The Picture of Dorian Gray.  Oscar Wilde
Chapter 12. (Capítulo 12. )
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It was on the ninth of November, the eve of his own thirty-eighth birthday, as he often remembered afterwards.

Fue el nueve de noviembre, la víspera de su trigésimo octavo cumpleaños, como Dorian recordaría después con frecuencia.

He was walking home about eleven o'clock from Lord Henry's, where he had been dining, and was wrapped in heavy furs, as the night was cold and foggy. At the corner of Grosvenor Square and South Audley Street, a man passed him in the mist, walking very fast and with the collar of his grey ulster turned up. He had a bag in his hand. Dorian recognized him. It was Basil Hallward. A strange sense of fear, for which he could not account, came over him. He made no sign of recognition and went on quickly in the direction of his own house.

Regresaba de casa de lord Henry, donde había cenado, a eso de las once, bien envuelto en un abrigo de piel, porque la noche era fría y neblinosa. En la esquina de Grosvenor Square y South Audley Street, un individuo que caminaba muy deprisa, alzado el cuello del abrigo, se cruzó con él entre la niebla. En la mano llevaba un maletín. Dorian lo reconoció. Era Basil Hallward. Una extraña sensación de miedo, inexplicable, lo dominó. No hizo gesto alguno de reconocimiento y siguió caminando a buen paso en dirección a su casa.

But Hallward had seen him. Dorian heard him first stopping on the pavement and then hurrying after him. In a few moments, his hand was on his arm.

Pero Hallward lo había visto. Dorian le oyó primero detenerse y luego apresurar el paso tras él. Al cabo de unos instantes sintió su mano en el brazo.

"Dorian! What an extraordinary piece of luck! I have been waiting for you in your library ever since nine o'clock. Finally I took pity on your tired servant and told him to go to bed, as he let me out. I am off to Paris by the midnight train, and I particularly wanted to see you before I left. I thought it was you, or rather your fur coat, as you passed me. But I wasn't quite sure. Didn't you recognize me?"

-¡Dorian! ¡Qué suerte la mía! Llevo desde las nueve esperándote en la biblioteca de tu casa.

Finalmente me he compadecido de tu criado, que parecía muy cansado, y, mientras me acompañaba hasta la puerta, le he dicho que se fuera a la cama. Salgo para París en el tren de medianoche, y tenía mucho interés en verte antes. Me ha parecido que eras tú o, más bien, tu abrigo de pieles, cuando te has cruzado conmigo. Pero no estaba seguro. ¿No me has reconocido?

"In this fog, my dear Basil? Why, I can't even recognize Grosvenor Square. I believe my house is somewhere about here, but I don't feel at all certain about it. I am sorry you are going away, as I have not seen you for ages. But I suppose you will be back soon?"

-¿Con esta niebla, mi querido Basil? ¡Soy incapaz de reconocer Grosvenor Square! Creo que mi casa está por aquí cerca, pero tampoco estoy demasiado seguro. Siento que te vayas, porque llevo siglos sin verte. Pero supongo que volverás pronto.

"No: I am going to be out of England for six months. I intend to take a studio in Paris and shut myself up till I have finished a great picture I have in my head. However, it wasn't about myself I wanted to talk. Here we are at your door. Let me come in for a moment. I have something to say to you."

-No; voy a estar ausente seis meses. Me propongo alquilar un estudio en París, y encerrarme hasta que acabe un cuadro muy importante que tengo en la cabeza. Pero no quiero hablarte de mí. Ya estamos delante de tu casa. Permíteme entrar un momento. Tengo algo que decirte.

"I shall be charmed. But won't you miss your train?" said Dorian Gray languidly as he passed up the steps and opened the door with his latch-key.

-Encantado. Pero, ¿no perderás el tren? -preguntó Dorian Gray lánguidamente, mientras subía los escalones de la entrada y abría la puerta con su llave.

La luz del farol más cercano se esforzaba por atravesar la niebla, y Hallward consultó su reloj.

The lamplight struggled out through the fog, and Hallward looked at his watch. "I have heaps of time," he answered. "The train doesn't go till twelve-fifteen, and it is only just eleven. In fact, I was on my way to the club to look for you, when I met you. You see, I shan't have any delay about luggage, as I have sent on my heavy things. All I have with me is in this bag, and I can easily get to Victoria in twenty minutes."

-Tengo tiempo de sobra -respondió-. El tren no sale hasta las doce y cuarto y sólo son las once. De hecho me dirigía al club, para ver si te encontraba allí, cuando nos hemos cruzado. No tendré que esperar por el equipaje, porque ya he facturado los baúles. Todo lo que llevo conmigo es este maletín, y no tardaré más de veinte minutos en llegar a Victoria.

Dorian sonrió, mirándolo.

Dorian looked at him and smiled. "What a way for a fashionable painter to travel! A Gladstone bag and an ulster! Come in, or the fog will get into the house. And mind you don't talk about anything serious. Nothing is serious nowadays. At least nothing should be."

-¡Qué manera de viajar para un pintor célebre! ¡Un maletín y un abrigo cualquiera! Entra, o la niebla se nos meterá en casa. Y hazme el favor de no hablar sobre nada serio. Nada es serio en los tiempos que corren. Por lo menos, no debería serlo.

Hallward shook his head, as he entered, and followed Dorian into the library. There was a bright wood fire blazing in the large open hearth. The lamps were lit, and an open Dutch silver spirit-case stood, with some siphons of soda-water and large cut-glass tumblers, on a little marqueterie table.

Hallward movió la cabeza mientras entraba, y siguió a Dorian hasta la biblioteca. En la gran chimenea ardía un alegre fuego de leña. Las lámparas estaban encendidas y, encima de una mesita de marquetería, descansaba, abierto, un armarito holandés de plata para licores, con algunos sifones y altos vasos de cristal tallado.

"You see your servant made me quite at home, Dorian. He gave me everything I wanted, including your best gold-tipped cigarettes. He is a most hospitable creature. I like him much better than the Frenchman you used to have. What has become of the Frenchman, by the bye?"

-Como ves, tu criado no ha podido tratarme mejor. Me ha dado todo lo que quería, incluidos tus mejores cigarrillos de boquilla dorada. Es una persona muy hospitalaria. Me gusta mucho más que aquel francés que tenías antes. Por cierto, ¿qué se ha hecho de él?

Dorian se encogió de hombros.

Dorian shrugged his shoulders. "I believe he married Lady Radley's maid, and has established her in Paris as an English dressmaker. Anglomania is very fashionable over there now, I hear. It seems silly of the French, doesn't it? But--do you know?--he was not at all a bad servant. I never liked him, but I had nothing to complain about. One often imagines things that are quite absurd. He was really very devoted to me and seemed quite sorry when he went away. Have another brandy-and-soda? Or would you like hock-and-seltzer? I always take hock-and-seltzer myself. There is sure to be some in the next room."

-Creo que se casó con la doncella de lady Radley, y la ha instalado en París como modista inglesa. La anglomanie está ahora muy de moda allí, según me dicen. Parece un poco tonto por parte de los franceses, ¿no crees? En realidad no era en absoluto un mal criado. Nunca me gustó, pero no tengo motivos de queja. A veces uno se imagina cosas muy absurdas. Me tenía cariño y, según tengo entendido, sintió mucho marcharse. ¿Quieres otro coñac? ¿O prefieres vino del Rin con agua de Seltz?

Eso es lo que yo tomo siempre. Seguramente habrá una botella en la habitación de al lado.

"Thanks, I won't have anything more," said the painter, taking his cap and coat off and throwing them on the bag that he had placed in the corner. "And now, my dear fellow, I want to speak to you seriously. Don't frown like that. You make it so much more difficult for me."

-Gracias, no quiero nada más -dijo el pintor, quitándose la gorra y el abrigo, y arrojándolos sobre el maletín que había dejado en un rincón-. Y ahora, mi querido Dorian, tenemos que hablar seriamente. No frunzas el ceño. Me lo pones mucho más difícil.

-¿De qué se trata? -exclamó Dorian, sin esconder su irritación, dejándose caer en el sofá-. Espero que no tenga nada que ver conmigo. Esta noche estoy cansado de mí mismo. Me gustaría ser otra persona.

"What is it all about?" cried Dorian in his petulant way, flinging himself down on the sofa. "I hope it is not about myself. I am tired of myself to-night. I should like to be somebody else."

-Se trata de ti -respondió Hallward con voz seria y resonante-, y no tengo más remedio que decírtelo.

"It is about yourself," answered Hallward in his grave deep voice, "and I must say it to you. I shall only keep you half an hour."

Sólo necesito media hora.

Dorian suspiró y encendió un cigarrillo. -¡Media hora! -murmuró.

Dorian sighed and lit a cigarette. "Half an hour!" he murmured.

-No es demasiado lo que te pido, y hablo únicamente en interés tuyo. Creo que es justo que sepas que en Londres se dicen de ti las cosas más espantosas.

"It is not much to ask of you, Dorian, and it is entirely for your own sake that I am speaking. I think it right that you should know that the most dreadful things are being said against you in London."

-No quiero saber nada de eso. Me encantan los escándalos acerca de otras personas, pero las habladurías que me conciernen no me interesan. Carecen del encanto de la novedad.

"I don't wish to know anything about them. I love scandals about other people, but scandals about myself don't interest me. They have not got the charm of novelty."

"They must interest you, Dorian. Every gentleman is interested in his good name. You don't want people to talk of you as something vile and degraded. Of course, you have your position, and your wealth, and all that kind of thing. But position and wealth are not everything. Mind you, I don't believe these rumours at all. At least, I can't believe them when I see you. Sin is a thing that writes itself across a man's face. It cannot be concealed. People talk sometimes of secret vices. There are no such things. If a wretched man has a vice, it shows itself in the lines of his mouth, the droop of his eyelids, the moulding of his hands even. Somebody--I won't mention his name, but you know him--came to me last year to have his portrait done. I had never seen him before, and had never heard anything about him at the time, though I have heard a good deal since. He offered an extravagant price. I refused him. There was something in the shape of his fingers that I hated. I know now that I was quite right in what I fancied about him. His life is dreadful. But you, Dorian, with your pure, bright, innocent face, and your marvellous untroubled youth--I can't believe anything against you. And yet I see you very seldom, and you never come down to the studio now, and when I am away from you, and I hear all these hideous things that people are whispering about you, I don't know what to say. Why is it, Dorian, that a man like the Duke of Berwick leaves the room of a club when you enter it? Why is it that so many gentlemen in London will neither go to your house or invite you to theirs? You used to be a friend of Lord Staveley. I met him at dinner last week. Your name happened to come up in conversation, in connection with the miniatures you have lent to the exhibition at the Dudley. Staveley curled his lip and said that you might have the most artistic tastes, but that you were a man whom no pure-minded girl should be allowed to know, and whom no chaste woman should sit in the same room with. I reminded him that I was a friend of yours, and asked him what he meant. He told me. He told me right out before everybody. It was horrible! Why is your friendship so fatal to young men? There was that wretched boy in the Guards who committed suicide. You were his great friend. There was Sir Henry Ashton, who had to leave England with a tarnished name. You and he were inseparable. What about Adrian Singleton and his dreadful end? What about Lord Kent's only son and his career? I met his father yesterday in St. James's Street. He seemed broken with shame and sorrow. What about the young Duke of Perth? What sort of life has he got now? What gentleman would associate with him?"

-Deben interesarte, Dorian. Todo caballero está interesado en su buen nombre. No puedes querer que la gente hable de ti como de alguien vil y depravado. Disfrutas, por supuesto, de tu posición, y de tu fortuna, y todo lo que llevan consigo. Pero posición y fortuna no lo son todo. Yo no doy ningún crédito a esos rumores. Al menos, no los creo cuando te veo. El pecado es algo que los hombres llevan escrito en la cara. No se puede ocultar. La gente habla a veces de vicios secretos. No existe tal cosa. Si un pobre desgraciado tiene un vicio, lo denuncian las arrugas de la boca, la caída de los párpados, incluso la forma de las manos. Alguien, no voy a decir su nombre, pero a quien tú conoces, vino a mí el año pasado para que pintara su retrato. Nunca lo había visto antes, ni tampoco había oído nada acerca de él por aquel entonces, aunque después sí he sabido muchas cosas. Me ofreció una cantidad exorbitante. Me negué a retratarlo. Había algo en la forma de sus dedos que me pareció detestable. Ahora sé que la impresión que me produjo no era equivocada. Su vida es un horror. Pero tú, Dorian, con ese rostro tuyo, inocente, luminoso, con esa maravillosa juventud tuya que permanece siempre igual, ¿cómo voy a creer nada malo de ti? Y sin embargo te veo muy pocas veces, nunca vienes al estudio, y cuando estoy lejos de ti y oigo todas esas cosas odiosas que la gente susurra, no sé qué decir. ¿Por qué, Dorian, una persona como el duque de Berwick abandona el salón de un club cuando tú entras en él? ¿Por qué hay en Londres tantos caballeros que no van a tu casa ni te invitan a la suya? Eras muy amigo de lord Staveley. Coincidí con él en una cena la semana pasada. Tu nombre salió en la conversación, con motivo de las miniaturas que has prestado para la exposición en la galería Dudley. Staveley hizo un gesto de desagrado, y dijo que quizá tuvieras unos gustos muy artísticos, pero que no debía permitirse que conocieras a ninguna joven pura; y que ninguna mujer casta debía sentarse contigo en la misma habitación. Le recordé que yo era amigo tuyo y le pedí que explicara lo que quería decir. Lo hizo. Lo hizo delante de todo el mundo. ¡Fue horrible! ¿Por qué tu amistad es tan desastrosa para los jóvenes? Está el caso de ese desgraciado muchacho de la Guardia que se suicidó. Eras su amigo íntimo. Pienso en sir Henry Ashton, que tuvo que abandonar Inglaterra, su reputación manchada para siempre. Erais inseparables. ¿Y qué decir de Adrian Singleton, que terminó de una manera tan terrible? ¿Y el hijo único de lord Kent y su carrera? Ayer me tropecé con su padre en St. James Street. Parecía deshecho por la vergüenza y la pena. ¿Y el joven duque de Perth? ¿Qué vida lleva en la actualidad? ¿Qué caballero querrá que se le vea con él?

"Stop, Basil. You are talking about things of which you know nothing," said Dorian Gray, biting his lip, and with a note of infinite contempt in his voice. "You ask me why Berwick leaves a room when I enter it. It is because I know everything about his life, not because he knows anything about mine. With such blood as he has in his veins, how could his record be clean? You ask me about Henry Ashton and young Perth. Did I teach the one his vices, and the other his debauchery? If Kent's silly son takes his wife from the streets, what is that to me? If Adrian Singleton writes his friend's name across a bill, am I his keeper? I know how people chatter in England. The middle classes air their moral prejudices over their gross dinner-tables, and whisper about what they call the profligacies of their betters in order to try and pretend that they are in smart society and on intimate terms with the people they slander. In this country, it is enough for a man to have distinction and brains for every common tongue to wag against him. And what sort of lives do these people, who pose as being moral, lead themselves? My dear fellow, you forget that we are in the native land of the hypocrite."

-Ya basta, Basil. Estás hablando de cosas de las que nada sabes -dijo Dorian Gray mordiéndose los labios y con un tono de infinito desprecio en la voz-. Me preguntas porqué Berwick se marcha de una habitación cuando yo entro. Se debe a todo lo que yo sé acerca de su vida, no a lo que él sabe acerca de la mía. Con la sangre que lleva en las venas, ¿cómo podría ser una persona sin mancha? Me preguntas por Henry Ashton y el joven Perth. ¿Acaso soy yo quien les ha enseñado sus vicios a uno y al otro su libertinaje? Si el tonto del hijo de Kent va a buscar a su mujer en el arroyo, ¿qué tiene eso que ver conmigo? Si Adrian Singleton reconoce una deuda firmando el pagaré con el nombre de uno de sus amigos, ¿acaso soy yo su guardián? Sé muy bien hasta qué punto les gusta hablar a los ingleses. Las clases medias airean sus prejuicios morales en sus vulgares comedores, y murmuran sobre lo que ellos llaman la depravación de las clases superiores con el objeto de hacer creer que pertenecen a la buena sociedad y son íntimos de las personas a las que calumnian. En este país basta que un hombre sea distinguido e inteligente para que todas las lenguas vulgares se desaten contra él. Dime tú, ¿qué vida llevan todas esas personas que presumen de ser los guardianes de la moralidad? Mi querido amigo, olvidas que vivimos en el país de la hipocresía.

"Dorian," cried Hallward, "that is not the question. England is bad enough I know, and English society is all wrong. That is the reason why I want you to be fine. You have not been fine. One has a right to judge of a man by the effect he has over his friends. Yours seem to lose all sense of honour, of goodness, of purity. You have filled them with a madness for pleasure. They have gone down into the depths. You led them there. Yes: you led them there, and yet you can smile, as you are smiling now. And there is worse behind. I know you and Harry are inseparable. Surely for that reason, if for none other, you should not have made his sister's name a by-word."

"Take care, Basil. You go too far."

-Dorian -exclamó Hallward-, no es ése el problema. Inglaterra no está libre de pecado, lo sé, y la sociedad inglesa tiene mucho de qué arrepentirse. Ésa es precisamente la razón de que a ti te quiera yo intachable. Pero no lo has sido. Se puede juzgar a una persona por el efecto que tiene sobre sus amigos.

Los tuyos parecen perder por completo el sentimiento del honor, de la bondad, de la pureza. Lo único que les transmites es una sed desenfrenada de placer, y no, se detienen hasta llegar al fondo del abismo.

Pero eres tú quien los ha llevado hasta allí. Sí, has sido tú, y sin embargo aún eres capaz de sonreír, como lo estás haciendo ahora. Pero todavía hay más. Sé que Harry y tú sois inseparables. Por esa misma razón, si no por otra, no deberías haber permitido que su hermana se convirtiera en la comidilla de toda la ciudad.

"I must speak, and you must listen. You shall listen. When you met Lady Gwendolen, not a breath of scandal had ever touched her. Is there a single decent woman in London now who would drive with her in the park? Why, even her children are not allowed to live with her. Then there are other stories--stories that you have been seen creeping at dawn out of dreadful houses and slinking in disguise into the foulest dens in London. Are they true? Can they be true? When I first heard them, I laughed. I hear them now, and they make me shudder. What about your country-house and the life that is led there? Dorian, you don't know what is said about you. I won't tell you that I don't want to preach to you. I remember Harry saying once that every man who turned himself into an amateur curate for the moment always began by saying that, and then proceeded to break his word. I do want to preach to you. I want you to lead such a life as will make the world respect you. I want you to have a clean name and a fair record. I want you to get rid of the dreadful people you associate with. Don't shrug your shoulders like that. Don't be so indifferent. You have a wonderful influence. Let it be for good, not for evil. They say that you corrupt every one with whom you become intimate, and that it is quite sufficient for you to enter a house for shame of some kind to follow after. I don't know whether it is so or not. How should I know? But it is said of you. I am told things that it seems impossible to doubt. Lord Gloucester was one of my greatest friends at Oxford. He showed me a letter that his wife had written to him when she was dying alone in her villa at Mentone. Your name was implicated in the most terrible confession I ever read. I told him that it was absurd--that I knew you thoroughly and that you were incapable of anything of the kind. Know you? I wonder do I know you? Before I could answer that, I should have to see your soul."

"To see my soul!" muttered Dorian Gray, starting up from the sofa and turning almost white from fear.

-Cuidado, Basil. Estás yendo demasiado lejos.

-He de hablar y tú tienes que escucharme. Cuando conociste a lady Gwendolen no la había rozado aún ni la más leve sombra de escándalo. ¿Pero hay una sola mujer decente en Londres que esté ahora dispuesta a pasear en coche con ella por el parque? ¡Ni siquiera a sus hijos se les permite vivir con ella!

Y luego hay otros rumores..., rumores según los cuales se te ha visto salir sigilosamente al amanecer de casas espantosas e introducirte disfrazado en las madrigueras más infames de Londres. ¿Son ciertos esos rumores? ¿Pueden ser verdad? Cuando los oí por vez primera me eché a reír. Ahora, cuando los oigo, hacen que me estremezca. ¿Qué decir de tu casa en el campo y de la vida que allí se hace? No sabes lo que se cuenta de ti, Dorian. No te voy a decir que no quiero sermonearte. Recuerdo cómo Harry afirmó en una ocasión que todo hombre que, en un momento determinado, decide desempeñar el papel de sacerdote, empieza diciendo eso, y acto seguido procede a faltar a su palabra. Quiero sermonearte. Deseo que tu vida haga que el mundo te respete. Que tengas un nombre sin tacha y una reputación por encima de toda sospecha. Que te libres de esas terribles personas con las que te tratas. No te encojas de hombros una vez más. No te muestres tan indiferente. Es mucha la influencia que tienes. Que sea para el bien, no para el mal. Dicen que corrompes a todas las personas con las que intimas, y que cuando entras en una casa, llega, pisándote los talones, la vergüenza de una u otra especie. No sé si es cierto o no. ¿Cómo podría saberlo? Pero eso es lo que dicen de ti. Me han contado cosas que parece imposible poner en duda. Lord Gloucester era uno de mis mejores amigos en Oxford. Me mostró una carta que le escribió su esposa cuando moría, sola, en su villa de Mentone. Tu nombre aparecía en ella, mezclado con la más terrible confesión que he leído nunca. A él le dije que era absurdo; que te conocía perfectamente, y que eras incapaz de nada parecido. ¿Te conozco? Me pregunto si es verdad que te conozco. Antes de contestar tendría que ver tu alma.

"Yes," answered Hallward gravely, and with deep-toned sorrow in his voice, "to see your soul. But only God can do that."

-¡Ver mi alma! -murmuró Dorian Gray, alzándose del sofá y palideciendo de miedo.

-Sí -respondió Hallward con mucha seriedad y un tono profundamente pesaroso-; ver tu alma. Pero eso sólo lo puede hacer Dios.

A bitter laugh of mockery broke from the lips of the younger man. "You shall see it yourself, to-night!" he cried, seizing a lamp from the table. "Come: it is your own handiwork. Why shouldn't you look at it? You can tell the world all about it afterwards, if you choose. Nobody would believe you. If they did believe you, they would like me all the better for it. I know the age better than you do, though you will prate about it so tediously. Come, I tell you. You have chattered enough about corruption. Now you shall look on it face to face."

Una amarga risotada de burla salió de los labios de su interlocutor.

-¡Vas a tener ocasión de verla esta misma noche! -exclamó, tomando una lámpara de la mesa-. Ven: es obra tuya. ¿Por qué tendría que ocultártela? Después se lo podrás contar al mundo, si así lo decides.

Nadie te creerá. Si de verdad te creyeran, aún me tendrían en mayor aprecio. Conozco la época en que vivimos mejor que tú, aunque perores sobre ella tan tediosamente como lo haces. Ven, te digo. Ya has hablado bastante de corrupción. Ahora vas a tener ocasión de verla cara a cara.

There was the madness of pride in every word he uttered. He stamped his foot upon the ground in his boyish insolent manner. He felt a terrible joy at the thought that some one else was to share his secret, and that the man who had painted the portrait that was the origin of all his shame was to be burdened for the rest of his life with the hideous memory of what he had done.

La locura del orgullo estaba presente en cada palabra. Dorian Gray golpeó el suelo con el pie con insolencia de niño. La idea de que alguien compartiera su secreto le producía una espantosa alegría, y más aún que el hombre que había pintado el retrato que era el origen de toda su vergüenza cargara para el resto de su vida con el horrible recuerdo de lo que había hecho.

"Yes," he continued, coming closer to him and looking steadfastly into his stern eyes, "I shall show you my soul. You shall see the thing that you fancy only God can see."

-Sí -continuó, acercándosele más, y mirando sin pestañear los ojos severos de su amigo-. Voy a mostrarte mi alma. Voy a mostrarte esa cosa que, según imaginas, sólo Dios puede ver.

Hallward started back. "This is blasphemy, Dorian!" he cried. "You must not say things like that. They are horrible, and they don't mean anything."

Hallward retrocedió instintivamente.

"You think so?" He laughed again.

-¡Eso es una blasfemia, Dorian! -exclamó-. No debes decir esas cosas. Son horribles, y no significan nada. -¿Es eso lo que crees? -le replicó Dorian Gray, riendo de nuevo.

"I know so. As for what I said to you to-night, I said it for your good. You know I have been always a stanch friend to you."

"Don't touch me. Finish what you have to say."

-Lo sé. En cuanto a lo que te he dicho esta noche, lo he hecho por tu bien. Sabes que he sido siempre un amigo fiel.

A twisted flash of pain shot across the painter's face. He paused for a moment, and a wild feeling of pity came over him. After all, what right had he to pry into the life of Dorian Gray? If he had done a tithe of what was rumoured about him, how much he must have suffered! Then he straightened himself up, and walked over to the fire-place, and stood there, looking at the burning logs with their frostlike ashes and their throbbing cores of flame.

"I am waiting, Basil," said the young man in a hard clear voice.

-No me toques. Termina lo que tengas que decir.

El dolor crispó por un instante las facciones del pintor. Quedó mudo, invadido por un sentimiento de compasión infinita. Después de todo, ¿qué derecho tenía él a inmiscuirse en la vida de Dorian? Aunque no hubiera hecho más que una décima parte de lo que de él se contaba, ¡cuánto tenía que haber sufrido!

Pero enseguida se irguió, dirigiéndose hacia la chimenea, y allí se quedó, contemplando los leños, que ardían con cenizas semejantes a la escarcha y corazones palpitantes hechos de llamas.

He turned round. "What I have to say is this," he cried. "You must give me some answer to these horrible charges that are made against you. If you tell me that they are absolutely untrue from beginning to end, I shall believe you. Deny them, Dorian, deny them! Can't you see what I am going through? My God! don't tell me that you are bad, and corrupt, and shameful."

-Estoy esperando, Basil -dijo el joven, con voz clara y dura.

El pintor se volvió.

-Lo que tengo que decir es esto -exclamó-. Has de darme alguna respuesta a las terribles acusaciones que se hacen contra ti. Si me dices que son absolutamente falsas de principio a fin, te creeré. ¡Niégalas, Dorian, hazme el favor de negarlas! ¿No ves lo mucho que estoy sufriendo? ¡Dios del cielo! No me digas que eres un malvado, un corrupto, un infame.

Dorian Gray smiled. There was a curl of contempt in his lips. "Come upstairs, Basil," he said quietly. "I keep a diary of my life from day to day, and it never leaves the room in which it is written. I shall show it to you if you come with me."

Dorian Gray sonrió. Un gesto de desprecio le curvó los labios.

-Sube conmigo, Basil -dijo con calma-. Llevo un diario de mi vida que no sale nunca de la habitación donde se escribe. Te lo enseñaré si me acompañas.

"I shall come with you, Dorian, if you wish it. I see I have missed my train. That makes no matter. I can go to-morrow. But don't ask me to read anything to-night. All I want is a plain answer to my question."

-Subiré contigo, Dorian, si así lo deseas. Veo que ya he perdido el tren. Da lo mismo. Saldré mañana.

Pero no me pidas que lea nada esta noche. Todo lo que quiero es una respuesta directa a mi pregunta.

"That shall be given to you upstairs. I could not give it here. You will not have to read long."

-Te será dada en el último piso. No te la puedo dar aquí. No será necesario que leas mucho rato.