The Picture of Dorian Gray.  Oscar Wilde
Chapter 7. (Capítulo 7. )
< Prev. Chapter  |  Next Chapter >
Font: 

For some reason or other, the house was crowded that night, and the fat Jew manager who met them at the door was beaming from ear to ear with an oily tremulous smile. He escorted them to their box with a sort of pompous humility, waving his fat jewelled hands and talking at the top of his voice. Dorian Gray loathed him more than ever. He felt as if he had come to look for Miranda and had been met by Caliban. Lord Henry, upon the other hand, rather liked him. At least he declared he did, and insisted on shaking him by the hand and assuring him that he was proud to meet a man who had discovered a real genius and gone bankrupt over a poet. Hallward amused himself with watching the faces in the pit. The heat was terribly oppressive, and the huge sunlight flamed like a monstrous dahlia with petals of yellow fire. The youths in the gallery had taken off their coats and waistcoats and hung them over the side. They talked to each other across the theatre and shared their oranges with the tawdry girls who sat beside them. Some women were laughing in the pit. Their voices were horribly shrill and discordant. The sound of the popping of corks came from the bar.

Aquella noche, por alguna razón, el teatro estaba abarrotado, y el gordo empresario judío que los recibió en la puerta, sonriendo trémulamente de oreja a oreja con expresión untuosa, procedió a escoltarlos hasta el palco con pomposa humildad, agitando sus gruesas manos enjoyadas y hablando a voz en grito. Dorian Gray sintió que le desagradaba más que nunca. Le pareció que viniendo en busca de Miranda se había encontrado con Calibán. A lord Henry, por el contrario, más bien le gustó. Al menos eso fue lo que dijo, e insistió en estrecharle la mano, asegurándole que estaba orgulloso de conocer al hombre que había descubierto a una joya de la interpretación y que se había arruinado a causa de un poeta. Hallward se divirtió con los rostros del patio de butacas. El calor era insoportable, y la enorme lámpara ardía como una dalia monstruosa con pétalos de fuego amarillo. Los jóvenes del paraíso se habían quitado chaquetas y chalecos, colgándolos de las barandillas. Hablaban entre sí de un lado a otro del teatro y compartían sus naranjas con las llamativas chicas que los acompañaban. Algunas mujeres reían en el patio de butacas, con voces chillonas y discordantes. Desde el bar llegaba el ruido del descorchar de las botellas.

"What a place to find one's divinity in!" said Lord Henry.

-¡Qué lugar para encontrar a una diosa! -dijo lord Henry.

"Yes!" answered Dorian Gray. "It was here I found her, and she is divine beyond all living things. When she acts, you will forget everything. These common rough people, with their coarse faces and brutal gestures, become quite different when she is on the stage. They sit silently and watch her. They weep and laugh as she wills them to do. She makes them as responsive as a violin. She spiritualizes them, and one feels that they are of the same flesh and blood as one's self."

-¡Es cierto! -respondió Dorian Gray-. Pero fue aquí donde la encontré, y Sibyl es la encarnación de la divinidad. Cuando actúe, te olvidarás de todo. Esas gentes vulgares y toscas, de rostros primitivos y gestos brutales, se transforman cuando Sibyl está en el escenario. Callan y escuchan. Lloran y ríen cuando Sibyl quiere que lo hagan. Consigue que respondan como las cuerdas de un violín. Los espiritualiza, y se siente que están hechos de la misma carne y sangre que nosotros.

"The same flesh and blood as one's self! Oh, I hope not!" exclaimed Lord Henry, who was scanning the occupants of the gallery through his opera-glass.

-¡La misma carne y sangre que nosotros! ¡Espero que no! -exclamó lord Henry, que observaba a los ocupantes del paraíso con sus gemelos de teatro.

"Don't pay any attention to him, Dorian," said the painter. "I understand what you mean, and I believe in this girl. Any one you love must be marvellous, and any girl who has the effect you describe must be fine and noble. To spiritualize one's age--that is something worth doing. If this girl can give a soul to those who have lived without one, if she can create the sense of beauty in people whose lives have been sordid and ugly, if she can strip them of their selfishness and lend them tears for sorrows that are not their own, she is worthy of all your adoration, worthy of the adoration of the world. This marriage is quite right. I did not think so at first, but I admit it now. The gods made Sibyl Vane for you. Without her you would have been incomplete."

-No le hagas caso, Dorian -dijo el pintor-. Yo sí entiendo lo que quieres decir y estoy convencido de que esa chica es como dices. La mujer a quien tú ames ha de ser maravillosa, y cualquier muchacha que consigue el efecto que describes ha de ser espléndida y noble. Espiritualizar a la propia época..., eso es algo que merece la pena. Si Sibyl es capaz de dar un alma a quienes han vivido sin ella, si crea un sentimiento de belleza en personas cuyas vidas han sido sórdidas y miserables, si los libera de su egoísmo y les presta lágrimas por sufrimientos que no son suyos, se merece toda tu adoración, se merece la adoración del mundo entero. Tu matrimonio con ella es un acierto. Al principio no lo creía así, pero ahora lo veo de otra manera. Los dioses han hecho a Sibyl Vane para ti. Sin ella hubieras quedado incompleto.

"Thanks, Basil," answered Dorian Gray, pressing his hand. "I knew that you would understand me. Harry is so cynical, he terrifies me. But here is the orchestra. It is quite dreadful, but it only lasts for about five minutes. Then the curtain rises, and you will see the girl to whom I am going to give all my life, to whom I have given everything that is good in me."

-Gracias, Basil -respondió Dorian Gray, dándole un apretón de manos-. Sabía que me entenderías.

Harry es tan cínico que me aterra. Pero aquí llega la orquesta. Aunque espantosa, sólo toca unos cinco minutos aproximadamente. Luego se levanta el telón, y veréis a la muchacha a quien voy a dar toda mi vida, y a la que ya he dado todo lo bueno que hay en mí.

A quarter of an hour afterwards, amidst an extraordinary turmoil of applause, Sibyl Vane stepped on to the stage. Yes, she was certainly lovely to look at--one of the loveliest creatures, Lord Henry thought, that he had ever seen. There was something of the fawn in her shy grace and startled eyes. A faint blush, like the shadow of a rose in a mirror of silver, came to her cheeks as she glanced at the crowded enthusiastic house. She stepped back a few paces and her lips seemed to tremble. Basil Hallward leaped to his feet and began to applaud. Motionless, and as one in a dream, sat Dorian Gray, gazing at her. Lord Henry peered through his glasses, murmuring, "Charming! charming!"

Un cuarto de hora después, acompañada de unos aplausos estruendosos, Sibyl Vane apareció en el escenario. Sí, no había duda de su encanto; era, pensó lord Henry, una de las criaturas más encantadoras que había visto nunca. Había algo de gacela en su gracia tímida y en sus ojos sorprendidos. Un ligero arrebol, como la sombra de una rosa en un espejo de plata, se asomó a sus mejillas cuando vio el teatro abarrotado y entusiasta. Retrocedió unos pasos y pareció que le temblaban los labios. Basil Hallward se puso en pie y empezó a aplaudir. Inmóvil, como en un sueño, Dorian Gray siguió sentado, mirándola fijamente. Lord Henry la examinó con sus gemelos y murmuró: «Encantadora, encantadora».

The scene was the hall of Capulet's house, and Romeo in his pilgrim's dress had entered with Mercutio and his other friends. The band, such as it was, struck up a few bars of music, and the dance began. Through the crowd of ungainly, shabbily dressed actors, Sibyl Vane moved like a creature from a finer world. Her body swayed, while she danced, as a plant sways in the water. The curves of her throat were the curves of a white lily. Her hands seemed to be made of cool ivory.

La acción transcurría en el vestíbulo de la casa de los Capuleto, y Romeo, vestido de peregrino, había entrado con Mercutio y sus amigos. Los músicos tocaron unos compases de acuerdo con sus posibilidades y comenzó la danza. Entre la multitud de actores desangelados y pobremente vestidos, Sibyl Vane se movía como una criatura de un mundo superior. Su cuerpo se agitaba, al bailar, como se mueve una planta dentro del agua. Las ondulaciones de su garganta eran las ondulaciones de un lirio blanco. Sus manos parecían hechas de sereno marfil.

Yet she was curiously listless. She showed no sign of joy when her eyes rested on Romeo. The few words she had to speak--

Good pilgrim, you do wrong your hand too much,
Which mannerly devotion shows in this;
For saints have hands that pilgrims' hands do touch,
And palm to palm is holy palmers' kiss--

Y, sin embargo, resultaba curiosamente apática. No manifestó signo alguno de alegría cuando sus ojos se posaron sobre Romeo. Las pocas palabras que tenía que decir: Buen peregrino, no reproches tanto a tu mano un fervor tan verdadero: si juntan manos peregrino y santo, palma con palma es beso de palmero...

junto con el breve diálogo que sigue, fueron pronunciadas de manera completamente artificial. La voz era exquisita, pero desde el punto de vista de tono, absolutamente falsa. La coloración era equivocada.

with the brief dialogue that follows, were spoken in a thoroughly artificial manner. The voice was exquisite, but from the point of view of tone it was absolutely false. It was wrong in colour. It took away all the life from the verse. It made the passion unreal.

Privaba de vida a los versos. Hacía que la pasión resultase irreal.

Dorian Gray fue palideciendo mientras la contemplaba. Estaba desconcertado y lleno de ansiedad.

Dorian Gray grew pale as he watched her. He was puzzled and anxious. Neither of his friends dared to say anything to him. She seemed to them to be absolutely incompetent. They were horribly disappointed.

Yet they felt that the true test of any Juliet is the balcony scene of the second act. They waited for that. If she failed there, there was nothing in her.

Ninguno de sus dos amigos se atrevía a decir nada. Sibyl les parecía absolutamente incompetente. Se sentían horriblemente decepcionados.

De todos modos, comprendían que la verdadera prueba de cualquier Julieta es la escena del balcón en el segundo acto. Esperarían a que llegara. Si fallaba allí, todo habría acabado.

She looked charming as she came out in the moonlight. That could not be denied. But the staginess of her acting was unbearable, and grew worse as she went on. Her gestures became absurdly artificial. She overemphasized everything that she had to say. The beautiful passage--

De nuevo estaba encantadora cuando reapareció al claro de luna. Eso no se podía negar. Pero lo forzado de su interpretación resultaba insoportable, y fue empeorando con el paso del tiempo. Sus gestos se hicieron absurdamente artificiales. Subrayaba excesivamente todo lo que tenía que decir. El hermoso pasaje: La noche me oculta con su velo; si no, el rubor teñiría mis mejillas por lo que antes me has oído decir.

Thou knowest the mask of night is on my face,
Else would a maiden blush bepaint my cheek
For that which thou hast heard me speak to-night--

was declaimed with the painful precision of a schoolgirl who has been taught to recite by some second-rate professor of elocution. When she leaned over the balcony and came to those wonderful lines--

fue declamado con la penosa precisión de una colegiala a quien ha enseñado a recitar un profesor de elocución de tercera categoría. Y cuando se asomó al balcón y llegó a los maravillosos versos: Aunque seas mi alegría, no me alegra nuestro acuerdo de esta noche: demasiado brusco, imprudente, repentino, igual que el relámpago, que cesa antes de poder nombrarlo. Amor, buenas noches.

Although I joy in thee,
I have no joy of this contract to-night:
It is too rash, too unadvised, too sudden;
Too like the lightning, which doth cease to be
Ere one can say, "It lightens." Sweet, good-night!
This bud of love by summer's ripening breath
May prove a beauteous flower when next we meet--

Con el aliento del verano, este brote amoroso puede dar bella flor cuando volvamos a vernos...

dijo las palabras como si carecieran por completo de sentido. No era nerviosismo. De hecho, lejos de estar nerviosa, parecía absolutamente dueña de sí misma. Era sencillamente una mala interpretación, y Sibyl un completo desastre.

she spoke the words as though they conveyed no meaning to her. It was not nervousness. Indeed, so far from being nervous, she was absolutely self-contained. It was simply bad art. She was a complete failure.

Incluso el público del patio de butacas y del paraíso, vulgar y sin educación, había perdido interés por la obra. Incómodos, empezaban a hablar en voz alta y a silbar. El empresario judío, de pie tras los asientos del primer anfiteatro, golpeaba el suelo con los pies y protestaba indignado. Tan sólo Sibyl permanecía indiferente.

Even the common uneducated audience of the pit and gallery lost their interest in the play. They got restless, and began to talk loudly and to whistle. The Jew manager, who was standing at the back of the dress-circle, stamped and swore with rage. The only person unmoved was the girl herself.

Al término del segundo acto se produjo una tormenta de silbidos. Lord Henry se levantó de su asiento y se puso el gabán.

-Es muy hermosa, Dorian -dijo-, pero incapaz de interpretar. Vámonos.

When the second act was over, there came a storm of hisses, and Lord Henry got up from his chair and put on his coat. "She is quite beautiful, Dorian," he said, "but she can't act. Let us go."

-Voy a quedarme hasta el final -respondió el joven, con una voz crispada y llena de amargura-. Siento mucho baberos hecho perder la velada. Os pido disculpas a los dos.

"I am going to see the play through," answered the lad, in a hard bitter voice. "I am awfully sorry that I have made you waste an evening, Harry. I apologize to you both."

-Mi querido Dorian, a mí me parece que la señorita Vane está enferma -interrumpió Hallward-.

Vendremos otra noche.

"My dear Dorian, I should think Miss Vane was ill," interrupted Hallward. "We will come some other night."

-Ojalá estuviera enferma -replicó Dorian Gray-. Pero a mí me ha parecido sencillamente insensible y fría. Ha cambiado por completo. Anoche era una gran artista. Hoy es una actriz vulgar, mediocre.

"I wish she were ill," he rejoined. "But she seems to me to be simply callous and cold. She has entirely altered. Last night she was a great artist. This evening she is merely a commonplace mediocre actress."

-No hables así de alguien a quien amas, Dorian. El amor es más maravilloso que el arte.

"Don't talk like that about any one you love, Dorian. Love is a more wonderful thing than art."

"They are both simply forms of imitation," remarked Lord Henry. "But do let us go. Dorian, you must not stay here any longer. It is not good for one's morals to see bad acting. Besides, I don't suppose you will want your wife to act, so what does it matter if she plays Juliet like a wooden doll? She is very lovely, and if she knows as little about life as she does about acting, she will be a delightful experience. There are only two kinds of people who are really fascinating--people who know absolutely everything, and people who know absolutely nothing. Good heavens, my dear boy, don't look so tragic! The secret of remaining young is never to have an emotion that is unbecoming. Come to the club with Basil and myself. We will smoke cigarettes and drink to the beauty of Sibyl Vane. She is beautiful. What more can you want?"

-Los dos son formas de imitación -señaló lord Henry-. Pero será mejor que nos vayamos. No debes seguir aquí por más tiempo, Dorian. No es bueno para la moral ver una mala interpretación. Además, supongo que no querrás que tu esposa actúe en el teatro. En ese caso, ¿qué importa si interpreta Julieta como una muñeca de madera? Es encantadora, y si sabe tan poco de la vida como de actuar en el teatro, será una experiencia deliciosa. Sólo hay dos clases de personas realmente fascinantes: las que lo saben absolutamente todo y las que no saben absolutamente nada. Santo cielo, muchacho, ¡no pongas esa expresión tan trágica! El secreto para conservar la juventud es no permitirse ninguna emoción impropia.

Ven al club con Basil y conmigo. Fumaremos cigarrillos y beberemos para celebrar la belleza de Sibyl Vane, que es muy hermosa. ¿Qué más puedes querer?

-Vete, Harry -exclamó el joven-. Quiero estar solo. Y tú también, Basil. ¿Es que no veis que se me está rompiendo el corazón?

Lágrimas ardientes le asomaron a los ojos. Le temblaban los labios y, dirigiéndose al fondo del palco, se apoyó contra la pared, escondiendo la cara entre las manos.

"Go away, Harry," cried the lad. "I want to be alone. Basil, you must go. Ah! can't you see that my heart is breaking?" The hot tears came to his eyes. His lips trembled, and rushing to the back of the box, he leaned up against the wall, hiding his face in his hands.

-Vámonos, Basil -dijo lord Henry, con una extraña ternura en la voz. Un instante después habían desaparecido.

"Let us go, Basil," said Lord Henry with a strange tenderness in his voice, and the two young men passed out together.

Casi enseguida se encendieron las candilejas y se alzó el telón para el tercer acto. Dorian Gray volvió a su asiento. Estaba pálido, pero orgulloso e indiferente. La obra se fue arrastrando, interminable. La mitad del público abandonó la sala, haciendo ruido con sus pesadas botas y riéndose. La representación había sido un fiasco total. El último acto se interpretó ante una sala casi vacía. Una risa contenida y algunas protestas saludaron la caída del último telón.

A few moments afterwards the footlights flared up and the curtain rose on the third act. Dorian Gray went back to his seat. He looked pale, and proud, and indifferent. The play dragged on, and seemed interminable. Half of the audience went out, tramping in heavy boots and laughing. The whole thing was a fiasco. The last act was played to almost empty benches. The curtain went down on a titter and some groans.

Nada más terminar la obra, Dorian pasó entre bastidores, para dirigirse al camerino de la actriz.

Encontró allí a Sibyl, con una expresión triunfal en el rostro y los ojos llenos de fuego. Estaba radiante.

As soon as it was over, Dorian Gray rushed behind the scenes into the greenroom. The girl was standing there alone, with a look of triumph on her face. Her eyes were lit with an exquisite fire. There was a radiance about her. Her parted lips were smiling over some secret of their own.

When he entered, she looked at him, and an expression of infinite joy came over her. "How badly I acted to-night, Dorian!" she cried.

Sonreía, los labios ligeramente abiertos, a causa de un secreto muy personal.

Al entrar Dorian, la muchacha lo miró y apareció en su rostro una expresión de infinita alegría.

-¡Qué mal he actuado esta noche, Dorian! -exclamó. -¡Horriblemente mal! -respondió él, contemplándola asombrado-. ¡Espantoso! Ha sido terrible. ¿Estás enferma? No puedes hacerte idea de lo que ha sido. No te imaginas cómo he sufrido.

La muchacha sonrió.

"Horribly!" he answered, gazing at her in amazement. "Horribly! It was dreadful. Are you ill? You have no idea what it was. You have no idea what I suffered."

-Dorian -respondió, acariciando el nombre del amado con la prolongada música de su voz, como si fuera más dulce que miel para los rojos pétalos de su boca-. Dorian, deberías haberlo entendido. Pero ahora lo entiendes ya, ¿no es cierto?

The girl smiled. "Dorian," she answered, lingering over his name with long-drawn music in her voice, as though it were sweeter than honey to the red petals of her mouth. "Dorian, you should have understood. But you understand now, don't you?"

-¿Entender qué? -preguntó él, colérico.

-El porqué de que lo haya hecho tan mal esta noche. El porqué de que de ahora en adelante lo haga siempre mal. El porqué de que no vuelva nunca a actuar bien.

"Understand what?" he asked, angrily.

Dorian se encogió de hombros.

"Why I was so bad to-night. Why I shall always be bad. Why I shall never act well again."

-Supongo que estás enferma. Cuando estés enferma no deberías actuar. Te pones en ridículo. Mis amigos se han aburrido. Yo me he aburrido.

He shrugged his shoulders. "You are ill, I suppose. When you are ill you shouldn't act. You make yourself ridiculous. My friends were bored. I was bored."

Sibyl parecía no escucharlo. Estaba transfigurada por la alegría. Dominada por un éxtasis de felicidad.

She seemed not to listen to him. She was transfigured with joy. An ecstasy of happiness dominated her.

"Dorian, Dorian," she cried, "before I knew you, acting was the one reality of my life. It was only in the theatre that I lived. I thought that it was all true. I was Rosalind one night and Portia the other. The joy of Beatrice was my joy, and the sorrows of Cordelia were mine also. I believed in everything. The common people who acted with me seemed to me to be godlike. The painted scenes were my world. I knew nothing but shadows, and I thought them real. You came--oh, my beautiful love!--and you freed my soul from prison. You taught me what reality really is. To-night, for the first time in my life, I saw through the hollowness, the sham, the silliness of the empty pageant in which I had always played. To-night, for the first time, I became conscious that the Romeo was hideous, and old, and painted, that the moonlight in the orchard was false, that the scenery was vulgar, and that the words I had to speak were unreal, were not my words, were not what I wanted to say. You had brought me something higher, something of which all art is but a reflection. You had made me understand what love really is. My love! My love! Prince Charming! Prince of life! I have grown sick of shadows. You are more to me than all art can ever be. What have I to do with the puppets of a play? When I came on to-night, I could not understand how it was that everything had gone from me. I thought that I was going to be wonderful. I found that I could do nothing. Suddenly it dawned on my soul what it all meant. The knowledge was exquisite to me. I heard them hissing, and I smiled. What could they know of love such as ours? Take me away, Dorian--take me away with you, where we can be quite alone. I hate the stage. I might mimic a passion that I do not feel, but I cannot mimic one that burns me like fire. Oh, Dorian, Dorian, you understand now what it signifies? Even if I could do it, it would be profanation for me to play at being in love. You have made me see that."

He flung himself down on the sofa and turned away his face. "You have killed my love," he muttered.

-Dorian, Dorian -exclamó-, antes de conocerte, actuar era la única realidad de mi vida. Sólo vivía para el teatro. Creía que todo lo que pasaba en el teatro era verdad. Era Rosalinda una noche y Porcia otra. La alegría de Beatriz era mi alegría, e igualmente mías las penas de Cordelia. Lo creía todo. La gente vulgar que trabajaba conmigo me parecía tocada de divinidad. Los decorados eran mi mundo. Sólo sabía de sombras, pero me parecían reales. Luego llegaste tú, ¡mi maravilloso amor!, y sacaste a mi alma de su prisión. Me enseñaste qué es la realidad. Esta noche, por primera vez en mi vida, he visto el vacío, la impostura, la estupidez del espectáculo sin sentido en el que participaba. Hoy, por vez primera, me he dado cuenta de que Romeo era horroroso, viejo, y de que iba maquillado; que la luna sobre el huerto era mentira, que los decorados eran vulgares y que las palabras que decía eran irreales, que no eran mías, no eran lo que yo quería decir. Tú me has traído algo más elevado, algo de lo que todo el arte no es más que un reflejo. Me has hecho entender lo que es de verdad el amor. ¡Amor mío! ¡Mi príncipe azul! ¡Príncipe de mi vida! Me he cansado de las sombras. Eres para mí más de lo que pueda ser nunca el arte. ¿Qué tengo yo que ver con las marionetas de una obra? Cuando he salido a escena esta noche, no entendía cómo era posible que me hubiera quedado sin nada. Pensaba hacer una interpretación maravillosa y de pronto he descubierto que era incapaz de actuar. De repente he comprendido lo que significa amarte.

Saberlo me ha hecho feliz. He sonreído al oír protestar a los espectadores. ¿Qué saben ellos de un amor como el nuestro? Llévame lejos, Dorian; llévame contigo a donde podamos estar completamente solos.

Aborrezco el teatro. Sé imitar una pasión que no siento, pero no la que arde dentro de mí como un fuego.

Dorian, Dorian, ¿no entiendes lo que significa? Incluso aunque pudiera hacerlo, sería para mí una profanación representar que estoy enamorada. Tú me has hecho verlo.

Dorian se dejó caer en el sofá y evitó mirarla.

-Has matado mi amor -murmuró.

Sibyl lo miró asombrada y se echó a reír. El muchacho no respondió. Ella se acercó, y con una mano le acarició el pelo. A continuación se arrodilló y se apoderó de sus manos, besándoselas. Dorian las retiró, estremecido por un escalofrío.

She looked at him in wonder and laughed. He made no answer. She came across to him, and with her little fingers stroked his hair. She knelt down and pressed his hands to her lips. He drew them away, and a shudder ran through him.

Luego se puso en pie de un salto, dirigiéndose hacia la puerta.

Then he leaped up and went to the door. "Yes," he cried, "you have killed my love. You used to stir my imagination. Now you don't even stir my curiosity. You simply produce no effect. I loved you because you were marvellous, because you had genius and intellect, because you realized the dreams of great poets and gave shape and substance to the shadows of art. You have thrown it all away. You are shallow and stupid. My God! how mad I was to love you! What a fool I have been! You are nothing to me now. I will never see you again. I will never think of you. I will never mention your name. You don't know what you were to me, once. Why, once ... Oh, I can't bear to think of it! I wish I had never laid eyes upon you! You have spoiled the romance of my life. How little you can know of love, if you say it mars your art! Without your art, you are nothing. I would have made you famous, splendid, magnificent. The world would have worshipped you, and you would have borne my name. What are you now? A third-rate actress with a pretty face."

-Sí -exclamó-; has matado mi amor. Eras un estímulo para mi imaginación. Ahora ni siquiera despiertas mi curiosidad. No tienes ningún efecto sobre mí. Te amaba porque eras maravillosa, porque tenías genio e inteligencia, porque hacías reales los sueños de los grandes poetas y dabas forma y contenido a las sombras del arte. Has tirado todo eso por la ventana. Eres superficial y estúpida. ¡Cielo santo! ¡Qué loco estaba al quererte! ¡Qué imbécil he sido! Ya no significas nada para mí. Nunca volveré a verte. Nunca pensaré en ti. Nunca mencionaré tu nombre. No te das cuenta de lo que representabas para mí. Pensarlo me resulta intolerable. ¡Quisiera no haberte visto nunca! Has destruido la poesía de mi vida.

¡Qué poco sabes del amor si dices que ahoga el arte! Sin el arte no eres nada. Yo te hubiera hecho famosa, espléndida, deslumbrante. El mundo te hubiera adorado, y habrías llevado mi nombre. Pero, ahora, ¿qué eres? Una actriz de tercera categoría con una cara bonita.

Sibyl palideció y empezó a temblar. Juntó las manos, apretándolas mucho, y dijo, con una voz que se le perdía en la garganta: -No hablas en serio, ¿verdad, Dorian? -murmuró-. Estás actuando.

-¿Actuando? Eso lo dejo para ti, que lo haces tan bien -respondió él con amargura.

The girl grew white, and trembled. She clenched her hands together, and her voice seemed to catch in her throat. "You are not serious, Dorian?" she murmured. "You are acting."

Alzándose de donde se había arrodillado y, con una penosa expresión de dolor en el rostro, la muchacha cruzó la habitación para acercarse a él. Le puso la mano en el brazo, mirándole a los ojos.

Dorian la apartó con violencia.

"Acting! I leave that to you. You do it so well," he answered bitterly.

-¡No me toques! -gritó.

She rose from her knees and, with a piteous expression of pain in her face, came across the room to him. She put her hand upon his arm and looked into his eyes. He thrust her back. "Don't touch me!" he cried.

A Sibyl se le escapó un gemido apenas audible mientras se arrojaba a sus pies, quedándose allí como una flor pisoteada.

A low moan broke from her, and she flung herself at his feet and lay there like a trampled flower. "Dorian, Dorian, don't leave me!" she whispered. "I am so sorry I didn't act well. I was thinking of you all the time. But I will try--indeed, I will try. It came so suddenly across me, my love for you. I think I should never have known it if you had not kissed me--if we had not kissed each other. Kiss me again, my love. Don't go away from me. I couldn't bear it. Oh! don't go away from me. My brother ... No; never mind. He didn't mean it. He was in jest.... But you, oh! can't you forgive me for to-night? I will work so hard and try to improve. Don't be cruel to me, because I love you better than anything in the world. After all, it is only once that I have not pleased you. But you are quite right, Dorian. I should have shown myself more of an artist. It was foolish of me, and yet I couldn't help it. Oh, don't leave me, don't leave me." A fit of passionate sobbing choked her. She crouched on the floor like a wounded thing, and Dorian Gray, with his beautiful eyes, looked down at her, and his chiselled lips curled in exquisite disdain. There is always something ridiculous about the emotions of people whom one has ceased to love. Sibyl Vane seemed to him to be absurdly melodramatic. Her tears and sobs annoyed him.

"I am going," he said at last in his calm clear voice. "I don't wish to be unkind, but I can't see you again. You have disappointed me."

-¡No me dejes, Dorian! -susurró-. Siento no haber interpretado bien mi papel. Pensaba en ti todo el tiempo. Pero lo intentaré, claro que lo intentaré. Se me presentó tan de repente..., mi amor por ti. Creo que nunca lo habría sabido si no me hubieras besado, si no nos hubiéramos besado. Bésame otra vez, amor mío. No te alejes de mí. No lo soportaría. No me dejes. Mi hermano... No; es igual. No sabía lo que decía. Era una broma... Pero tú, ¿no me puedes perdonar lo que ha pasado esta noche? Trabajaré muchísimo y me esforzaré por mejorar. No seas cruel conmigo, porque te amo más que a nada en el mundo. Después de todo, sólo he dejado de complacerte en una ocasión. Pero tienes toda la razón, Dorian, tendría que haber demostrado que soy una artista. Qué cosa tan absurda; aunque, en realidad, no he podido evitarlo. No me dejes, por favor -un ataque de apasionados sollozos la atenazó. Se encogió en el suelo como una criatura herida, y los labios bellamente dibujados de Dorian Gray, mirándola desde lo alto, se curvaron en un gesto de consumado desdén. Las emociones de las personas que se ha dejado de amar siempre tienen algo de ridículo. Sibyl Vane le resultaba absurdamente melodramática. Sus lágrimas y sus sollozos le importunaban.

-Me voy -dijo por fin, con voz clara y tranquila-. No quiero parecer descortés, pero me será imposible volver a verte. Me has decepcionado.

Sibyl lloraba en silencio, pero no respondió; tan sólo se arrastró, para acercarse más a Dorian. Extendió las manos ciegamente, dando la impresión de buscarlo. El muchacho se dio la vuelta y salió de la habitación. Unos instantes después había abandonado el teatro.

She wept silently, and made no answer, but crept nearer. Her little hands stretched blindly out, and appeared to be seeking for him. He turned on his heel and left the room. In a few moments he was out of the theatre.

Apenas supo dónde iba. Más tarde recordó haber vagado por calles mal iluminadas, de haber atravesado lúgubres pasadizos, poblados de sombras negras y casas inquietantes. Mujeres de voces roncas y risas ásperas lo habían llamado. Borrachos de paso inseguro habían pasado a su lado entre maldiciones, charloteando consigo mismos como monstruosos antropoides. Había visto niños grotescos apiñados en umbrales y oído chillidos y juramentos que salían de patios melancólicos.

Where he went to he hardly knew. He remembered wandering through dimly lit streets, past gaunt, black-shadowed archways and evil-looking houses. Women with hoarse voices and harsh laughter had called after him. Drunkards had reeled by, cursing and chattering to themselves like monstrous apes. He had seen grotesque children huddled upon door-steps, and heard shrieks and oaths from gloomy courts.

As the dawn was just breaking, he found himself close to Covent Garden. The darkness lifted, and, flushed with faint fires, the sky hollowed itself into a perfect pearl. Huge carts filled with nodding lilies rumbled slowly down the polished empty street. The air was heavy with the perfume of the flowers, and their beauty seemed to bring him an anodyne for his pain. He followed into the market and watched the men unloading their waggons. A white-smocked carter offered him some cherries. He thanked him, wondered why he refused to accept any money for them, and began to eat them listlessly. They had been plucked at midnight, and the coldness of the moon had entered into them. A long line of boys carrying crates of striped tulips, and of yellow and red roses, defiled in front of him, threading their way through the huge, jade-green piles of vegetables. Under the portico, with its grey, sun-bleached pillars, loitered a troop of draggled bareheaded girls, waiting for the auction to be over. Others crowded round the swinging doors of the coffee-house in the piazza. The heavy cart-horses slipped and stamped upon the rough stones, shaking their bells and trappings. Some of the drivers were lying asleep on a pile of sacks. Iris-necked and pink-footed, the pigeons ran about picking up seeds.

Al rayar el alba se encontró cerca de Covent Garden. Al alzarse el velo de la oscuridad, el cielo, enrojecido por débiles resplandores, se vació hasta convertirse en una perla perfecta. Grandes carros, llenos de lirios balanceantes, recorrían lentamente la calle resplandeciente y vacía. El aire se llenó con el perfume de las flores, y su belleza pareció proporcionarle un analgésico para su dolor. Siguió caminando hasta el mercado, y contempló cómo descargaban los vehículos. Un carrero de blusa blanca le ofreció unas cerezas. Dorian le dio las gracias y, preguntándose por qué el otro se había negado a aceptar dinero a cambio, empezó a comérselas distraídamente. Las habían recogido a media noche, y tenían la frialdad de la luna. Una larga hilera de muchachos que transportaban cajones de tulipanes y de rosas amarillas y rojas desfilaron ante él, abriéndose camino entre enormes montones, verde jade, de hortalizas. Bajo el gran pórtico, de columnas grises desteñidas por el sol, una bandada de chicas desarrapadas, con la cabeza descubierta, esperaban, ociosas, a que terminara la subasta. Otras se amontonaban alrededor de las puertas batientes del café de la Piazza. Los pesados percherones se resbalaban y golpeaban con fuerza los ásperos adoquines, agitando sus arneses con campanillas. Algunos de los cocheros dormían sobre montones de sacos. Con sus cuellos metálicos y sus patas rosadas, las palomas corrían de acá para allá picoteando semillas.

After a little while, he hailed a hansom and drove home. For a few moments he loitered upon the doorstep, looking round at the silent square, with its blank, close-shuttered windows and its staring blinds. The sky was pure opal now, and the roofs of the houses glistened like silver against it. From some chimney opposite a thin wreath of smoke was rising. It curled, a violet riband, through the nacre-coloured air.

Después de algún tiempo, Dorian Gray paró un coche de punto que lo llevó a su casa. Una vez allí, se detuvo unos instantes en el umbral, recorriendo con la mirada la plaza silenciosa, con sus ventanas vacías, sus contraventanas, y los estores de mirada fija. El cielo se había convertido en un puro ópalo, y los tejados de las casas brillaban como plata bajo él. De alguna chimenea al otro lado de la plaza empezaba a alzarse una delgada columna de humo que pronto curvó en el aire nacarado sus volutas moradas.

In the huge gilt Venetian lantern, spoil of some Doge's barge, that hung from the ceiling of the great, oak-panelled hall of entrance, lights were still burning from three flickering jets: thin blue petals of flame they seemed, rimmed with white fire. He turned them out and, having thrown his hat and cape on the table, passed through the library towards the door of his bedroom, a large octagonal chamber on the ground floor that, in his new-born feeling for luxury, he had just had decorated for himself and hung with some curious Renaissance tapestries that had been discovered stored in a disused attic at Selby Royal. As he was turning the handle of the door, his eye fell upon the portrait Basil Hallward had painted of him. He started back as if in surprise. Then he went on into his own room, looking somewhat puzzled. After he had taken the button-hole out of his coat, he seemed to hesitate. Finally, he came back, went over to the picture, and examined it. In the dim arrested light that struggled through the cream-coloured silk blinds, the face appeared to him to be a little changed. The expression looked different. One would have said that there was a touch of cruelty in the mouth. It was certainly strange.

En la enorme linterna veneciana -botín dorado de alguna góndola ducal- que colgaba del techo del gran vestíbulo revestido de madera de roble, aún ardían las luces de tres mecheros, semejantes a delgados pétalos azules con un borde de fuego blanco. Los apagó y, después de arrojar capa y sombrero sobre la mesa, cruzó la biblioteca en dirección a la puerta de su dormitorio, una amplia habitación octogonal en el piso bajo que, dada su reciente pasión por el lujo, acababa de hacer decorar a su gusto, colgando de las paredes curiosas tapicerías renacentistas que habían aparecido almacenadas en un ático olvidado de Selby Royal. Mientras giraba la manecilla de la puerta, su mirada se posó sobre el retrato pintado por Basil Hallward. La sorpresa le obligó a detenerse. Luego entró en su cuarto sin perder la expresión de perplejidad. Después de quitarse la flor que llevaba en el ojal de la chaqueta, pareció vacilar. Finalmente regresó a la biblioteca, se acercó al cuadro y lo examinó con detenimiento. Iluminado por la escasa luz que empezaba a atravesar los estores de seda de color crema, le pareció que el rostro había cambiado ligeramente. La expresión parecía distinta. Se diría que había aparecido un toque de crueldad en la boca.

Era, sin duda, algo bien extraño.

Dándose la vuelta, se dirigió hacia la ventana y alzó el estor. El resplandor del alba inundó la habitación y barrió hacia los rincones oscuros las sombras fantásticas, que se inmovilizaron, temblorosas.

He turned round and, walking to the window, drew up the blind. The bright dawn flooded the room and swept the fantastic shadows into dusky corners, where they lay shuddering. But the strange expression that he had noticed in the face of the portrait seemed to linger there, to be more intensified even. The quivering ardent sunlight showed him the lines of cruelty round the mouth as clearly as if he had been looking into a mirror after he had done some dreadful thing.

Pero la extraña expresión que Dorian Gray había advertido en el rostro del retrato siguió presente, más intensa si cabe. La temblorosa y ardiente luz del sol le mostró los pliegues crueles en torno a la boca con la misma claridad que si se hubiera mirado en un espejo después de cometer alguna acción abominable.

He winced and, taking up from the table an oval glass framed in ivory Cupids, one of Lord Henry's many presents to him, glanced hurriedly into its polished depths. No line like that warped his red lips. What did it mean?

Estremecido, tomó de la mesa un espejo oval, encuadrado por cupidos de marfil, uno de los muchos regalos que lord Henry le había hecho, y lanzó una mirada rápida a sus brillantes profundidades. Ninguna arruga parecida había deformado sus labios rojos. ¿Qué significaba aquello?

He rubbed his eyes, and came close to the picture, and examined it again. There were no signs of any change when he looked into the actual painting, and yet there was no doubt that the whole expression had altered. It was not a mere fancy of his own. The thing was horribly apparent.

Después de frotarse los ojos, se acercó al cuadro y lo examinó de nuevo. No había ninguna señal de cambio cuando miraba el lienzo y, sin embargo, no cabía la menor duda de que la expresión del retrato era distinta. No se lo había inventado. Se trataba de una realidad atrozmente visible.

He threw himself into a chair and began to think. Suddenly there flashed across his mind what he had said in Basil Hallward's studio the day the picture had been finished. Yes, he remembered it perfectly. He had uttered a mad wish that he himself might remain young, and the portrait grow old; that his own beauty might be untarnished, and the face on the canvas bear the burden of his passions and his sins; that the painted image might be seared with the lines of suffering and thought, and that he might keep all the delicate bloom and loveliness of his then just conscious boyhood. Surely his wish had not been fulfilled? Such things were impossible. It seemed monstrous even to think of them. And, yet, there was the picture before him, with the touch of cruelty in the mouth.

Dejándose caer sobre una silla empezó a pensar. De repente, como en un relámpago, se acordó de lo que dijera en el estudio de Basil Hallward el día en que el pintor concluyó el retrato. Sí; lo recordaba perfectamente. Había expresado un deseo insensato: que el retrato envejeciera y que él se conservara joven; que la perfección de sus rasgos permaneciera intacta, y que el rostro del lienzo cargara con el peso de sus pasiones y de sus pecados; que en la imagen pintada aparecieran las arrugas del sufrimiento y de la meditación, pero que él conservara todo el brillo delicado y el atractivo de una adolescencia que acababa de tomar conciencia de sí misma. No era posible que su deseo hubiera sido escuchado. Cosas así no sucedían, eran imposibles. Parecía monstruoso incluso pensar en ello. Y, sin embargo, allí estaba el retrato, con un toque de crueldad en la boca.

Cruelty! Had he been cruel? It was the girl's fault, not his. He had dreamed of her as a great artist, had given his love to her because he had thought her great. Then she had disappointed him. She had been shallow and unworthy. And, yet, a feeling of infinite regret came over him, as he thought of her lying at his feet sobbing like a little child. He remembered with what callousness he had watched her. Why had he been made like that? Why had such a soul been given to him? But he had suffered also. During the three terrible hours that the play had lasted, he had lived centuries of pain, aeon upon aeon of torture. His life was well worth hers. She had marred him for a moment, if he had wounded her for an age. Besides, women were better suited to bear sorrow than men. They lived on their emotions. They only thought of their emotions. When they took lovers, it was merely to have some one with whom they could have scenes. Lord Henry had told him that, and Lord Henry knew what women were. Why should he trouble about Sibyl Vane? She was nothing to him now.

¡Crueldad! ¿Había sido cruel? Sibyl era la culpable y no él. La había soñado gran artista, y por creerla grande le había entregado su amor. Pero Sibyl le había decepcionado, demostrando ser superficial e indigna. Y, sin embargo, un sentimiento de infinito pesar se apoderó de él, al recordarla acurrucada a sus pies y sollozando como una niñita. Rememoró con cuánta indiferencia la había contemplado. ¿Por qué la naturaleza le había hecho así? ¿Por qué se le había dado un alma como aquélla? Pero también él había sufrido. Durante las tres terribles horas de la representación había vivido siglos de dolor, eternidades de tortura. Su vida bien valía la de Sibyl. Ella lo había maltratado, aunque Dorian le hubiera infligido una herida duradera. Las mujeres, además, estaban mejor preparadas para el dolor. Vivían de sus emociones.

Sólo pensaban en sus emociones. Cuando tomaban un amante, no tenían otro objetivo que disponer de alguien a quien hacer escenas. Lord Henry se lo había explicado, y lord Henry sabía cómo eran las mujeres. ¿Qué razón había para preocuparse por Sibyl Vane? Ya no significaba nada para él.

But the picture? What was he to say of that? It held the secret of his life, and told his story. It had taught him to love his own beauty. Would it teach him to loathe his own soul? Would he ever look at it again?

Pero, ¿y el retrato? ¿Qué iba a decir del retrato? El lienzo de Basil Hallward contenía el secreto de su vida, narraba su historia. Le había enseñado a amar su propia belleza. ¿Le enseñaría también a aborrecer su propia alma? ¿Volvería alguna vez a mirarlo?

No; it was merely an illusion wrought on the troubled senses. The horrible night that he had passed had left phantoms behind it. Suddenly there had fallen upon his brain that tiny scarlet speck that makes men mad. The picture had not changed. It was folly to think so.

No; se trataba simplemente de una ilusión que se aprovechaba de sus sentidos desorientados. La horrible noche pasada había engendrado fantasmas. De repente, esa minúscula mancha escarlata que vuelve locos a los hombres se había desplomado sobre su cerebro. El cuadro no había cambiado. Era locura pensarlo.

Yet it was watching him, with its beautiful marred face and its cruel smile. Its bright hair gleamed in the early sunlight. Its blue eyes met his own. A sense of infinite pity, not for himself, but for the painted image of himself, came over him. It had altered already, and would alter more. Its gold would wither into grey. Its red and white roses would die. For every sin that he committed, a stain would fleck and wreck its fairness. But he would not sin. The picture, changed or unchanged, would be to him the visible emblem of conscience. He would resist temptation. He would not see Lord Henry any more--would not, at any rate, listen to those subtle poisonous theories that in Basil Hallward's garden had first stirred within him the passion for impossible things. He would go back to Sibyl Vane, make her amends, marry her, try to love her again. Yes, it was his duty to do so. She must have suffered more than he had. Poor child! He had been selfish and cruel to her. The fascination that she had exercised over him would return. They would be happy together. His life with her would be beautiful and pure.

Sin embargo, el retrato seguía contemplándolo, con el hermoso rostro deformado por una cruel sonrisa.

Sus cabellos resplandecían, brillantes, bajo el sol matinal. Los ojos azules del lienzo se clavaban en los suyos. Un indecible sentimiento de compasión le invadió, pero no por él, sino por aquella imagen pintada. Ya había cambiado y aún cambiaría más. El oro se marchitaría en gris. Las rosas, rojas y blancas, morirían. Por cada pecado que cometiera, una mancha vendría a ensuciar y a destruir su belleza.

Pero no volvería a pecar. El cuadro, igual o distinto, sería el emblema visible de su conciencia. Resistiría a la tentación. Nunca volvería a ver a lord Henry: no volvería a escuchar, al menos, aquellas teorías sutilmente ponzoñosas que, en el jardín de Basil Hallward, habían despertado en él por vez primera el deseo de cosas imposibles. Volvería junto a Sibyl Vane, le pediría perdón, se casaría con ella, se esforzaría por amarla de nuevo. Sí; era su deber hacerlo. Sin duda había sufrido más que él. ¡Pobre chiquilla! ¡Qué cruel y egoísta había sido! La fascinación que provocara en él renacería. Serían felices juntos. Su vida con ella sería hermosa y pura.

He got up from his chair and drew a large screen right in front of the portrait, shuddering as he glanced at it. "How horrible!" he murmured to himself, and he walked across to the window and opened it. When he stepped out on to the grass, he drew a deep breath. The fresh morning air seemed to drive away all his sombre passions. He thought only of Sibyl. A faint echo of his love came back to him. He repeated her name over and over again. The birds that were singing in the dew-drenched garden seemed to be telling the flowers about her.

Se levantó de la silla y colocó un biombo de grandes dimensiones delante del retrato, estremeciéndose mientras lo contemplaba. «¡Qué horror!», murmuró, y, acercándose a la puerta que daba al jardín, la abrió. Al pisar la hierba, respiró hondo. El frescor del aire matutino pareció ahuyentar todas sus sombrías pasiones. Pensaba sólo en Sibyl. Un débil eco del antiguo amor reapareció en su pecho. Repitió muchas veces su nombre. Los pájaros que cantaban en el jardín empapado de rocío parecían hablar de ella a las flores.