El Retrato de Dorian Gray.  Oscar Wilde
Capítulo 6. (Kapitel 6. )
< Prev. Chapter  |  Next Chapter >
Font: 

-¿Has oído las noticias? -preguntó lord Henry aquella noche a Hallward cuando un camarero lo hizo entrar en el pequeño reservado del Bristol donde estaba preparada una cena para tres.

»Du hast wohl das Neueste schon gehört, Basil?« sagte Lord Henry an diesem Abend, als Hallward in ein kleines reserviertes Zimmer des Restaurants Bristol trat, wo für drei Personen gedeckt war.

-No -respondió el artista, entregando sombrero y abrigo al camarero, quien procedió a hacerle una reverencia-. ¿De qué se trata? Nada que tenga que ver con la política, espero. No me interesa. Apenas hay una sola persona en la Cámara de los Comunes que se merezca un retrato, aunque muchos de ellos mejorarían blanqueándolos un poco.

»Nein, Harry,« antwortete der Künstler, während er dem Kellner Hut und Überrock gab. »Was ist es? Nichts Politisches hoffentlich? Dafür interessiere ich mich nicht. Es gibt im ganzen Unterhaus kaum einen Menschen, den zu malen sich verlohnte; obwohl ich zugebe, daß eine kleine Übertünchung manchem unter ihnen, der sich rangieren möchte, nichts schaden könnte.«

-Dorian Gray se ha prometido -dijo lord Henry, examinando atentamente a su amigo mientras hablaba.

»Dorian Gray hat sich verlobt,« sagte Lord Henry und beobachtete ihn, während er sprach.

Hallward se sobresaltó y luego frunció el entrecejo.

-¡Dorian prometido! -exclamó-. ¡Imposible!

Hallward fuhr zurück und runzelte dann die Stirn. »Dorian verlobt!« rief er. »Unmöglich!«

-Es absolutamente cierto.

»Es ist völlig wahr.«

-¿Con quién?

»Mit wem?«

-Con una actricilla de poco más o menos.

»Mit irgendeiner kleinen Schauspielerin.«

-No me lo puedo creer. Dorian es demasiado sensato. -Dorian es demasiado prudente para no hacer alguna tontería de cuando en cuando, mi querido Basil.

»Ich kann es nicht glauben. Dorian ist viel zu vernünftig.«

»Dorian ist viel zu gescheit, nicht hie und da Torheiten zu begehen, lieber Basil.«

-Casarse es una cosa que difícilmente se puede hacer de cuando en cuando, Harry.

»Die Ehe gehört kaum zu den Dingen, die man hier und da begehen kann, Harry.«

»Außer in Amerika,« erwiderte Lord Henry langsam.

-Excepto en los Estados Unidos -replicó lánguidamente lord Henry-. Pero yo no he dicho que se haya casado. He dicho que se ha prometido. Hay una gran diferencia. Recuerdo con mucha claridad estar casado, pero no tengo recuerdo alguno de estar prometido. Me inclino a creer que nunca estuve prometido.

»Aber ich sagte nicht, daß er verheiratet sei. Ich sagte, daß er verlobt ist. Das ist ein großer Unterschied.«

»Aber denk an Dorians Geburt, seine Stellung, seinen Reichtum. Es wäre Unsinn, wenn er so tief unter seinem Stande heiraten wollte.«

-Pero piensa en la cuna de Dorian, en su posición, en su riqueza. Sería absurdo que se casara tan por debajo de sus posibilidades.

»Wenn du willst, daß er dieses Mädchen heiratet, so sag ihm das, Basil. Dann tut er es sicher. Wenn ein Mann etwas ausgesucht Dummes tut, geschieht es immer aus den edelsten Motiven.«

-Si de verdad quieres que se case con la chica, dile precisamente eso. Puedes estar seguro de que lo hará. Siempre que un hombre hace algo perfectamente estúpido, lo hace por el más noble de los motivos.

»Ich hoffe, daß es ein gutes Mädchen ist. Ich möchte nicht haben, daß Dorian an ein gemeines Geschöpf gefesselt ist, das ihn herunterziehn und seinen Geist verderben würde.«

-Espero que la chica sea buena. No quisiera ver a Dorian atado a alguna horrenda criatura que pueda envilecer su cuerpo y destruir su inteligencia.

-No, no; la chica es mejor que buena..., es hermosa -murmuró lord Henry, saboreando un vaso de vermut con zumo de naranjas amargas-. Dorian dice que es hermosa, y no suele equivocarse en ese tipo de cuestiones. Tu retrato ha afinado su apreciación de las personas. Ése ha sido, entre otros, uno de sus excelentes resultados. Vamos a conocerla esta noche, si es que ese muchacho no olvida su cita con nosotros.

»Oh, sie ist mehr als gut – sie ist schön,« sagte Lord Henry, der an einem Glas Wermut mit Pomeranzen nippte. »Dorian sagt, sie sei schön; und auf diesem Gebiet irrt er sich nicht oft. Dein Porträt von ihm hat sein Urteil über die persönliche Erscheinung anderer Menschen beschleunigt. Es hat diese vorzügliche Wirkung getan, neben andern. Wir sollen sie heute abend sehen, wenn der Junge die Abmachung nicht vergißt.«

»Sprichst du im Ernst?«

»Völlig im Ernst, Basil. Es wäre schlimm, wenn ich denken müßte, ich sollte je ernsthafter sprechen als in diesem Augenblick.«

-¿Hablas en serio?

-Completamente en serio. Me sentiría terriblemente mal si creyera que alguna vez llegaré a hablar más seriamente que en este momento.

»Aber billigst du die Sache, Harry?« fragte der Maler, der im Zimmer hin und her ging und sich auf die Lippen biß. »Es ist nicht möglich, daß du sie billigst. Es ist irgendeine törichte Verblendung.«

-Pero, ¿tú lo apruebas, Harry? -preguntó el pintor, paseando por el reservado y mordiéndose los labios- . Es imposible que lo apruebes. Se trata sólo de un capricho.

-Yo ya no apruebo ni desapruebo nada. Es una actitud absurda ante la vida. No se nos pone en el mundo para airear nuestros prejuicios morales. Nunca doy la menor importancia a lo que dice la gente vulgar, y nunca interfiero con lo que hacen las personas encantadoras. Si una personalidad me fascina, cualquier modo de expresión que elija me parecerá delicioso. Dorian Gray se enamora de una hermosa muchacha que interpreta a Julieta y se propone casarse con ella. ¿Por qué no? Si contrajera matrimonio con Mesalina no me parecería menos interesante. Sabes perfectamente que no soy defensor del matrimonio. El verdadero inconveniente del matrimonio es que mata el egoísmo. Y las personas sin egoísmo son incoloras. Carecen de individualidad. De todos modos, hay algunos temperamentos que se hacen más complejos con el matrimonio. Conservan su egoísmo y le añaden otros muchos. Se ven forzados a vivir más de una vida. Se convierten en personas sumamente organizadas, y organizarse muy bien la vida, creo yo, es el objeto de la existencia humana. Además, toda experiencia tiene valor y, se diga lo que se quiera contra el matrimonio, no cabe duda de que es una experiencia. Espero que Dorian Gray haga de esa muchacha su esposa, que la adore apasionadamente por espacio de seis meses y que luego, de repente, quede fascinado por otra persona. Será un maravilloso tema de estudio.

»Ich billige oder mißbillige nie mehr etwas. Das ist eine ganz verkehrte Stellungnahme zum Leben. Wir sind nicht in die Welt gesetzt worden, um unsere moralischen Vorurteile zu ventilieren. Ich nehme nie Notiz von dem, was gewöhnliche Menschen sagen, und ich mische mich nie in das ein, was reizende Menschen tun. Wenn eine Persönlichkeit mir anziehend ist, so ist mir jede Art, in der diese Person sich zum Ausdruck bringt, erfreulich. Dorian Gray verliebt sich in ein schönes Mädchen, das die Julia spielt, und hält um sie an. Warum nicht? Wenn er Messalina heiratete, wäre er um nichts weniger interessant. Du weißt, ich bin keiner, der für die Ehe in die Schranken tritt. Die eigentliche Schattenseite der Ehe ist, daß sie einen selbstlos macht. Und selbstlose Menschen sind farblos. Es fehlt ihnen an Individualität. Jedoch, es gibt gewisse Naturen, die durch die Ehe komplizierter werden. Sie behalten ihren Egoismus und fügen ihm viele andere Ichs hinzu. Sie sind gezwungen, mehr als ein einziges Leben zu haben. Sie erlangen eine höhere Organisation, und hoch organisiert zu sein, ist, sollte ich meinen, der Zweck des menschlichen Daseins. Überdies ist jede Erfahrung von Wert, und mag man gegen die Ehe sagen, was man will, eine Erfahrung ist sie sicher. Ich hoffe, Dorian Gray wird dieses Mädchen zu seiner Frau machen, sie sechs Monate lang leidenschaftlich anbeten und dann plötzlich von einer andern angezogen werden. Es wäre prächtig, das zu beobachten.«

-No crees ni una sola palabra de lo que dices; sabes perfectamente que no. Si Dorian Gray echara a perder su vida, nadie lo sentiría más que tú. Eres mucho mejor persona de lo que finges.

Lord Henry se echó a reír.

-La razón de que nos guste pensar bien de los demás es que tenemos miedo a lo que pueda sucedernos.

La base del optimismo es el terror. Pensamos que somos generosos porque atribuimos a nuestro vecino las virtudes que más pueden beneficiarnos. Alabamos al banquero para que no nos penalice por estar en números rojos y encontramos buenas cualidades en el salteador de caminos con la esperanza de que respete nuestra bolsa. Creo todo lo que he dicho. Desprecio profundamente el optimismo. En cuanto a echar a perder una vida, una vida sólo se echa a perder cuando se detiene su crecimiento. Si quieres estropear una personalidad, basta reformarla. Por lo que hace al matrimonio, por supuesto que sería una estupidez, pero hay otros vínculos, mucho más interesantes, entre hombres y mujeres. Estoy desde luego dispuesto a alentarlos. Tienen el encanto de estar de moda. Pero aquí llega Dorian, que te lo contará todo mejor que yo.

»Du glaubst kein einziges Wort von dem allem, Harry; du weißt das. Wenn Dorian Grays Leben zerstört würde, wäre niemand trauriger als du. Du bist viel besser, als du vorgibst.« Lord Henry lachte. »Der Grund, warum wir alle so gern gut von andern denken, ist, daß wir alle für uns selbst Angst haben. Die Grundlage des Optimismus ist reine Furcht. Wir halten uns für edelmütig, weil wir unserm Nächsten diese Tugenden borgen, die geeignet sind, uns Nutzen zu bringen. Wir rühmen den Bankier, damit wir unser Konto überschreiten können, und finden im Straßenräuber gute Eigenschaften in der Hoffnung, er werde unsere Taschen verschonen. Ich glaube alles, was ich gesagt habe. Ich habe die größte Verachtung vor dem Optimismus. Was das zerstörte Leben angeht, so ist kein Leben zerstört, dessen Wachstum nicht gehemmt wird. Willst du einen Menschen vernichten, so brauchst du ihn nur zu bessern. Was die Ehe angeht, so wäre sie natürlich eine Dummheit, aber es gibt andere und interessantere Bande zwischen Mann und Frau. Die werde ich sicher begünstigen. Sie haben den Reiz, in der Mode zu sein. – Doch hier ist Dorian selbst. Er kann dir mehr berichten als ich.«

-Basil, Harry, ¡los dos tenéis que felicitarme! -dijo el muchacho, desprendiéndose impaciente de la capa con forro de satén y procediendo a estrechar la mano de sus dos amigos-. No he sido nunca tan feliz.

»Lieber Harry, lieber Basil, ihr müßt mir beide gratulieren!« sagte der Jüngling, nahm seine elegante Pelerine ab und schüttelte den Freunden die Hand. »Ich bin nie so glücklich gewesen. Natürlich kommt es plötzlich, wie alles wahrhaft Schöne im Leben. Und doch kommt es mir so vor, als sei ich mein Leben lang nur danach auf der Suche gewesen.« Er war rot vor Erregung und Freude und sah über die Maßen schön aus.

Ya sé que es repentino; todo lo realmente delicioso lo es. Y, sin embargo, me parece que no he buscado otra cosa en toda mi vida -tenía la tez encendida a causa de la alegría y la emoción, y parecía singularmente apuesto.

»Ich hoffe, du wirst immer sehr glücklich sein, Dorian,« sagte Hallward; »aber ich verzeihe dir nicht ganz, daß du mir nichts von deiner Verlobung mitgeteilt hast. Du hast es Harry mitgeteilt.«

-Espero que seas siempre muy feliz, Dorian -dijo Hallward-, pero no te perdono del todo que no me hayas informado de tu compromiso. A Harry sí se lo has dicho.

»Und ich verzeihe dir nicht, daß du zu spät zum Essen kommst,« fiel Lord Henry ein, der seine Hand auf die Schulter des Jünglings legte und lächelte, während er sprach. »Komm, setzen wir uns und versuchen, was der neue Chef hier kann, und dann erzählst du uns, wie das alles gekommen ist.«

-Y yo no te perdono que llegues tarde a cenar -intervino lord Henry, poniendo una mano en el hombro del muchacho y sonriendo mientras hablaba-. Vamos a sentarnos y a enterarnos de qué tal es el nuevo chef, y luego nos explicarás cómo ha sucedido todo.

-En realidad no hay mucho que contar -exclamó Dorian mientras los tres ocupaban sus sitios en torno a la reducida mesa redonda-. Ayer, sencillamente, después de dejarte; Harry, me vestí, cené en el pequeño restaurante italiano de Rupert Street que tú me hiciste conocer, y a las ocho estaba en el teatro. Sibyl interpretaba a Rosalinda. Por supuesto, el decorado era horroroso y el actor que hacía de Orlando absurdo. ¡Sibyl, en cambio! ¡Tendrías que haberla visto! Cuando apareció vestida de muchacho estaba absolutamente maravillosa. Llevaba un jubón de terciopelo color musgo con mangas de color canela, calzas marrones, un precioso sombrerito verde con una pluma de halcón sujeta por una joya, y un gabán con capucha forrado de rojo mate. Nunca me había parecido tan exquisita. Tenía la gracia delicada de esa figurilla de Tanagra que tienes en tu estudio, Basil. Los cabellos rodeándole la cara como hojas oscuras en torno a una pálida rosa. En cuanto a su interpretación..., bueno, vais a verla esta noche. Es, ni más ni menos, una artista nata. Me quedé completamente embobado en mi palco cochambroso. Me olvidé de que estaba en Londres y en el siglo XIX. Me había ido con mi amada a un bosque que nadie había visto nunca. Cuando terminó la representación, pasé entre bastidores y hablé con ella. Mientras estábamos sentados uno al lado del otro, apareció de repente en sus ojos una mirada que yo no había visto nunca.

Mis labios se movieron hacia los suyos. Nos besamos. No soy capaz de describiros lo que sentí en aquel momento. Me pareció que la vida entera se concentraba en un punto perfecto de alegría color rosa. Sibyl se puso a temblar de pies a cabeza, estremeciéndose como un narciso blanco. Luego se arrodilló y me besó las manos. Comprendo que no debería contaros todo esto, pero no puedo evitarlo. Por supuesto, nuestro compromiso es un secreto total. Sibyl ni siquiera se lo ha dicho a su madre. No sé lo que dirán mis tutores. Lord Radley montará sin duda en cólera. Me da igual. Seré mayor de edad en menos de un año, y entonces podré hacer lo que quiera. ¿No es cierto que he hecho bien sacando a mi amor de la poesía y encontrando a mi esposa en las obras de Shakespeare? Labios a los que Shakespeare enseñó a hablar han susurrado su secreto en mi oído. Me han rodeado los brazos de Rosalinda y he besado a Julieta en la boca.

»Da ist wahrhaftig nicht viel zu erzählen,« rief Dorian, als sie sich an den kleinen runden Tisch gesetzt hatten. »Es war einfach so. Als ich gestern abend von dir weggegangen war, Harry, zog ich mich um, speiste in dem kleinen italienischen Restaurant in Rupert Street, das ich durch dich kennen gelernt habe, und ging um acht Uhr ins Theater. Sibyl spielte die Rosalinde. Natürlich waren die Dekorationen schrecklich und der Orlando zum Lachen. Aber Sibyl! Ihr hättet sie sehen sollen. Als sie in ihren Knabenkleidern hereinkam, war sie einfach wundervoll. Sie trug eine moosfarbene Samtjacke mit zimtbraunen Ärmeln, kurze braune Hosen, die kreuzweise überm Knie gebunden waren, ein reizendes grünes Mützchen mit einer Habichtsfeder, die von einem funkelnden Stein festgehalten wurde, und einen mit stumpfem Rot gefütterten Kapuzenmantel. Sie war mir nie köstlicher erschienen. Sie hatte ganz die zarte Grazie des Tanagrafigürchens, das du in deinem Atelier hast, Basil. Ihr dichtes Haar hing um ihr Gesicht wie dunkles Laub um eine blasse Rose. Ihr Spiel – nun, ihr werdet sie heute abend sehn. Sie ist einfach eine geborene Künstlerin. Ich saß in der schmutzigen Loge wie festgebannt. Ich vergaß, daß ich in London und im neunzehnten Jahrhundert lebe. Ich war mit meiner Liebsten weit weg in einem Walde, den nie jemand gesehn hatte. Als die Vorstellung zu Ende war, ging ich nach hinten und sprach mit ihr. Als wir so zusammen saßen, kam plötzlich in ihre Augen ein Ausdruck, den ich nie vorher gesehn hatte. Meine Lippen suchten sie. Wir küßten einander. Ich kann euch nicht schildern, was ich in dem Augenblick gefühlt habe. Mir schien, all mein Leben sei zusammengedrückt in einen einzigen Punkt rosafarbener Freude. Sie zitterte am ganzen Leib; sie bebte wie eine weiße Narzisse. Dann warf sie sich auf die Knie und küßte meine Hand. Ich weiß, ich sollte euch das nicht alles erzählen, aber ich kann nicht anders. Natürlich ist unsere Verlobung tiefstes Geheimnis. Sie hat nicht einmal ihrer Mutter davon gesprochen. Ich weiß nicht, was meine Vormünder dazu sagen werden. Lord Radley wird sicher wütend werden. Ich mache mir nichts daraus. In weniger als einem Jahr bin ich volljährig und kann dann tun, was ich will. Ich hatte recht, Basil, nicht wahr, meine Geliebte aus der Poesie zu holen und mein Weib in Shakespeares Stücken zu finden? Lippen, die Shakespeare sprechen gelehrt hat, haben mir ihr Geheimnis ins Ohr geflüstert. Die Arme Rosalindens haben mich umfaßt, und Julia hat mich auf den Mund geküßt.«

»Ja, Dorian, ich glaube, du hattest recht,« sagte Hallward langsam.

»Hast du sie heute gesehen?« fragte Lord Henry.

-Sí, Dorian -dijo Hallward, hablando muy despacio-; supongo que has hecho bien.

Dorian Gray schüttelte den Kopf. »Ich verließ sie in den Ardennen, ich werde sie in einem Garten Veronas wiederfinden.«

-¿La has visto hoy? -preguntó lord Henry.

Lord Henry schlürfte nachdenklich seinen Champagner.

Dorian Gray negó con la cabeza.

-La dejé en el bosque de Arden y hoy la encontraré en un huerto de Verona.

»Bei welcher Gelegenheit sprachst du das Wort Heirat aus, Dorian? Und was erwiderte sie? Vielleicht weißt du gar nichts mehr davon.«

Lord Henry saboreó su champán con aire meditabundo.

-¿En qué punto mencionaste la palabra matrimonio, Dorian? ¿Y qué respondió ella? Quizá lo hayas olvidado por completo.

»Lieber Henry, ich behandelte die Sache nicht als geschäftliche Verhandlung, und ich machte keinerlei formellen Antrag. Ich sagte ihr, daß ich sie liebe, und sie sagte, sie verdiene nicht, mein Weib zu sein. Verdiene nicht! Wahrlich, die ganze Welt gilt mir nichts, verglichen mit ihr!«

-Mi querido Harry, no me comporté como si fuera un trato comercial, y no le hice explícitamente una propuesta de matrimonio. Le dije que la amaba y ella respondió que no era digna de ser mi esposa. ¡Que no era digna! ¡Cuando el mundo entero no es nada para mí comparado con ella!

»Die Weiber sind bewundernswert praktisch,« sagte Lord Henry wie vor sich hin – »viel praktischer als wir. In Situationen dieser Art vergessen wir oft, die Heirat zu erwähnen, und sie erinnern uns immer daran.«

-Las mujeres son maravillosamente prácticas -murmuró lord Henry-; mucho más prácticas que nosotros. En situaciones como ésa, olvidamos con frecuencia mencionar la palabra matrimonio, pero ellas nos lo recuerdan siempre.

Hallward legte ihm die Hand auf den Arm. »Nicht, Harry; du kränkst Dorian. Er ist nicht wie andre Männer. Er wird nie jemanden ins Elend bringen. Dazu ist seine Natur zu edel.«

Hallward le puso una mano en el brazo.

-No, Harry. Has disgustado a Dorian, que no es como otros hombres. Dorian nunca haría desgraciada a otra persona. Tiene demasiada delicadeza para una cosa así. Lord Henry miró por encima de la mesa.

-Dorian no está nunca disgustado conmigo -respondió-. He hecho la pregunta por la mejor de las razones, por la única razón, a decir verdad, que disculpa de hacer cualquier pregunta: la simple curiosidad. Mantengo la teoría de que son siempre las mujeres quienes nos proponen el matrimonio y no nosotros a ellas. Excepto, por supuesto, las personas de la clase media. Pero lo cierto es que las clases medias no son modernas.

Lord Henry blickte über den Tisch. »Dorian fühlt sich nie von mir gekränkt,« antwortete er. »Ich stellte die Frage aus dem triftigsten Grund, den es geben kann, aus dem einzigen Grund fürwahr, der einen entschuldigt, daß man überhaupt eine Frage stellt – nämlich aus Neugier. Ich habe eine Theorie, die lautet, daß es immer die Frauen sind, die uns einen Antrag machen, und nicht wir den Frauen. Außer natürlich im Leben des Mittelstands. Aber der Mittelstand ist eben nicht auf der Höhe der Zeit.«

Dorian Gray se echó a reír y movió la cabeza.

-Eres completamente incorregible, Harry; pero no me importa. Es imposible enfadarse contigo.

Cuando veas a Sibyl Vane comprenderás que el hombre que la tratara mal sería un desalmado, un ser sin corazón. No entiendo que nadie quiera avergonzar al ser que ama. Y yo amo a Sibyl Vane. Quiero colocarla sobre un pedestal de oro, y ver cómo el mundo venera a la mujer que es mía. ¿Qué es el matrimonio? Una promesa irrevocable. Por eso te burlas de él. ¡No lo hagas! Es una promesa irrevocable la que yo quiero hacer. La confianza de Sibyl me hace fiel, su fe me hace bueno. Cuando estoy con ella, reniego de todo lo que me has enseñado. Me convierto en alguien diferente del que has conocido. He cambiado y el simple hecho de tocar la mano de Sibyl Vane hace que te olvide y que olvide tus falsas teorías, tan fascinantes, tan emponzoñadas, tan deliciosas.

Dorian Gray lachte und schüttelte den Kopf. »Du bist ganz unverbesserlich, Harry; aber ich bin nicht böse. Es ist unmöglich, dir gram zu sein. Wenn du Sibyl Vane siehst, wirst du fühlen, daß der Mann, der ihr ein Leid zufügen kann, eine Bestie sein müßte, eine herzlose Bestie. Ich kann nicht verstehn, wie ein Mensch es über sich bringen kann, das Wesen, das er liebt, in Schande zu bringen. Ich liebe Sibyl Vane. Ich möchte sie auf eine goldene Säule stellen, auf daß ich sehe, wie die Welt das Weib anbetet, das mein ist. Was ist Heirat? Ein unwiderrufliches Gelübde. Du spottest darum über die Heirat. Oh, spotte nicht! Ein unwiderrufliches Gelübde will ich ablegen. Ihr Vertrauen macht mich fromm und treu, ihr Glaube macht mich gut. Wenn ich bei ihr bin, wende ich mich von allem, was du mich gelehrt hast, ab. Ich werde anders als der Mensch, den du in mir siehst. Ich bin verwandelt, und wenn mich Sibyl Vane bloß mit der Hand berührt, vergesse ich all deine schlechten, bezaubernden, vergifteten, entzückenden Theorien.«

»Und die wären ...?« fragte Lord Henry und nahm etwas Salat auf seinen Teller.

-¿Mis teorías...? -preguntó lord Henry, sirviéndose un poco de ensalada.

»Oh, deine Theorien über das Leben, deine Theorien über die Liebe, deine Theorien über die Lust. Tatsächlich all deine Theorien, Harry.«

-Tus teorías sobre la vida, tus teorías sobre el amor, tus teorías sobre el placer. Todas tus teorías, de hecho.

-El placer es la única cosa sobre la que merece la pena elaborar una teoría -respondió lord Henry separando bien las palabras con su voz melodiosa-. Pero mucho me temo que no me puedo atribuir esa teoría como propia. No me pertenece a mí, pertenece a la Naturaleza. El placer es la prueba de fuego de la Naturaleza. Cuando somos felices siempre somos buenos, pero cuando somos buenos no siempre somos felices.

-Sí, pero, ¿qué quieres decir con bueno? -exclamó Basil Hallward.

»Außer der Lust verdient kein Ding, eine Theorie zu haben,« erwiderte er mit seiner leisen, melodischen Stimme. »Aber ich fürchte, ich kann meine Theorie nicht für mich reklamieren. Sie gehört der Natur, nicht mir. Lust ist das Siegel der Natur, ihr Zeichen der Zustimmung. Wenn wir glücklich sind, sind wir immer gut, aber wenn wir gut sind, sind wir nicht immer glücklich.«

»Ah! Aber was nennst du gut?« rief Basil Hallward.

»Ja,« stimmte Dorian bei, lehnte sich in seinem Stuhl zurück und blickte Lord Henry über den schweren Strauß purpurner Schwertlilien hinweg, der in der Mitte des Tisches stand, an, »was nennst du gut, Harry?«

-Sí -asintió Dorian, recostándose en el asiento, y mirando a lord Henry sobre el tupido ramo de iris morados que ocupaba el centro de la mesa-, ¿qué quieres decir con bueno?

-Ser bueno es estar en armonía con uno mismo -replicó lord Henry, tocando el delicado pie de la copa con dedos muy blancos y finos-. Hay disonancia cuando uno se ve forzado a estar en armonía con otros.

La propia vida..., eso es lo importante. En cuanto a la vida de nuestros vecinos, si uno quiere ser un hipócrita o un puritano, podemos hacer alarde de nuestras ideas sobre moral, pero en realidad esas personas no son asunto nuestro. Por otra parte, las metas del individualismo son las más elevadas. La moralidad moderna consiste en aceptar las normas de la propia época. Pero yo considero que, para un hombre culto, aceptar las normas de su época es la peor inmoralidad.

»Gut sein heißt in Harmonie mit sich selbst sein,« erwiderte er, indem er mit seinen blassen, schmalen Fingern den dünnen Stiel seines Glases umfaßte. »Mißklang herrscht, wo man gezwungen wird, in Harmonie mit andern zu sein. Das eigene Leben – das ist es, worauf es ankommt. Was das Leben der Nächsten angeht, kann man, wenn man ein Affe oder ein Pfaffe sein will, sich mit seinen moralischen Ansichten darüber wichtig machen, aber es geht einen nichts an. Überdies hat der Individualismus in Wahrheit das höhere Ziel. Die moderne Moral besteht darin, den Maßstab ihres Zeitalters zu akzeptieren. Ich bin der Meinung, daß es für jeden einigermaßen kulturfähigen Menschen eine Form der gröbsten Unmoral ist, den Maßstab seiner Zeit zu akzeptieren.«

»Aber wenn man bloß für sich selbst lebt, Harry, zahlt man sicher einen furchtbaren Preis dafür!« meinte der Maler.

-Pero, por supuesto, si uno vive tan sólo para uno mismo, ha de pagar un precio terrible por hacerlo, ¿no es cierto, Harry? -preguntó el pintor.

»Jawohl, man überfordert uns heutzutage in allem. Ich denke mir, die wahre Tragödie der Armen ist, daß sie sich nichts leisten können als Selbstverleugnung. Schöne Sünden sind wie schöne Dinge das Vorrecht der Reichen.«

-Sí, en los tiempos que corren se nos cobra excesivamente por todo. Tengo la impresión de que la verdadera tragedia de los pobres es que no pueden permitirse nada excepto renunciar a sí mismos. Los pecados hermosos, como los objetos hermosos, son el privilegio de los ricos.

»Man hat auf andre Weise zu zahlen als mit Geld.«

»Auf welche Weise, Basil?«

»Oh, ich sollte meinen, mit Gewissensbissen, mit Schmerzen ... nun, eben mit dem Bewußtsein der Erniedrigung.«

-Hay que pagar de otras maneras además de con dinero.

-¿De qué maneras, Basil?

-Imagino que con remordimientos, sufriendo..., bueno, dándose cuenta de la degradación.

Lord Henry se encogió de hombros.

-Amigo mío, el arte medieval es encantador, pero las emociones medievales están anticuadas. Se las puede utilizar en las novelas, por supuesto. Pero las cosas que se pueden utilizar en la narrativa son las que han dejado de usarse en la vida real. Créeme, ningún hombre civilizado se arrepiente nunca de un placer, y los no civilizados nunca llegan a saber qué es un placer.

Lord Henry zuckte die Achseln. »Lieber Freund, die mittelalterliche Kunst ist entzückend, aber die Empfindungen des Mittelalters sind nicht mehr Mode. Man kann sie natürlich für Romane brauchen. Aber die einzigen Dinge, die man in Romanen brauchen kann, sind eben die Dinge, um die man sich in Wahrheit nicht mehr kümmert. Glaub mir, kein zivilisierter Mensch bereut je einen Genuß, und kein unzivilisierter weiß je, was ein Genuß ist.«

»Ich weiß, was Genuß ist,« rief Dorian Gray. »Es ist ein Genuß, einen Menschen anzubeten.«

-Yo sé lo que es el placer -exclamó Dorian Gray-. Adorar a alguien.

-Sin duda eso es mejor que ser adorado -respondió lord Henry, jugueteando con una fruta-. Ser adorado es muy molesto. Las mujeres nos tratan como la humanidad trata a sus dioses. Nos rinden culto y están siempre molestándonos para que hagamos algo por ellas.

»Das ist jedenfalls besser, als angebetet zu werden,« antwortete er und spielte dabei mit den Früchten, die er auf seinen Teller gelegt hatte. »Angebetet zu werden ist von Schaden. Die Weiber behandeln uns genau so, wie die Menschheit ihre Götter behandelt. Sie liegen vor uns auf den Knien und quälen uns immer, wir sollen etwas für sie tun.«

-Yo diría que cualquier cosa que piden nos la han dado antes -murmuró el muchacho con mucha seriedad-. Crean el amor en nuestra alma. Tienen derecho a pedir correspondencia.

»Ich möchte sagen, alles, worum sie uns bitten, haben sie uns erst gegeben,« sagte der Jüngling leise und ernst. »Sie erzeugen die Liebe in unserm Innern. Sie haben ein Recht, sie zurückzuverlangen.«

»Das ist völlig wahr, Dorian,« rief Hallward.

-Eso es completamente cierto -exclamó Hallward.

»Nichts ist jemals völlig wahr,« sagte Lord Henry.

-Nada es completamente cierto -dijo lord Henry.

»Dies ist es,« unterbrach Dorian. »Du mußt zugeben, daß die Frauen den Männern das Gold des Lebens schenken.«

-Esto sí -le interrumpió Dorian-. Has de admitir, Harry, que las mujeres entregan a los hombres el oro mismo de sus vidas.

-Es posible -suspiró el otro-,pero inevitablemente lo reclaman en calderilla. Ése es el problema. Las mujeres, como dijo en cierta ocasión un francés con mucho ingenio, despiertan en nosotros el deseo de producir obras maestras, pero luego nos impiden siempre llevarlas a cabo.

»Möglich,« seufzte er, »aber unweigerlich verlangen sie es in kleiner Münze zurück. Das ist das Elend. Die Frauen, drückte es ein witziger Franzose einmal aus, flößen uns das Verlangen ein, Meisterwerke zu schaffen, und hindern uns dann immer, sie auszuführen.«

»Harry, du bist schrecklich! Ich weiß nicht, warum ich dich so gern habe.«

»Du wirst mich immer gern haben, Dorian,« erwiderte er.

-¡Eres horrible, Harry! No sé por qué te tengo tanto afecto.

-Me lo tendrás siempre -replicó lord Henry-. ¿Tomaréis café? Camarero, traiga café, fine champagne y cigarrillos. No, olvídese de los cigarrillos; tengo algunos yo. Basil, no te permito que fumes puros.

Enciende un cigarrillo. El cigarrillo es el perfecto ejemplo de placer perfecto. Es exquisito y deja insatisfecho. ¿Qué más se puede pedir? Sí, Dorian, siempre me tendrás afecto. Represento para ti todos los pecados que nunca has tenido el valor de cometer.

»Wollt ihr Kaffee haben, Kinder? – Kellner, bringen Sie Kaffee und fine-champagne und Zigaretten. Nein, bemühen Sie sich nicht, keine Zigaretten; ich habe selbst welche. Basil, ich kann nicht zugeben, daß du Zigarren rauchst. Du mußt eine Zigarette nehmen. Eine Zigarette ist der vollendete Typus eines vollendeten Genusses. Er ist köstlich, und er läßt einen unbefriedigt. Was kann man mehr verlangen? Ja, Dorian, du wirst mich immer lieb haben. Ich stelle dir alle Sünden dar, die zu begehen du nie den Mut hast.«

-¡Qué cosas tan absurdas dices! -exclamó el muchacho, utilizando el encendedor de plata con forma de dragón que el camarero había dejado sobre la mesa.

-Vámonos al teatro. Cuando Sibyl salga a escena, encontrarás un nuevo ideal de vida. Significará para ti algo que nunca has conocido.

»Was redest du für Unsinn, Harry!« rief der Jüngling und zündete an einem feueratmenden Drachen aus Silber, den der Kellner auf den Tisch gestellt hatte, seine Zigarette an. »Wir wollen ins Theater gehn. Wenn Sibyl auf die Bühne kommt, bekommst du ein neues Lebensideal. Sie wird dir etwas darstellen, was du nie kennen gelernt hast.«

-Lo he conocido todo -dijo lord Henry, en sus ojos una expresión de cansancio-, pero siempre estoy dispuesto a experimentar una nueva emoción. Mucho me temo, sin embargo, que, al menos para mí, eso es algo que no existe. De todos modos, quizá tu maravillosa chica me subyugue. Me encanta el teatro. Es mucho más real que la vida. Vamos, Dorian. Tú vendrás conmigo. Lo siento, Basil, pero sólo hay sitio para dos en la berlina. Tendrás que seguirnos en un coche de punto.

»Ich habe alles kennen gelernt,« sagte Lord Henry, und in seinen Augen lag ein müder Ausdruck, »aber ich bin immer bereit, mich neu erregen zu lassen. Ich fürchte jedoch, daß ich für mein Teil nichts finde, was das zuwege bringt. Indessen, vielleicht bringt dein wundervolles Mädchen mich zur Ergriffenheit. Ich liebe das Theater. Es ist so sehr viel wirklicher als das Leben. Wir wollen gehn. Dorian, du kannst zu mir einsteigen. Es tut mir so leid, Basil, aber im Brougham ist nur Platz für zwei. Du mußt uns in einer Droschke folgen.«

Se levantaron para ponerse los abrigos, tomándose el café de pie. El pintor, preocupado, había enmudecido. Le había invadido la melancolía. Le desagradaba mucho aquel matrimonio, aunque en realidad le parecía mejor que otras muchas cosas que podrían haber sucedido. Muy poco después salían a la calle. Hallward se dirigió solo hacia el teatro, como habían convenido, y estuvo contemplando las luces parpadeantes de la berlina que le precedía. Tuvo la extraña sensación de haber perdido algo. Sintió que Dorian Gray ya no sería nunca para él lo que había sido en el pasado. La vida se había interpuesto entre los dos... Los ojos se le llenaron de oscuridad y vio las calles, abarrotadas y centelleantes, a través de una niebla. Cuando el coche de punto se detuvo ante el teatro tuvo la sensación de haber envejecido varios años.

Sie standen auf, zogen ihre Überröcke an und schlürften den Kaffee stehend. Der Maler war schweigsam und gedrückt. Es lag etwas Düsteres über ihm. Er konnte diese Heirat nicht billigen, aber doch schien sie ihm besser als vieles andre, was hätte geschehn können. Nach ein paar Minuten gingen sie zusammen die Treppe hinunter. Er fuhr allein, wie verabredet worden war, und sah auf die blitzenden Lichter des kleinen Broughams, der vorausfuhr. Ein seltsames Gefühl des Unwiederbringlichen überkam ihn. Er fühlte, Dorian Gray würde nie wieder das für ihn sein, was er früher gewesen war. Das Leben war zwischen sie getreten ... Seine Augen umdunkelten sich, und die hell erleuchteten Straßen, die von Menschen wimmelten, verschwammen vor ihnen. Als die Droschke am Theater vorfuhr, war es ihm, als sei er viele Jahre älter geworden.