten alle hartnäckig weiterleben, lange, nachdem ich aufgehört hatte, mich um sie zu kümmern, oder sie, sich um mich zu kümmern. Sie sind häßlich und fett geworden, und wenn ich sie treffe, fangen sie sofort mit Reminiszenzen an. Das schreckliche Gedächtnis der Weiber! Was für eine furchtbare Sache ist das! Und was für ein völliges Stehenbleiben des Geistes offenbart es! Man sollte die Farbe des Lebens schlürfen, aber sich niemals an seine Einzelheiten erinnern. Einzelheiten sind immer gemein.«

»Ich muß Mohn in meinen Garten säen,« seufzte Dorian.

-He de sembrar amapolas en el jardín -suspiró Dorian.

-No hace falta -replicó su amigo-. La vida siempre distribuye amapolas a manos llenas. Por supuesto, de cuando en cuando las cosas se alargan. En una ocasión no llevé más que violetas durante toda una temporada, a manera de luto artístico por una historia de amor que no acababa de morir. A la larga, terminó por hacerlo. No recuerdo ya qué fue lo que la mató. Probablemente, su propuesta de sacrificar por mí el mundo entero. Ése es siempre un momento terrible. Le llena a uno con el terror de la eternidad.

Pues bien, ¿querrás creerlo?, la semana pasada, en casa de lady Hampshire, me encontré cenando junto a la dama de quien te hablo, e insistió en revisar toda la historia, en desenterrar el pasado y en remover el futuro. Yo había sepultado mi amor bajo un lecho de asfódelos. Ella lo sacó de nuevo a la luz, asegurándome que había destrozado su vida. Me veo obligado a señalar que procedió a devorar una cena copiosísima, de manera que no sentí la menor ansiedad. Pero, ¡qué falta de buen gusto la suya! El único encanto del pasado es que es el pasado. Pero las mujeres nunca se enteran de que ha caído el telón.

Siempre quieren un sexto acto, y tan pronto como la obra pierde interés, sugieren continuarla. Si se las dejara salirse con la suya, todas las comedias tendrían un final trágico, y todas las tragedias culminarían en farsa. Son encantadoramente artificiales, pero carecen de sentido artístico. Tú has tenido más suerte que yo. Te aseguro que ninguna de las mujeres que he conocido hubiera hecho por mí lo que Sibyl Vane ha hecho por ti. Las mujeres ordinarias se consuelan siempre. Algunas se lanzan a los colores sentimentales. Nunca te fíes de una mujer que se viste de malva, cualquiera que sea su edad, o de una mujer de más de treinta y cinco aficionada a las cintas de color rosa. Eso siempre quiere decir que tienen un pasado. Otras se consuelan descubriendo de repente las excelentes cualidades de sus maridos. Hacen ostentación en tus narices de su felicidad conyugal, como si fuera el más fascinante de los pecados.

Algunas se consuelan con la religión, cuyos misterios tienen todo el encanto de un coqueteo, según me dijo una mujer en cierta ocasión; y lo comprendo perfectamente. Además, nada le hace a uno tan vanidoso como que lo acusen de pecador. La conciencia nos vuelve egoístas a todos. Sí; son innumerables los consuelos que las mujeres encuentran en la vida moderna. Y, de hecho, no he mencionado aún el más importante.

»Das tut nicht not,« erwiderte sein Gefährte. »Das Leben hat immer Mohn für uns in Bereitschaft. Natürlich, manchmal schleppen sich die Dinge hin. Einmal trug ich eine ganze Saison hindurch nichts als Veilchen, als eine Form künstlerischer Trauer um einen Roman, der nicht sterben wollte. Schließlich jedoch ist er gestorben. Ich weiß nicht mehr, was ihn getötet hat. Ich glaube, es war ihr Vorsatz, mir die ganze Welt zum Opfer zu bringen. Das ist immer ein schrecklicher Augenblick. Er führt einem die Schrecknisse der Ewigkeit zu Gemüte. Schön. Würdest du es nun glauben? – vorige Woche bei Lady Hampshire sitze ich beim Essen neben der fraglichen Dame, und sie tat es nicht anders, sie mußte die ganze Sache noch einmal durchsprechen, die Vergangenheit ausgraben und die Zukunft aufrühren. Ich hatte die ganze Geschichte unter einem Narzissenbeet beerdigt. Sie scharrte sie wieder heraus und versicherte mich, ich hätte ihr Leben vernichtet. Ich bin verpflichtet, festzustellen, daß sie mit kolossalem Appetit dem Essen zusprach, so wurde ich nicht im mindesten ängstlich. Aber was für eine Geschmacklosigkeit! Der einzige Reiz der Vergangenheit ist, daß sie vergangen ist. Aber die Weiber wissen nie, wann der Vorhang gefallen ist. Sie möchten immer noch einen sechsten Akt, und sowie das Stück gar kein Interesse mehr bietet, nehmen sie sich vor, es fortzusetzen. Wenn man sie ihren Weg gehn ließe, hätte jedes Lustspiel einen tragischen Ausgang, und jede Tragödie gipfelte in einer Farce. Sie sind entzückend künstlich, aber sie haben keinen Sinn für Kunst. Du bist glücklicher als ich. Ich versichere dich, Dorian, keine einzige der Frauen, die ich gekannt habe, hätte für mich getan, was Sibyl Vane für dich tat. Gewöhnliche Frauen trösten sich immer. Einige tun es, indem sie sich auf sentimentale Farben verlegen. Traue nie einer Frau, die Mauve trägt, gleichviel, in welchem Alter sie ist, oder einer Frau über fünfunddreißig, die blaßrote Bänder liebt! Das bedeutet immer, daß sie eine Geschichte haben. Andre finden großen Trost darin, plötzlich die Vorzüge ihrer Gatten zu entdecken. Sie halten dir ihr eheliches Glück so stolz unter die Nase, als ob es die entzückendste Sünde wäre. Andre wieder tröstet die Religion. Ihre Mysterien haben ganz den Reiz einer Liebelei, sagte mir einmal eine Frau, und ich kann es gut verstehen. Überdies macht einen nichts so eitel, als wenn einem gesagt wird, man sei ein Sünder. Das Gewissen macht Egoisten aus uns allen. Ja, die Tröstungsarten, die die Weiber im modernen Leben finden, nehmen wirklich kein Ende. Ich habe von der wichtigsten gar nicht gesprochen!«

»Und die ist?« fragte der Jüngling zerstreut.

-¿Cuál es, Harry? -preguntó el muchacho distraídamente.

-Oh, el consuelo más evidente. El que consiste en apoderarse del admirador de otra cuando se pierde al propio. En la buena sociedad eso siempre rehabilita a una mujer. Pero, realmente, Dorian, ¡qué diferente debía de ser Sibyl Vane de las mujeres que conocemos de ordinario! Hay algo que me parece muy hermoso acerca de su muerte. Me alegro de vivir en un siglo en el que ocurren tales maravillas. Le hacen creer a uno en la realidad de cosas con las que todos jugamos, como romanticismo, pasión y amor.

»Oh, der Trost, der auf der Hand liegt. Man nimmt den Anbeter einer andern, wenn man den eigenen verloren hat. In der guten Gesellschaft wird eine Frau auf diese Weise immer wieder flott. Aber wahrhaftig, Dorian, wie anders muß Sibyl Vane gewesen sein, als all die Frauen, denen man begegnet! Es liegt für mich etwas Schönes in ihrem Sterben. Ich freue mich, in einem Jahrhundert zu leben, wo solche Wunder geschehen. Sie lassen einen an die Wirklichkeit der Dinge glauben, mit denen wir alle spielen, wie Romantik, Leidenschaft und Liebe.«

»Ich war furchtbar grausam zu ihr. Du vergißt das.«

-Yo he sido horriblemente cruel con ella. Lo estás olvidando.

-Mucho me temo que las mujeres aprecian la crueldad, la crueldad pura y simple, más que ninguna otra cosa. Tienen instintos maravillosamente primitivos. Las hemos emancipado, pero siguen siendo esclavas en busca de dueño. Les encanta que las dominen. Estoy seguro de que estuviste espléndido. No te he visto nunca enfadado de verdad, aunque me imagino el aspecto tan delicioso que tenías. Y, después de todo, anteayer me dijiste algo que me pareció entonces puramente caprichoso, pero que ahora considero absolutamente cierto y que encierra la clave de todo lo sucedido.

»Ich fürchte, die Frauen schätzen die Grausamkeit, handgreifliche Grausamkeit, mehr als irgend sonst etwas. Sie haben wundervoll primitive Triebe. Wir haben sie emanzipiert, aber sie bleiben Sklavinnen, die auf die Augen des Herrn blicken, trotz alledem. Sie wollen beherrscht sein. Ich zweifle nicht, daß du glänzend warst. Ich habe dich nie wirklich und ganz und gar im Zorn gesehn; aber ich kann mir vorstellen, wie entzückend du aussahst, und schließlich, vorgestern sagtest du etwas zu mir, das mir damals nur phantastisch vorkam, aber jetzt sehe ich, daß es völlig wahr gewesen ist. Es ist der Schlüssel zu der ganzen Sache.«

»Was war das, Harry?«

-¿Qué fue eso, Harry?

-Me dijiste que para ti Sibyl Vane representaba a todas las heroínas novelescas; que una noche era Desdémona y otra Julieta; que si moría como Julieta, volvía a la vida como Imogen.

»Du sagtest zu mir, Sibyl Vane vergegenwärtige dir all die Frauengestalten der Romantik – sie sei an einem Abend Desdemona und am andern Ophelia; sie sterbe als Julia, um als Imogen wieder zum Leben zu erwachen.«

-Nunca resucitará ya -murmuró el muchacho, escondiendo la cara entre las manos.

»Sie wird nie wieder zum Leben erwachen,« stöhnte der Jüngling und begrub sein Gesicht in den Händen.

-No, nunca más. Ha interpretado su último papel. Pero debes pensar en esa muerte solitaria en un camerino de oropel como un extraño pasaje espeluznante de una tragedia jacobea, como una maravillosa escena de Webster, de Ford, o de Cyril Tourneur. Esa muchacha nunca ha vivido realmente, de manera que tampoco ha muerto de verdad. Para ti, al menos, siempre ha sido un sueño, un fantasma que revoloteaba por las obras de Shakespeare y las hacía más encantadoras con su presencia, un caramillo con el que la música de Shakespeare sonaba mejor y más alegre. En el momento en que tocó la vida real, desapareció el encanto, la vida la echó a perder, y Sibyl murió. Lleva duelo por Ofelia, si quieres.

Cúbrete la cabeza con cenizas porque Cordelia ha sido estrangulada. Clama contra el cielo porque ha muerto la hija de Brabantio. Pero no malgastes tus lágrimas por Sibyl Vane. Era menos real que todas ellas.

»Nein, sie wird nie wieder zum Leben erwachen. Sie hat ihre letzte Rolle gespielt. Aber du mußt an dieses einsame Sterben inmitten des grellen Flitterstaats des Ankleidezimmers nicht anders denken, als wenn es ein seltsames, unheimliches Fragment aus einer Tragödie unserer romantischen Dramatiker wäre, eine wundervolle Szene von Webster oder Ford oder Cyril Tourneur. Das Mädchen lebte nie wirklich, und so ist sie nicht wirklich gestorben. Für sich zum mindesten ist sie immer ein Traum gewesen, ein Geist, der durch Shakespeares Stücke huschte und sie durch ihr Dasein strahlender machte, ein Flötenton, durch den Shakespeares Musik inniger und freudenreicher wurde. Im Augenblick, wo sie das wirkliche Leben berührte, verdarb sie es, und es verdarb sie, und so schwand sie dahin. Traure um Ophelia, wenn es dir Genüge tut! Streue Asche auf dein Haupt, weil Cordelia zugrunde ging! Schrei zum Himmel, weil Brabantios Tochter sterben mußte! Aber verschwende deine Tränen nicht um Sibyl Vane. Sie war weniger wirklich als sie alle.«

Hubo un momento de silencio. La tarde se oscurecía en la biblioteca. Mudas, y con pies de plata, las sombras del jardín entraron en la casa. Los colores desaparecieron cansadamente de los objetos.

Es trat Stille ein. Der Abend hüllte das Zimmer in Dämmerung. Geräuschlos, auf silbernen Füßen, krochen die Schatten aus dem Garten herein. Die Farben schwanden müde aus den verbleichenden Geräten.

Después de algún tiempo Dorian Gray alzó los ojos. -Me has explicado a mí mismo, Harry -murmuró, con algo parecido a un suspiro de alivio-. Aunque sentía lo que has dicho, me daba miedo, y no era capaz de decírmelo. ¡Qué bien me conoces! Pero no vamos a hablar más de lo sucedido. Ha sido una experiencia maravillosa. Eso es todo. Me pregunto si la vida aún me reserva alguna otra cosa tan extraordinaria.

-La vida te lo reserva todo, Dorian. No hay nada que no seas capaz de hacer, con tu maravillosa belleza.

Nach einer Weile blickte Dorian Gray auf. »Du hast mich mir selbst erklärt, Harry,« sagte er wie mit einem Seufzer der Erleichterung. »Ich empfand alles, was du gesagt hast, aber ich fürchtete mich etwas davor, und ich konnte es mir selbst nicht zum Ausdruck bringen. Wie gut du mich kennst! Aber wir wollen nicht wieder von dem sprechen, was geschehen ist. Es war ein wundersames Erlebnis – das ist alles. Ich möchte wissen, ob das Leben mir noch mehr so wundersame Dinge vorbehalten hat.«

-Pero supongamos, Harry, que me volviera ojeroso y viejo y me llenara de arrugas. ¿Qué sucedería entonces?

»Das Leben hat dir alles und jedes vorbehalten, Dorian. Es gibt nichts, was du mit deiner außergewöhnlichen Schönheit nicht tun könntest.«

-Ah -dijo lord Henry, poniéndose en pie para marcharse-, en ese caso, mi querido Dorian, tendrías que luchar por tus victorias. De momento, se te arrojan a los pies. No; tienes que seguir siendo como eres.

»Aber denke dir, Harry, ich würde hager und alt und verrunzelt. Was dann?«

Vivimos en una época que lee demasiado para ser sabia y que piensa demasiado para ser hermosa. No podemos pasarnos sin ti. Y ahora más vale que te vistas y vayamos en coche al club. Ya nos hemos retrasado bastante.

-Creo que me reuniré contigo en la ópera. Estoy demasiado cansado para comer nada. ¿Cuál es el número del palco de tu hermana?

»Ach dann,« sagte Lord Henry und erhob sich zum Gehen – »dann, mein lieber Dorian, müßtest du um deine Siege kämpfen. Wie es jetzt ist, werden sie dir entgegengetragen. Nein, du mußt schön bleiben, wie du bist. Wir leben in einer Zeit, die zuviel liest, um weise zu sein, und die zuviel denkt, um schön zu sein. Wir können dich nicht entbehren. Und jetzt tätest du besser, dich umzuziehen und in den Klub zu fahren. Wir sind sowieso recht spät daran.«

-Veintisiete, me parece. Está en el primer piso. Encontrarás su nombre en la puerta. Pero lamento que no cenes conmigo.

»Ich denke, ich treffe dich lieber in der Oper, Harry. Ich bin zu abgespannt, um etwas zu essen. Welche Nummer hat die Loge deiner Schwester?«

-No me siento capaz -dijo Dorian distraídamente-, aunque te estoy terriblemente agradecido por todo lo que me has dicho. Eres sin duda mi mejor amigo. Nadie me ha entendido nunca como tú.

»Siebenundzwanzig, glaub ich. Ihr Name steht an der Tür. Aber es tut mir leid, daß du nicht mit essen kommst.«

»Ich bin nicht aufgelegt dazu,« sagte Dorian zerstreut; »aber ich bin dir schrecklich dankbar für alles, was du zu mir gesagt hast. Du bist sicher mein bester Freund. Niemand hat mich je so verstanden wie du.«

-Sólo estamos al comienzo de nuestra amistad -respondió lord Henry, estrechándole la mano-. Hasta luego. Te veré antes de las nueve y media, espero. No te olvides de que canta la Patti.

»Wir sind erst im Anfang unsrer Freundschaft, Dorian,« antwortete Lord Henry und schüttelte ihm die Hand. »Adieu! Hoffentlich sehe ich dich vor neun Uhr dreißig. Vergiß nicht: die Patti singt!«

Cuando se cerró la puerta de la biblioteca, Dorian Gray tocó la campanilla y pocos minutos después apareció Víctor con las lámparas y bajó los estores. Dorian esperó con impaciencia a que se fuera. Tuvo la impresión de que tardaba un tiempo infinito en cada gesto.

Als die Tür sich hinter ihm geschlossen hatte, klingelte Dorian Gray, und nach ein paar Minuten erschien Viktor mit den Lampen und ließ die Rouleaus herunter. Er wartete ungeduldig, bis der Diener wieder ging. Der Mann schien unendlich lange zu allem zu brauchen.

Tan pronto como se hubo marchado, corrió hacia el biombo, retirándolo. No; no se había producido ningún nuevo cambio. El retrato había recibido antes que él la noticia de la muerte de Sibyl. Era consciente de los sucesos de la vida a medida que se producían. La disoluta crueldad que desfiguraba las delicadas líneas de la boca había aparecido, sin duda, en el momento mismo en que la muchacha bebió el veneno, fuera el que fuese. ¿O era indiferente a los resultados? ¿Simplemente se enteraba de lo que sucedía en el interior del alma? No sabría decirlo, pero no perdía la esperanza de que algún día pudiera ver cómo el cambio tenía lugar delante de sus ojos, estremeciéndose al tiempo que lo deseaba.

Sowie er das Zimmer verlassen, stürzte Dorian Gray zu dem Schirm und schob ihn zurück. Nein, das Bild hatte sich nicht weiter verändert. Es hatte die Nachricht vom Tode Sibyl Vanes gehabt, ehe er darum gewußt hatte. Es wurde die Ereignisse des Lebens inne, sowie sie vorfielen. Die böse Grausamkeit, die die feinen Linien des Mundes verzerrte, war ohne Zweifel in dem Augenblick dagewesen, als das Mädchen das Gift getrunken hatte. Oder kümmerte es sich nicht um Resultate? Nahm es nur zur Kenntnis, was in der Seele vor sich ging? Das hätte er gern gewußt und hoffte, daß er eines Tages die Veränderung vor seinen Augen eintreten sähe, und ihn schauderte, als er es hoffte.

¡Pobre Sibyl! ¡Qué romántico había sido todo! ¡Cuántas veces había fingido en el escenario la muerte que había terminado por tocarla, llevándosela consigo! ¿Cómo habría interpretado aquella última y terrible escena? ¿Lo habría maldecido mientras moría? No; había muerto de amor por él, y el amor sería su sacramento a partir de entonces. Sibyl lo había expiado todo con el sacrificio de su vida. No pensaría más en lo que le había hecho sufrir, en aquella horrible noche en el teatro. Cuando pensara en ella, la vería como una maravillosa figura trágica enviada al escenario del mundo para mostrar la suprema realidad del amor. ¿Una maravillosa figura trágica? Los ojos se le llenaron de lágrimas al recordar su aspecto infantil, su atractiva y fantasiosa manera de ser y su tímida gracia palpitante. Apartó apresuradamente aquellos recuerdos y volvió a mirar el cuadro.

Arme Sibyl! Wie romantisch alles gewesen war! Sie hatte den Tod oft auf der Bühne gespielt. Jetzt hatte der Tod selbst nach ihr gegriffen und sie mit sich geführt. Wie hatte sie diese furchtbare letzte Szene gespielt? Hatte sie ihn verflucht, als sie starb? Nein; sie war aus Liebe zu ihm gestorben, und die Liebe sollte ihm fortan ein Sakrament sein. Sie hatte durch das Opfer ihres Lebens, das sie gebracht hatte, alles gesühnt. Er wollte nicht mehr an das denken, was er an diesem schrecklichen Abend im Theater durchgemacht hatte. Wenn er an sie dachte, sollte es als an eine wundervolle tragische Gestalt sein, die auf die Bühne der Welt gesandt worden war, um die erhabene Wirklichkeit der Liebe zu künden. Eine wundervolle tragische Gestalt? Tränen traten ihm in die Augen, als er an ihre kindliche Erscheinung, ihre heitere phantastische Art, ihre schüchterne, bebende Grazie dachte. Er wischte sie schnell fort und betrachtete wieder das Bild.

Comprendió que había llegado de verdad el momento de elegir. ¿O acaso la elección ya estaba hecha?

Sí; la vida había decidido por él; la vida y su infinita curiosidad personal sobre la vida. Eterna juventud, pasión infinita, sutiles y secretos placeres, violentas alegrías y pecados aún más violentos; no quería prescindir de nada. El retrato cargaría con el peso de la vergüenza; eso era todo.

Er fühlte, der Zeitpunkt war da, wo er wählen mußte. Oder hatte er bereits gewählt? Ja, das Leben hatte für ihn entschieden – das Leben und seine eigene unsägliche Neugier auf das Leben. Ewige Jugend, unendliche Gluten, feine und geheime Genüsse, wilde Freuden und wildere Sünden – all das sollte er haben. Das Bild sollte die Last seiner Schande tragen: das war alles.

Un sentimiento de dolor le invadió al pensar en la profanación que aguardaba al hermoso rostro del retrato. En una ocasión, en adolescente burla de Narciso, había besado, o fingido besar, aquellos labios pintados que ahora le sonreían tan cruelmente. Día tras día había permanecido delante del retrato, maravillándose de su belleza, casi -le parecía a veces- enamorado de él. ¿Cambiaría ahora cada vez que cediera a algún capricho? ¿Iba a convertirse en un objeto monstruoso y repugnante, que habría de esconderse en una habitación cerrada con llave, lejos de la luz del sol que con tanta frecuencia había convertido en oro deslumbrante la ondulada maravilla de sus cabellos? ¡Qué perspectiva tan terrible!

Ein qualvolles Gefühl beschlich ihn, als er an die Entweihung dachte, die des schönen Antlitzes auf der Leinwand wartete. Einmal hatte er in knabenhaft-übermütiger Nachahmung des Narzissus die gemalten Lippen, die jetzt so grausam auf ihn herablächelten, geküßt oder getan, als ob er sie küsse. Morgen für Morgen hatte er vor dem Bilde gesessen und hatte seine Schönheit bewundert; es schien ihm zuzeiten, als ob er fest in das Bild verliebt sei. Sollte es sich jetzt mit jeder Laune, der er nachgab, verändern? Sollte es ein ungeheuerliches, widerwärtiges Ding werden, das man in verschlossenem Raum verstecken, vor dem Sonnenlicht, das so oft das wallende Wunder seines Haares noch glänzender vergoldet hatte, verschließen mußte? Oh, über den Jammer! Über den Jammer!

Por un momento pensó en rezar para que cesara la espantosa comunión que existía entre el cuadro y él.

El cambio se había producido en respuesta a una plegaria; quizás en respuesta a otra volviese a quedar inalterable. Y, sin embargo, ¿quién, que supiera algo sobre la Vida, renunciaría al privilegio de permanecer siempre joven, por fantástica que esa posibilidad pudiera ser o por fatídicas que resultaran las consecuencias? Además, ¿estaba realmente en su mano controlarlo? ¿Había sido una oración la causa del cambio? ¿Podía existir quizá alguna razón científica? Si el pensamiento influía sobre un organismo vivo, ¿no cabía también que ejerciera esa influencia sobre cosas muertas e inorgánicas? Más aún, ¿no era posible que, sin pensamientos ni deseos conscientes, cosas externas a nosotros vibraran en unión con nuestros estados de ánimo y pasiones, átomo llamando a átomo en un secreto amor de extraña afinidad?

Pero poco importaba la razón. Nunca volvería a tentar con una plegaria a ningún terrible poder. Si el retrato tenía que cambiar, cambiaría. Eso era todo. ¿Qué necesidad había de profundizar más?

Einen Augenblick dachte er daran, zu beten und zu erflehen, die entsetzliche Sympathie, die zwischen ihm und dem Bilde bestand, sollte aufhören. Es hatte sich gewandelt, weil er es wie in einem Gebet erfleht hatte; vielleicht könnte es ein Gebet erreichen, daß es sich nicht mehr verwandelte. Aber doch: wer, der etwas vom Leben wußte, sollte die Möglichkeit, ewig jung zu bleiben, aufgeben, so phantastisch auch der Gedanke an diese Möglichkeit war und mit wie verhängnisvollen Folgen sie auch belastet war? Überdies, stand es wirklich in seiner Macht? War es in der Tat das Gebet gewesen, das die Veränderung bewirkt hatte? Konnte es nicht irgendeinen seltsamen wissenschaftlichen Grund für das alles geben? Wenn das Denken auf einen lebenden Organismus Einfluß ausüben konnte, konnte nicht das Denken auch auf tote und unorganische Dinge Einfluß üben? Ja, abgesehen vom Denken und bewußten Wunsch, konnten nicht Dinge, die außerhalb unseres Körpers waren, im Einklang mit unsern Stimmungen und Leidenschaftswallungen vibrieren, konnte nicht das Atom das Atom rufen in geheimer Liebe oder seltsamer Verwandtschaft? Aber der ursächliche Zusammenhang kümmerte ihn nicht. Nie wieder wollte er eine furchtbare Macht durch ein Gebet versuchen. Wenn das Bild sich ändern sollte, sollte es sich ändern. Das war nun so. Warum zu sehr nach Geheimnisvollem forschen?

Porque sería un verdadero placer examinar el retrato. Podría así penetrar hasta en los repliegues más secretos de su alma. El retrato se convertiría en el más mágico de los espejos. De la misma manera que le había descubierto su cuerpo, también le revelaría el alma. Y cuando a ese alma le llegara el invierno, él permanecería aún en donde la primavera tiembla, a punto de convertirse en verano. Cuando la sangre desapareciera de su rostro, para dejar una pálida máscara de yeso con ojos de plomo, él conservaría el atractivo de la adolescencia. Ni un átomo de su belleza se marchitaría nunca. Jamás se debilitaría el ritmo de su vida. Como los dioses de los griegos, sería siempre fuerte, veloz y alegre. ¿Qué importaba lo que le sucediera a la imagen coloreada del lienzo? Él estaría a salvo. Eso era lo único que importaba.

Denn wahrlich, es könnte Genuß schaffen, das Bild zu beobachten. Er war nun imstande, seinem Geist an geheime Orte zu folgen. Dieses Bildnis sollte ihm der magischste Spiegel sein. Wie es ihm seinen Körper offenbart hatte, so sollte es ihm seine eigene Seele offenbaren. Und wenn der Winter über das Bild käme, stünde er immer noch da, wo der Frühling schwankt, ob er die Schwelle des Sommers überschreiten soll. Wenn das Blut aus dem Antlitz des Bildnisses entwiche und eine weiße, kalkige Maske mit toten Augen hinterließe, hätte er noch immer den Zauber des Jünglings. Keine Blüte seiner Anmut sollte je welken. Kein Puls seines Lebens sollte je schwächer werden. Wie die Griechengötter sollte er stark und schnell und fröhlich sein dürfen. Was kam es darauf an, was dem gemalten Abbild auf der Leinwand geschah? Er sollte unversehrt bleiben, daran lag alles.

Volvió a colocar el biombo en su posición anterior, delante del retrato, sonriendo al hacerlo, y entró en el dormitorio, donde ya le esperaba su ayuda de cámara. Una hora después se encontraba en la ópera, y lord Henry se inclinaba sobre su silla.

Er schob den Schirm wieder auf seinen Platz vor dem Bild und lächelte, als er es tat. Dann ging er in sein Schlafzimmer, wo sein Diener schon auf ihn wartete. Eine Stunde später war er in der Oper, und Lord Henry beugte sich über seinen Stuhl.