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Ulises.  James Joyce
Capítulo 15. «Circe»
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(La entrada al barrio nocturno por Mabbot Street, ante la cual se extiende un apartadero de tranvía sin empedrar con vías esqueléticas, candelillas rojas y verdes y señales de peligro. Hileras de casas mugrientas con las puertas de par en par. Unas cuantas farolas con pantallas fabeladas de tenue arco iris. Alrededor de la góndola parada del helado de Rabaiotti hombresy mujeres achaparrados riñen. Agarran barquillos en los que hay apretadas bolas de nieve de coraly cobre. Mamullando, se desperdigan lentamente, niños. La cresta de cisne de la góndola, popa alzada, se adentra en las tinieblas, blanca y azul bajo un faro. Unos silbidos llaman y contestan.)

LA LLAMADA

Espera, amor mío, y estaré contigo.

LA RESPUESTA

A la vuelta detrás del establo.

(Un idiota sordomudo de ojos saltones, la boca deforme baboseando, pasa moviéndose a trompicones, temblón con el baile de San Vito. Una cadena de manos infantiles lo aprisionan)

LOS NIÑOS

¡Zocato! ¡Saluda!

EL IDIOTA

(levanta un brazo izquierdo perléticoy barbotea) ¡Galuda!

LOS NIÑOS

¿Dónde está la luz grande?

EL IDIOTA

(glugluteando) Goguestá.

(Lo sueltan. Él continúa a trompicones. Una pigmea se columpia de una soga que cae en banda entre dos barrotes, contando. Unaforma tumbada contra un cubo de basuray embozada en su brazo y el sombrero ronca, quejumbrosa, rechinando dientes quegruñen, y vuelve a roncar. En un escalón un gnomo que rebusca en un montón de desperdicios se agazapa para echarse al hombro un saco de andrajos y huesos. Una arpía de pie que sostiene un candil humeante mete la última botella en las fauces del saco. Él iza su botín, se encasqueta la gorra de visera torciday se va renqueando mudamente. La arpía regresa a su cubil tambaleando el candil. Un niño estevado, en cuclillas en el escalón de la puerta con un zoquetillo de pape¿ gatea tras ella trabajosamente, la agarra de la falday se levanta como puede. Un peón borracho se agarra con ambas manos a los barrotes de la entrada a un sótano, dando bandazos pesadamente. En una esquina dos guardias nocturnos con esclavinas, las manos en las fornituras, se alzan amenazantes. Un plato se hace añicos: una mujer chilla: un niño se queja. Se oyen juramentos de hombre que braman, mascullan, cesan. Unasfiguras van de un lado a otro, acechan, escudriñan desde los con~. En una habitación iluminada por una vela metida en el cuello de una botella una guarra le quita con un peine los enredones delpelo a un niño escrofuloso. La voz de Cissy Carey, aún joven, canta penetrante desde un caM ón)

CISSY CAFFREY

A Molly le di

porque es alegre,

la pata del pato,

la pata del pato.

(El soldado Carry el soldado Compton, las varas bien apretadas en las sobaqueras, marchando vacilantes dan media vuelta y sueltan a la vez por la boca una descarga de pedos. Risa de hombres en el callejón. Una virago ronca replica)

LA VIRAGO

Ahí lo tienes, viejo chocho. Salud para la chica de Cavan.

CISSY CAFFREY

Que tenga más suerte yo. Cavan, Cootehill y Belturbet. (canta)

A Nelly le di

pa' metérsela por ahí,

la pata del pato,

la pata del pato.

(El soldado Carr y el soldado Compton se vuelven y contrarreplican, las guerreras sanguibrillantes en un fulgor de farola, las negras cuencas de las gorras sobre las rubias cholas peladas. Stephen Dedalus y Lynch pasan por entre el gentío cerca de los casacasrojas.)

SOLDADO COMPTON

(sacudiendo el dedo) Abran paso al cura.

SOLDADO CARR

(se vuelve y grita) ¡Qué hay, cura!

CISSY CAFFREY

(la voz encumbrándose más alta)

La tiene, la coge,

dondequiera que la pone,

la pata del pato.

(Stephen, blandiendo la vara de fresno en la mano izquierda, salmodia con gozo el introito del tiempo pascual. Lynch, la gorra deyóquey bien calada en lafrente, le atiende, un gesto renegón arrugándole la cara.)

STEPHEN

Vidi aquam egredientem de templo a latere dextro. Alleluia.

(Los famelicos colmillos protuberantes de una anciana alcahueta sobresalen por un portal.)

LA ALCAHUETA

(la voz susurrando cascadamente) ¡Psst! Venid p'acá que os diga. Virgo dentro. ¡Psst!

STEPHEN

(abius aliquantulum) Et omnes ad quos pervenit aqua ista.

LA ALCAHUETA

(escupe al paso de ellos su chorro de ponzoña) Medicinantes del Trinity. Trompa de Falopio. Mucha polla y pocas pelas.

(Edy Boardman, olisqueando, agazapada con Bertha Supple, se echa el chal por las narices)

EDY BOARDMAN

(pendenciera) Y agarra y dice la una: re visto allí arriba en Faithful Place con tu pimpollo, el engrasador ese del ferrocarril, con su sombrero tan chulo. No me digas, digo yo. Eso no te importa, agarro y digo. A mí no m'as visto nunca de pesca con un auténtico escocés casado, digo yo. ¡Qué tipa! ¡Una fresca eso es lo que es! ¡Terca como una mula! Y saliendo con dos tipos al mismo tiempo, Kilbride, el conductor, y el cabo Oliphant.

STEPHEN

(tríumphaliter) Salvi facti sunt.

(Blande la vara de fresno, haciendo flamear la imagen de la farola, destrozando luz por el mundo. Un perro de aguas color hígado y blanco en busca de despojos va tras eZ furtivamente, gruñendo. Lynch lo ahuyenta de una patada)

LYNCH

¿Y ahora?

STEPHEN

(mira hacia detrás) Y ahora ese gesto, no la música no el olor, sería un lenguaje universal, el don de lenguas haciendo visible no el sentido inculto sino la primera entelequia, el ritmo estructural.

LYNCH

Filoteología pornosófica. ¡Metafisica en Mecklenburgh Streef

STEPHEN

Tenemos a Shakespeare tiranizado por una fierecilla y a Sócrates dominado por su mujer. Incluso al sapientísimo estaginta lo enfrenó, lo embridó y lo montó una ligera de cascos.

LYNCH

¡Bah!

STEPHEN

De todas fonnas ¿quién quiere un par de gestos para ilustrar lo que es una hogaza y una farra? Este movnniento ilustra la hogaza y la jarra de pan o vino en Omar. Tenme el bastón.

LYNCH

Maldito bastón asqueroso. ¿Adónde vamos?

STEPHEN

Lince lascivo, a la belle dame sans merci, Georgina Johnson, ad deam qui laetificat íuventutem meam.

(Stephen le larga con ímpetu la vara defresnoy lentamente le tiende las manos, echando la cabeza para atrás hasta que las dos manos están a un palmo del pecho, vueltas hacia abajo, en planos que se intersectan, los dedos apunto de separarse, la izquierda algo más alta.)

LYNCH

¿Cuál es la jarra del pan? Tampoco es para pelearse. Eso o la aduana. Ilustradlo. Venga, coge la muleta y anda.

(Pasan. Tommy Caffreygatea hasta unafarola de gasy, agarrándola, trepa a espasmos. Desde el extremo más alto se desliza hacia abajo. jacky Carey se agarra para trepar. El peón da un bandazo contra la farola. Los mellizos se escabullen en la oscuridad. El peón, tambaleándose, presiona un índice contra la aleta de la narizy lanza por el otro agujero un largo chorro de moco líquido. Echándose al hombro la farola se va dando traspiés por entre elgentío con su fameante tedero.

Culebras de niebla de río se arrastran lentamente. De sumideros, fisuras, pozos negros, muladares surgen por todas partes estancados vapores. Un resplandor cabriola por el sur más allá de los confines del río hacia el mar. El peón, avanzando a traspiés, parte al gentío y da bandazos hacia el apartadero de tranvía. Al otro lado bajo el puente delferrocanil aparece Bloom, arrebatado, resoplando, atiborrando un bolsillo lateral con pan y chocolate. Desde el escaparate de la peluquería de Gillen un retrato sobreimprimido le muestra la galana imagen de Nelson. Un espe) . o cóncavo a un lado le presenta al abandonado perdido lugubroso Booloohoom. El grave Gladstone lo ve como es, Bloom como Bloom. Pasa, atravesado por la mirada fija del truculento Wellington, pero en el espejo convexo hacen un mohín desimpresionados los ojos de lechón del cachetón gordinflón de jovipoldo dolido escoldo.

En la puerta de Antonio Rabaiotti Bloom se detiene, empapado bajo el brillante arco voltaico. Desaparece. Al momento reaparecey aprieta elpaso.)

BLOOM

Pescaíto y papas. No vale. ¡Ah!

(Desaparece por la puerta de casa Olhausen, la tocinería, bajo la persiana enrollable que desciende. Un instante después emerge por debajo de la persiana, Poldo boqueante, Bloohoom bufante. En cada mano lleva un paquete, uno que contiene una manita de cerdo tibia, el otro un pie de cordero finó, espolvoreado con granos de pimienta. jadea, irguiéndose. Luego inclinándose hacia un lado se estruja un paquete contra las costiUasy se queja)

BLOOM

Una punzada en el costado. ¿Para qué habré corrido?

(Toma aliento con cuidado y avanza lentamente hacia el apartadero con farolas. El resplandor cabriola de nuevo)

BLOOM

¿Qué es eso? ¿Una luz intermitente? Un reflector.

(De pie en la esquina de casa Cormack, vigilando)

BLOOM

¿Aurora borealis o una fundición? Ah, la brigada, desde luego. Al sur, de todas formas. Gran llamarada. Pudiera ser la casa de él. Beggar's Bush. Estamos a salvo. (tararea animosamente) ¡Londres se quema, Londres se quema! ¡En llamas, en llamas! (e echa el ojo al peón dando bandazos por entre elgentío al otro lado de Talbot Street) Lo perderé. Corre. Aprisa. Mejor que cruce aquí.

(Se lanza como un dardo a cruzar la calle. Gritan unos granujillas.)

LOS GRANUJILLAS

¡Tenga cuidado, señor!

(Dos ciclistas, con linternas de papel encendidas volanderas, atraviesan, raspándole, los timbres repiqueteando)

LOS TIMBRES

Paradparadtooos.

BLOOM

(separa erguido, herido por un espasmo) ¡Ay!

(Mira a su alrededor, se lanza adelante como un dardo repentinamente. Por entre la niebla que sube un dragón vagón de obras, que viaja con precaución, tuerce pesadamente hacia el, el enormefaro delantero rojo guiñando, el trole siseando en el cable. El maquinista pisotea su gong.)

EL GONG

Tan Tan Blan Tras Tor Ton Bloo.

(El freno cruje violentamente. Bloom, alzando una mano blancoenguantada de policía, se aparta tropezando pernientumecido de la vía. El maquinista, tirado hacia delante, chato, sobre el volante, vocea al pasar ante el deslizándose sobre cadenas y cuñas.)

EL MAQUINISTA

Eh, calzonazos ¿es que estás haciendo un triple?

(Bloom da un triplesalto al bordillo y se detiene de nuevo. Se quita un pegote de barro del cachete con una mano llena de paquetes)

BLOOM

Prohibido el paso. Apurado estuvo pero me curó la punzada. Hay que retomar los ejercicios de Sandow. Abajo sobre las manos. Asegurarse contra accidentes en la calle también. La Providencial. (Se palpa el bolsillo del pantalón) Pobre mamá y su panacea. El tacón fácilmente se engancha en la vía o el cordón de la bota en los dientes de una rueda. El día en que la rueda del coche celular me descascarilló el zapato en la esquina de casa Leonard. El tercer intento es decisivo. Un doble estoy haciendo. Conductor insolente. Debería denunciarlo. La tensión los pone nerviosos. Podría ser el tipo que se interpuso esta mañana con aquella mujer llamativa. Mismo estilo de belleza. Ha sido rápido de todas formas. El paso envarado. Verdades que se dicen de broma. Aquel calambre horroroso en Lad Lane. Algo venenoso que comí. Da suerte. ¿Por qué? Probablemente ganado de chanchullo. La marca de la bestia. (cierra los ojos un instante) Una pizca mareado. Lo del mes o efecto de lo otro. Agotamiento mental. Esa sensación de cansancio. Demasiado para mí. ¡Ay!

(Una figura siniestra se apoya sobre piernas entrelazadas contra la pared de 0 Beirne, un rostro desconocido, inyectado de oscuro mercurio. Desde debajo del «sombrero» de ancha ala lafigura le mira con ojos malignos)

BLOOM

Bueñas noches, señorita Blanca. ¿Que calle es esta?

LA FIGURA

(impertérrita, alza un brazo a modo de señal) Santo y seña. Sraid Mabbot.

BLOOM

Jaja. Mercí. Esperanto. Slan leatb. (masculla) Espía de la liga gaélica, enviado por ese tragafuegos.

(Da unos pasos alfrente. Un trapero con saco al hombro le corta el paso. Se echa a la izquierdo, el trapisaquero a la izquierda.)

BLOOM

Disculpe.

(Se aparta a la derecha, el saquitrapero a la derecha)

BLOOM

Disculpe.

(Gira avanza, se echa a un lado, éste pasa adelantey sigue)

BLOOM

Mantenga la derecha, la derecha, la derecha. Si hay una señal instalada por el Club de Viajeros de Stepaside ¿quién consiguió ese bien público? Yo que me perdí y escribí en las páginas de El Ciclista Irlandés la carta con el título En la remota Stepaside. Mantenga, mantenga, mantenga la derecha. Trapos viejos a medianoche. Un pensta más probablemente. Primer sitio adonde el asesino se dirige. Lavarse los pecados del mundo.

(Jacky Caffrey, acosado por Tommy Caffrey, choca de lleno contra Bloom.)

BLOOM

Oh

(Aturdido, sobre depiles corvas, se detiene. Tommy y Jacky se esfuman por ahí, por allá. Bloom tienta con manos llenas de paquetes el bolsillo del reloj, bolsillodemonedero, bolsadecartera, delicias del pecado, jabónpatata)

BLOOM

Ojo con los rateros. Viejo truco. Chocan. Luego te quitan la cartera.

(El perdiguero se aproxima husmeando, la nariz pegada al suelo. Una forma tumbada estornuda. Una barbada figura encorvada aparece ataviada con el largo caftán de un anciano de Sión y una gorrilla con borlas magenta. Lentes de concha caídos sobre las aletas de la nariz. Tiene surcos amarillos de veneno en la cara hinchada.)

RUDOLPH

Segunda mediacorona dinero malgastado hoy. Te dije no ir con ese borracho gentil nunca. Así no haces dinero.

BLOOM

(esconde la manita de cerdoy elpie de cordero a la espalday, cabizbajo, siente cálidayfría carnedepiés)Ja, ich weiss, papachi.

RUDOLPH

¿Qué tú haces por este lugar? ¿No tienes alma? (congarras débiles de buitre palpa la cara silenciosa de Bloom) ¿No eres mi hijo Leopold, el nieto de Leopold? ¿No eres mi querido hijo Leopold que dejó la casa de su padre y dejó al dios de sus padres Abraham y Jacob?

BLOOM

(con cautela) Supongo que sí, padre. Mosenthal. Todo lo que queda de él.

RUDOLPH

(severamente) Una noche te traen a casa borracho como un pato después de gastar tus buenos cuartos. ¿Cómo se llaman aquesos mozos que corren?

BLOOM

(en elegante traje azul Oxford de su juventud con chaleco blanco, estrecho de hombros, con sombrero alpino marrón, usando reloj Waterbury de caballero de plata de ley sin corona y doble cadena Albert con sello enganchado, uno de los lados recubierto de barro endurecido) Corredores de cross–country, padre. Sólo aquella vez.

RUDOLPH

¡Una vez! Barro de la cabeza a los pies. La mano bien cortada. Trismo. Te dejan kaputt, Leopoldleben. Tú ten cuidado con aquesos mozos.

BLOOM

(débilmente) Me desafiaron a una carrera. Había mucho barro. Resbalé.

RUDOLPH

(con desprecio) Goim nachezr ¡Bonito espectáculo para tu pobre madre!

BLOOM

¡Mamá!

ELLEN BLOOM

(con cofia encintada de dama de pantomima, crinolinay polisón de viuda Twankey, blusa de mangas abullonadas abotonada por atrás, mitonesgnsesy broche camafeo, elpelo trenzado en una redecilla Marilú, aparece por encima de la barandilla de la escalera, una vela ladeada en la mano, y grita con estridente alarma) ¡Oh bendito Redentor, qué le han hecho! ¡Mis sales! (Se remanga un pico de la falda y se registra la faltriquera de la saya blava a rayas. Un frasco, un agnusdéi, una patata arrugaday una muñeca de celuloide caen.) Sagrado Corazón de María ¿dónde dónde te has metido?

(Bloom, refunfuñando, la mirada baja empieza a distribuir los paquetes por los bolsillos llenos pero desiste, mascullando)

UNA VOZ

(tajantemente) ¡Poldy!

BLOOM

¿Quién? (se agachay evita un golpe torpemente) Mande.

(Alza la mirada. Al lado de su espejismo de palmeras datileras una hermosa mujer en indumentaria turca se halla ante el. Curvas opulentas rellenan los pantalones y chaqueta escarlata, con acuchillados de oro. Una ancha banda amarilla le ciñe la cintura. Unyashmak blanco, violeta en la noche, le cubre la cara, áejando libre sólo sus grandes ojos oscurosy elpelo azabache.)

BLOOM

¡Molly!

MARION

¿Cómo es eso? Mrs. Manon de aquí en adelante, señor mío, cuando se dirija a mí. (satíricamente) ¿Se ha quedado el pobre mandín helado de tanto esperar?

BLOOM

(cambia de un pie a otro) No, no. Ni lo más mínimo.

(Respira con profunda agitación, tragando buchadas de aire, preguntas, esperanzas, manitas de cerdo para la cena de ella, cosas que decirle, excusas, deseos, embrujado. Una moneda le brilla en la frente. En los pies lleva aros enjoyados. Los tobillos los llena unidos con una fina cadena grillete. A su lado un camello, encapirotado con un turbante enarbolado, espera. Una escalera de seda de innumerablespeldaños trepa hasta las balanceantes jamugas. Ambla en derredor con cuartos traseros nerviosos. Ferozmente le da una palmada en el anca sus brazaletes con cadena de oro emberrinchilindina riñéndole en moro)

MARION

¡Nebrakada! ¡Femininum!

(El camello, levantando una pata delantera, arranca de un árbol un mango grande, lo ofrece a su ama, parpadeando, en su casco hendido, luego baja la cabezay, mascujando, con el cuello erguido, escarba para arrodillarse. Bloom agacha la espalda para jugar apiola)

BLOOM

Yo puedo darle … Quiero decir como empresario de su casa de fieras .. Mrs. Manon … .. si usted … .

MARION

¿Conque nota algún cambio? (pasándose lentamente las manos por el enjoyelado estomaguero, una lenta burla amigable en los ojos) ¡Ay Poldy, Poldy, eres un pobre tarugo atrapado! Vive la vida. Ve a correr mundo.

BLOOM

Iba ahora precisamente a por esa loción cenblanca, agua de azahar. La tienda cierra temprano los jueves. Pero lo primero por la mañana. (se tienta diversos bolsillos) Esto me cuesta un riñón. ¡Ah!

(Señala al sur, luego al este. Una pastilla de jabón de limón nueva, limpia se alza, difundiendo luzy perfume.)

EL JABÓN

Somos la pareja ideal Bloom y yo, cómo no.

Él da brillo a la tierra. El firmamento lustro yo.

(La cara pecosa de Sweny, el boticario, aparece en el disco del soljabón)

SWENY

Tres chelines y un penique, por favor.

BLOOM

Sí. Para mi mujer. Mrs. Maron. Receta especial.

MARION

(en voz baja) ¡Poldy!

BLOOM

¿Sí, señora?

MARION

Ti trema un poco il cuore?

(Con desprecio se va vagarosa, tarareando el dúo de Don Giovanni, oronda como paloma buchona consentida)

BLOOM

¿Estás segura de ese Voglio? Quiero decir la pronunciaci … .

(Él sigue, seguido del terrier que husmea. La anciana alcahueta le coge de la manga, las cerdas del lunar de su barbilla destellantes)

LA ALCAHUETA

Diez chelines un virgo. Cosa fresca jamás tocada. Quince. No hay nadie sólo su viejo que está borracho como una cuba.

(Señala. En el hueco de su oscuraguaridafurtiva, pingarla de lluvia, seyergue Bridie Kelly)

BRIDIE

Hatch Street. ¿Se te ocurre algo bueno?

(Dando un chillido bate su chal de murcielagoy corre. Un fornido bravucón la persigue con zancadas abotznadas. Tropieza en los escalones, se recupera, se hunde en la penumbra. Se oyen dW7es chillidos, más depiles)

LA ALCAHUETA

(los ojos de loba reluciendo) Está consiguiendo su placer. No va a conseguir una virgen en casas de putas de postín. Diez chelines. No pases toda la noche no vaya a ser que los guindillas de paisano nos vean. El sesentaisiete es un putón.

(Maliciosa, Gerdy MacDowell va cojeando. Tira de detrás, guiñando el ojo, y enseña azorada la ropa ensangrentada.)

GERTY

Con todos mis bienes terrenales yo te tuteo. (murmura) Tú lo hiciste. Te odio.

BLOOM

¿Yo? ¿Cuándo? Estás soñando. No te he visto nunca.

LA ALCAHUETA

Deja al caballero, tramposa. Escribiéndole al caballero cartas engañosas. Haciendo la calle y abordando. Mejor sería que tu madre te atara a la pata de la cama, una sinvergonzona es lo que tú eres.

GERTY

(a Bloom) Cuando viste todos los secretos de mi ajuar. (le manosea la manga, babeando) ¡Sucio casado! Te amo por hacerme eso a mí.

(Se va escurriéndose sinuosamente. Mrs. Breen con abrigo de hombre de tela frisa de bolsillos sueltos de fuelle, de pie en la calzada, los pícaros ojos como platos, sonriendo con todos sus dientes de buco herbívoro)

MRS. BREEN

Mr… .

BLOOM

(tose severamente) Señora, cuando la vez última tuvimos el placer por carta fechada el dieciséis de los corrientes … .

MRS. BREEN

¡Mr. Bloom! ¡Usted aquí abajo en los nidales del pecado! ¡Bien que le he pillado! ¡Bribón!

BLOOM

(precipitadamente) No diga tan fuerte mi nombre. ¿Qué estará usted pensando de mí? No me delate. Las paredes oyen. ¿Cómo está usted? Hace años desde que yo. Está usted espléndida. Absolutamente maravillosa. Un tiempo muy agradable que tenemos para esta época del año. El negro refracta el calor. Un atajo a casa por aquí. Barrio interesante. Auxilio de mujeres perdidas. Asilo de la Magdalena. Soy el secretario … ..

MRS. BREEN

(levanta un dedo) ¡Vamos, no me meta cuentos! Sé de alguien a quien no le va a gustar esto. ¡Ay espere a que vea a Molly! (taimadamente) ¡Explíquese sin más demora o apechugue con las consecuencias!

BLOOM

(mira atrás) Ella decía a menudo que le gustaría visitar. Conocer los barrios bajos. Lo exótico, usted comprende. Sirvientes negros con librea también si tuviera dinero. Otelo negro y bruto. Eugene Stratton. Incluso al de los palillos y el último de la fila en los Christies de Livermore. Hermanos Bohee. Deshollinador dicho sea de paso.

(Tom y Sam Bohee, cantantes pintados de negro con trajes blancos de brin, calcetines color escarlata, cuellos altos de negro zumbón tiesoalmidonados y un gran áster escarlata en el ojal; salen saltando. A cada uno le cuelga el banjo. Las manos negroides más pálidas y pequeñitas pulsan las cuerdas jlontrasteantes. Con el resplandor de colmillos y ojos blancos de cafre repiquetean una danza breakdown con torpes chanclos, trasteando, cantando, espalda contra espalda, punta tacón, tacón punta, con labios de perrengue bezudochaszumantes)

TOM Y SAM

Alguien hay en casa con Dina,

Alguien hay en casa, bien me lo sé yo,

Alguien hay en casa con Dina

Tocando el banjo.

(Se quitan bruscamente máscaras negras de toscas caras de rorros: luego, cloqueandoy sonriendo sofocadamente, zangarreando,floreando, se van tranlarín tranlarán bailando el caquebal.)

BLOOM

(con agria sonrisa enternecedora) ¿Algo frívolo, quiere, si le apetece? ¿Le gustaría quizás que le diera un achuchón sólo durante una milésima de segundo?

MRS. BREEN

(chilla alegremente) ¡Ay, qué bobo que es usted! ¡Debería mirarse al espejo!

BLOOM

Por consideración a los viejos tiempos. Sólo quería decir un partido a cuatro, un revoltijo mixto matrimonial con nuestros respectivos esposados. Usted sabe que yo le tenía aprecio. (sombríamente) Fui yo quien le envió aquella misiva amorosa con lo de querida gacela por San Valentín.

MRS. BREEN

¡Gloria bendita, menudo fantoche está usted hecho! Sencillamente tronchante. (extiende la mano con curiosidad) ¿Qué esconde detrás de la espalda? Ande, dígamelo, sea bueno.

BLOOM

(la coge de la muñeca con su mano libre) Josie Powell, ésa sí que fue la debutante más bonita de Dublín. ¡Cómo vuela el tiempo! ¿Se acuerda, volviendo atrás en orden retrospectivo, la Nochebuena, la inauguración de la casa de Georgina Simpson mientras jugaban al juego de Irving Bishop, lo de encontrar el alfiler con los ojos tapados y leer el pensamiento? Motivo ¿qué hay en esta caja de rapé?

\MRS. BREEN

Usted fue la estrella de la noche con su recitación seriocomica y hacía bien el papel. Siempre fue usted el favorito de las señoras.

BLOOM

(caballero de damas, esmoquin con vueltas de seda tornasolado, insignia azul masónica en el oja¿ corbata de lazo negay pasadores de madreperla, una copa prismática de champán ladeada en la mano) Señoras y caballeros, por Irlanda, el hogar y la belleza.

MRS. BREEN

Los buenos tiempos pasados que ya no volverán. Vieja ydulce canción de amor.

BLOOM

(marcadamente bajando la voz) Confieso que me estoy reconcomiendo de curiosidad por averiguar si una cosa de cierta persona se está reconcomiendo en estos momentos.

MRS. BREEN

(efusivamente) ¡Tremendamente reconcomida! ¡Londres se está reconcomiendo y yo estoy sencillamente reconcomida por completo! (se restriega contra el) Después de los juegos de misterio de salón y de los buscapiés del árbol nos sentábamos en la otomana de la escalera. Bajo el muérdago. Ni amor ni señoría quieren compañía.

BLOOM

(con sombrero púrpura tipo napoleón con una medialuna ámbar, sus dedos y el pulgar bajan lentamente hasta la suave húmeda palma carnosa que ella le rindegentilmente) La hora embrujada de la noche. Yo saqué la astilla de esta mano, cuidadosa y lentamente. (tiernamente, mientras le pone en el dedo un anillo de rubí) Lá ci darem la mano.

MRS. BREEN

(en traje de noche de una pieza hecho en azul clarodeluna, diadema de sílfide de oropel en lafrente con su carnet de baile caído junto a la zapatilla de raso azul–luna, curva la palma con suavidad, respirando aceleradamente) Voglio e non … .. ¡Está usted caliente! ¡Está usted que escalda! La mano izquierda más cerca del corazón.

BLOOM

Cuando usted eligió lo que ahora tiene dijeron que era la bella y la bestia. No se lo perdonaré nunca. (el puño cerrado en la frente) Piense lo que significa. Todo lo que significaba usted para mí entonces. (roncamente) ¡Mujer, esto me está matando!

(Denis Breen, blanquienchisterado, con cartelones de Wisdom Hely, les pasa arrastrando los pies en zapatillas, dirigiendo al frente la apagada barba, mascullando a derecha e izquierda. El pequeño Alf Bergan, envuelto en capa de as de espadas, le sigue a izquierday derecha, doblado de risa.)

ALF BERGAN

(señala mofándose los cartelones) Q.T.C.: colgado.

MRS. BREEN

(a Bloom) Se la están corriendo bien. (le mira con ternura) ¿Por qué no me besó en la herida para que sanara? Usted bien que quería.

BLOOM

(asombrado) ¡La mejor amiga de Molly! ¿Cómo hubiera podido usted?

MRS. BREEN

(con la lengua pulposa entre los labios, ofrece un beso de pichón) Jnjn. La respuesta un jamón con chorreras. ¿Tiene usted por ahí un regalito para mí?

BLOOM

(sin pensárselo) Casher. Un aperitivo para la cena. El hogar sin fiambre en pote está incompleto. Estuve en Leab, Mrs. Bandmann Palmer. Vigorosa intérprete de Shakespeare. Desgraciadamente tiré el programa. Un sitio estupendo ahí a la vuelta para los pies de cerdo. Toque.

(Richie Goulding con tres sombreros de señora prendidos en la cabeza, aparece, el cuerpo echado para un lado por el peso de la negra cartera de expedientes de Collisy Ward sobre la que hay pintados una calaveray fémures con cal blanca. La abrey la enseña llena de morcilla., arenques ahumados, abadejilfos Findon y píldoras envasadas apretadamente.)

RICHIE

La mejor oferta de Dub.

(Calvo Pat, sorderas como una tapia, de pie en el bordillo, doblando la servilleta, atento a atender.)

PAT

(avanza con una fuente ladeada de salsa virtizirtiéndose) Carne con riñones. Botella de cerveza. Je je je. Espera a que yo atienda.

RICHIE

Diossanto. Jamás jomíyo naa … .

(Con la cabeza gacha marcha tenazmente adelante. El peón, que pasa dando bandazos, le cornea con su llameante cuerno puado.)

RICHIE

(con un grito de dolor, la mano en la espalda) ¡Ay! ¡El mal de Bright! ¡Las asaduras!

BLOOM

(señala alpeón) Un espía. No llame la atención. Odio los gentíos estúpidos. No estoy para placeres. Estoy en un grave apuro.

MRS. BREEN

Las tonterías y filfas de siempre con sus cuentos chinos.

BLOOM

Me gustaría contarle un secretillo de cómo es que estoy aquí. Pero no debe contarlo. Ni siquiera a Molly. Tengo razones muy personales.

MRS. BREEN

(toda curiosidad) No, no, por nada del mundo.

BLOOM

Andemos. ¿Le parece?

MRS. BREEN

Vamos.

(La alcahueta hace una seña que pasa desatendida. Bloom sigue con Mrs. Breen. El terrier les sigue, gañendo penosamente, meneando la cola.)

LA ALCAHUETA

¡Lecha de judío!

BLOOM

(con traje deportivo color harina–de–avena, una ramita de madreselva en la solapa, camisa amarilla a la moda, pañuelo de cuello a cuadritos blancos y negros con cruz de San Andrés, botines blancos, guardapolvo colorgamuza al brazo, botos de rojo leonado, prismáticos en bandoleray un bombín gris) ¿Se acuerda usted de hace muchísimo tiempo, hace años y años, justo después de que destetaran a Milly, Manonette la llamábamos, que fuimos todos juntos a las carreras de Fairyhouse, no fue así?

MRS. BREEN

(con elegante traje sastre azul sajón, sombrero blanco de veLludoy velete de redecilla) De Leopardstown.

BLOOM

Quiero decir, Leopardstown. Y Molly ganó siete chelines en un tresañal que se llamaba Nolodigas y volviendo a casa por Foxrock en aquel viejo break descuajaringado cincoplazas usted estaba en la flor de su vida entonces y tenía puesto ese sombrero nuevo de velludo blanco con ribete de piel–detopo que Mrs. Hayes le aconsejó que comprara porque estaba rebajado a diecinueve con once, un poco de alambre y un trapo viejo de velvetón, y me apuesto lo que quiera que lo hizo a propósito … .

MRS. BREEN

¡Desde luego que lo hizo, la muy gata! ¡No me lo diga! ¡Menuda consejera!

BLOOM

Porque no le sentaba a usted ni la mitad de bien que la otra toquita de estambre tan mona con el ala de ave del paraíso que tanto le admiraba yo puesta y de verdad que estaba usted pero que muy atractiva con ella aunque fue una pena matarla, criatura traviesa y cruel, una cosilla tan pequeña como ésa con un corazoncito del tamaño de un alfiler.

MRS. BREEN

(le aprieta el brazo, sonríe afectadamente) ¡Traviesa y cruel que era yo!

BLOOM

(en voz baja, reservadamente, cada vez más rápidamente) Y Molly se estaba comiendo un emparedado de carne a la pimienta de la cesta del almuerzo de Mrs. Joe Gallaher. Francamente, aunque ella tenía sus consejeros y admiradores, a mí jamás me gustó mucho su estilo. Era … .

MRS. BREEN

Demasiado … .

BLOOM

Sí. Y Molly se reía porque Rogers y O'Reilly Cablescruzados estaban imitando a un gallo cuando pasamos por una granja y Marcus Tertius Moses, el comerciante de té, nos adelantó en una calesa con su hija, Dancer Moses se llamaba, y el caniche en el regazo amoscado y usted me preguntó si alguna vez había oído o leído o sabido o me había encontrado con … .

MRS. BREEN

(ansiosamente) Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí.

(Se evapora de su lado. Seguido del perro que gañe sigue hacia las puertas del infierno. Bajo una arcada una mujer, encorvada hacia delante, las piernas abiertas, mea como una vaca. Delante de una taberna cerrada un puñado de ociosos escucha lo que su obrajero de hoCÍCOrroto les relata con ronco humor carrasposo. Un par de ellos sin brazos se agitan luchando, gruñendo, en tullida escaramuza temulenta.)

EL OBRAJERO

(se agazapa, la voz retorcida en el hocico) Y cuando Caims bajó del andamio en Beaver Street qué hace sino hacérselo nada más y nada menos que en el cubo de cerveza negra que había allí esperando sobre las virutas para los yeseros de Derwan.

LOS OCIOSOS

(risotada con palatosquisis) ¡Hay que joderse!

(Los sombreros moteados de pintura se menean. Crispidos con colay cal de sus boticas retozan desmembradamente a su alrededor.)

BLOOM

Una coincidencia también. Creen que es gracioso. Cualquier cosa menos eso. A plena luz del día. Intentando andar. Suerte que ninguna mujer.

LOS OCIOSOS

Joder, esa sí que es buena. Sales de Glauber. Ay, joder, en la cerveza de los hombres.

(Bloom pasa. Putas baratas, por separado, por parejas, envueltas en chales, despeinadas, llaman desde call Jones, puertas, esquinas.)

LAS PUTAS

¿Vas muy lejos, cunosillo?

¿Cómo anda tu colgajo? ¿Tienes fuego?

Eh, acércate que te la ponga tiesa.

(Camina penosamente a través de su cenagal hacia la calle alumbrada al otro lado. Desde el abombamiento de cortinas un gramófono saca un abollado tubo de bronce. En la sombra el dueño de una tabernucha regatea con elpeóny los dos casacasrojas.)

EL PEÓN

(eructando) ¿Dónde está la jodida casa?

EL DUEÑO DE LA TABERNUCHA

Purdon Street. Un chelín la botella de cerveza negra. Mujer respetable.

EL PEÓN

(sujetando a los dos casacasrojas, avanza dando traspiés con ellos) ¡Adelante, ejército británico!

SOLDADO CARR

(a sus espaldas) Anda que no está mochales.

SOLDADO COMPTON

(ríe) ¡Y que lo digas!

SOLDADO CARR

(al peón) La cantina del cuartel de Portobello. Pregunta por Carr. Carr a secas.

EL PEÓN

(grita)

Somos los chicos. De Wexford.

SOLDADO COMPTON

¡Oye! ¿Qué le va al sargento mayor?

SOLDADO CARR

¿Bennett? Ése es amigote mío. Me cae bien el viejo Bennett.

EL PEÓN

(grita)

La cadena amarga.

Y liberad a nuestra patria.

(Avanza dando traspiés, arrastrándolos a ellos. Bloom se para, confuso. El perro se acerca, la lengua fuera, carleando)

BLOOM

Búsqueda sin sentido es esto. Casas de desenfreno. Dios sabe dónde se han ido. Los borrachos cubren la misma distancia el doble de aprisa. Buen lío. Escena en el Wesdand Row. Luego saltas a primera con billete de tercera. Además demasiado lejos. Tren con la máquina detrás. Podía haberme llevado a Malahide o a un apartadero para pasar la noche o a una colisión. La culpa la tiene la segunda copa. Una y no más. ¿Para qué le sigo? Aun así, es el mejor de todos. Si no me hubiera enterado de lo de Mrs. Beaufoy Purefoy no habría ido y no me habría encontrado con. Kismet. Va a tirar todo ese dinero. El servicio de Cáritas es esto. Negocio redondo para gorgoteros, renoveros. ¿Qué os falta? Ganancia fácil pronto se va. Podía haber perdido la vida también con ese campanavolanteviatrolideslumbrante sólo que tuve serenidad. Aunque no siempre te salva. De haber pasado por la ventana de Truelock aquel día dos minutos más tarde me hubieran disparado. Ausencia del cuerpo. Aun así si la bala me hubiera atravesado la americana habría conseguido daños y perjuicios por la impresión, quinientas libras. ¿Qué es lo que era? Un cursi del club de Kildare Street. Que Dios proteja a su guarda de caza.

(Mira adelante, leyendo en la pared un letrero pintarrajeado con tiza Sueño Húmedo y un dibujo fálico) ¡Chocante! Molly dibujando en la escarcha de la ventanilla del vagón en Kingstown. ¿A qué se parece eso? (Mujerzuelas llamativas arrellanadas en los portales alumbrados, en los poyetes de ventanas, fumando cigarrillos de hebra. El olor de la hierba dulviempalagosa flota hacia él formando lentas coronas redondas, después ovaladas)

LAS CORONAS

Deliciosas son las delicias. Delicias del pecado.

BLOOM

La espina dorsal algo débil. ¿Sigo o me vuelvo? ¿Y estos alimentos? Me lo como y me pongo hecho un cochinopringoso. Ridículo que soy. Malgastar el dinero. Un chelín con ocho peniques de más. (Elperdiguero acerca un hocícofrzóy moqueante a su mano, meneando la cola.) Extraño cómo me cogen simpatía. Incluso aquella bestia hoy. Mejor que hable con él primero. Como a las mujeres les gusta los rencontres. Apesta como un turón. Chacun son goût Puede que esté rabioso. Canícula. Inseguro en sus movimientos. ¡Buen compañero! ¡Pluto! ¡Buen compañero! ¡Garryowen! (El perrolobo se tumba sobre la espalda, culebreando obscenamente con zarpas mendicantes, la larga lengua negra colgando.) La influencia del mal ambiente. Dale y termina de una vez. A condición de que nadie. (Llamando con palabras alentadoras se vuelve arrastrando los pies con andares de cazadorfurtivo, perseguido por el setter basta un oscuro rincón apestoso. Desenvuelve un paquetey va a tirarle la manita de cerdo con delicadeza pero se muestra indeciso y palpa el pie) Buen tamaño por tres peniques. Pero claro lo tengo en la mano izquierda. Eso requiere más esfuerzo. ¿Por qué? Más pequeña por falta de uso. Venga, déjala caer. Dos con seis.

(Con pesar deba que la desenrollada manita de cerdo y el pie caigan. El mastín le da zarpazos al fardo desmañadamentey se atraca con ansiedad gruñidora, triturando ruidosamente los huesos. Dos guardias con capotes–impermeables se aproximan, silenciosos, vigilantes. Murmuran juntos.)

LOS GUARDIAS

Bloom. De Bloom. Para Bloom. Bloom.

(Los dos sujetan a Bloom por el hombro)

GUARDIA PRIMERO

Cogido in fraganti. Prohibido ensuciar.

BLOOM

(tartamudea) Estoy haciendo el bien a otros.

(Una nidada degaviota, petreles peleones, se eleva hambrientamente del cieno del L ffey con pastelillos de Banbury en los picos)

LAS GAVIOTAS

Queco caquico que cancury.

BLOOM

El amigo del hombre. Adiestrado con buen trato.

(Señala. Bob Doran, desplomándose de un taburete alto, se tambalea sobre el perro de aguas que mastica)

BOB DORAN

Cuzco. Dame la pata. La pata.

(El dogo gruñe, los pelos del pescuezo erizados, un cacho de nudillo de cerdo entre los molares por entre los cuales gotea salivaspumarajo de rabia. Bob Doran cae silenciosamente dentro de la entrada de un sótano)

GUARDIA SEGUNDO

Prevención de malos tratos a los animales.

BLOOM

(entusiasmadamente) ¡Una obra noble! Le reprendí a ese tranviario en el cruce del puente de Harold por maltratar al pobre caballo con la pústula de los arreos. Sólo palabrotas recibí a cambio. Claro que había escarcha y era el último tranvía. Todo lo que se cuenta sobre la vida en el circo es muy desmoralizador.

(Signor Maffei, pálido de cólera, con traje de domador de leones con pasadores de diamantes en la pechera, avanza, llevando un aro de papel de circo, un zurriago enrollado de cochero y un revólver con el que apunta al can verraco que se atiborra.)

SIGNOR MAFFEI

(con sonrisa siniestra) Señoras y caballeros, aquí mi galgo instruido. Fui yo quien domé al salvaje bagual Ajax con mi silla de montar de púas patentada para carnívoros. Trallazo en la panza con una correa de nudos. El aparejo de poleas y la polea estranguladora doblegarán al león, no importa lo indómito que sea, incluso Leo ferox aquí presente, el devorador de hombres libio. Una palanca candente y unas friegas de linimento en la parte abrasada dieron lugar a Fntz de Amsterdam, la hiena pensante. (mira fulminante) Tengo poder en mis ojos. La chispa de mi mirada lo consigue y estos centelleos del pecho. (con sonrisa fascinadora) Ahora les presento a Mademoiselle Rubí, el orgullo de la pista.

GUARDIA PRIMERO

Vamos. Nombre y dirección.

BLOOM

Ahora no lo recuerdo. ¡Ah, sí! (se quita el sombrero degran calidad, saludando) Dr. Bloom, Leopold, odontólogo. Habrán oído hablar de von Blum Pasha. Cientos de millones. Donnerwetter! Dueño de media Austria. Egipto. Primo.

GUARDIA PRIMERO

Documentación.

(Cae una tarjeta de dentro de la cinta de cuero del sombrero de Bloom.)

BLOOM

(con un fez rojo, túnica de vestir de cadí con ancho fajín verde, llevando insignia falsa de la Legión de Honor, recoge la tarjeta precipitadamentey la ofrece) Perrnítanme. Mi club es el Junior del Ejército y la Marina. Procuradores: Messrs. John Henry Menton, Bachelor's Walk, 27.

GUARDIA PRIMERO

(lee) Henry Flower. Sin domicilio fijo. Vago y maleante.

GUARDIA SEGUNDO

Un alibi. Queda amonestado.

BLOOM

(saca del bolsillo del pecho una flor amarilla estrujada) Ésta es la flor en cuestión. Me la dio un hombre del que no sé su nombre. (convincentemente) Conocen el viejo chiste, rosa de Castilla. Bloom. El cambio de nombre. Virag. (murmura privada y confidencialmente) Estamos comprometidos ¿sabe, sargento? Una señora por medio. Un lío amoroso. (le da con el hombro al guardia segundo suavemente) A hacer puñetas. Es como hacemos las cosas los galanes en la marina. Es el uniforme. (se vuelve gravemente al guardia primero) Aun así, desde luego, claro que uno se topa con su Waterloo a veces. Pásese alguna tarde a tomar una copa de Borgoña añejo. (al guardia segundo alegremente) Se la presentaré, inspector. Está para dar guerra. Lo hace en menos que canta un gallo.

(Aparece una cara oscura mercurializada, conduciendo a una figura con velo)

EL MERCURIO OSCURO

La policía le busca. Le han expulsado del ejército.

MARTHA

(Con espeso velo, un ronzal carmesí por el cuello, un ejemplar del Irish Times en la mano, en tono de reproche, señalando) ¡Henry! ¡Leopold! ¡Lionel, perdido! Limpia mi honra.

GUARDIA PRIMERO

(Severamente) Venga a la comisaría.

BLOOM

(asustado, se pone el sombrero, retrocede, luego, haciendo de tripas corazón y levantando el brazo derecho en ángulo recto, da el santo y seña de la hermandad.) No, no, venerable maestro, luz de amor. Identidad equivocada. El correo de Lyons. Lesurques y Dubosc. Recuerda el caso de fraticidio Childs. Nosotros los hombres de la medicina. Pegándole hachazos hasta matarlo. Me acusan injustamente. Mejor que un culpable escape a que noventamueve sean condenados injustamente.

MARTHA

(Sollozando tras el velo) Incumplimiento de promesa. Mi verdadero nombre es Peggy Griffin. Me escribió que era desdichado. Se lo diré a mi hermano, el defensa de rugby del Bective, despiadado burlador.

BLOOM

(tapándose con la mano) Está borracha. Esa mujer está embriagada. (murmura vagamente la contraseña de Efrain) Burdelero.

GUARDIA SEGUNDO

(con lágrimas en los ojos, a Bloom) Se le debería caer la cara de vergüenza.

BLOOM

Señores del jurado, déjenme explicarles. Es pura patraña. Soy un hombre mal comprendido. Me están convirtiendo en cabeza de turco de. Soy un respetable hombre casado, sin macula en mi reputación. Vivo en Eccles Street. Mi mujer, soy la hija de un distinguidísimo comandante, un valiente y honrado caballero, cómo se llama, Comandantegeneral Brian Tweedy, uno de los luchadores de Gran Bretaña que ayudó a ganar nuestras batallas. Ganó el grado de comandante por su heroica defensa de Rorke's Drift.

GUARDIA PRIMERO

Regimiento.

BLOOM

(se vuelve a la tribuna) Los reales de Dublín, chicos, la sal de la tierra, conocidos en el mundo entero. Me parece que veo a algunos viejos compañeros de arias ahí entre ustedes. Los fusileros del real de Dublín, con nuestra propia policía metropolitana, guardianes de nuestros hogares, los mozos más bravos y el más apuesto cuerpo de hombres, en cuanto al fisico, al servicio de nuestro soberano.

UNA VOZ

¡Renegado! ¡Vivan los bóers! ¿Quién abucheó a Joe Chamberlain?

BLOOM

(la mano en el hombro delguardia primero) Mi viejo también era juez de paz. Yo soy un británico tan fiel como usted, señor. Luché en filas por la patria y el rey en la guerra de los bóers bajo el general Gough el del parque y fui mutilado en Spion Kop y Bloemfontein, se me mencionó en los partes. Hice todo lo que podía hacer un hombre honorable. (con reservado sentimiento) Jim Bludso. Aguanta la tobera contra la orilla.

GUARDIA PRIMERO

Profesión u oficio.

BLOOM

Bueno, ejerzo una ocupación literaria, escritor–penodista. De hecho estamos a punto de sacar una colección de cuentos premiados de los cuales yo soy el responsable, algo que supone un rumbo enteramente nuevo. Tengo contactos con la prensa británica e irlandesa. Si telefonea usted … .

(Myles Crawford sale a zancadas con sacudidas, un cálamo entre los dientes. El pico escarlata llamea en la aureola de su canotié. Lleva colgando una ristra de cebollas españolas de una manoy sostiene con la otra la tobera de un auricular de telefono en el oído.)

MYLES CRAWFORD

(las barbas de gallo meneándose) Oiga, setentaicuatro ochocuatro. Oiga. Aquí el Orinal del Freeman y el Limpiaculos Semanal. Paralicen Europa. ¿Que usted qué? ¿Alares–azules? ¿Quién escribe? ¿Bloom?

(Mr. Philip Beaufoy, rostropálido, de pie en la tribuna de testigos, con un adecuado traje de mañana, bolsillo exterior de pecho o con punta de pañuelo asomando, pantalones lavanda con raya y bolas de charol. Lleva una gran cártera rotulada Golpesmagistrales de Matcham.)

BEAUFOY

(arrastrando las palabras) No, no lo es. Ni por asomo si puedo evitarlo. Yo no lo veo así, eso es todo. Ningún caballero que se precie, nadie que tenga los mínimos rudimentos de lo que es ser caballero se rebajaría a una conducta tan particularmente aborrecible. Uno de ésos, señor juez. Un plagiario. Un meloso rastrero haciéndose pasar por líttérateur. Es perfectamente obvio que con la bajeza más intrínseca ha calcado parte de mis originales más vendidos, textos realmente superiores, una joya perfecta, los pasajes de amor en ellos están fuera de toda sospecha. Los libros de Beaufoy sobre el amor y las grandes posesiones, que su señoría sin lugar a dudas conoce de primera mano, famosísimos en todo el reino.

BLOOM

(murmura con lóbrega mansedumbre de perro con el rabo entre las piernas) Con esa parte sobre la bruja hilarante de la mano no estoy de acuerdo, si se me permite …

BEAUFOY

(con el labio arqueado, sonríe arrogantemente al tribunal) ¡Buen borrico está usted hecho! ¡Es usted tremendamente repugnante y dificil de definir! No creo que necesite incomodarse excesivamente al respecto. Mi agente literario Mr. J. B. Pinker está presente. Supongo, señor juez, que recibiremos los honorarios acostumbrados como testigos ¿no es así? Hemos sufrido considerables pérdidas debido a este desgraciado Johnnyfolletista, este chova de Reims, que ni siquiera ha pasado por la universidad.

BLOOM

(confusamente) La universidad de la vida. Malas artes.

BEAUFOY

(grita) ¡Es una mentira detestablemente inmunda, que demuestra la podredumbre moral de este hombre! (despliega la cartera) Tenemos aquí pruebas condenatorias, el corpus delicti, señor juez, una muestra de mi trabajo de madurez desfigurado por la marca de la bestia.

UNA VOZ DESDE LA TRIBUNA

Moisés, rey de los judíos, Moisés

Se limpiaba el culo con el Daily News.

BLOOM

(valerosamente) Exagerado.

BEAUFOY

¡Qué caradura más ruin! ¡Deberían meterlo a usted en el abrevadero de caballos, golfo! (al tribunal) ¡Pero, miren la vida privada de este hombre! ¡Lleva una existencia cuádruple! Un ángel de cara a la calle y un diablo en casa. ¡Su nombre no se debe mencionar en sociedad! ¡El archiconspirador del siglo!

BLOOM

(al tribunal) Y él, soltero, cómo …

GUARDIA PRIMERO

El Rey contra Bloom. Llamen a la mujer de nombre Driscoll.

EL UJIER

¡Mary Driscoll, fregona!

(Maiy Driscog una sirvienta en zapatillas rotas se acerca. Lleva un cubo colgado del brazo y un cepillo de estregar en la mano.)

GUARDIA SEGUNDO

¡Otra! ¿Pertenece usted a la clase de mujeres de mala vida?

MARY DRISCOLL

(indignada) No soy una de ésas. Tengo una reputación respetable y estuve cuatro meses en mi última casa. Era una buena colocación, seis libras al año más los gajes con los viernes libres y tuve que dejarlo debido a sus acosos.

GUARDIA PRIMERO

¿De qué le culpa?

MARY DRISCOLL

Me hizo algunas proposiciones aunque soy pobre pero muy honrada.

BLOOM

(con chaqueta de andar por casa de filderretor, pantalones de franela, zapatillas planas, sin afeitar, el pelo revuelto: suavemente) La traté a usted como Dios manda. Le hice obsequios, elegantes ligas color esmeralda muy por encima de sus posibilidades. Incautamente me puse de su parte cuando la acusaron de sisar. Hay un término medio en todo. juegue limpio.

MARY DRISCOLL

(excitada) ¡Que me parta un rayo si alguna vez toqué aquesas sostras!

GUARDIA PRIMERO

¿La ofensa por la que se acusa? ¿Sucedió algo?

MARY DRISCOLL

Me sorprendió en la parte trasera de la casa, señor Juez, cuando mi señora estaba de compras una mañana pidiéndome un imperdible. Me agarró y estuve amoratada en cuatro sitios como consecuencia. Y me desajustó dos veces la ropa.

BLOOM

Ella contraatacó.

MARY DRISCOLL

(desdeñosamente) Le tenía yo más respeto al cepillo destregar, y tanto que sí. Le regañé, señor juez, y él advirtió: mantenga la boca cerrada.

(risa general)

GEORGE FOTTRELL

(Secretario de los tribunales, resonantemente) ¡Orden en la sala! El acusado hará ahora una declaración fingida.

(Bloom, declarándose inocente y sujetando un nenúfar abierto, empieza un largo discurso ininteligible. Ahora escucharían lo que el abogado tenía que decir en su conmovedor discurso algran jurado. Estaba hundido pero, aunque tachado de oveja negra, si podía usar la expresión, tenía la intención de reformarse, de recuperar la memoria del pasado de una manera puramente hermanaly retornar a la naturaleza como animal puramente doméstico. Como niño sietemesino, había sido cuidadosamente criadoy alimentado por una madre entrada en añosy postrada en cama. Podía haber habido los deslices de un padre que ha errado pero quería pasar la hoja y ahora, cuando al fin tenía la picota a la vista, llevar una vida retirada en el ocaso de sus días, impregnado del afectuoso ambiente del palpitante seno de la familia. Como británico naturalizado, había visto aquel crepúsculo estival desde la plataforma de la cabina del maquinista de la línea de circunvalación de la compañía de ferrocarril mientras la lluvia estaba reacia a caer vislumbres, como si diera, a través de las ventanas de hogares entrañables de la ciudad de Dublín y distrito urbano, escenas verdaderamente rurales defelicidad de la tierra prometida empapeladas con papel de Dockreff a uno con nueve peniques la docena, inocentes niñitos nacidos británicos balbuciendo oraciones al Niño Jesús, jovencitos escolares intentando resolver sus tareas o señoritas modelicas tocando el pianoforte o al proviso todos con fervor recitando el rosario familiar alrededor del chisporroteante leño de Navidad mientras que en los senderosy en los verdes caminos las rubias mozas con sus zagales paseaban al compás de los tonos del acordeón órgano afinado de metal de Britania plateado con cuatro registros falsosy fuelles de doce pliegues, un sacrificio, la mgqorganga que) amás … .

Risa renovada. Él murmulla incoherentemente. Los reporteros se quejan de que no oyen.)

PENDOLISTA Y TAQUÍGRAFO

(sin quitar la vista de sus libretas) Desátenle las botas.

PROFESOR MACHUGH

(desde la mesa de la prensa, tose y dice) Suéltelo ya, hombre. Confiéselo poco a poco.

(El careo prosigue ref Bloom y el cubo. Un cubo grande. El propio Bloom. Indisposición de vientre. En Beaver Street. Retort~ón, sí. Bastante mal. El cubo de un yesero. Andando pernientumecido. Sufrió lo indecible. Agonía mortal. A eso del mediodía. El amor o el borgoña. Sí, unas espinacas. Momento crucial. No miró dentro del cubo. Nadie. Más bien una porquería. No del todo. Un número atrasado de Titbits.

Estruendo y silbos. Bloom con levita rota con manchas de jalbegue, sombrero de copa abollado de lado en la cabeza, una tira de esparadrapo cruzándole la nariz, habla inaudiblemente.)

J. J. O'MOLLOY

(con peluca gris y toga de paño de abogado, hablando con voz de protesta dolorida) Este no es lugar para ligerezas indecentes a expensas de un mortal que ha errado en estado de embriaguez. Esto no es una algarada ni una comparsa de Oxford ni es una parodia de la justicia. Mi cliente es un menor, un pobre inmigrante extranjero que empezó de la nada como polizón y trata ahora de sacarse unos cuartos con honradez. El delito inventado fue debido a una aberración hereditaria momentánea, motivada por alucinaciones, ya que tales familiaridades como el presunto hecho delictivo son perfectamente permitidas en el lugar de origen de mi cliente, la tierra de los Faraones. Primafacie, les invito a reconocer que no hubo intento de conocimiento camal. Relaciones íntimas no hubo y la infracción que denuncia Driscoll, sobre que su virtud fue importunada, no se repitió. Yo me referiría en especial al atavismo. Ha habido casos de naufragios y sonambulismo en la familia de mi cliente. Si el acusado pudiera hablar podría más de una historia revelar– una de las más extrañas que jamás haya sido contada entre las cubiertas de un libro. Él mismo, señor juez, está hecho una piltrafa fisicamente con los problemas que tiene de pecho. Su alegato es que es de extracción mongólica e irresponsable de sus actos. No del todo en sus cabales, de hecho.

BLOOM

(Descalzo, contrahecho, con chaleco y pantalón de marinero indio, las puntas de los pies apologéticas hacia dentro, abre unos ojos diminutos de topo y mira a su alrededor deslumbrado, pasándose una lenta mano por la frente. Luego se amarra la correa al estilo marinero y encogiéndose de hombros a modo de obediencia oriental saluda al tribunal, señalando con un pulgar hacia el cielo.) Él hace muy mucho buena noche. (empieza una cantinela con naturalidad)

Na na poblecito niñin

tlae pie de seldo cada noche

paga dos chelis … .

(Le hacen callar a berridos.)

J. J. O'MOLLOY

(acaloradamente alpopulacho) Esta pelea es de uno contra todos. Por todos los demonios, que no consentiré que un cliente mío sea amordazado y acosado de esta forma por una jauría de perros sarnosos y hienas rientes. El código de Moisés ha reemplazado a la ley de la jungla. Lo digo y lo repito con el mayor énfasis, sin desear ni por un momento anular la acción de la justicia, el acusado no fue cómplice y la demandante no fue forzada. La joven fue tratada por el acusado como si fuera su propia hija. (Bloom coge la mano de J J O’Molloyy se la lleva a los labios) Presentaré pruebas irrefutables para demostrar sin el menor atisbo de duda que la mano secreta está otra vez con sus viejos trucos. En caso de duda persígase a Bloom. Mi cliente, un hombre de natural tímido, sería la última persona del mundo en hacer algo poco caballeroso a lo que la modestia ofendida pudiera objetar o arrojar la piedra a una chica que eligió el camino equivocado cuando algún miserable, responsable de su estado, se hubiera despachado a gusto con ella. Él quiere vivir honradamente. Le considero el hombre más honorable que conozco. Está pasando por una racha de mala suerte por el momento debido a la hipoteca de sus extensas propiedades en Agendath Netaim en la lejana Asia Menor, de las cuales se mostrarán ahora unas transparencias. (a Bloom) Le sugiero que ahora sea generoso.

BLOOM

Un penique por libra.

(La imagen del lago de Kinnereth con ganado borroso herbajeando en la neblina de plata se proyecta en la pared. Moisés Dlugacz, albino de ojos de hurón, con mono azul, se pone de pie en la tribuna, sujetando en cada mano una cidray un riñón de cerdo.)

DLUGACZ

(con voz ronca) Bleibtreustrasse, Berlín, W. 13.

J J. O’Molloy se sube a una peana baja y se sostiene la solapa de la americana con solemnidad. La cara se le alarga, se pone páliday barbada, con ojos hundidos, los manchones de tisisy pómulosfebriles de John F. Taylor. Se lleva el pañuelo a la boca y escrutzna la galopante marea de sangre rosácea.)

J. J. O'MOLLOY

(casi sin voz) Discúlpenme. Sufro un fuerte enfiiamiento, acabo de levantarme de la cama. Unas cuantas palabras bien escogidas. (Adopta cabezapajarera, bigote zorrunoy elocuenciaproboscidia de Seymour Bushe.) Cuando el libro del ángel sea abierto si algo de lo que el pecho meditabundo ha inaugurado de alma transfigurada y de alma transfigurante merece vivir yo digo concédase al acusado en el banquillo el sagrado beneficio de la duda.

(Un papel en el que hay algo escrito es introducido en la sala)

BLOOM

(en traje talar) Puedo dar las mejores referencias. Messrs. Callan, Coleman. Mr. Wisdom Hely Juez de Paz. Mi antiguo jefe Joe Cuffe, Mr. V. B. Dillon, ex alcalde de Dublín. Me he movido en el círculo mágico de los más altos … . Reinas de sociedad de Dublín. (despreocupadamente) Estaba precisamente charlando esta tarde en la residencia virreinal con mis camaradas, Sir Robert y Lady Ball, astrónomo real, en la recepción. Sir Berto, le dije … …

MRS. YELVERTON BARRY

(con vestido de baile ópalo descotado y guantes mal hasta el codo, llevando cabriolé enguatado en bloques rectangulares ribeteado de marta cebellina, peineta de brillantes y airón de águila pescadora en el pelo) Arréstelo, agente. Me escribió una carta anónima con letra hacia la izquierda de aprendiz cuando mi marido estaba en el North Riding de Tipperary en el circuito del Munster, firmada James Azotedamor. Decía que había visto desde el paraíso mis redondeces sin par hallándome yo sentada en un palco del Royal 1"heatre en una representación real de La Cigale. Le había avivado la pasión hondamente, decía. Me hizo proposiciones indecorosas para que me comportara indecentemente a las cuatro y media post meridiam el jueves siguiente, hora Dunsink. Se ofrecía a enviarme por correo una obra de ficción de Monsieur Paul de Verga, titulada La chica de los tres pares de sostenes.

MRS. BELLINGHAM

(con gorrito y capa de foca artificialy envuelta hasta la nariz, baja de su berlina y explora con sus quevedos de carey que se saca del enorme manguito de zarigüeya) También a mí. Sí, creo que es el mismo indeseable. Porque me cerró la puerta del coche ante la casa de Sir Thornley Stoker un día de nevisca durante la ola de filo de febrero del noventaitrés cuando incluso la rejilla del bajante y el flotador de la cisterna del baño se congelaron. Con posterioridad me adjuntó un brote de edelweiss recogido en las cimas, según dijo, en mi honor. Lo hice examinar por un experto en botánica y conseguí la información de que era un brote de la planta de la patata casera robada en un invernadero de la granja modelo.

MRS. YELVERTON BARRY

¡Debería darle vergüenza!

(Una pandilla de

LAS GUARRAS Y LOS PILLOS

(chillando) ¡Coged al ladrón! ¡Viva Barbazul! ¡Tres hurras por Moisés Cortés!

GUARDIA SEGUNDO

(saca unas esposas) Aquí están las manillas.

MRS. BELLINGHAM

Se dirigió a mí utilizando diversos tipos de letra con empachosos cumplidos como a una Venus de las pieles y alegó honda compasión por mi congelado cochero Palmer mientras que al mismo tiempo declaraba sentir envidia de sus orejeras y de sus lanudas pieles de borrego y de su afortunada proximidad a mi persona, cuando estaba de pie detrás de mi asiento vistiendo mi librea y el escudo de armas guarnecido sable de los Bellingham, cabeza de cheurón cortada oro. Loaba casi extravagantemente mis extremidades inferiores, mis pantorrillas redondeadas dentro de la calceta de seda estirada al límite, y elogiaba acaloradamente mis otros tesoros escondidos entre encajes imponderables que, decía, podía imaginar. Me incitó (declarando que sentía era la misión de su vida incitarme) a que profanara el lecho matrimonial, a que cometiera adulterio en la mejor ocasión.

LA HONORABLE MRS. MERVYN TALBOYS

(con indumentaria de amazona, montera, botas altas con espolones, chaleco bermellón, guanteletes de cervato tipo mosquetero con trenzado en los manguitos, larga cola recogidayfusta de caza con la que se atiza en la vira constantemente) También a mí. Porque me vio en el campo de polo del Phoenix Park en el partido entre Toda Irlanda contra el Resto de Irlanda. Los ojos, lo sé, me relucían encantadoramente mientras me fijaba cómo el Capitán Dennehy Mamporrero de los Dragones de Innis ganaba el último tiempo en su cielo de jaca Centauro. Este Don Juan plebeyo me observaba desde detrás de un coche de alquiler y me envió en doble envoltura una fotografla obscena, como las que venden por la noche en los bulevares de París, insultante para cualquier señora. Aún la tengo. Representa a una «señorita» parcialmente desnuda, frágil y preciosa (su mujer, me aseguró solemnemente, tomada por él del natural), practicando trato camal ilícito con un «torero» musculoso, evidentemente un canalla. Me incitó a que hiciera lo mismo, me portara indecentemente, que pecara con oficiales de la guarnición. Me imploró que manchara la carta de manera incalificable, que le castigara como muy bien lo tiene merecido, que lo montara y me pusiera a horcajadas sobre él, que le diera de latigazos con toda mi rabia.

MRS. BELLINGHAM

A mí también.

MRS. YELVERTON BARRY

A mí también.

(Diversas señoras respetabilísimas de Dublín muestran en alto cartas indecorosas recibidas de Bloom.)

LA HONORABLE MRS. MERVYN TALBOYS

(patea con las espuelas tintineantes en un repentino paroxismo defuria) Lo haré, por Dios que lo haré. Flagelaré a ese perro sarnoso gallina mientras pueda estar sobre él. Lo despellejaré vivo.

BLOOM

(cerrándosele los ojos, se acoquina con expectación) ¿Aquí? (se revuelve) ¡Otra vez! Oüdea humillándose) Me encanta el peligro.

LA HONORABLE MRS. MERVYN TALBOYS

¡Y tanto que sí! Se lo voy a poner bien caliente. Le voy a hacer que trague tinta china.

MRS. BELLINGHAM

¡Zurradle bien la badana, so arribista! ¡Que le marquen con barras y estrellas!

MRS. YELVERTON BARRY

¡Qué vergüenza! ¡No tiene excusa! ¡Un hombre casado!

BLOOM

Toda esta gente. Me refería sólo a la intención de la zurra. Un cálido escozor vibrante sin derrame. Un refinado flagelo que estimule la circulación.

LA HONORABLE MRS. MERVYN TALBOYS

(ríe burlonamente) ¿Conque era así, buen mozo? Pues, como que Dios existe, que se va a llevar la sorpresa de su vida ahora, créame, la paliza más despiadada que jamás haya esperado nadie. Ha fustigado la furia en la tigresa dormida que llevo dentro.

MRS. BELLINGHAM

(sacude el manguito y los quevedos vengativamente) Haga que le escueza, Hanna querida. Déle guindilla. Apalee a ese chucho hasta que esté a un paso de la muerte. El gato de nueve colas. Cástrelo. Vivisecciónelo.

BLOOM

(estremeciéndose, encogiéndose, junta las manos: como perro con el rabo entre las piernas) ¡Oh qué frío! ¡Oh qué temblores! Fue su belleza ambrosial. Olvide, perdone. Kismet. Déjeme libre por esta vez. (ofrece la otra mejilla)

MRS. YELVERTON BARRY

(severamente) ¡Ni se le ocurra, Mrs. Talboys! ¡Habría que atizarle una buena tunda!

LA HONORABLE MRS. MERVYN TALBOYS

(desabrochándose el guantelete violentamente) No haré tal cosa. ¡Un cochino perro es lo que fue desde que lo parieron! ¡Atre verse a dirigirse a mí! Lo apalearé en público hasta que se lo deje morado. Le hincaré las espuelas hasta la rodaja. Es un conocido cornudo. (Chasca la fusta de caza salvajemente en el aire) Bájenle los pantalones sin pérdida de tiempo. ¡Venga aquí, señor mío! ¡Aprisa! ¿Listo?

BLOOM

(temblando, empezando a obedecer) Ha hecho un tiempo tan caluroso.

(Davy Stephens, acaracolado, pasa con una bandada de gaceteros descalzos.)

DAVY STEPHENS

El Mensajero del Sagrado Corazón y el Evening Telegraph con el suplemento del día de San Patricio. Contiene las nuevas direcciones de todos los comudos de Dublín.

(El reverendísimo Canónigo O’Hanlon, con capa pluvial de paño de oro eleva y expone un reloj de mesa de mármol. Ante del Padre Conroy y el reverendo, john Hughes S. J se inclinan profundamente.)

EL RELOJ–DE–MESA

(desatrancándose)

Cuco

Cuco

Cuco

(Las virolas de latón de una cama se oyen tintinear.)

LAS VIROLAS

Gígaja. Gigalagígala. Gígaja.

(Un panel de niebla se descorre rápidamente, revelando rápidamente en el banco del jurado las caras de Martin Cunningham, presidente del jurado, con sombrero de copa, Jack Power, Simon Dedalus, Tom Kernan, Ned Lambert, John Henry Menton, Myles Crawford, Lenehan, Paddy Leonard, Nosey Flynn, M'Coy y la cara sin rasgos distintivos de Un Innominado.)

EL INNOMINADO

Cabalgando a pelo. Desventaja por la edad. Jo, se la ha organizado a ésa.

LOS JURADOS

(todas las cabezas vueltas hacia la voz) ¿De verdad?

EL INNOMINADO

(reniega) El mundo patas arriba. Cien chelines a cinco.

EL JURADO

(todos bajan las cabezas en asentimiento) La mayoría de nosotros hemos pensado lo mismo.

GUARDIA PRIMERO

Es un hombre marcado. Otra chica al bote. Se busca: Jack el Destripador. Mil libras de recompensa.

GUARDIA SEGUNDO

(asombrado, susurra) Y de negro. Un mormón. Anarquista.

EL UJIER

(en voz alta) Considerando que Leopold Bloom sin domicilio fijo es un conocido dinamitero, falsificador, bígamo, alcahuete y comudo y un estorbo público para los ciudadanos de Dublín y considerando que en esta sesión del tribunal el honorabilísimo … .

(El Honorable, Sir Frederick Falkiner, magistrado & Dublín, con ropaje judicialgns pétreo se levanta del estrado, petribarbado. Porta en los brazos un cetro en forma & paraguas. De su frente se alzan bien puestos los cuernos de carnero & Moisés.)

EL MAGISTRADO

Pondré fin a esta trata de blancas y libraré a Dublín de esta odiosa peste. ¡Escandaloso! (se coloca el birrete negro) Que se lo lleven, señor intendente de policía, del banquillo donde ahora está y permanezca bajo custodia en la prisión de Mountjoy durante el tiempo que a Su Majestad le plazca y allí sea colgado por el cuello hasta morir y que así se cumpla bajo su responsabilidad o que el Señor se apiade de su alma. Sáquenlo de aquí.

(Un casquete negro desciende sobre su cabeza. El intendente & policía LongJohn Fanning aparece, fumándose un acre Henry clay.)

LONG JOHN FANNING

(mira ceñudo y grita con palabras resonantes.) ¿Quién colgará a Judas Iscanote?

(H. Rumbold, maestro barbero, con justillo color sangre y mandil de curtidor, una soga enroscada al hombro, se sube al tajo. Lleva prendidos del cinturón un vergajoy una maza tachonada de clavos. Sefrota aviesamente las manos garfeante, abultadas con manoplas.)

RUMBOLD

(al magistrado con siniestrafamiliaridad) Harry el Ahorcador, su Majestad, el terror del Mersey. Cinco guineas por yugular. Desesperado.

(Las campanas de la iglesia de George tocan lentamente, sonoro hierro oscuro.)

LAS CAMPANAS

¡Dingdón! ¡Dingdón!

BLOOM

(desesperadamente) Espere. Pare. Gaviotas. Buen corazón. Vi. Inocencia. Chica en la jaula de los monos. Zoo. Chimpancé indecente. (jadeante) Depresión pélvica. Su sonrojo ingenuo me desmoralizó. (embargado por la emoción) Dejé el recinto. (se vuelve a unafigura en elgentío, apelando) Hynes ¿puedo hablar con usted? Usted me conoce. Esos tres chelines se los puede quedar. Si quiere algo más … .

HYNES

(fríamente) Es usted un perfecto extraño.

GUARDIA SEGUNDO

(señala al rincón) La bomba está aquí.

GUARDIA PRIMERO

Máquina infernal con espoleta de relojería.

BLOOM

No. No. Pies de cerdo. Estuve en un entierro.

GUARDIA PRIMERO

(saca la porra) ¡Mentiroso!

(El sabueso levanta el hocico, mostrando la escorbútica cara gris de Paddy Dignam. Ha roído todo. Exhala un pútrido aliento a cadáver devorado. Crece hasta llegar a alcanzar tamaño y forma humana. Su pelo de perro t jonero se convierte en un hábito mortuorio marrón. Los ojos verdes resplandecen inyectados de sangre. La mitad de una oreja, toda la narizy ambos pulgares están comidos por necrófago)

PADDY DIGNAM

(con voz de ultratumba) Es verdad. Era mi entierro. El doctor Finucane certificó la defunción cuando sucumbí a la enfermedad por causas naturales.

(Levanta la mutilada cara cenicienta hacia la lunay aúlla lúgubremente)

BLOOM

(triunfante) ¿Lo oyen?

PADDY DIGNAM

Bloom, soy el espíritu de Paddy Dignam. ¡Ascucha, ascucha, Oh ascucha!

BLOOM

La voz es la voz de Esaú.

GUARDIA SEGUNDO

(se santigua) ¿Cómo es posible?

GUARDIA PRIMERO

Eso no está en el catecismo de a penique.

PADDY DIGNAM

Por metempsicosis. Apariciones.

UNA VOZ

Bah chorradas.

PADDY DIGNAM

(sinceramente) Hace tiempo fui empleado de Mr. J. H. Menton, procurador, comisionado para juramentos y afidávits, en Bachelor's Walk, 27. Ahora estoy difunto, la pared del corazón hipertrofiada. Mala racha. La pobre mujer estaba muy afectada. ¿.Cómo lo lleva? Apártenla de la botella de jerez. (mira a su alrededor) Una farola. Debo satisfacer una necesidad animal. Ese suero de leche no me ha sentado bien.

(La figura robusta de John O'Connef, gerente del cementerio, avanza, sujetando un puñado de llaves atadas con crespón. A su lado está el Padre Coffey, capellán, sapobarrigudo, con tortícolis, con sobrepelliz y gorro de dormir hecho de un pañuelo, sujetando adormiladamente un bordón de adormideras entrelazadas.)

EL PADRE COFFEY

(bosteza, luego salmodia con ronco croar) Námine. Jacobs. Vobizco. Amén.

JOHN O'CONNELL

(ronquea tormentosamente por su megáfono) Dignam, Patrick T., difunto.

PADDY DIGNAM

(con orejas aguzadas, se estremece) Resonancias. (avanza culebreando y aplica una oreja al suelo) ¡La voz de mi amo!

JOHN O'CONNELL

Certificado de enterramiento letra número Q.T.C. ochentaicinco mil. Sector diecisiete. Casa de Yaves. Parcela, ciento uno.

(Paddy Dignam escucha con visible esfuerzo, pensando, la cola tiesa en punta, las orejas aguzadas.)

PADDY DIGNAM

Rogad por el reposo de su alma.

(Gusanea hacia abajo por una carbonera, el hábito marrón arrastrando el cíngulo por los guarros repiqueteantes. Tras el camina insegura una obesa rata yaya sobre zarpas de tortuga hongo bajo un caparazón gris. La voz de Dignam, amortiguada, se oye aullando bajo tierra: Dignam está muertoy enterrado. Tom Rochford pecho de petirrojo, con gorray calzones, salta de su bicicleta de doble barra)

TOM ROCHFORD

(con una mano en el esternón, hace una reverencia) Reuben J. Un florín a que lo encuentro. (Clava en la tapa de registro la miradafjay resuelta) Me toca a mí ahora. Síganme hasta Carlow.

(Ejecuta un atrevido salto de salmón y se hunde en la carbonera. Dos discos de las columnas se bambolean, ojos de cero. Todo se contrae. Bloom avanza pesadamente de nuevo por el cenagal. Besos chirlean por entre los claros de la niebla. Suena un piano. Separa delante de una casa alumbrada y escucha. Los besos, echándose al vuelo desde sus moradas vuelan a su alrededor, trepidando, gorgoriteando, arrullando.)

LOS BESOS

(gorgoriteando) ¡Leo! (agitándose) ¡Pito pito gorgorito piquijosos babosos para Leo (arrullando) ¡Cu cucurú! ¡Mmmyam, muuam! (gorgoriteando) ¡Enorme venenorme! ¡Pirueta! ¡Leopopold! (agitándose) ¡Leole! (gorgoriteando) ¡Oh Leo!

(Le hacen frufrú, aletean sobre sus prendas; se posan, brillantes partículas vertiginosas, plateadas lentejuelas.)

BLOOM

El toque de un hombre. Música triste. Música de iglesia. Quizá aquí.

(Zoe Higgins, una puta joven en combinación zafiro, cerrada con tres hebillas de bronce, un filetillo de terciopelo negro alrededor de la garganta, asiente, tropieza escalones abajo y le aborda.)

ZOE

¿Buscas a alguien? Está dentro con su amigo.

BLOOM

¿Es ésta la casa de Mrs. Mack?

ZOE

No, el ochentaiuno. La de Mrs. Cohen. Si vas más lejos puede irte peor. Madre Chanclichancleta. (en confianza) Ella misma está trabajando esta noche con el veterinario su informador que le pasa todos los ganadores y paga por su hijo en Oxford. Haciendo horas extras pero hoy le ha cambiado la suerte. (recelosamente) No serás el padre ¿digo yo?

BLOOM

¡Yo no!

ZOE

Los dos de negro. ¿Le pica algo esta noche al ratoncito?

(Su piel, alerta, siente las puntas de los dedos que se aproximan. Una mano se le escurre por el muslo izquierdo)

ZOE

¿Qué tal las bolas?

BLOOM

Fuera de su sitio. Curiosamente están a la derecha. Más pesadas, supongo. Uno entre un millón dice Mesias, mi sastre.

ZOE

(con alarma repentina) Tienes un chancro duro.

BLOOM

No lo creo.

ZOE

Lo noto.

(La mano se le desliza en el bolsillo izquierdo del pantalón y saca una patata dura negray arrugada. La examinay a Bloom con húmedos labios mudos)

BLOOM

Un talismán. Reliquia de familia.

ZOE

¿Para Zoe? ¿Para mí para siempre? Por lo simpática que soy ¿eh?

(Mete la patata codiciosamente en un bolsillo luego le coge del brazo, estrechándole con complaciente calidez. El sonríe intranquilo. Lentamente, nota a nota, se oye tocar música oriental. Él mira fijamente al cristalino leonado de sus ojos, circundados de kohl Su sonrisa se ablanda)

ZOE

Vas a saber quién soy yo la próxima vez.

BLOOM

(desconsoladamente) Jamás he amado a una tierna gacela pero estaba seguro de que … .

(Gacelas dando saltos, paciendo en las montañas. Cerca hay lagos. En sus orillas negras sombras de arboledas de cedros en fila. Se eleva un aroma, un fuerte grumo de pelusa de resina. Se quema, por el oriente, un firmamento de zafiro, hendido por el vuelo broncíneo de águilas. Bajo ésteyace la ciudad–mujer, desnuda, blanca, quieta, fresca, rodeada de lujo. Una fuente murmura entre rosas de damasco. Rosas colosales murmuran de uvas escarlata. Un vino de vergüenza, de lujuria, de sangre rezuma, extrañamente murmurando.)

ZOE

(murmurando un sonsonete con la música, sus labios de odalisca suculentamente embadurnados con ungüento degrasa de puercoy agua de rosas) Schorach ani wenowach, benoith Hierushaloim.

BLOOM

(fascinado) Pensé que era usted de buena familia por su acento.

ZOE

¿Y sabes lo que hizo el pensar?

(Le mordisquea la oreja delicadamente con dientecillos enfundados en oro, enviándole un aliento empalagoso a ajo rancio. Las rosas se separan, y revelan un sepulcro del oro de los reyes y de sus huesos desmoronándose.)

BLOOM

(retrocede acariciándole mecánicamente la teta derecha con mano premiosa extendida) ¿Es usted dublinesa?

ZOE

(se recoge un pelo suelto diestramente y se lo enrosca en la coca) No hay nada que temer. Soy inglesa. ¿Tienes un pito?

BLOOM

(como antes) Raramente fumo, querida. Un puro de vez en cuando. Recurso infantil. (indecentemente) La boca puede tener mejor ocupación que chupar un cilindro de hierba fétida.

ZOE

Vamos. Haz una soflama política con todo eso.

BLOOM

(con mono de pana de trabajador, jersey negro con corbata roja flotanteygorra apache) La humanidad es incorregible. Sir Walter Raleigh trajo del nuevo mundo la patata y esa hierba, la una asesina de pestilencia por absorción, la otra envenenadora del oído, el ojo, el corazón, la memoria, la voluntad, el entendimiento, de todo. Es decir trajo el veneno cien años antes de que otra persona cuyo nombre he olvidado trajera el alimento. Suicidio. Mentiras. Todos nuestros hábitos. ¡Vamos, miren nuestra vida pública!

(Campanadas de medianoche desde campanarios ljános.)

LAS CAMPANADAS

¡Vuélvase otra vez, Leopold! ¡Alcalde de Dublín!

BLOOM

(con toga y cadena de edil) Electores de Arran Quay, de Inns Quay, Rotunda, Mountjoy y North Dock, yo os digo que es mejor montar una línea de tranvías desde el mercado de ganado al río. Ése es el ímpetu del futuro. Ése es mi programa. Cui bono? Pero nuestros bucaneros los Vanderdeckens en su buque fantasma de las finanzas … ..

UN ELECTOR

¡Tres vítores por nuestro futuro primer magistrado!

(La aurora boreal de la procesión de antorchas se abalanza)

LOS PORTADORES DE ANTORCHAS

¡Hurra!

(Diversos burgueses bien conocidos, magnates de la ciudad y ciudadanos le estrechan la mano a Bloom y le congratulan. Timothy Harrington, el quefuera tres veces Alcalde de Dublín, imponente en su escarlata de corregidor, cadena de oro y corbata de seda blanca, en conferencia con el concejal Lorcan Sherlock, locum tenens. Asienten vigorosamente.)

EL QUE FUERA EL ALCALDE HARRINGTON

(con túnica escarlatay maza, cadena de oro de corregidory gran pañuelo de seda blanco) Que el discurso del edil Sir Leo Bloom se imprima a expensas de los contribuyentes. Que la casa donde nació se ornamente con una placa conmemorativa y que la avenida conocida hasta ahora como Cow Parlour en una bocacalle de Cork Street se designe de ahora en adelante Boulevard Bloom.

CONCEJAL LORCAN SHERLOCK

Se aprueba por unanimidad.

BLOOM

(acaloradamente) A estos buques fantasmas o buques patrañas reclinados en sus toldillas tapizadas, jugando a los dados ¿qué les puede preocupar? Las máquinas es su grito, su quimera, su panacea. Aparatos que ahorran mano de obra, suplantadores, cancones, monstruos manufacturados para matarse unos a otros, repulsivos trasgos producidos por una horda de lujurias capitalistas mediante nuestra prostituida mano de obra. El pobre se muere de hambre mientras ellos abaten sus ciervos reales de montaña o cazan páparos y páfiras con su pompa lusca de despilfarro y poder. Pero su reinado reminó parra siempre ramás y más …

(Aplauso prolongado. Se levantan mástiles venecianos, mayos y arcos festivos. Una orijlama portando las inscripciones Cead Mile Failte y Mah Ttob Melek Israel cruza la calle. Todas las ventanas están abarrotadas de espectadores, principalmente señoras. A lo largo de la ruta los regimientos de los Fusileros del Real de Dublín, los Escoceses Fronterizos del Rey, los Cameron de las tierras altas de Escociay los Fusileros de Gales, en posición de firme, contienen algentío. Chicos de Instituto, encaramados afarolas, postes de telégrafo, alféizares, cornisas, canalones, chimeneas, vallas, caños, silban y vitorean. La columna de nube aparece. Una banda de pífanos y tambores se oye en la distancia tocando el Kol Nidre. Los batidores se acercan con águilas imperiales en alto, portando banderas y ondeando palmas orientales. El crisoelefantino estandarte papal seyergue en lo alto, rodeado por pendones de la enseña municipal. Elfrente de la procesión aparece encabezado por John Howard Parnell, oficial del ayuntamiento, con tabardo escaqueado, el faraute Athloney el Rey de Armas del Ulster. Van seguidos del Honorabilísimo Joseph Hutchinson, alcalde de Dublín, su señoría el alcalde de Cork, los señores alcaldes de Limerick, Galway, Sligo y Waterford, veintiocho pares representantes irlandeses, sirdars, grandesy maharajás, llevando el dosel del trono, la Brigada de Bomberos Metropolitana de Dublín, el cabildo de los santos de las finanzas en orden plutocrático de precedencia, el obispo de Down y Connor Su Eminencia Michael cardenal Logue, arzobispo de Armagh, primado de toda Irlanda, Su Excelencia, el reverendísimo Dr. William Alexander, arzobispo de Armagh, primado de toda Irlanda, el rabino mayor, el presidente de la asamblea presbiteriana, los mandatarios de las iglesias baptista, anabaptista, metodistay moravay el secretario honorario de la sociedad de cuáqueros. Tras ellos marchan las corporaciones y gremios y miqueletes con sus colores al viento: toneleros, pajareros, moleros, agentes de publicidad de periódicos, escribientes de abogado masajistas, vinateros, gavilleros, deshollinadores, refinadores de manteca, tejedores de tabí y popelín, herradores, almacenistas italianos, decoradores de iglesias, fabricantes de calzadores, directores de funerarias, sedero, lapidarios, jefes de ventas, cortadores de corchos, asesores de pérdidas por incendio, tintoreros y limpiadores, embotelladores para exportación, peleteros, escritores de textos de etiquetas, grabadores de sellos heráldicos, mozos del depósito de caballo, agentes de metales preciosos, abastecedores para criquet y arquería, fabricantes de cedazos, comisionistas de huevosypatatas, calceterosyguanteros, contratistas defontanería. Tras ellos marchan los caballeros de cámara, de la Vara Negra, el Oficial Mayor de la Jarretera, del Bastón de Oro, el Oficial Mayor de las Caballerizas Reales, el Gran Chambelán, el Presidente Supremo de la Corte, el jefe Supremo de las Fuerzas Armadas llevando la espada de estado, la corona de hierro de san Esteban, el cálizy la biblia. Cuatro trompeteros de a pie dan un toque de atención. Responden los alabarderos del rey, tocando clarines de bienvenida. Bajo un arco de triunfo aparece Bloom, descubierto, con capa de terciopelo carmesí ribeteada de armiño, portando el báculo de San Eduardo, el orbe y el cetro con la paloma, la curtana. Está sentado sobre un caballo blanco como la leche de larga cola carmesí suelta, ricamente enjaezado, con jáquima dorada. Emoción desbordante. Las señoras desde sus balcones tiran pétalos de rosas. El aire está perfumado de esencias. Los hombres vitorean. Los sirvientes de Bloom corren por entre los curiosos con ramas de majueloy acebos de chochín.)

LOS SIRVIENTES DE BLOOM

El chochín, el chochín,

de todas las aves rey,

por San Esteban,

en el tojo se enganchó.

UN HERRERO

(murmura) ¡Por el amor de Dios! ¿Ése es Bloom? Si apenas parece tener treintaiún años.

UN PAVIMENTADOR Y ENLOSADOR

Ése es el famoso Bloom, el mayor reformista del mundo. ¡Descúbranse!

(Todos se descubren. Las mujeres susurran ansiosamente)

UNA MILLONARIA

(ricamente) ¿No es sencillamente maravilloso?

UNA NOBLE

(noblemente) ¡Todo lo que habrá visto ese hombre!

UNA FEMINISTA

(masculinamente) ¡Y hecho!

UN CAMPANERO

¡Una cara clásica! Tiene la frente de pensador.

(Tiempo destemplado de Bloom. Un estallido de sol aparece por el noroeste.)

EL OBISPO DE DOWN Y CONNOR

Aquí les presento a su verdadero emperador–presidente y reypresidente, el serenísimo y potentísimo y omnipotente soberano de este reino. ¡Dios salve a Leopold Primero!

TODOS

¡Dios salve a Leopold Primero!

BLOOM

(con dalmática y capa purpúrea, al obispo de Dowm y Connor, con dignidad) Gracias, señor un poco eminente.

WILLIAM, ARZOBISPO DE ARMAGH

(con estolón purpúreo y sombrero de teja) ¿Haréis con vuestro poder que la ley y la misericordia se observen en todas vuestras resoluciones en Irlanda y territorios a ella pertenecientes?

BLOOM

(colocando la mano derecha sobre los testículos, jura) Así me trate Dios. Todo eso prometo hacer.

MICHAEL, ARZOBISPO DE ARMAGH

(le vierte una aceitera de brillantina en la cabeza a Bloom) Gaudium magnum annuntio vobis. Habemus carneficem. ¡Leopold, Patrick, Andrew, David, George, sed ungido!

(Bloom toma una capa de paño de oro y se pone un anillo de rubí. Asciende y se queda de pie sobre la piedra del destino. Los pares representantes se ponen al mismo tiempo sus veintiocho coronas. Campanas de gozo resuenan en la iglesia de Christ Church, de Saint Pabick, de Georgey en la alborozada Malahide. Fuegos artificiales de la feria del Mirus ascienden por todas partes con simbólicos dibujos falopirotécnicos. Los pares rinden homenaje, uno a uno, aproximándosey haciendo genufexiones.)

LOS PARES

Me declaro a vuestro servicio y veneración por todos los días de mi vida terrenal.

(Bloom levanta la mano derecha en la que centellea el diamante Koh–i–Noor. Su palafrén relincha. Silencio inmediato. Se conectan transmisores de radio intercontinentales e interplanetarios para la recepción del mensaje.)

BLOOM

¡Súbditos míos! Por la presente nombramos a nuestro fiel corcel Cópula Félix Gran Visir hereditario y anunciamos que hemos repudiado en este día a nuestra anterior esposa y hemos otorgado nuestra real mano a la princesa Selene, esplendor de la noche.

(La anterior esposa morganática de Bloom es retirada precipitadamente en el coche celular. La princesa Selene, con vestido azul de luna, una media luna de plata en la cabeza, desciende de una silla de manos, que portan dos gigantes. Una salva de vítores.)

JOHN HOWARD PARNELL

(alza el estandarte real) ¡Ilustre Bloom! ¡Sucesor de mi famoso hermano!

BLOOM

(abraza a john Howard Parnell) Os damos gracias de corazón, John, por esta regia bienvenida a la verde Erín, la tierra prometida de nuestros antepasados comunes.

(El fuero de la ciudad le es presentado en forma de pliego. Las llaves de Dublín, cruzadas sobre un cojín carmesí, le son entregadas. Muestra a todos que lleva puestos calcetines verdes)

TOM KERNAN

Lo merece, honorable señor.

BLOOM

En este día hace veinte años vencimos al enemigo atávico en Ladysmith. Nuestros obuses y metralletas ligeras giratorias hicieron fuego en sus líneas con efecto contundente. ¡Adelante media legua! ¡Cargan! ¡Ya todo está perdido! ¿Nos retiramos? ¡No! ¡Arremetemos con toda la fuerza! ¡Ved! ¡Cargamos! Desplegándose hacia la izquierda nuestra caballería ligera barrió por los altos de Plevna y, profiriendo su grito de guerra Bonafide Sabaoth, pasó a cuchillo a los artilleros sarracenos hasta el último hombre.

EL GREMIO DE LOS CAJISTAS DEL FREEMAN

¡Muy bien! ¡Muy bien!

JOHN NYSE NOLAN

Ahí está el hombre que ayudó a fugarse a james Stephens.

UN ESCOLAR DEL COLEGIO BLUECOAT DE HIJOS DE PAPÁ

¡Bravo!

UN ANTIGUO VECINO

Sois un honor para vuestro país, señor, eso es lo que sois.

MUJER DE LAS MANZANAS

Es un hombre de los que Irlanda necesita.

BLOOM

Súbditos queridos, una nueva era está a punto de despuntar. Yo, Bloom, os digo en verdad que está incluso muy próxima. Sí, palabra de Bloom, muy pronto habréis de entrar en la ciudad dorada del mañana, en la nueva Bloomusalén en la Nueva Hibemia del futuro.

(Treintaidós trabajadores, con escarapelas, desde todos los condados de Irlanda, bajo laguía de Derwan el constructor, levantan la nueva BloomusaUn. Es un edificio colosal con tejado de cristal construido en forma de un enorme riñón de cerdo, que alberga cuarenta mil habitaciones. En el transcurso de la obra diversos edificios y monumentos son demolidos. Oficinas del gobierno se transfieren temporalmente a barracas del ferrocarril. Numerosas casas son arrasadas. Los habitantes son alojados en barriles y cajas, todas marcadas en rojo con las letras: L. B. Diversos desharrapados caen de una escalera. Una parte de las murallas de Dublín, abarrotadas de leales mirones, se desploma.)

LOS MIRONES

(muriéndose) Morituri te salutant. (mueren)

(Un hombre con una gabardina marrón surge de pronto por una trampilla. Señala con el dedo extendido a Bloom)

EL HOMBRE DE LA GABARDINA

No crean ni una palabra de lo que dice. Ese hombre es Leopold Gandina, conocido incendiario. Su verdadero nombre es Higgins.

BLOOM

¡Dispárenle! ¡Perro cristiano! ¡Y aquí se acabó Gandina!

(Un disparo de cañón. El hombre de la gabardina desaparece. Bloom con su cetro aplasta amapolas. Se informa de las muertes instantáneas de muchos enemigos poderosos, ganaderos, miembros del parlamento, miembros de comisiones permanentes. La guardia de corps de Bloom distribuye almosnas de Jueves Santo, medallas conmemorativas, panesy peces, distintivos de la campaña de abstinencia de alcohol, costosos puros Henry Clay, huesos blancos para sopa gratis, preservativos de goma en sobres sellados atados con hilo de oro, helados de caramelo, crocante de piña, billets doux en forma de sombreros de tres picos, trajes de confección, escudillas de carne rebozada, botellas de Zotal, vales de compra, indulgencias de 40 días, monedas espurias, salchichas de cerdo cebados en granja, pases para el teatro, abonos de temporada válidos para todas las líneas de tranvía, cupones de la lotería patrocinada por la Corona húngara, vales para comidas de a penique, reimpresiones baratas de los Doce peores libros del mundo: Froggy y Fritz (diplomático), El cuidado de su bebé (infantino), 50 Menús por 7 chelines con 6 (culinico), ¿Fue jesús un mito solar? (histórico), Deshágase del dolor (médico), Compendio del universo para niños (cósmico), Riámonos un poco (hiUrico), Vademécum del agente de publicidad (periodístico), Cartas de amor de la madre inferiora (erótico), Quién es quién en el espacio (ástrico), Canciones que nos llegaron al corazón (melódico), Cómo hacerse rico penique a penique (parsímárrico). Avalancha general y empellones. Las mujeres empujan hacia delante para tocarle el borde de la túnica a Bloom. Lady Gwendolen Dubedat irrumpe por entre la muchedumbre, sube de un salto a su caballo y le besa en ambas m jillas entre grandes vítores. Se hace una fotografía con fogonazo de magnesio. Niñitos y lactantes son levantados en alto.)

LAS MUJERES

¡Padrecito! ¡Padrecito!

LOS NIÑITOS Y LACTANTES

Palmitas palmitas que viene Poldito

Y trae pastelitos a Leo solito.

(Bloom, inclinándose, le hace así con el dedo delicadamente a Bebé Boardman en el estómago.)

EL BEBÉ BOARDMAN

(hipa, con leche cuajada corriéndole por la boca) Ajoyaya.

BLOOM

(estrechándole la mano a un mozalbete ciego) ¡Mi más que Hermano mío! (echando los brazos a los hombros de una pareja anciana) ¡Amigos míos queridos! 0úega a las cuatro esquinas con niñosy niñas harapientos) ¡Cucu! ¡Tras! (pasea a unos mellizos en un cochecito) A tapar la calle que no pase nadie (hace juegos malabares, se saca pañuelos de seda color rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta de la boca) Roygbiv. 32 pies por segundo. (consuela a una viuda) La ausencia hace al corazón más joven. (baila elgalop escocés con grotescas cabriolas) ¡Moved las piernas, malditos! (le besa las úlceras a un veterano paralizado) ¡Honorables heridas! (pone la zancadilla a unpolicíagordo)Q.T.C.: colgado. Q.T.C.: colgado. (susurra al oído de una camarera vergonzosay ríe amablemente) ¡Ah, picaruela, picaruela! (se come un nabo crudo que le ofrece Maurice Butterly, agricultor) ¡Bueno! ¡Espléndido! (se niega a aceptar tres chelines que le ofrece joseph Hynes, periodista) ¡Querido amigo, de ninguna manera! (da su americana a un mendigo) Por favor acéptela. (participa en una carrera sobre el estómago con ancianas y ancianos tullidos) ¡Vamos, chicos! ¡Meneadlo, chicas!

EL PAISANO

(embargado por la emoción, se limpia una lágrima con la bufanda esmeralda) ¡Que el buen Dios le bendiga!

(Los cuernos de carnero tocan a silencio. El estandarte de Sión es izado)

BLOOM

(se quita el manto imponentemente, revelando obesidad, desenrolla un papel y lee solemnemente) Aleph Beth Ghimel Daleth Hagadah Tephilini Kosher Yom Kippur Hanukah Roschaschana Beni Brith Bar Mitzvah Mazzoth Askenazim Meshuggah Talith.

(Una traducción oficiales leída por fzmmy Henry, ayudante del secretario del ayuntamiento.)

JIMMY HENRY

Se procede a la apertura de la Comisión de Investigación. Su Majestad Católica– procederá a administrar justicia al aire libre. Asesoramiento médico y jurídico gratis, solución para parejas y problemas diversos. Están todos cordialmente invitados. Dado en esta nuestra leal ciudad de Dublín en el año primero de la Era Paradisíaca.

PADDY LEONARD

¿Qué debo hacer con mis tasas e impuestos?

BLOOM

Pagarlos, amigo mío.

PADDY LEONARD

Gracias.

NAPIAS FLYNN

¿Puedo hacer una hipoteca a mi seguro de incendio?

BLOOM

(inflexible) Señores, consideren que por la ley de agravios tienen la obligación de pagar por compromiso adquirido durante seis meses la suma de cinco libras.

J. J. O'MOLLOY

¿Un Daniel dije? ¡No! ¡Un Peter O'Bnen!

NAPIAS FLYNN

¿De dónde saco las cinco libras?

BURKE EL PICHA

¿Para problemas de vejiga?

BLOOM

Acid. nit. hydrochlor. díl., 20 gotas

Tinct nux/v.mix. vom., 5 gotas

Extr. taraxel. liq./v.líg., 30 gotas.

Aq. dis. ter in die.

CHRIS CALLINAN

¿Cuál es la paralaje de la eclíptica subsolar de Aldebarán?

BLOOM

Me agrada tener noticias suyas, Chns. K 11.

JOE HYNES

¿Por qué no está usted de uniforme?

BLOOM

Cuando mi progenitor de santa memoria llevaba el uniforme del déspota austriaco en una prisión húmeda y malsana ¿dónde estaba el suyo?

BEN DOLLARD

¿Trinitarias?

BLOOM

Adornan (hermosean) los jardines de los barrios.

BEN DOLLARD

¿Cuando llegan mellizos?

BLOOM

El padre (pater, papá) comienza a pensar.

LARRY O'ROURKE

Una licencia de ocho días para mi local nuevo. Me recuerda, Sir Leo, de cuando vivía usted en el número siete. Le voy a mandar una docena de botellas de cerveza negra para la señora.

BLOOM

(fríamente) Me temo que no le conozco. Lady Bloom no acepta regalos.

CROFTON

Esto sí que es un auténtico festejo.

BLOOM

(solemnemente) Usted lo llama festejo. Yo lo llamo sacramento.

ALEXANDER YAVES

¿Cuándo tendremos nosotros nuestra propia casa de Llaves?

BLOOM

Yo defiendo la reforma de la moralidad municipal y los diez mandamientos de siempre. Nuevos mundos en vez de los viejos. La unión de todos, judíos, musulmanes y gentiles. Tres acres y una vaca para todos los hijos de Dios. Coches fúnebres sedán motorizados. Trabajo manual obligatorio para todos. Todos los parques abiertos al público día y noche. Lavaplatos eléctricos. La tuberculosis, la demencia, la guerra y la mendicidad deben ser erradicadas desde ahora. Amnistía general, camaval semanal con licencia para enmascararse, pluses para todos, el esperanto como lengua universal para la hermandad universal. No más patriotismo de sanguijuelas de café ni de impostores hidrópicos. Dinero libre, alquiler libre, amor libre y una iglesia laica libre en un estado laico libre.

O'MADDEN BURKE

El zorro libre en un gallinero libre.

DAVY BYRNE

(bostezando) ¡Eeeeeeeeeaaaaaaahh!

BLOOM

Razas mixtas y matrimonios mixtos.

LENEHAN

¿Por qué no baños mixtos?

(Bloom explica a los que están más cerca sus ideas sobre la regeneración social Todos están de acuerdo con é1 El conservador del museo de Kildare Street aparece, arrastrando una batea sobre la que van las estatuas bamboleantes de diversas diosas desnudas, Venus Cal pigia, Venus Pandemos, Venus Metempsicosis, y figuras deyeso, también desnudas, que representan a las nueve musas nuevas, el Comercio, la Música Operática, el Amor, la Publicidad la Manufactura, la Libertad de Expresión, el Voto Múltiple, la Gastronomía, la Higiene Privada, los Conciertos Espectáculo en la Playa, la Obstetricia Sin dolory la Astronomía para el Pueblo.)

EL PADRE FARLEY

Es episcopaliano, agnóstico, cualquiercosiano que busca derrocar nuestra santa fe.

MRS. RIORDAN

(rompe su testamento) ¡Me ha defraudado usted! ¡Mal hombre!

LA VIEJA GROGAN

(se quita la bota para tirársela a Bloom) ¡So bestia! ¡So abominable!

NAPIAS FLYNN

Cántenos una tonadilla, Bloom. Una de esas viejas y dulces canciones.

BLOOM

(con humor bullanguero)

Juré que jamás la dejaría,

resultó ser una cruel arpía.

Con mi agururú agururu agururú agururu.

HOLOHAN BOTO

¡El bueno de Bloom! No hay nadie como él después de todo.

PADDY LEONARD

¡Irlandés de pacotilla!

BLOOM

¿Qué ópera florida es como un árbol de Gibraltar? La rosa de castilia.

(Risa.)

LENEHAN

¡Plagiario! ¡Abajo Bloom!

LA SIBILA CON VELO

(entusiásticamente) Yo soy bloomista y a mucha honra. Creo en él a pesar de todo. Daría la vida por él, el hombre más gracioso de la tierra.

BLOOM

(guiña dolo a los presentes) Me apuesto a que es una chica muy maja.

THEODORE PUREFOY

(con gorra de pescay chaqueta de hule) Usa un dispositivo mecánico para frustrar los sagrados designios de la naturaleza.

LA SIBILA CON VELO

(se apuñala) ¡Mi dios héroe! (muere)

(Muchas atractivísimasy entusiastas mujeres también se suicidan apuñalándose, ahogándose, bebiendo ácido prúsico, atónito, arsénico, abriéndose las venas, rehusando comer, arrojándose bajo una apisonadora, desde lo alto de la Columna de Nelson, a la gran cuba de la cervecera Gumness, asfixiándose metiendo la cabeza en hornos de gas, colgándose de ligas a la última, dando un salto desde las ventanas de diferentes pisos)

ALEXANDER J. DOWIE

(violentamente) Hermanos cristianos y antibloomistas, el o hombre llamado Bloom, vergüenza de los cristianos, procede del mismísimo infiemo. Libertino diabólico desde sus primeros días este cabrón apestoso de Mendes dio señales precoces de perversión infantil, que nos hace pensar en las ciudades del llano, con una vieja antepasada disoluta. Este vil hipócrita, quemado por la infamia, es el toro blanco que se menciona en el Apocalipsis. Rinde culto a la Mujer Escarlata, la intriga está en el aliento mismo de sus narices. La leña de la hoguera y la caldera de aceite hirviendo están destinados a él. ¡Calibán!

LA MUCHEDUMBRE

¡Linchadle! ¡Quemadle! Es tan malvado como Parnell. ¡Mr. Fox!

(La tía Grogan le tira la bota a Bloom. Diversos tenderos de Uppery de Lower Dorset Street le tiran obétos de poco o ningún valor comercia¿ huesos de jamón, latas de leche condensada, coles que no se venden, pan duro, rabos de cordero, sobras de tocino)

BLOOM

(con entusiasmo) Esto es una locura de verano, una broma espantosa de nuevo. ¡Santo cielo, soy más inocente que la nieve no tocada por el sol! Fue mi hermano Henry. Es mi doble. Vive en el número 2 de Dolphin's Bam. La calumnia, la víbora, me ha acusado injustamente. Compatriotas, sgeul i mbarr bata coisde gan capall. Recurro a mi viejo amigo, el Dr. Malachi Mulligan, sexólogo, para que abogue médicamente por mí.

DR. MULLIGAN

(con cazadora de motorista, gafas de motorista verdes en la frente) El Dr. Bloom es bisexualmente anormal. Ha escapado recientemente de la clínica privada para caballeros dementes del Dr. Eustace. Hijo ilegítimo, presenta un cuadro de epilepsia hereditaria, consecuencia de la lujuria desenfrenada. Se han descubierto rastros de elefantiasis entre sus antepasados. Hay síntomas muy marcados de exhibicionismo cronico. También hay ambidextrismo latente. Está prematuramente calvo por masturbarse, perversamente idealista en consecuencia, un depravado reformado, y tiene la dentadura de metal. Como consecuencia de un complejo de familia ha perdido temporalemente la memoria y creo que ha sido más ofendido que ofensor. He realizado una exploración pervaginal y, tras pacticarle la prueba del ácido a 5.427 pelos anales, axilares, pectorales y púbicos, le declaro virgo intacta.

(Bloom se cubre con su sombrero de gran calidad los órganos genitales

DR. MADDEN

También se observa una pronunciada hipospadia. En interés de futuras generaciones sugiero que las partes afectadas se conserven en alcohol de vino en el museo nacional teratológico.

DR. CROTI'HERS

He examinado la orina del paciente. Es albuminoide. La salivación es insuficiente, el reflejo rotular es intermitente.

DR. PONCHE COSTELLO

El fetor judaicos es muy perceptible.

DR DIXON

(lee un certificado médico de buena salud) El Profesor Bloom es un ejemplar perfecto del nuevo hombre femenino. Su naturaleza moral es sencilla y encantadora. A muchos les ha parecido un hombre entrañable, una persona entrañable. Es un tanto extraño en general, retraído aunque no débil mental en el sentido médico. Ha escrito una carta verdaderamente bella, pura poesía, a la comisión para la propagación de la fe de la Sociedad Protectora de Sacerdotes Reformados que lo esclarece todo. Es prácticamente abstemio total y puedo afirmar que duerme sobre un jergón de paja y se alimenta del modo más espartano, guisantes secos fríos. Lleva un cilicio de pura manufactura irlandesa en invierno y en verano y se flagela todos los sábados. Fue, tengo entendido, en un tiempo un malhechor de primera categoría en el reformatorio de Glencree. Otro informe determina que fue hijo muy póstumo. Apelo a la clemencia en nombre de la palabra más sagrada que nuestros órganos vocales jamás hayan sido llamados a pronunciar. Está a punto de tener un bebé.

(Conmoción y compasión general. Se desmayan mujeres. Un americano rico hace una colecta callejera a favor de Bloom. Monedas de plata y oro, talones en blanco, billetes, joyas, bonos del tesoro, letras de cambio que vencen, pagarés, anillos de boda, cadenas de reloj, relicarios, collares y pulseras se recogen rápidamente.)

BLOOM

Ay, tengo tantas ganas de ser madre.

MRS. THORNTON

(con bata de ayudante de enfermera) Abráceme fuerte, querida. Pronto habrá terminado todo. Fuerte, querida.

(Bloom la abrazafuertementey trae al mundo ocho niños varones blancosy amarillos. Aparecen en una escalera con alfombra roja adornada con plantas costosas. Todos los octillizos son guapos, con caras metálicas de gran valor, bien constituidos, vestidos respetablemente y se comportan bien, hablan con fluidez cinco lenguas modernas y están interesados en varias artes y ciencias. Cada uno lleva su nombre impreso con letras legibles en la pechera de la camisa: Nasodoro, Goldfnger, Crisóstomo, Maindorée, Sonnsargéntea, Silberselber Vifargent, Panargyros. Son inmediatamente asignados apuestos de alta responsabilidad pública en diferentes países como directores generales de bancos, jefes de circulación de los ferrocarriles, presidentes de sociedades anónimas, vicepresidentes de cadenas de hoteles.)

UNA VOZ

Bloom ¿eres el Mesías ben Josef o ben David?

BLOOM

(oscuramente) Tú lo has dicho.

HERMANO BLABLA

Entonces haz un milagro como el Padre Carlos.

LYONS GALLITO

Profetice quién va a ganar el San Leger.

(Bloom camina sobre una red, se cubre el ojo izquierdo con la oreja izquierda, pasa a través de diversas paredes, trepa por la Columna de Nelson, se cuelga del reborde superiorpeligrosamente, se come doce docenas de ostras (conchas incluidas), cura a diversos enfermos de escrófula, contrae la cara con elfn de parecerse a muchos personajes históricos, a Lord Beaconsfield, Lord Byron, Wat Tyler, Moisés de Egipto, Moisés Maimónides, Moisés Mendelssohn, Heniy Irving Rip van Winkle, Kossuth, jean Jacques Rousseau, al barón Leopold Rothschild, a Robinsón Crusoe, Sherlock Holmes, a Pasteur, vuelve los pies simultáneamente en direcciones diferentes, manda a la marea que baje, eclipsa el sol extendiendo el meñique.)

BRINI, EL NUNCIO PAPAL

(con el uniforme papal de zuavo, corazas de acero de peto, brazales, quyotes, espinilleras, grandes mostachos profanosy mitra de papel de estraza) Leopoldi autem generado. Moisés engendró a Noé y Noé engendró a Eunuco y Eunuco engendró a O'Halloran y O'Halloran engendró a Guggenheim y Guggenheim engendró a Agendath y Agendath engendró a Netaim y Netaim engendró a Le Hirsch y Le Hirsch engendró a Jesurum y Jesumm engendró a MacKay y MacKay engendró a Ostrolopsky y Ostrolopsky engendró a Smerdoz y Smerdoz engendró a Weiss y Weiss engendró a Schwarz y Schwarz engendró a Adrianopoli y Adrianopoli engendró a Aranjuez y Aranjuez engendró a Lewy Lawson y Lewy Lawson engendró a Ichabudonosor e Ichabudonosor engendró a O'Donnell Magnus y O'Donnell Magnus engendró a Christbaum y Christbaum engendró a ben Maimurn y ben Maimum engendró a Polvoriento Rhodes y Polvoriento Rhodes engendró a Benamor y Benamor engendró a Jones–Smith y Jones–Smith engendró a Savorgnanovich y Savorgnanovich engendró a Piedrajaspe y Piedrajaspe engendró a Vingtetunieme y Vingtetunieme engendró a Szombathely y Szombathely engendró a Virag Y Virag engendró a Bloom et vocabitur nomen eius Emmanuel.

UNA MANOMUERTA

(escribe en la pared) Bloom es un papamoscas.

LADILLAS

(con avíos de bandolero) ¿Qué hizo usted en el paso de ganado detrás del camino Kilbarrack?

UNA NENA

(agita un sonajero) ¿Y bajo el puente de Ballybough?

UN ARBUSTO DE ACEBO

¿Y en la cañada del diablo?

BLOOM

(se sonroja violentamente por entero desde la frente hasta las nalgas, cayéndole tres lágrimas del ojo izquierdo) No saquen a relucir mi pasado.

LOS APARCEROS IRLANDESES DESAHUCIADOS

(con chaquetones, calzones a la rodilla y cachiporras de la feria de Donnybrook) Sjambókenle!

(Bloom con orejas de burro se sienta en la picota con los brazos cruzados, los pies hacia fuera. Silba Don Giovanni, a cenar teco. Huérfanos de Artane, cogiéndose de las manos, corretean a su alrededor. Chicas de la Misión Puertas de la Cárcel cogiéndose de las manos, corretean a su alrededor en sentido contrario)

LOS HUÉRFANOS DE ARTANE

¡So puerco, so guarro, so viejo verde!

¡Te crees que las damas te quieren!

LAS CHICAS DE LAS PUERTAS DE LA CÁRCEL

Po–demos, si quieres

lla–mar a tu novio.

Co–mo digas que no,

No–ña que eres.

MATAMOROS

(con efod y gorra de caza, anuncia) Y llevará los pecados del pueblo a Ázazel, el espíritu que habita en el desierto, y a Lilith, la tarasca de la noche. Y lo lapidarán y lo enlodarán, sí, todos los de Agendath Netaim y de Mizra¡m, la tierra de Cam.

(Toda la gente arroja piedras blandas de pantomima a Bloom. Muchos viajeros bonafidey perros sin amo se acercan a el y lo enlodan. Mastíansky y Citron se aproximan con tabardos, largos tirabuzones sobre las orejas. Mueven las barbas hacia Bloom.)

MASTIANSKY Y CITRON

¡Belial! ¡Laemlein de Istria, el falso Mesías! ¡Abulafia! ¡Retráctate!

(George R. Mesias, el sastre de Bloom, aparece, con una plancha de sastre bajo el brazo, presentando una factura.)

MESIAS

Por arreglo de un par de pantalones once chelines.

BLOOM

(sefrota las manos animosamente) Así era en los viejos tiempos. ¡Pobre Bloom!

(Reubenj Dodd, Iscariote barbinegro, mal pastor, llevando sobre los hombros el cuerpo ahogado de su hijo, se acerca a la picota)

REUBEN J.

(susurra con voz ronca) Se sabe todo. Un soplón ha ido a por la bofia. Pesquemos la primera manuela que pase.

LA BRIGADA DE BOMBEROS

¡Pflaap!

EL HERMANO BLABLÁ

(Inviste a Bloom con hábito amarillo bordado de llamaradas pintadas y sombrero alto terminado en pico. Le coloca una bolsa de pólvora alrededor del cuello y le entrega a las autoridades civiles, diciendo) Perdonadle sus ofensas.

(El teniente Myers de la Brigada de Bomberos de Dublín a petición general le prende fuego a Bloom. Lamentaciones.)

EL PAISANO

¡Gracias al cielo!

BLOOM

(con una prenda sin costuras marcada LH. S. permanece erguido en medio de llamas de fénix) No llorad por mí, Oh hijas de Erín. (presenta a los periodistas dublineses rastros de quemaduras)

(Las has de Erin, con prendas negras, grandes libros de oracionesy largas velas encendidas en las manos, se arrodillany rezan.)

LAS HIJAS DE ERIN

Riñón de Bloom, ruega por nosotros

Flor del baño, ruega por nosotros

Mentor de mentón, ruega por nosotros

Agente de publicidad para el Freeman, ruega por nosotros

Masón caritativo, ruega por nosotros

Jabón errante, ruega por nosotros

Delicias del pecado, ruega por nosotros

Música sin palabras, ruega por nosotros

Reprobador del paisano, ruega por nosotros

Amigo de las puntillas, ruega por nosotros

Matrona misencordísima, ruega por nosotros

Patata preservadora de plaga y pestilencia, ruega por nosotros.

(Un orfeón de seiscientas voces, dirigido por Vincent O’Brien, canta el coro del Mesías de Haendel Aleluya porque reina el Señor Dios Omnipotente, acompañado por Joseph Glynn al órgano. Bloom enmudece, apergaminado, se carboniza.)

ZOE

Sigue hablando hasta que te pongas morado.

BLOOM

(con güito y pipa de arcilla metida en el cinto, botos polvoriento , un hatillo de emigrante hecho con un pañuelo rojo en la mano, llevando un cochino negro arraclín de una cordeta, una sonrisa en sus ojos) Dejadme marchar ya, mujer de la casa, pues por todas las cabras de Connemara que me va a caer una tunda de María Santísima. (con lágrimas en los ojos) Todo es locura. El patriotismo, el pesar por los muertos, la música, el futuro de la raza. Ser o no ser. El sueño de la vida se ha terminado. Acábalo pacíficamente. Ellos pueden seguir viviendo. (mira a lo lejos dolido) Estoy arruinado. Unas cuantas pastillas de acónito. Las cortinillas corridas. Una carta. Luego te tiendes a descansar. (respira suavemente) Ya basta. He vivido. Adiós. Hasta siempre.

ZOE

(duramente, el dedo en elfiletido del cuello) ¿De veras? Hasta que le vuelva la gana. (con sarcasmo) Digamos que te levantaste con el pie izquierdo o que te fuiste demasiado pronto con tu chica favorita. ¡Ay, puedo leerte el pensamiento!

BLOOM

(amargamente) El hombre y la mujer, el amor ¿qué es lo que es? Un corcho y una botella. Estoy harto de todo esto. No preocuparse de nada.

ZOE

(con repentino enfado) Odio a los sinvergüenzas falsos. Dale ya una oportunidad a una jodida puta.

BLOOM

(arrepentido) Soy muy desagradable. Eres un mal necesario. ¿De dónde eres? ¿De Londres?

ZOE

(con mucha labia) Soy de Hog's Norton donde los cochinos tocan la flauta. Nací en Yorkshire. (le sujeta la mano que le busca el pezón) Oye, Preste Juan. Deja eso y empieza algo peor. ¿Tienes dinerito para un polvete rápido? ¿Diez chelines?

BLOOM

(sonríe, asiente lentamente) Más, hurí, más.

ZOE

¿Y la madre que te parió más? (le tienta sin ceremonias con zarpas de terciopelo) ¿Te vienes al salón de música a ver nuestra pianola nueva? Ven y me despeloto del todo.

BLOOM

(sintiéndose el occipucio dubitativamente con el embarullamiento sin paralelo de un buhonero preocupado mientras ponderaba la simetría de sus peras peladas) Alguien se pondría terriblemente celosa si se enterara. El monstruo de ojos verdes. (formalmente) Sabes lo dificil que es. No tengo ni que decírtelo.

ZOE

(halagada) Ojos que no ven corazón que no siente. (le palpa) Ven.

BLOOM

¡Bruja hilarante! La mano que mece la cuna.

ZOE

¡Rorro!

BLOOM

(con pañal y babi, cabezón, con una mata de pelo oscuro, fija los grandes ojos en su vaporosa combinación y cuenta sus hebillas de bronce con un dedo regordete, la húmeda lengua colgando y balbuceando) Uno dos tles: tles tíos tluno.

LAS HEBILLAS

Me quiere. No me quiere. Me quiere.

ZOE

El que calla otorga. (Con pequeñas garras separadas le aprisiona la mano, el dedo índice dándole en la palma el santo y seña del misterioso monitor, atrayéndole a su perdición) Manos calientes corazón filo.

(Él vacila en medio de perfumes, música, tentaciones. Ella k conduce hacia los escalones, atrayéndole con el olor de sus sobacos, el vicio de sus ojos pintados, el frufrú de su combinación en cuyos sinuosos pliegues acecha la fetidez leonina de todos los machos bestiales que la han poseído.)

LOS BESTIAS

(exhalando azufre de la bramay cagájonesy rampando en sus boyeras, bramando levemente, las cabezas drogadas moviéndose adelantey atrás) ¡Bien!

(Zoe y Bloom alcanzan el portal donde dos hermanas putas están sentadas. Lo examinan con curiosidad por debajo de sus cejas lapizadas y sonríen a su ligera reverencia. Él tropieza torpemente)

ZOE

(su mano afortunada salvándolo de inmediato) ¡Upa! No te caigas escaleras arriba.

BLOOM

El hombre justo cae siete veces. (se echa a un lado del umbral) Después de usted es de buena educación.

ZOE

Las señoras primero, los caballeros después.

(Ella cruza el umbral. Él vacila. Ella se vuelve y, tendiendo las manos, tira de el hacia dentro. Él salta. De la percha astada del vestíbulo cuelgan un sombrero de hombrey un impermeable. Bloom se descubre pero, al verlos, frunce el ceño, luego sonríe, preocupado. Una puerta en el descansillo de esquina se abre de golpe. Un hombre con camisa púrpuray pantalones grises, calcetines marrones, pasa con andares de simio, la cabeza calva y barba de chivo levantadas, abrazando una jarra de agua llena, las dos tiras de los tirantes negros colgándole por los talones. Apartando la cara apresuradamente Bloom se inclina para examinar sobre la mesa del vestíbulo los ojos de perro de aguas de un zorro en marcha: luego, con la cabeza levantada husmeando, sigue a Zoe al salón de música. Una pantalla de papel de seda malva ensombrece la luz de la lucerna. Vueltas y vueltas da una mariposa nocturna, chocando, escapando. El suelo está cubierto de un linóleo en mosaico de romboides jadey azury cinabrio. Hay huellas de pies en todos los sentidos, tacón con tacón, tacón con puente, punta con punta, pies juntos, una danza moruna de pies que se arrastran sin visiones corpóreas, todos en trifuka zurriburri. Las paredes están empapeladas con papel de frondas de tejo y claros abiertos. Sobre el emparrillado de la chimenea se expone una pantalla de plumas de pavo real. Lynch agazapado con las piernas cruzadas en la afombrilla de pelo enmarañado, la gorra con la visera hacia atrás. Con un puntero marca el ritmo lentamente. Kitty Ricketts, una pálida puta huesuda con traje marino, guantes de ceivatilla enrollados hacia delante mostrando una muñequera de coya¿ un bolso con cadenilla en la mano, está encaramada en el borde de la mesa columpiando la pierna y mirándose en el espejo dorado en la repisa de la chimenea. Un herrete de la cinta del corsé le asoma por debajo de la chaqueta. Lynch apunta burlonamente a la parda del piano.)

KITTY

(tose tapándose con la mano) Ésa es algo imbécil. (señala con el índice bamboleante) Tatetate. (Lynch le levanta la falda y la enagua blanca con el puntero. Ella se las recompone apresuradamente) Un respeto. (hipa, luego se dobla rápidamente el sombrero de marinero bajo el cual fulgura el pelo, rojo de alheña) ¡Oh, perdón!

ZOE

Más luz de calcio, Charley. (va a la lucerna y abre el gas del todo).

KITTY

(observa el chorro degas) ¿Qué le pasa esta noche?

LYNCH

(hondamente) Entran un espectro y unos trasgos.

ZOE

Palmada en la espalda a Zoe.

(El puntero en la mano de Lynch centellea: un atizador de latón. Stephen de pie junto a la pianola sobre la que están tirados su sombrero y la vara de fresno. Con dos dedos repite una vez más la serie de quintas disminuidas. Flony Talbot, una puta rubia endebluchay de carnesfojas con una bata andrajosa defresa enmohecida, que está recostada en la esquina del sofá con brazos y piernas extendidos, el antebrazo fláccido colgante por encima del travesero, escucha. Un orzuelo grande le cae de su párpado soñoliento.)

KITTY

(hipa de nuevo con patada de pie caballuno) ¡Oh, perdón!

ZOE

(inmediatamente) Tu chico está pensando en ti. Hazte un nudo en la camisa.

(Kitty Ricketts inclina la cabeza. La boa se le desenrosca, se desliza, resbala por el hombro, por la espalda, el brazo, por la silla hasta el suelo. Lynch levanta la enroscada oruga con el puntero. Ella serpea su cuello, haciéndose un ovillo. Stephen mira a su espalda a la figura agazapada con la gorra de visera hacia atrás)

STEPHEN

El caso es que no tiene importancia alguna si Benedetto Marcello la encontró o la hizo. El rito es el descanso del poeta. Pudiera ser un antiguo himno a Deméter o también ilustrar Coela enarrantgloriam Domini. Es susceptible de nodos o modos tan dispares unos de otros como el hiperfrigio y el mixolidio y de textos tan divergentes como sacerdotes jugando al corro alrededor del altar de David es decir de Circe o qué digo de Ceres y la información de David clanta y sin rodeos a su primer bajonista acerca de la bondad de su omnipotencia. Mais nom de nom, ésa es otra historia. Jetez la gourrne. Faut que jeunesse se passe. (separa, señala la gorra de Lynch, sonríe, ríe) ¿En qué lado tienes el bollo del conocimiento?

LA CORRA

(con melancolía saturnina) iBa! Lo es porque lo es. Razonamiento de mujer. Judiognego es gnegojudío. Los extremos se encuentran. La muerte es la forma más plena de vida. ¡Ba!

STEPHEN

Recuerdas con gran precisión todos mis errores, alardes, desaciertos. ¿Cuánto tiempo continuaré cerrando los ojos a la deslealtad? ¡Mollejón!

LA GORRA

¡Ba!

STEPHEN

Aquí va otra. (pone mala cara) La razón es porque el tono primero de cualquier armónico y el dominante están separados por el mayor intervalo posible el cual … .

LA GORRA

¿El cual? Termina. No puedes.

STEPHEN

(con esfuerzo) Intervalo el cual. Es la mayor elipsis posible. De acuerdo con. Retomo último. La octava. Que.

LA GORRA

¿Qué?

(Afuera elgramófono empieza a berrear La ciudad santa.)

STEPHEN

(ásperamente) Lo que fue hasta los extremos del mundo para no atravesarse a sí mismo, Dios, el sol, Shakespeare, un viajante de comercio, habiéndose a sí mismo atravesado en realidad se convierte en sí mismo. Espera un momento. Espera un segundo. Maldito sea el centro del mundo de ese tío. Ese mismo en que ello mismo estaba ineluctablemente precondicionado a convertirse. Ecco!

LYNCH

(con un relinchido burlón sonríe burlonamente a Bloom y a Zoe Higgins) Qué discurso más culto ¿eh?

ZOE

(animadamente) Que Dios te conserve la cabeza, ése sabe más de lo que tú has olvidado.

(Con estupidez obesa Flony Talbot contempla a Stephen)

FLORRY

Dicen que el último día llega este verano.

KITTY

¡No!

ZOE

(estalla en risa) ¡Santo Dios injusto!

FLORRY

(ofendida) Pues venía en los periódicos sobre el Anticristo. Ay, me pica el pie.

(Harapientos gaceteros descalzos, dando tirones de una cometa queda coletazos, pasan perneando sordamente, voceando)

LOS GACETEROS

Edición de última hora. Resultados de las carreras de caballitos de balancín. Serpiente de mar en el canal real. Llega ileso el Anticristo.

(Stephen se vuelvey ve a Bloom)

STEPHEN

Un tiempo, y tiempos y medio tiempo.

(Reuben J Anticristo, judío errante, una mano zar, posa abierta sobre el lomo, avanza agarrotado. Rodeándole las fiadas le cae en bandolera una burjaca de peregrino de la que sobresalen pagarés y facturas no pagadas. En alto sobre el hombro lleva un bichero largo de cuyo gancho cuelga la masa empapada y apilada de su único h~o, salvado de las aguas del Liffey, por la culera de los calzones. Un trasgo, viva estampa de Ponche Costello, diastrófzco, jorobado, hidrocefálico, prognato defrente huidizay nariz a lo Ally Sloper, da vueltas de campana por la oscuridad que se amontona.)

TODOS

¿Qué?

EL TRASGO

(la mandíbula castañeteándole, cabriola adelantey atrás, mirando con ojos saltones, dando chillidos, brinca como canguro con brazos extendidos zarposos, luego de repente mete la cara sin labios por la entrepierna) IZ vient! Cest moi! L homme qui rít! L homme primigéne! (gira dando vueltas y vueltas con berridos de derviche) Sieurs et dames, faites vos jeux! (Se agazapa haciendo malabarismos. Planetas ruletas minúsculos vuelan de sus manos.) Les jeux sont faits! (los planetas se lanzan todos juntos, soltando restallidos crebitantes) Ríen va plus! (Los planetas, globos boyantes, se elevan y alejan hinchados navegando. El salta al vacío)

FLORRY

(hundiéndose en torpor, santiguándose secretamente) ¡El fin del mundo!

(Tibio efluvio de mujer se escapa de ella. Una oscuración nebulosa ocupa el espacio. Afuera por entre la niebla a la deriva el gramófono berrea por encima de toses y arrastre de pies)

EL GRAMÓFONO

¡Jerusalén!

Abre tus puertas y canta

Hosanna … .

(Un cohete se dispara hacia el cielo y estalla. Una estrella blanca cae de eZ proclamando la consumación de todas las cosas y la segunda venida de Elías. A lo largo de una infinita cuerda Aja invisible tendida desde el cenit al nadir el Fin del Mundo, un pulpo bicéfalo con kilt de escocés, gorro de piely faldas de tartán, gira por entre las tinieblas, como tabardillo, con forma de las Tres Piernas de Man)

EL FIN DEL MUNDO

(con acento escocés) ¿Quién bailará al son de la saloma, saloma, saloma?

(Por encima de la corriente en tropel y de toses ahogadas, la voz de Elías, áspera como la de una carraca, vibra disonante en las alturas. Transpirando en una sobrepelliz amplia de linón con mangas de campana es visto, con cara de sacristán, encima de una tribuna tapizada con la enseña de las viejas glorias. Aporrea el parapeto)

ELÍAS

Nada de gañidos, si les parece, en este chozo. Jake Crane, Creole Sue, Dove Campbell, Abe Kirschner, tosed con la boca cerrada. Venga, yo controlo este bloque de líneas. Chicos, ahora es el momento. Es la hora fetén las 12:25. Decidle a vuestras madres que estaréis allí. Haced vuestro pedido en seguida y podréis sacar un as. Apuntaos aquí mismo. Reservad hasta el empalme con la eternidad, trayecto sin paradas. Sólo una palabra más. ¿Sois dioses o unos patanes de mierda? Si llegara el segundo adviento a Coney Island ¿estaríamos preparados? Florry Cristo, Stephen Cristo, Zoe Cristo, Bloom Cristo, Kitty Cristo, Lynch Cristo, de vosotros depende notar esa fuerza cósmica. ¿Estamos acoquinados con lo del cosmos? No. Poneos del lado de los ángeles. Sed un prisma. Tenéis ese algo tan especial dentro, el yo superior. Podéis codearos con un Jesús, un Gautama, un Ingersoll. ¿Estáis todos en la onda? Yo digo que sí. Una vez que lo cojáis, mis amados fieles, una carrera por el espacio hasta el cielo es cosa de coser y cantar. ¿Me seguís? Es un reconstituyente para la vida, os lo aseguro. Lo mejor del mundo. Es un pastel de nata y merengue. Es lo más morrocotudo que ha salido. Es estupendo, supermagnífico. Restaura. Vibra. Lo sé muy bien, yo que soy un buen vibrador. Fuera bromas y, yendo al grano, A. J. Cristo Dowie y la filosofia armonial ¿lo habéis captado? O.K. El setentaisiete de West Sixtyninth Street. ¿Me habéis captado? Eso es. Llamadme por soléfono a cualquier hora. Partida de ajumados, ahorraos los sellos. (grita) Y ahora nuestra canción de gloria. Unios todos con fuerza en el canto. Encore! (canta) Jeru … .

EL GRAMÓFONO

(ahogándole la voz) Jorobalentrelaspurtaaass … (el disco raspa chirriantemente contra la aguja)

LAS TRES PUTAS

(tapándose los oídos, grajean) ¡Ajjkkk!

ELÍAS

(en mangas de camisa remangadas, negro como un tizón, grita con todas sus fuerza , los brazos en alto) Gran Hermano el de ahí arriba, señor Presidente, ya has oído lo que acabo de decirte ahora mismito. Desde luego que creo de verdad en ti, señor Presidente. Desde luego que estoy pensando ahora que Miss Higgins y Miss Ricketts tienen metida la religión muy adentro. Desde luego que me parece que yo nunca de ninguna manera he visto a una mujer más asustá como la he visto a usted, Miss Florry, ahora mismito. Señor Presidente, ven p'acá y échame una mano para salvar a nuestras hermanas queridas. (le guiña el ojo al público) Este señor Presidente que tenemos se entera de to y no dice ni pio.

KI'ITY-KATE

Se me fue la cabeza. En un momento de debilidad me equivoqué e hice lo que hice en Constitution Hill. Me confirmó el obispo y me apunté al escapulario marrón. La hermana de mi madre se casó con un Montmorency. Fue un fontanero el que fue mi ruina cuando yo era pura.

ZOE-FANNY

Yo le dejé que me zurrara sólo por gusto.

FLORRY-TERESA

Fue a consecuencia de una copa de vino de oporto después de un Hennessy tres estrellas. Pequé con Whelan cuando se me coló en la cama.

STEPHEN

En el principio era el verbo, al final un mundo por los siglos de los siglos. Benditas sean las ocho bienaventuranzas.

(Las bienaventuranzas, Dixon, Madddn, Crotthers, Costelo, Lenehan, Bannon, Mulligany Lynch con batas blancas de estudiantes de cirugía, de cuatro en fondo, al paso de la oca, pasan con paso pesado marchando con prisa ruidosa.)

LAS BIENAVENTURANZAS

(incoherentemente) Bock vaca buquebul bibulas bancum beodum cabronum obispo.

LYSTER

(en calzones grises de cuáquero a la rodilla y sombrero de ancha ala, dice discretamente) Es nuestro amigo. No necesito dar nombres. Busca tú la luz.

(Él coreapasa. Best entra con atuendo de peluquero, relucientemente lavado y planchado, los mechones ensortijados con bigudíes. Conduce a John Eglinton que viste quimono de mandarín amarillo de Nankin, con letras lacertiformes, y un sombrero de copa en pagoda.)

BEST

(sonriente, levanta el sombrero y muestra una molondra afeitada en cuya coronilla se eriza una trenza postiza atada con una moña naranja) Estaba tan sólo embelleciéndole, saben. Una cosa bella, saben, asegura Yeats, o quiero decir, asegura Keats.

JOHN EGLINTON

(saca una linterna oscurecida verdicaperuzada y la enfoca hacia un rincón: con acento criticón) La estética y la cosmética son para el tocador. Yo voy en pos de la verdad. La verdad simple para un hombre simple. Tanderagee quiere los hechos y se propone conseguirlos.

(En el cono del rector detrás del recipiente de carbón, vate, ojisacro, la figura barbada de Mananaun MacLir cavila, la barbilla en las rodillas. Se levanta lentamente. Un frío viento marino sopla de su boca druídica. En torno a su cabeza se retuercen anguilasy angulas. Está encostrado de hierbasy conchas. La mano derecha sujeta una bomba de bicicleta. La mano izquierda agarra un enorme ástaco por las dos pinzas.)

NIANANAUN MACLIR

(con voz de olas) ¡Aum! ¡Jek! ¡Ual! ¡Ak! ¡Lub! ¡Mor! ¡Ma! Blanco yogui de los dioses. Oculto Poimandres de Hermes Trismegisto. (con voz de viento marino silbante) ¡Punarjanam Patsypunjaub! No me tomarán el pelo. Lo ha dicho uno: ojo con la izquierda, el culto de Shakti. (con un grito de aves de tormenta) iShakti Siva, Padre en oscuridad escondido! (golpea con la bomba de bicicleta el ástaco de la mano izquierda. En su esfera cooperativa fulguran los doce signos del zodíaco. Aúlla con la vehemencia del océano) ¡Aum! ¡Baum! ¡Pyjaum! ¡Soy la luz de la hacienda! Soy la mantequilla de la cremería de ensueñería.

(Una mano de judas esquelética estrangula la luz. La luz verde se vuelve malva. El chorro de gas aúlla silbando)

EL CHORRO DE GAS

¡Puah! ¡Pfuiiiiiii!

(Zoe corre a la lucernay, doblando la pierna, ajusta el manguito)

ZOE

¿Quién tiene un pitillo para una servidora?

LYNCH

(tirando un cigarrillo en la mesa) Toma.

ZOE

(la cabeza a un lado con falso orgullo) ¿Así es como se le da el chupito a una señora? (Seyergue para encender el cigarrillo con la llama, dándole vueltas lentamente, mostrando los mechones marrones de los sobacos. Lynch con el atizador le levanta con frescura un lado de la combinación. Desnuda de las ligas para arriba su carne parece bajo el zafiro de un verde de náyade. Da chupadas calmosamente al cigarrillo) ¿Puedes ver el lunar que tengo en el trasero?

LYNCH

No estoy mirando.

ZOE

(pone una mirada tierna) ¿No? No harías semejante cosa. ¿Te gustaría chupar un limón?

(Bizcando defalca vergüenza echa de soslayo una mirada con intención a Bloom, luego se retuerce hacia él desenganchándose la combinación del atizador. Fluido azul le fluye de nuevo por la carne. Bloom de pie, sonríe con deseo, rascándose la barriga. Kitty Ricketts se lame el dedo del corazón con salivay, mirándose al espejo, se alisa las cejas. Lipoti Virag, escriba real sale disparado por el tubo de la chimeneay se contonea dos pasos a la izquierda sobre torpes zancos rosas. Va embutido en diversos abrigos y lleva puesta una gabardina marrón bajo la que sostiene un rollo de pergamino. En el ojo izquierdo le resplandece el monóculo de Cashel Boyle O'ConnorFitzmaunce Tüdall Farref En la cabeza estáposado un Pshent egipcio. Dos cálamos sobresalen por encima de las orejas.)

VIRAG

(los talones juntos, hace una reverencia) Me llamo Virag Lipoti, de Szombathely. (tose pensativamente, secamente) Hay mucha desnudez promiscua por estos parajes ¿verdad? No intencionadamente el panorama desde detrás reveló el hecho de que no lleva esas prendas algo íntimas de las que eres particularmente devoto. La señal de la inyección en el muslo espero que la percibieras. Bien.

BLOOM

Granpapachi. Pero … ..

VIRAD

La número dos por el contrario, la de los coloretes cereza y la peinadora blanca, cuyo pelo debe no poco a nuestro elixir tribal de maderas resinosas, va con indumentaria de calle y bien encorsetada por la manera como se sienta, opinaría yo. Genio y figura, como quien dice. Corrígeme si no es así pero desde siempre tengo entendido que el acto así realizado por humanos frívolos con visiones momentáneas de ropa interior te llamaba la atención en virtud de su exhibicionististicicidad. En una palabra. Hipogrifo. ¿No es verdad?

BLOOM

Está algo flaca.

VIRAD

(no sin agrado) ¡Perfectamente! Bien observado y esos bolsillos de alforja de la falda y el efecto ligeramente de peonza están ideados para sugerir redondez de caderas. Una nueva adquisición en alguna liquidación final por el que algún primo ha sido engaitado. Galas de meretriz para engañar el ojo. Observa la atención a los detalles más nimios. No te pongas mañana lo que puedas llevar hoy puesto. ¡Paralaje! (con una contracción nerviosa de la cabeza) ¿Has oído ese crujido seco de mi cerebro? ¡Polisilabaje!

BLOOM

(el codo descansando en la mano, un índice contra la mejilla) Ésa parece triste.

VIRAG

(cínicamente, enseña los dientes de comadreja amarillos, se baja el ojo izquierdo con un dedoy ladra roncamente) ¡Trampa! Cuidado con las jovencitas y con las afligidas. Lirios de la calle. Todas poseen la flor descubierta por Rualdus Columbus. Dale un revolcón. Dale un columbón. Camaleón. (más cordialmente) Bien pues, permíteme llamar tu atención hacia la prenda número tres. Lo tiene casi todo visible a simple vista. Observa la masa de sustancia vegetal oxigenada sobre el cráneo. ¡Vaya, vaya, cómo se restriega! El patito feo de la fiesta, larguirucha y culigorda.

BLOOM

(con pesar) Cuando uno va sin escopeta la de fiebres que saltan.

VIRAD

Podemos ofrecerte todas las marcas, suave, media y fuerte. Paga, y elige. Qué bien lo pasarías con cualquiera …

BLOOM

¿Con … ?

VIRAD

(encrespando la lengua hacia arriba) ¡Lyum! Mira. Es ancha de caderas. Está recubierta de una capa de grasa bastante considerable. Obviamente mamífera por el peso del pecho observa que tiene delante bien hacia delante dos protuberancias de muy respetables dimensiones, con tendencia a meterse en el plato de sopa del mediodía, mientras que en la parte trasera más abajo hay dos protuberancias adicionales, que sugieren un recto potente y son tumescentes al tacto, que no dejan nada que desear salvo compacidad. Tales partes carnosas son producto de una crianza esmerada. Cuando se las engorda en caponeras el hígado se les pone de tamaño elefantino. Migas de pan reciente con fenogreco y benjuí empapuzadas en pociones de té verde las dota durante su breve existencia de almohadillas naturales de grasa de ballena muy colosales. Te vale eso ¿eh? Ollas calientes de carne de Egipto que añorar. Revuélcate en eso. Licopodio. (se contrae la garganta) ¡Bofetán! Ya está ése otra vez.

BLOOM

El orzuelo no me gusta.

VIRAG

(arquea las cejas) Acércalo a un anillo de oro, dicen. Argumentum adfeminam, como decíamos en la vieja Roma y la antigua Grecia durante el consulado de Diplodoco e Ictiosauro. Para el resto el remedio soberano de Eva. No está en venta. Alquiler sólo. Hugonote. (se contrae) Tiene un sonido gracioso. (tose alentadoramente) Pero posiblemente sea sólo una verruga. ¿Supongo que te habrás acordado de lo que húbete enseñado en ese sentido? Harina de trigo con miel y nuez moscada.

BLOOM

(rejkxionando) Harina de trigo con licopodio y silabaje. Esta búsqueda insufrible. Ha sido un día inusualmente agotador, una serie de desgracias. Espera. Quiero decir la sangre de verruga propaga las verrugas, tú decías …

VIRAG

(severamente, la nariz muy ganchuda, guiñando el ojo estrábico) Deja de rascarte la barriga y devánate los sesos. Ves, te has olvidado. Ejercita tu mnemotécnica. La causa è santa. Tara. Tara. (aparte) Se acordará con toda seguridad.

BLOOM

Sobre romero creo también que decías algo sobre la fuerza de voluntad en los tejidos parasitarios. Entonces nada no se me ocurre. El toque de la mano de un muerto cura. ¿Mnemo?

VIRAG

(excitadamente) Lo digo yo. Lo digo yo. Ni más ni menos. Técnica. (golpea el rollo de pergamino con energia) Este libro te dice cómo hay que actuar con todo tipo de detalles. Consulta el índice para el miedo incontrolable al acónito, para la melancolía del munático, para la pulsatila priápica. Virag va a hablar de amputaciones. Nuestro viejo amigo cáustico. Hay que matarlas de hambre. Córtense de raíz con una crin de caballo. Pero, cambiando de tercio y hablando de búlgaros a vascos ¿has decidido si te gustan o no te gustan las mujeres en traje de hombre? (con risa sardesca) Tenías la intención de dedicar un año entero al estudio del problema religioso y los meses de verano de 1886 a la cuadratura del círculo y ganar aquel millón. ¡Granadas! De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso. ¿En pijama, digamos? <0 en pantalones de punto con escudetes, cerrados? t0, pongamos por caso, con una de esas combinaciones complicadas, camisobragas? (grazna burlonamente) ¡Quiquiriquí!

(Bloom examina inseguro a las tres putas luego mira fijo a la luz malva velada, oyendo a la polilla incesante voladora.)

BLOOM

Quería entonces haber concluido ahora. El camisón no fue nunca. De ahí esto. Pero mañana es un nuevo día será. El pasado fue es hoy. Lo que ahora es será entonces mañana pasado como el ahora fue ayer.

VIRAG

(le apunta en un suspiro) Los insectos de un día pasan su breve existencia en coito reiterado, reclamados por el tufillo de la inferiormente pulcritudinosa fómina que posee un extendible nervio pudendal en la región dorsal. ¡Loreto guapo! (su pico de loro amarillo charlotea nasalmente) Tenían un proverbio en los Cárpatos en el año cinco mil quinientos cincuenta o por ahí de nuestra era. Una cucharada de miel atraerá al amigo Ursus más que media docena de orzas de vinagre de malta de primera calidad. El ronroneo del oso fastidia a las abejas con engorro. Pero dejando esto aparte. En otro momento lo podemos reanudar. Nos gustó mucho, a nosotros los otros. (tose e, inclinando la frente, se flota la nariz pensativamente con mano acucharada) Descubrirás que estos insectos nocturnos siguen la luz. Una ilusión pues recuerda sus complejos ojos inadaptables. Para todos estos puntos intrincados véase el libro decimoséptimo de mis Fundamentos de sexología o la Pasión amorosa que el Doctor L. B. dice es el éxito del año. Aún hay otros, por ejemplo, cuyos movimientos son automáticos. Repara. Ese es su sol apropiado. Pajaronocturno solnocturno barrionocturno. ¡Que te zurzan, Charley! (le sopla a Bloom en el oído) ¡Bla!

BLOOM

Abeja o moscarda también el otro día sombra batiente contra la pared aturdida luego contra mí se paseó aturdida por la camisa abajo menos mal que yo … .

VIRAG

(la cara impertérrita, ríe con sonoro timbre de mujer) ¡Espléndido! Una carraleja en la bragueta o emplasto de mostaza en el nabo. (gluglutea glotonamente con moco depavo) i Guanajo! ¡Guanajo! ¿Dónde estamos? ¡Ábrete Sésamo! ¡Sal! (desenrolla el pergamino rápidamentey lee, la nariz de luciérnaga recorriendo al revés las letras que araña) Espera, amigo mío. Te traigo tu respuesta. Ostras del banco–rojo caerán pronto sobre nosotros. Soy el mejor de los cocineros. Esos suculentos bivalvos pueden servirnos y las trufas de Péngord, tubérculos extraídos por el señor cebón omnívoro, eran inmejorables en casos de debilidad nerviosa o viraguitis. Apestan aunque pican. (menea la cabeza con cacarearte chanza) Divertido. Con mi monóculo en mi ocular. (estornuda) ¡Amén!

BLOOM

(ausente) Ocularmente el caso bivalvo de la mujer es peor. Siempre el sésamo abierto. El sexo hendido. Por eso temerán a las sabandijas, a las cosas que se arrastran. Sin embargo Eva y la serpiente lo contradicen. No es un hecho histórico. Una analogía obvia con mi idea. Las serpientes también se muestran glotonas de la leche de mujer. Serpentean a través de millas de bosque omnívoro para suculentomamarles el pecho hasta secárselo. Como esas tetijocundas matronas romanas sobre las que uno lee en Elefantuliasis.

VIRAG

(con la boca proyectada en marcadas arrugas, los ojos pétreamente cerrados por el desconsuelo, salmea con monotonía estrafalaria) Que las vacas con sus esas ubres dilatadas que tienen han sido las las conocidas … .

BLOOM

Voy a chillar. Le pido perdón. ¿Ah? Así. (repite) Espontáneamente a buscar la guarida del saurio para confiarle las tetillas a su ávida succión. La hormiga ordeña al áfido. (profundamente) El instinto gobierna al mundo. En la vida. En la muerte.

VIRAG

(la cabeza torcida, arquea la espalday sus hombros en ala encorvados, mira fijamente a la polilla con salientes ojos cegajosos, señala con una zarpa encalleciday exclama) ¿Quién es polilla polilla? ¿Quién es el querido Gerald? El querido Ger ¿eres tú? Ay madre, si es Gerald. Ay, mucho me temo que se va a quemar gravemente. ¿Querrría porrfavor arguna perrsona no ahorra impedirr tan catastrróficos mit agitación de servilleta de prrrimerísima clase? (maúlla) MMini mini mini mini! (suspira, retrocede, y mira de reojo con aires de superioridad la mandíbula inferior caída) Bueno, bueno. Que agora reposa. (da repentinamente una tarascada al aire)

LA POLILLA

Soy cosita pequeñita pequeñita

vuelo siempre en primavera bonita

doy vueltas y vueltas a una anillita.

¡En tiempos lejanos fui reina poderosa

y ahora yo hago este tipo de cosas

vuelo y vuelo por las flores olorosas!

¡Ostras!

(se precipita contra la pantalla malva, batiendo las alas ruidosamente)

Lindo lindo lindo lindo lindo lindo refajiño.

(Por la entrada izquierda superior con dos pasos deslizantes se adelanta Henry Flower hacia el centro frontal izquierdo. Viste capa oscura y «sombrero» empenachado caído. Lleva un dulcémele de marquetería con cuerdas de plata y una pipa de jacobo de cañón largo de bambú, la cazoleta de arcilla moldeada como cabeza de hembra. Viste calceta de terciopelo oscuro y escarpines con hebillas de plata. Tiene el rostro romántico del Salvador con bucles largos, barba rala y bigote. Las pencas zanquivanas y los pies de gorrión son los del tenor Mario, príncipe de Candía. Se arregla las gorgueras plisadas y se humedece los labios con una pasada de su lengua amorosa)

HENRY

(en voz baja suave, acariciando las cuerdas de la guitarra) Hay una flor que brota.

(Virag truculento, la queda rígida, mira fijo a la lámpara. Bloom grave revisa el cuello de Zoe. Henry galán se vuelve con papada colgona hacia el piano.)

STEPHEN

(consigo mismo) Toca con los ojos cerrados. Imita a papa. Llenándome la panza con las sobras de los cochinos. Ya es suficiente. Me levantaré e iré a mi. Me figuro que esto es el. Steve, estás en estado penoso. Debo visitar al viejo Deasy o telegrafiar. Nuestra entrevista de esta mañana me ha causado una profunda impresión. Aunque nuestra edad. Escribiré extensamente mañana. Estoy parcialmente borracho, por cierto. (acaricia las teclas de nuevo) Un acorde menor viene ahora. Sí. No es mucho sin embargo.

(Almidano Artifoni presenta un rollo–batuta de música con vigoroso juego de bigote.)

ARTIFONI

C rifletta. Lei rovina tutto.

FLORRY

Cántanos algo. Vieja y dulce canción de amor.

STEPHEN

No tengo voz. Soy un artista acabado. Lynch ¿te enseñé la carta sobre el laúd?

FLORRY

(con sonrisa tonta) El pájaro que sabe cantar y no quiere cantar.

(Los mellizos siameses, Philip Ebrio y Philip Sobrio, dos profesores de Oxford con cortacésped aparecen en el poyete de la ventana. Ambos van enmascarados con la cara de Manhew Arnold.)

PHILIP SOBRIO

Acepta el consejo de un tonto. Todo no está bien. Calcúlalo con la punta de un lápiz, como buen idiota que eres. Tres libras con doce tienes, dos billetes, un soberano, dos coronas, si al menos la juventud supiera. Mooney en ville, Mooney sur mer, El Moira, casa Larchet, el hospital de Holles Street, casa Burke. ¿Eh? Te estoy observando.

PHILIP EBRIO

(impaciente) Ah, tonterías, hombre. ¡Vete al infierno! Nadie me ha regalado nada. Si pudiera al menos averiguar lo de las octavas. Reduplicación de la personalidad. ¿Quién fue que me dijo su nombre? (su cortacésped empieza a ronronear) Ajá, sí. Zoe mou sas agapo. Tengo la impresión de haber estado aquí antes. Cuándo fue no Atkinson su tarjeta la tengo en algún sitio. Gandi Nosequé. Singandi lo tengo. Me contó algo de, espera, Swinbume, fue así ¿no?

FLORRY

¿Y la canción?

STEPHEN

El espíritu está pronto pero la carne es débil.

FLORRY

¿Has estado en Maynooth? Te pareces a alguien que conocí una vez.

STEPHEN

Ya he salido de eso. (consigo mismo) Listo que es uno.

PHILIP EBRIO Y PHILIP SOBRIO

(con el cortacésped ronroneando en rigodón de brotes de césped) Por siempre listo. Ya he salido he salido. Por cierto ¿tienes el libro, la cosa, la vara de fresno? Sí, ahí está, sí. Siemprelisto salidodealliya. Mantente en forma. Haz como nosotros.

ZOE

Anduvo por aquí un cura hace dos noches a desahogarse con el abrigo bien abrochado. No necesitas esconderte, cojo y le digo. Ya sé que tienes alzacuello.

VIRAG

Perfectamente lógico desde su posición. Caída del hombre. (secamente, las pupilas dilatadas) ¡Al diablo con el papa! Nada hay nuevo bajo el sol. Soy el Virag que desveló Los secretos sexuales de monjes y doncellas. Por qué dejé la iglesia de Roma. Lean El sacerdote, la mujer y el confesionario. Penrose. El demonio candinga. (se agita) Mujer, desatándose con dulce modestia el cinturón de soga de junco, ofrece su pilón todo húmedo al plátano del hombre. Corto tiempo después hombre hace un presente a mujer de trozos de carne de jungla. Mujer muestra contento y se cubre con manto de plumas. Hombre ama su pilón fieramente con gran plátano, el tieso. (exclama) Coactus volui. Luego mujer atolondrada correrá por ahí. Hombre fuerte aprisiona muñeca de mujer. Mujer grita, muerde, `scupe. Hombre, ahora fiero enfadado, le atiza a la mujer en su gordo pandero. (sepersigue la cola) ¡Pifpafl ¡Popo! (separa, estornuda) ¡Achís! (se menea la cola) ¡Pnrrrjt!

LYNCH

Espero que le pusieras al buen padre una penitencia. Nueve glorias por echar un palo.

ZOE

(exhala humo de morsa por las narices) No pudo conseguir un empalme. Sólo, ya sabes, la sensación. Como mear y no echar gota.

BLOOM

¡Pobre hombre!

ZOE

(a la ligera) Sólo por lo que le pasó.

BLOOM

¿Cómo?

VIRAG

(Un diabólico rictus de luminosidad negra contrayéndole el rostro, estira el cuello cano hacia adelante. Levanta unas napias de bobo contrahecho y aúlla.) Verfluchte Goim! Tuvo un padre, cuarenta padres. Nunca existió. ¡Puerco Dios! Se hacía un lío con sus propios pies. Era judas Yaquías, un eunuco libio, el bastardo del papa. (se apoya hacia delante sobre torturadas zarpas delanteras, los codos doblados rígidos, la mirada agonizante en el cuello del cráneo plano ygañepor el mudo mundo) Un hijo de puta. Apocalipsis.

KITTY

Y Mary Shortall que estaba en el hospital de contagiosos con la sífilis que cogió de Jimmy el Palomo el del gorro de fusileros que tuvo un niño de él que no podía tragar y se asfixió con las convulsiones en el colchón y todas aportamos para el entierro.

PHILIP EBRIO

(gravemente) Qui vous a mis dans cette fichue position, Philippe?

PHILIP SOBRIO

(alborozadamente) Cétait le sacré pigeon, Philippe.

(Kitty se quita el sombreroy lo pone a un lado con calma, acariciándose elpelo alheña. Yuna cabeza más bonita, más primorosa de encantadores rizos jamás se había visto sobre hombros de puta. Lynch se pone su sombrero. Ella se lo arrebata)

LYNCH

(se ríe) Y para tales delicias Metchnikoff ha inoculado a monos antropoides.

FLORRY

(asiente) Ataxia locomotriz.

ZOE

(alborozadamente) Ay, mi diccionario.

LYNCH

Tres vírgenes prudentes.

VIRAG

(agitado por escalofríos, profusa freza amarilla espumajeándole por los huesudos labios epilépticos) Ella vendía filtros de amor, cerablanca, azahar. Pantera, el centurión romano, la polucionó con sus genitales. (saca una lengua de escorpión fosforescente rilando, la mano en la entrepierna) ¡Mesías! El le reventó el tímpano. (profiriendo gritos de babuino farfullante sacude las caderas con cínico espasmo) ijik! ¡Jek! ¡Jak! ¡Jok! ¡Juk! ¡Kok! ¡Kuk!

(Ben jumbo Dollaro rubicundo, musculoagarrotado, narizpeludo, barbicomdo, cohor judo, pechivelludo, desmelenado, gordipezonudo, se adelanta, los lomosy losgenitales apretados dentro de un par de bombachosalares de baño negro)

BEN DOLLARD

(crujiendo huesos como castañuelas con sus enormes zarpas acolchadas, gargantea jubilosamente en bajete barrilete) Cuando el amor absorbe mi ardiente alma.

(Las vírgenes Enfermera Callan y Enfermera Quigley irrumpen por entre los guardas del cuadrilátero y las cuerdas y le acosan con los brazos abiertos)

LAS VÍRGENES

(efusivamente) ¡El gran Big Ben! ¡Ben de mi corazón!

UNA VOZ

Coged a ese tipo de los calzones ridículos.

BEN DOLLARD

(segolpea el muslo con abundante risa) Cogedle, venga.

HENRY

(acariciando sobre su pecho una cabeza cortada de mujer, murmura) Corazón tuyo, amor mío. (puntea las cuerdas del laúd) Cuando por primera vez vi…

VIRAG

(mudando la piel su plumaje multitudinario pelechando) ¡Traidores! (bosteza mostrando unagarganta negra–carbón, y cierra las mandíbulas con un empujón para arriba del rollo de pergamino) Tras decir lo cual emprendí la partida. Adiós. Ve con Dios. Dreck!

(Henry Flower se peina el bigotey la barba rápidamente con un peine de bolsillo y se da una pasada relamida al pelo. Guiado por su estoque, se escurre hasta la puerta el arpa salvaje colgándole por detrás. Virag alcanza la puerta dedos brincos de zancuda desgarbada drabo kvantado, y hábibmentepone delado en lapared un cartel de color amarilfopús, pegándolo a cabezazos.)

EL CARTEL

K 11. Prohibido Fijar Carteles. Reserva absoluta. Dr. Hy Franks.

HENRY

Ya todo está perdido.

(Virag se desenrosca la cabeza en un trisy la sujeta debajo del brazo.)

LA CABEZA DE VIRAG

¡Charlatán!

(Mutis por separado)

STEPHEN

(por encima del hombro a Zoe) Tú habrías preferido al clérigo luchador que fundó el error protestante. Pero no olvides a Antístenes, el perro sabio, y las postrimerías de Arrio el Heresiarca. La agonía en el retrete.

LYNCH

Todo es uno y el mismo Dios para ella.

STEPHEN

(devotamente) Y Señor soberano de todas las cosas.

FLORRY

(a Stephen) Estoy segura de que eres un cura arrepentido. O un monje.

LYNCH

Lo es. Hijo de un cardenal.

STEPHEN

Pecado cardinal. Monjes del meteysaca.

(Su Eminencia Simon Stephen cardenal Dedalus, primado de toda Irlanda aparece en la entrada, vestido con sotana roja, sandalias y calcetines. Siete acólitos símicos enanos, también de rojo, pecados cardinales, le sostienen la cola, fisgoneando por debajo de ella. Lleva un estropeado sombrero de copa de lado en la cabeza. Los pulgares los lleva metidos en los sobacosy las palmas desplegadas. Alrededor del cuello le cuelga un rosario de tapones que termina sobre su pecho en una cruz sacacorchos. Liberando los pulgares, invoca la gracia de lo más alto congrandes aspavientosy proclama con pompa inflada:)

EL CARDENAL

Conservio yace cautivo

yace en el calabozo más profundo

con manillas y cadenas en sus extremidades

que pesan más de tres toneladas.

(Mira a todos por un momento, el ojo derecho bien cerrado, la mejilla izquierda hinchada. Entonces, incapaz de reprimir su alegría, se mece adelantey atrás, los brazos en jarras, y canta con animado humor bullanguero:)

Ay, la pobre criatura

lalalalalas patas de amarillo tenía

era orondo, gordo y pesado y vivo cual bicha

mas un salvaje jodido

para la cocorota aderezar

al pato patófilo de Nell Flaherty ha matado.

(Una multitud de típulas pulula blanca por su túnica. Se rasca con los brazos cruzados en las costillas, haciendo muecas, y exclama.)

Sufro la agonía de los condenados. Por la madre del cordero, doy gracias a Jesús que esos graciosillos no son unánimes. Si lo fueran me echarían de la faz del jodido globo.

(Con la cabeza de lado bendice brevemente con los dedos indice y corazón, imparte el beso de la Pascua y se va doblearrastrando los pies cómicamente, haciendo oscilar el sombrero de un lado a otro, encogiéndose a toda prisa hasta el tamaño de los que le llevan la cola. Los acólitos enanos, con risitas fisgoneando, dríndose con el codo, mirando extasiados, besándose por la Pascua, le siguen en zigzag. Su voz se oye melosa de lejos compasivamente varonil melodiosa:)

¡Llevarán mi corazón hasta ti,

llevarán mi corazón hasta ti,

y el aliento de la noche fragante

llevará mi corazón hasta ti!

(El tirador trucado de la puerta gira.)

EL TIRADOR DE LA PUERTA

¡Tiii!

ZOE

El diablo está en esa puerta.

(Una figura de hombre baja las chirriantes escaleras y se le oye coger el impermeabley el sombrero de la percha. Bloom da un paso adelante involuntariamente y, medio cerrando la puerta al pasar, extrae el chocolate del bolsillo y se lo ofrece nerviosamente a Zoe.)

ZOE

(le huele el pelo con energía) i Ummm! Dale las gracias a tu madre por los conejos. Me encanta lo que me gusta.

BLOOM

(oyendo una voz de hombre hablar con las putas en el escalón de la puerta, aguza el oído) ¿Y si fuera él? ¿Después? ¿O porque no? ¿O como remate?

ZOE

(rasga el papel de plata) Los dedos se inventaron antes que los tenedores. (rompe un trozo y lo mordisquea, da otro trozo a Kity Ricketts y luego se vuelve coquetamente a Lynch) ¿Alguna objeción a las tabletas francesas? (Él asiente. Ella se mofa de el.) ¿La tomas o la dejas? (Él abre la boca, la cabeza erguida. Ellagira el premio en círculo a la izquierda. La cabeza lo sigue. Lo gira de vuelta en círculo a la derecha. Él la mira) ¡Cógelo!

(Le echa un trozo. Con una diestra dentellada lo coge y lo rompe de un mordisco con un crujido)

KITTY

(masticando) El ingeniero con el que estuve en la feria sí que los tiene riquísimos. Rellenos de los mejores licores. Y el virrey estaba allí con su señora. Pasamos un buen rato en el tiovivo de Toft. Aún estoy mareada.

BLOOM

(con el abrigo de pieles de Svengali, los brazos cruzados y flequillo a lo Napoleón, frunce el ceño en exorcismo ventriloquial con mirada penetrante de águila hacia la puerta. Luego rígido con el pie izquierdo adelantado hace un pase veloz con dedos impelentesy hace la señal del maestro, bajando el brazo derecho del hombro izquierdo.) ¡Vete, vete, vete, yo te suplico, quienquiera que seas!

(Una tos y pasos de hombre se oyen fuera en la bruma. El rostro de Bloom se relaja. Coloca una mano en el chaleco, en actitud tranquila. Zoe le ofrece chocolate)

BLOOM

(solemnemente) Gracias.

ZOE

Haz lo que te ordenan. ¡Toma!

(El sólido taconeo de pasos se oye en la escalera)

BLOOM

(toma el chocolate) ¿Afrodisíaco? Tanaceto y poleo. Pero yo lo compré. ¿La vainilla calma o? Mnemo. La luz confusa confunde la memoria. El rojo influye en el lupus. Los colores afectan al carácter de las mujeres, si es que tienen. Este negro me pone triste. Comer y divertirse pues mañana. (come) Influye en el gusto también, el malva. Pero hace tanto tiempo desde que he. Parece nuevo. Afro. Ese cura. Debe llegar. Más vale tarde que nunca. Prueba trufas en Andrews.

(La puerta se abre. Bella Cohen, una dueña de casa de putas como una mole, entra. Va vestida con una bata tres-cuartos color marfil, rematada por el dobladillo con una vainica y fleco de borlas, y se refresca agitando un abanico negro de cuerno como Minnie Hauck en Carmen. En la mano izquierda lleva un anillo de boda y un seguro. Los ojos los tiene intensamente alcoholados. Le apunta un bigote. Tiene la cara dura color aceituna, ligeramente sudada y narigona con aletas a manchas naranja. Lleva grandes pendientes con colgantes de berilo.)

BELLA

¡Palabra! Estoy sudando como un gorrino.

(Echa un vistazo a su alrededor a las parejas. Luego sus ojos descansan en Bloom con fuerte insistencia. El gran abanico aventa viento a su acalorado caracuelloy redondeces. Sus ojos de halcón destellan.)

EL ABANICO

(agitándose rápido, luego lentamente) Casado, ya veo.

BLOOM

Sí. En parte, he extraviado … ..

EL ABANICO

(medio abriéndose, luego cerrándose) Y la señora es la que lleva los pantalones. Mandan las faldas.

BLOOM

(baja la mirada con cara de cordero degollado) Así es.

EL ABANICO

(plegándose del todo, descansa contra el pendiente izquierdo) ¿Se ha olvidado de mí?

BLOOM

Nosí. Sinó.

EL ABANICO

(plegado en jarras contra la cintura) ¿Es conmigo con la que soñabas antes? ¿Fue entonces ella a él tú a nosotros que desde entonces conocías? ¿Soy todos ellos mismos ahora yo?

(Bella se aproxima, delicadamente tabaleando el abanico)

BLOOM

(sobresaltándose) Ser poderoso. En mis ojos lee ese sopor que a las mujeres encanta.

EL ABANICO

(tabaleando) Nos hemos conocido. Eres mío. Es el destino.

BLOOM

(acobardado) Mujer exuberante. Enormemente anhelo tu dominación. Estoy exhausto, abandonado, ya no soy joven. Me encuentro, como quien dice, con una carta sin echar que lleva la tarifa extra reglamentaria delante del buzón de última recogida de la central de correos de la vida humana. La puerta y la ventana abiertas en ángulo recto provocan una corriente de treintaidós pies por segundo según la ley de la caída de los cuerpos. He sentido en este instante una punzada de ciática en el músculo del glúteo izquierdo. Es de familia. El pobre papá, viudo, era un verdadero barómetro en eso. Creía en el calor animal. Una piel de gato era el forro de su chaleco de invierno. Cerca del final, acordándose del rey David y la sunamita, compartió la cama con Athos, fiel hasta después de la muerte. La saliva de perro como tú probablemente … . (hace una mueca de dolor) ¡Ay!

RICHIE GOULDING

(cargado con cartera, pasa por la puerta) Mono de repetición. Mejor oferta de Dub. Digna de un príncipe. Hígado con riñones.

EL ABANICO

(tabaleando) Todo llega a su fin. Sé mío. Ahora.

BLOOM

(indeciso) ¿Todo ahora? No debí desprenderme de mi talismán. La lluvia, exponerse al rocío en las rocas de la playa, un desliz a mi edad. Todo fenómeno tiene una causa natural.

EL ABANICO

(señala hacia abajo lentamente) Puedes.

BLOOM

(mira hacia abajo y se percata del cordón desatado de la bota) Nos observan.

EL ABANICO

(señala hacia abajo apresuradamente) Debes.

BLOOM

(deseoso, reacio) Sé hacer un nudo verdaderamente resistente. Lo aprendí durante mi época de aprendizaje en la línea de pedidos por correo en casa Kellett. Mano experta. Cada nudo dice mucho. Déjame a mí. Es una gentileza. Ya me he arrodillado una vez antes hoy. ¡Ay!

(Bella se alza la bata ligeramente y, acomodando su postura, levanta hasta el borde de una silla una oronda pezuña con borceguíy una cuartilla bien rellena, con media de seda. Bloom, pernientumecido, envejeciendo, se inclina sobre la pezuñay con gráciles dedos sacay mete los cordones.)

BLOOM

(murmura amorosamente) Ser probador de zapatos en Manfield fue el sueño dorado de mi juventud, el agradable placer del dulce abotonar, el atar entrecruzados hasta la rodilla los cordones del elegante calzado de cabritilla forrado de raso, tan increíble, imposiblemente pequeño, de las señoras de Clyde Road. Incluso visitaba yo al maniquí de cera Raymonde diariamente para admirar la finísima calceta y el dedo del pie como ruibarbo, al estilo de París.

LA PEZUÑA

Huéleme la piel de cabra caliente. Siente mi real peso.

BLOOM

(entrecruzando) ¿.Demasiado apretado?

LA PEZUÑA

Como hagas una chapucería, manazas, ya te daré yo una patada en las pelotas.

BLOOM

No hay que pasar el cordón por el ojete equivocado como hice la noche del baile de la feria. Mala suerte. El gancho en la muletilla equivocada de su … . persona que mencionaste. Aquella noche que conoció a … . ¡Ya está!

(Echa un nudo al cordón. Bella coloca el pie en el suelo. Bloom levanta la cabeza. La cara dura de ella, sus ojos be hieren en mitad de la frente. Los ojos de el se vuelven apagados, más oscurosy con bolsas, la nariz se le agranda.)

BLOOM

(murmulla) A la espera de vemos favorecidos con nuevos pedidos, quedamos de ustedes, señores, … .

BELLO

(clavando la dura mirada de basilisco, con voz de barítono) ¡Perro canalla!

BLOOM

(infatuado) ¡Emperatriz!

BELLO

(los pesados cachetones colganderos) ¡Adorador de culos adúlteros!

BLOOM

(quejumbrosamente) ¡Inmensidad!

BELLO

¡Devoraexcrementos!

BLOOM

(los tendones semíflexionados) ¡Magmagnificencia!

BELLO

¡Abajo! (le da en el hombro con el abanico) ¡Pies en inclinación para delante! ¡Desliza el pie izquierdo un paso atrás! Te caerás. Te estás cayendo. ¡Abajo sobre las manos!

BLOOM

(los ojos de ella vueltos hacia arriba en señal de admiración, cerrándolos, protesta) ¡Trufas!

(Con una aguda voz epiléptica se hunde a cuatro patas, mascujando, jadeando, hozando a sus pies: luego se echa, haciéndose la muerta, los ojos bien cerrados, los párpados temblando, tirada en tierra cuan larga es como ante el más excelente de los amos)

BELLO

(con pelo a lo garçon, papada púrpura, gruesos rizos de bigote alrededor de la afeitada boca, con sobrecaLas de montañero, chaquetón verde con botones de plata, falda deportiva y sombrero alpino con pluma de grigallo, las manos metidas hasta dentro en los bolsillos de los cazones, colocad tacón sobre el cuello de ellay se lo tritura) ¡Escabel! Siente todo mi peso. Échate, sierva–esclava, ante el trono de los gloriosos tacones de tu déspota tan refulgentes en su orgullosa erectilidad.

BLOOM

(cautivado, bala) Prometo no desobedecer jamás.

BELLO

(ríe con fuerza) ¡Por las barbas del Profeta! No sabes lo que te espera. ¡Yo soy el tártaro que te va a colocar bien tus cosas y te va a meter en vereda! Me apuesto una ronda de cócteles Kentucky a que te pongo colorado, amiguito. Hazte el caradura, a que no te atreves. Si lo haces puedes empezar a temblar anticipando el castigo de sinvergüenza que se te va a dar en traje de gimnasia.

(Bloom se arrastra debajo del sofá y se asoma por entre los flecos.)

ZOE

(abriéndose la combinación para taparla) No está aquí.

BLOOM

(cerrando los ojos) No está aquí.

FLORRY

(escondiéndola con la bata) No lo ha hecho con mala intención, Mr. Bello. Va a ser buena, señor.

KITTY

No sea demasiado duro con ella, Mr. Bello. Seguro que no, señormadama.

BELLO

(zalamero) Ven, preciosa, quiero hablar contigo, cariño, nada más que para reprenderte. Sólo unas palabritas de corazón a corazón, vidita. (Bloom saca la cabeza tímida) Así se comportan las niñitas buenas. (Bello la agarra por el pelo violentamentey la arrastra hacia fuera) Sólo quiero corregirte por tu propio bien en un sitio blando que no te haga daño. ¿Cómo está ese tierno culito? Venga, con mucho cuidado, pequeña mía. Empieza a prepararte.

BLOOM

(desmayándose) No me rompas el …

BELLO

(salvaje) El anillo de la nariz, los alicates, la zurra, el gancho de colgar, el knut que te voy a hacer besar mientras tocan las flautas como al esclavo nubio antiguamente. ¡Esta vez no te escapas! Voy a hacer que te acuerdes de mí durante el resto de tu vida. (las venas de lafrente hinchada, la cara congestionada) Me sentaré en la otomana de tu lomo por las mañanas después de desayunarme a lo grande con unas lonchas gruesas de jamón de Matterson y una botella de cerveza negra de Guinness. (eructa) Y me fumaré un buen puro de jugador de Bolsa mientras leo la Gaceta del Expendedor de Bebidas Alcohólicas. Muy posiblemente te haré sacrificar y espetar en mis establos y saborearé una lonja tuya con crujientes gorrones recién sacados del homo lardeada y homeada como un lechoncillo con arroz y salsa de limón o de grosellas. Te hará daño. (Le retuerce el brazo. Bloom guañe, retorciéndose panza arriba.)

BLOOM

¡No seas cruel, aya! ¡No!

BELLO

(retorciendo) ¡Otro!

BLOOM

(chilla) ¡Ay, esto es un infierno! ¡Hasta el último nervio del cuerpo me duele a rabiar!

BELLO

(grita) ¡Bien, por todos los ejércitos del mundo! Ésa es la mejor noticia que he escuchado en estas seis semanas. ¡A ver, no me hagas esperar, condenada! (la abofetea)

BLOOM

(lloriquea) Estás empeñado en pegarme. Se lo diré a … .

BELLO

Sujetadle bien, chicas, hasta que me siente encima de él.

ZOE

Sí. ¡Pisotéale! Yo también.

FLORRY

Yo también. No seas codiciosa.

KITTY

No, yo. Dejádmelo a mí.

(La cocinera del burdel Mrs. Keogh, arrugada, grisbarbada, con el delantal grasiento, calcetines y botos de hombre gris y verdes, enharinada, un rodillo repegado de masa cruda en la mano y brazo rojo y desnudo, aparece en la puerta.)

MRS. KEOGH

(feroz) ¿Puedo ayudar?

(Todos sujetan y maniatan a Bloom)

BELLO

(se sienta con un gruñido encima de la cara de Bloom que está boca arriba, boqueando humo del puro, acariciándose la pierna gorda) Veo que han elegido a Keating Clay vicepresidente del asilo de Richmond y por cierto las acciones preferentes de Guinness están a dieciséis y tres cuartos. Maldición qué tonto fui por no comprar ese paquete que Craig y Gardner me dijeron. Mi puta suerte, maldición. Y ese jamelgo condenado de Dios Tírado veinte a uno. (apaga el cigarro confuna en la or ja de Bloom) ¿Dónde está ese maldito cenicero de los demonios?

BLOOM

(aguado, asfixiado de nalgas) ¡Ay! ¡Ay! ¡Monstruos! ¡Cruel!

BELLO

Pídelo cada diez minutos. Ruega. Reza por ello como no has rezado nunca jamás antes. (saca un puño en higay un cigarro asqueroso) Toma, besa eso. Los dos. Besa. (echa unapiernaporencima y, presionando con rodillas de caballista, dice con voz dura) ¡Arre! Mi niño fue a Madrid en un caballito gris. Le montaré en las carreras del Eclipse. (se inclina a un lado y aprieta los testículos a su montura de mala manera, gritando) ¡Jo! ¡Allá vamos! Te voy a cuidar como es debido. (cabalga a carramancha , botando en la, en la montura) Al paso al paso al trote al trote al galope al galope al galope al galope.

FLORRY

(tira de Bello) Déjame subir a mí ahora. Tú ya has tenido de sobra. Yo lo pedí antes que tú.

ZOE

(tirando de Flony) A mí. A mí. ¿Aún no has terminado con él, chupona?

BLOOM

(ahogándose) No puedo.

BELLO

Pues, no. Espera. (aguanta la respiración) Maldita sea. Ten aquí. Este bitoque está a punto de estallar. (se descorcha por detrás: luego, contrayendo las facciones, se pede vigorosamente) ¡Toma eso! (se vuelve a poner el corcho) Sí, joroba, dieciséis y tres cuartos.

BLOOM

(rompiendo a sudar) Hombre no. (huele) Mujer.

BELLO

(se levanta) No más cambios de chaqueta. Ya tienes lo que querías. De ahora en adelante estás desarbolado y eres mío en verdad, un trapo bajo el yugo. Ahora tu traje de castigo. Te despojarás de las prendas de hombre ¿entiendes, Ruby Cohen? y te pondrás la seda tornasolada de exquisito frufrú por la cabeza y los hombros. ¡Y aprisa además!

BLOOM

(se encoge) ¡La seda, dijo el ama! ¡Ay, crujiente! ¡Rasposa! ¿Tengo que tocarla con las puntas de las uñas?

BELLO

(señala a sus putas) Como ellas están ahora así estarás tú, empelucada, chamuscada, perfumerrociada, arrozempolvada, con los sobacos suaveafeitados. Las medidas con cinta se te tomarán sobre la misma piel. Te ajustarán con fuerza cruel dentro de corsés como tornillos de banco de suave cutí de pluma con varillas de ballena hasta la pelvis ribeteada de diamantes, hasta el mismísimo borde, mientras que tu figura, más oronda que cuando andabas suelta, se verá enquistada en trajes apretados como redes, bonitas enaguas de dos onzas y flecos y cosas estampadas, desde luego, con la insignia de mi casa, creaciones de preciosa lencería para Alice y agradable perfume para Alice. Alice pasará malos tragos. Marta y María tendrán un poco de frío al principio con tan delicado cubremuslos pero la puntilla volátil del encaje en las rodillas desnudas te recordará … ..

BLOOM

(adorable vedette, con mejillas repintadas, cabello mostaza y grandes manos y nariz de hombre, boca maliciosa) Me probé sus cosas tan sólo un par de veces, una diablura, en Holles Street. Cuando andábamos en apuros las lavaba yo para ahorrar la factura de la lavandería. Mis propias camisas las volvía. Era simple ahorro.

BELLO

(se burla) Las pequeñas tareas que complacen a mamá ¿eh? Y te lucías coquetamente en tu dominó ante el espejo tras las cortinillas bien corridas los muslos al aire y ubres de macho cabrío en varias poses de rendición ¿eh? ¡Jo! ¡Jo! ¡Me tengo que reír! Aquella camisa negra descotada de segunda mano y los pololos cortos estallados por las costuras en la última violación que Mrs. Minam Dandrade te vendió la del hotel Shelboume ¿eh?

BLOOM

Miriam. De negro. Demimondane.

BELLO

(lanza una risotada) ¡Dios Todopoderoso esto sí que es grande! Eras una Minam bien parecida cuando te cortaste los pelos de atrás y te acostabas en desmayo con aquella cosa puesta tirada en la cama como Mrs. Dandrade a punto de ser forzada por el teniente Smythe–Smythe, por Mr. Philip Augustus Blockwell, Miembro del Parlamento, por signor Laci Daremo, el robusto tenor, Bert el ojizarco, el ascensorista, Henn Fleury, famoso por la Gordon Bennett, Shendan, el Creso cuarterón, los ocho remeros del viejo colegio Trinity, por Ponto, su espléndido Terranova y por Bobs, duquesa viuda de Manorhamilton. (lanza otra risotada) Por Cristo ¿no haría reír eso a las piedras?

BLOOM

(manosy facciones en acción) Fue Gerald el que me convirtió en auténtico amante de corsés cuando interpreté el papel de una mujer en el instituto en la comedia Vice Versa. Fue Gerald querido. Él tenía esa manía, fascinado por los sostenes de la hermana. Ahora queridísimo Gerald usa maquillaje graso rosado y se dora los párpados. El culto a lo bello.

BELLO

(con júbilo perverso) ¡A lo bello! ¡Danos un respiro! Cuando tomaste asiento con esmero femenino, levantándote los volantes ondosos, en el alisado trono desgastado.

BLOOM

La ciencia. Para comparar los gozos varios de que todos gozamos. (en serio) Y realmente es mejor la posición … . porque a menudo solía mojar … .

BELLO

(severamente) ¡Nada de insubordinación! El serrín lo tienes ahí en el rincón. Te di instrucciones estrictas ¿no es así? ¡Hazlo de pie, señor! ¡Te voy a enseñar a comportarte comoun ratero! Si te cojo el más mínimo rastro en los pañales. ¡Ajá! Por el burro de Doran que te vas a enterar de que soy un sargentón. Los pecados de tu pasado se alzan contra ti. Muchos. Cientos.

LOS PECADOS DEL PASADO

(en una mezcolanza de voces) Pasó por una especie de matrimonio clandestino con al menos una mujer a la sombra de la iglesia Negra. Mensajes indecibles telefoneó mentalmente a Miss Dunn a una dirección de D'Olier Street al tiempo que se ofrecía indecentemente al instrumento de la cabina. De palabra y obras alentó abiertamente a una furcia nocturna a depositar excrementos y otras sustancias en un cobertizo insanitario anexo a unos locales vacíos. En cinco servicios públicos escribió mensajes a lápiz ofreciendo su pareja nupcial a hombres bien armados. ¿Acaso no pasaba por los ofensivamente malolientes talleres de vitriolo noche tras noche junto a las parejas de enamorados para si por casualidad y qué y cuánto podía ver? ¿No yacía en la cama, el bruto jabalí, refocilándose con un fragmento nauseabundo de papel higiénico bien usado que le regalara una ramera asquerosa, animada por un pan de jengibre y un giro postal?

BELLO

(silba fuertemente) ¡Di! ¿Cuál fue la obscenidad más repulsiva de toda tu carrera criminal? No te guardes nada. ¡Suéltalo! Sé franco por una vez.

(Mudas caras inhumanas se apelotonan hacia delante, mirando maliciosas, desvaneciéndose, farfullando. Booloohoom, Poldy Verga, Cordones de botas a penique, la tarasca de Cassidy, mozalbete ciego, Larry parné, la chica, la mujer, la puta, la otra el, callejón el.)

BLOOM

¡No me preguntes! Nuestra común fe. Pleasants Street. Sólo pensé la mitad del … Lo juro por lo más sagrado … .

BELLO

(perentoriamente) Contesta. ¡Malvado repugnante! Insisto en saber. ¡Dime algo que me divierta, alguna guarrada o una buena historia de jodidos fantasmas o un verso, aprisa, aprisa, aprisa! ¿Dónde? ¿.Cómo? ¿A qué hora? ¿Con cuántos? Te doy sólo tres segundos. ¡Uno! ¡Dos! Tr … ..

BLOOM

(dócil, gorjea) Yo rerrerrechato en rerrerrerrepugnante …

BELLO

(autoritaria) ¡Vamos, vete de aquí, canalla apestosa! ¡Cierra la boca! Habla cuando te hablen.

BLOOM

(hace una reverencia) ¡Amo! ¡Ama! ¡Domador de hombres! (Levanta los brazos. Los brazaletes de ajorcas se le caen.)

BELLO

(satírico) Por el día pondrás a remojo y restregarás nuestra ropa interior maloliente también cuando nosotras las señoras nos sintamos indispuestas, y fregarás nuestros retretes con el vestido remangado y un paño de cocina atado a la cola. ¿Verdad que estará muy bien? (le coloca un anillo de rubí en el dedo) ¡Vamos, aquí tienes! Con este anillo me convierto en tu dueño. Di, gracias, ama.

BLOOM

Gracias, ama.

BELLO

Harás las camas, me prepararás la tina, vaciarás los orinales de todas las habitaciones, incluyendo el de la vieja Mrs. Keogh la cocinera, uno de color rojizo. Ah, y enjuágalos bien los siete, oye, o te los vas a relamer como si fuera champán. Calentitos. ¡Venga! Estarás a lo que te manden o te sermonearé por tus fechorías, Miss Ruby, y te daré una buena zurra en el pompi, señorita, con el cepillo del pelo. Se te enseñará lo equivocado de tus modales. Por la noche tus bien hidratadas manos empulseradas llevarán guantes de cuarentaitrés botones recién empolvados de talco y con las puntas de los dedos delicadamente perfumadas. Por tales favores caballeros de tiempos atrás dieron sus vidas. (ríe entre dientes) Mis chicos estarán tremendamente encantados de verte hecha toda una dama, el coronel, sobre todo, cuando vengan aquí la noche antes de la boda para hacerle mimitos a mi nueva atracción de tacones dorados. Primero te probaré yo mismo. Un hombre que conozco del oficio que se llama Charles Alberta Marsh (estaba con él en la cama hace un momento y con otro señor de la secretaría del Ministerio de justicia) está buscando muchacha para todo a precio de ganga. Saca el pecho. Sonríe. Deja caer los hombros. ¿Qué ofertan? (señala) Por este lote. Entrenada por el dueño para atraer y gozar, banasto en la boca. (se desnuda el brazo y lo hunde hasta el codo en la vulva de Bloom) ¡Aquí no hacéis pie! ¿Qué me decís, chicos? ¿Os la pone eso tiesa? (le mete el brazo en la cara a un postor) ¡Venga, mojad la cubierta y limpiadla bien!

UN POSTOR

Un florín.

(El portero de Dillon toca su campanilla)

EL PORTERO

¡Talán!

UNA VOZ

Un chelín y ocho peniques de más.

CHARLES ALBERTA MARSH

Debe ser virgen. Buen aliento. Limpia.

BELLO

(da un repiqueteo con el martillo) Dos pavos. El precio está por los suelos y es barata por ese dinero. Catorce palmos hasta la montura. Toquen y examínenlale. Manéjenlola. Admiren esta pelusilla sobre la piel, estos músculos tiernos, esta carne mullida. ¡Si tuviera mi abridor de oro aquí! Y muy fácil de ordeñar. Tres galones frescos del día. Un reproductor de pura raza, a punto de poner huevos en una hora. El récord de leche de su progenitor fue mil galones de leche entera en cuarenta semanas. ¡So, tesoro! ¡Enderézate! ¡So! (marca su inicial Cen lagrupa de Bloom) ¡Así! ¡Garantizado Cohen! ¿Quién da más de dos chelines, señores?

UN HOMBRE DE OSCURO ROSTRO

(con acento disimulado) Tsien librrrasterrlinas.

VOCES

(en voz baja) Para el Califa. Haroun Al Raschid.

BELLO

(alegremente) Bien. Que vengan todos. La reducida falda, atrevidamente corta, que se curva hacia arriba en la rodilla para enseñar un poco de pantaloncillo blanco, es un arma potente y medias transparentes, con ligas esmeraldas, con largas costuras derechas que llegan más arriba de la rodilla, atraen los mejores instintos del hombre blasé. Aprende los suaves pasitos remilgados sobre tacones Luis Quinze de cuatro pulgadas, los afectados andares de grupa provocadora, los muslos abiertos, las rodillas rozándose recatadamente. Haz que todo tu poder de fascinación caiga sobre ellos. Complace sus vicios de Gomorra.

BLOOM

(esconde la cara sonrojada en el sobacoy sonríe afectadamente con el índice en la boca) ¡Ay, ya sé lo que insinúas!

BELLO

¿Para qué otra cosa sirves, una cosa incapaz como tú? (se agachay, escudriñando, hurga groseramente con el abanico bajo los gordos pliegues de sebo de las nalgas de Bloom) ¡Arriba! ¡Arriba! ¡Gato sin cola! ¿Qué tenemos aquí? ¿Adónde se fue tu colita rizada o quién te la cortó, periquito? Canta, pajarito, canta. Está tan blandengue como la de un niño de seis años haciendo pipí detrás de un carro. Compra cubo o vende bomba. (en voz alta) ¿Puedes hacer el trabajo de un hombre?

BLOOM

Eccles Street … .

BELLO

(sarcásticamente) No heriría tus sentimientos por nada del mundo pero hay ahí un hombre musculoso en pleno dominio. ¡Se han vuelto las tornas, jovencito! Ése es algo así como un hombre de pies a cabeza y fortachón. Te iría bien, so patoso, si tuvieras ese arma toda llena de ñudos y bultos y verrugas. ¡Ha quemado su último cartucho, te lo digo yo! ¡Pie con pie, rodilla con rodilla, barriga con barriga, tetas con pecho! No es ningún eunuco. Mechones de pelo rojo que le asoman por detrás como pelambrera! ¡Espera nueve meses, chaval! ¡Atiza, ya patalea y gargajea en la tripa! ¿Te pone hecho una fiera eso, a que sí? ¿Te toca el punto sensible? (escupe con desprecio) ¡Escupidera!

BLOOM

Me han tratado guarramente, yo … . Informaré a la policía. Cien libras. Increíble. Yo … .

BELLO

Querrías si pudieses, maleante. Un chaparrón es lo que nos hace falta no tu llovizna.

BLOOM

¡Para volverme loco! ¡Molí! ¡Me olvidé! ¡Perdona! Moll … . Nosotros … . Aún … ..

BELLO

(despiadadamente) No, Leopold Bloom, todo ha cambiado por voluntad de mujer desde que dormiste a pata suelta en Vaguada Durmiente tu noche de veinte años. Vuelve y verás.

(La Vaguada Durmiente llama por las tierras onduladas.)

LA VAGUADA DURMIENTE

¡Rip van Winkle! ¡Rip van Winkle!

BLOOM

(con mocasines pingajosos y una herrumbrosa escopeta de caza, de puntillas, palpando, la huesuda cara barbada y ojerosa fisgando a través de los cristales diamantados, grita) ¡La veo! ¡Es ella! ¡La primera noche en casa de Mat Dillon! ¡Pero ese vestido, el verde! Y el pelo teñido de oro y él … .

BELLO

(ríe burlonamente) Si es tu hija, so miope, con un estudiante de Mullingar.

(Milly Bloom, rubia, verde chaleco, gráciles sandalias, el pañuelo azul al viento–marino sencillamente arremolinándose, se suelta de los brazos de su amante y llama, sus juveniles ojos abiertos por la sorpresa.)

MILLY

¡Anda! ¡Es Papi! ¡Ay, Papi, qué viejo te has vuelto!

BELLO

¿Está cambiado, eh? Nuestra estantería, nuestro escritorio donde no escribimos nunca, el sillón de la tía Hegarty, nuestras clásicas reimpresiones de viejos maestros. El hombre y sus amigos viven allí a cuerpo de rey. ¡El descanso del cuco! ¿Por qué no? ¿Cuántas mujeres tuviste, eh, siguiéndolas por calles oscuras, piesplanos, excitándolas con tus gruñidos sofocados, eh, prostituto? Damas inocentes con paquetes de comestibles. Mira a tu alrededor. Comido yo comido mentecato, Ay.

BLOOM

Ellos … . Yo … .

BELLO

(cortante) Sus tacones estamparán su huella en la alfombra de imitación Bruselas que compraste en la subasta de Wren. En sus gansadas con la retozona Moll para encontrar la pulga macho en sus calzones van a estropear la estatuilla que acarreaste hasta casa bajo la lluvia por amor al arte. Violarán los secretos de tu ajuar. Arrancarán páginas de tu manual de astronomía para convertirlas en alegradores. Y escupirán en tu guardafuego de latón de diez chelines del comercio Hampton Leedom.

BLOOM

Diez chelines con seis. Una bribonada de lo más baja. Deja que me vaya. Volveré. Demostraré que …

UNA VOZ

¡Júralo!

(Bloom aprieta los puñosy avanzagateando, un machete entre los dientes.)

BELLO

¿Como huésped de pago o mantenido? Demasiado tarde. Has hecho tu segundamejor cama y otros deben yacer en ella. Tu epitafio está escrito. Estás hundido y no lo olvides, viejo.

BLOOM

¡Justicia! ¡Toda Irlanda contra uno! ¿Es que nadie … ? (se muerde el pulgar)

BELLO

Pálmala y que te jodan si es que te queda algo de decencia o de delicadeza. Te puedo dar un vino añejo que te mandará saltando al infierno y de vuelta. ¡Haz tu testamento y déjame el dinero que tengas! ¡Si no tienes será mejor que lo consigas, que lo apañes, lo robes! Te enterraremos en nuestro excusado de matorrales donde estarás bien muerto y hediondo con el viejo Caca Cohen, mi sobrinastro con el que me casé, el jodido apoderado gotoso y sodomita con tortícolis en el cuello, y mis otros diez u once maridos, como sea que se llamasen aquellos maricones, asfixiados en el mismo pozo negro. (estalla en fuertes risotadas flemosas) ¡Te vamos a estercolar, Mr. Flower! (ventea agudamente con mofa) ¡Adiós, Poldy! ¡Adiós, Papi!

BLOOM

(se sujeta la cabeza) ¡Mi fuerza de voluntad! ¡Mi memoria! ¡He pecado! He sufri … . (llora sin lágrimas)

BELLO

(ríe burlonamente) ¡Llorica! ¡Lágrimas de cocodrilo!

(Bloom, destrozado, tupidamente velado para el sacrificio, solloza, la cara hacia el suelo. Se oye la campana de difuntos que pasa. Las figuras de los circuncisos envueltas en oscuros chales, con sayales y cenizas, están de pie ante el muro de las lamentaciones, M. Shulomowitz, Joseph Goldwater Moses Herzog Harris Rosenberg M. MoiseZ J Citron, Minnie Watchman, P. Mastíansky, el reverendo Leopold Abramovitz, chazen. Con los brazos oscilantes se lamentan en neuma por el tragafees Bloom)

LOS CIRCUNCISOS

(con oscura salmodia gutural mientras arrojan sobre el frutos del mar muerto, no flores) Sbema Israel Adonaí Elobenu Adonai Echad.

VOCES

(suspirando) Así que se ha ido. Ah sí. Sí, en efecto. ¿Bloom? Nunca oí hablar de él. ¿No? Un tío raro. Ahí está la viuda. ¿No me digas? Ah, sí.

(De la pira sutí la llama de goma de alcanfor asciende. El paño mortuorio del humo de incienso se proyecta y se dispersa. De su marco de roble una ninfa con elpelo suelto, ataviada ligeramente en colores marronté, desciende de su gruta y traspasar bajo tejos que se entrelazan seyergue ante Bloom.)

LOS TEJOS

(las hojas susurrando) Hermana. Hermana nuestra. iSsss!

LA NINFA

(suavemente) ¡Humano! (amablemente) ¡No, no lloréis!

BLOOM

(gatea gelatinosamente hacia delante bajo las ramas, veteado de luz solar, con dignidad) Esta posición. Sentía que lo esperaban de mí. La fuerza de la costumbre.

LA NINFA

¡Humano! Me encontraste en malas compañías, bailarinas descocadas, vendedores ambulantes, púgiles, generales famosos, mimos indecentes de mallas color carne y estupendas danzarinas de «shimmy», La Aurora y Karini, número musical, el gran éxito del siglo. Estaba escondida en papel rosa barato que olía a petróleo. Me veía rodeada de las rancias procacidades de socios de clubes, aventuras que trastornarían a la juventud inexperta, anuncios de transparencias, dados preparados y rellenos para el busto, artículos específicos y por qué llevar braguero con el testimonio de un caballero herniado. Ideas útiles para casados.

BLOOM

(alza una cabeza de tortuga hacia su regazo) Nos hemos conocido antes. En otra estrella.

LA NINFA

(triste) Artículos de goma. Marca irrompible como la que se suministra a la aristocracia. Corsés para hombres. Curo accesos o se le devuelve el dinero. Testimonios no solicitados a favor del maravilloso crecepecho del Profesor Waldmann. El busto me creció cuatro pulgadas en tres semanas, comunica Mrs. Gus Rublin con foto.

BLOOM

¿Quieres decir Photo Bits?

LA NINFA

Sí. Tú me llevaste enmarcada en roble y oropel, me colocaste sobre tu tálamo conyugal. Sin que nadie te viera, una noche de verano, me besaste en cuatro sitios. Y con amoroso lápiz me sombreaste los ojos, los pechos y mis vergüenzas.

BLOOM

(bumildemente le besa el largo pelo) Tus curvas clásicas, bella inmortal, me contentaba con mirarte, alabarte, una cosa bella, casi venerarte.

LA NINFA

En las noches oscuras oía tus alabanzas.

BLOOM

(apresuradamente) Sí, sí. Quieres decir que yo … . El sueño revela la peor cara de cada uno, exceptuando quizá los niños. Sé que me caí de la cama o más bien me empujaron. El vino ferruginoso dicen que cura el ronquido. Para lo otro hay ese invento inglés, del que recibí un folleto hace algunos días con la dirección equivocada. Afirma proporcionar un respiradero inofensivo, sin ruido. (suspira) Siempre fue así. Flaqueza, tienes nombre de matrimonio.

LA NINFA

(los dedos en los oídos) Y las palabras. No están en mi diccionario.

BLOOM

¿Las entendías?

LOS TEJOS

¡Ssss!

LA NINFA

(se cubre la cara con las manos) ¿Qué no habré visto en esa alcoba? ¿Qué han de contemplar mis ojos desde arriba?

BLOOM

(disculpándose) Lo sé. Ropa interior sucia, del revés con cuidado. Las virolas están flojas. Desde Gibraltar por el largo mar hace largo tiempo.

LA NINFA

(inclina la cabeza) ¡Peor, peor!

BLOOM

(reflexiona precavidamente) Ese bacín anticuado. No fue por su peso. Pesaba sólo setenta y cuatro kilos. Puso cuatro kilos tras el destete. Fue por una raja y por falta de cola. ¿Eh? Y ese absurdo utensilio con greca que sólo tiene un asa.

(El sonido de un salto de agua se oye en brillante cascada.)

EL SALTO DE AGUA

Poulaphouca Poulaphouca

Poulaphouca Poulaphouca

LOS TEJOS

(agitando las ramas) Escucha. Susurra. Tiene razón, nuestra hermana. Crecimos junto al salto de agua de Poulaphouca. Dábamos sombra los días de languor del verano.

JOHN WYSE NOLAN

(al fondo, con el uniforme de los Forestales Nacionales de Irlanda, se quita el sombrero empenachado) ¡Ánimo! ¡Dad sombra los días de languor, árboles de Irlanda!

LOS TEJOS

(murmurando) ¡Quién vino a Poulaphouca con la excursión del Instituto? ¿Quién dejó a sus compañeros buscadores de nueces para buscar nuestra sombra?

BLOOM

(asustado) ¿Instituto de Poula? ¿Mnemo? No en plena posesión de facultades. Conmoción cerebral. Atropellado por tranvía.

EL ECO

¡Falsía!

BLOOM

(contrahecho, cargado de hombros, con rellenos, en anodino traje juvenil de rayas grisesy negras, demasiado pequeño para el,, zapatillas de tenis blancas, calcetines largos ribeteados con liguillas vueltas y una gorra de colegial roja con distintivo) Era un quinceañero, un chico que crecía. Cualquier cosa era entonces suficiente, un coche que daba barquinazos, los olores entremezclados del lavabo y el guardarropas de señoras, el gentío apretujándose en las escaleras del viejo Royal (porque les encantan los apretujones, el instinto del rebaño, y el oscuro teatro con olor a sexo da rienda suelta al vicio), incluso una lista de precios de medias de señoras. Y luego el calor. Hubo manchas solares aquel verano. Final del colegio. Y bizcochos borrachos con natillas. Días de alción.

(Días de ación, chicos delInstituto con jerseysy calzonas de fútbol blancas y azules, el señorito Donald Tumbull, el señorito Abraham Chatterton, el señorito Owen Goldberg el señorito jack Meredith, el señorito Percy Apjohn, están de pie en un claro de árboles y le gritan al señorito Leopold Bloom.)

LOS DÍAS DE ALCIÓN

¡Caballa! Diviértenos otra vez. ¡Hurra! (vitorean)

BLOOM

(jóvencito patoso, con guantes calientes, embufandado por mamá, sembrado de bolas de nieve deshechas, se esfuerza por levantarse) ¡Otra vez! ¡Me siento como un quinceañero! ¡Qué fenomenal! Vamos a llamar a todas las campanillas de Montague Street. (vitorea apagadamente) ¡Hurra por el Instituto!

EL ECO

¡Puto!

LOS TEJOS

(haciendo frufrú) Tiene razón, nuestra hermana. Susurra. (Besos susurrados se oyen por todo el bosque. Caras de hamadríades se asoman desde los tongos y entre las hojas y estallan, floreciendo los broteblooms.) ¿Quién profanó nuestra sombra silenciosa?

LA NINFA

(azorada, por entre dedos entreabiertos) ¿Ahí? ¿Al aire libre?

LOS TEJOS

(echándose hacia abajo) Hermana, sí. Y en nuestro prado virgen.

EL SALTO DE AGUA

Poulaphouca Poulaphouca

Poulaphouca Poulaphouca

LA NINFA

(con dedos separados) ¡Oh, infamia!

BLOOM

Fui precoz. La juventud. La fauna. Sacrifiqué al dios del bosque. Las flores que brotan en primavera. Era época de apareamiento. La atracción capilar es un fenómeno natural. A Lotty Clarke, de rubio cabello, la vi yo haciendo su toilette nocturna a través de cortinas mal cerradas con los gemelos de teatro del pobre papá: la mala pécora comía hierba locamente. Rodó colina abajo en el puente de Rialto para tentarme con el flujo de la energía animalesca. Subió al árbol torcido y yo. Ni un santo hubiera podido resistir. El demonio me poseyó. Además ¿quién lo vio?

(Tambaleante ternero inmaduro, de blanca testes se abre paso con su cabeza rumiante de narices humedecidas por entre el follaje.)

EL TAMBALEANTE INMADURO

(grandes lagrimones rodando de los ojos prominentes, gimotea) Mí. Mí ver.

BLOOM

Sencillamente satisfacía una necesidad que yo … (patético) Ninguna chica quería cuando iba de ronda. Demasiado feo. No querían jugar … .

(En lo alto de Ben Howth por entre los rododendros pasa una cabra, de ubres gordas, rabomocha, soltando cagarrutas)

LA CABRA

(bala) ¡Mieggeggegg! ¡Caaaaaabr!

BLOOM

(sin sombrero, acalorado, cubierto de borrilla de cardosy espinas de aulaga) Comprometidas por lo general. Depende de las circunstancias. (mira fijo absortamente hacia abajo al agua) Treintaidós volteretas por segundo. Última pesadilla. Elías mareado. Caída por un acantilado. Triste final de un empleado de la imprenta del gobierno.

(En el aire plateadosilente del verano el maniquí de Bloom, enrollado como momia, rueda por inercia cuesta abajo por el acantilado del Promontorio del León hasta las purpúreas aguas que aguardan.)

EL MANIQUIMOMIA

¡Bbbbblllllblblblblobschb!

(A lo ¡dos en la bahía entre las luces de Baileyy Kish el Erin's King navega, lanzando un penacho de humo de carbón que se ensancha desde su chimenea hacia tierra firme)

CONCEJAL NANNETTI

(solo en cubierta, de alpaca oscura, con cara milanoamarilla, la mano en la abertura del chaleco, declama) Cuando mi país ocupe su lugar entre las naciones del mundo, entonces, y no hasta entonces, que mi epitafio se escriba. He …

BLOOM

Terminado. ¡Prff?

LA NINFA

(arrogante) Nosotras las inmortales, como has podido ver hoy, no tenemos semejante sitio ni tampoco pelo ahí. Somos frías como la piedra y puras. Comemos luz eléctrica. (arquea el cuerpo con crispación lasciva, colocando el índice en la boca) Me hablaste. Oí por detrás. ¿Cómo pudiste luego … ?

BLOOM

(manoseando el brezo vilmente) Ay, he sido un verdadero cochino. Enemas también he administrado. Un tercio de pinta de cuasia al que se añade una cucharada de sal gema. Posaderas arriba. Con jeringa Hamilton Long, la amiga de las señoras.

LA NINFA

En mi presencia. La borla de los polvos. (se sonrojay se da media vuelta) ¡Y lo otro!

BLOOM

(abatido) Sí. Peccavi! He rendido homenaje en ese altar viviente donde la espalda pierde su casto nombre. (con fervor repentino) Pues ¿por qué debe la exquisitamente perfumada mano enjoyada, la mano que gobierna … ?

(Unas figuras serpentean ondulantes en hastiado diseño de bosques por los troncos de los árboles, arrullando)

LA VOZ DE KITTY

(en el matorral) Trae p'acá uno de esos cojines.

LA VOZ DE FLORRY

Toma.

(Un urogallo echa al vuelo torpemente por entre la maleza.)

LA VOZ DE LYNCH

(en el matorral) ¡Fu! ¡Hirviendo!

LA VOZ DE ZOE

(en el matorral) Es que vino de un lugar que quema.

LA VOZ DE VIRAG

(un jefe indio disfrazado de pájaro, con rayas azules y emplumado en panoplia deguerra con su azagaya, dando zancadas por entre un crujiente cañaveralpor encima de hayucosy bellotas) i Que quema! ¡Que quema! ¡Cuidado con Toro Sentado!

BLOOM

Me abruma. La cálida marca de su cálida figura. Incluso sentarse donde una mujer se ha sentado, especialmente con los muslos abiertos, como para otorgar los últimos favores, muy especialmente con las sayas de satén blanco previamente bien levantadas. Tan mujer, tan plena. Me llena plenamente.

EL SALTO DE AGUA

Plenillena Poulaphouca

Poulaphouca Poulaphouca

LOS TEJOS

¡Ssss! ¡Hermana, habla!

LA NINFA

(sin ojos, con hábito blanco de monja, cofia y griñón de enormes alas, suavemente, con ojos remotos) Convento Tranquilla. La Hermana Ágata. Monte Carmelo. Las apariciones de Knock y Lourdes. No más deseo. (reclina la cabeza, suspirando) Sólo lo etéreo. Donde la cremosa soñadora gaviota ondea sobre aguas de arlota.

(Bloom medio se levanta. El botón de atrás del pantalón se le salta.)

EL BOTÓN

¡Pin!

(Dos guarras del Coombe pasan bailando caladas bajo la lluvia, envueltas en chales, voceando con rotundidad.)

LAS GUARRAS

Oh, Leopold perdió el alfiler de las bragas

no sabía qué hacer,

para sujetársela,

para sujetársela.

BLOOM

(fríamente) Habéis roto el embrujo. La última gota. Si sólo hubiera etéreos ¿dónde estaríais todas vosotras, postulantas y novicias? Vergonzosas pero dispuestas como burro que mea.

LOS TEJOS

(el papelplata de sus hojas precipitándose, los brazos raquíticos envejeciendo y oscilando) ¡Caducamente!

LA NINFA

(los rasgos endureciéndosele, tienta en los pliegues del hábito) ¡Sacrilegio! ¡Atentar contra mi virtud! (unagran mancha húmeda aparece en su túnica) ¡Mancillar mi inocencia! No eres digno de tocar la ropa de una mujer pura. (se sujeta de nuevo la túnica) Espera. Satán, no volverás a cantar más cantos de amor. Amén. Amén. Amén. Amén. (extrae un puñaly, ataviada con la cota de malla de uno de los nueve caballeros electos, le pega en los lomos) ¡Nekum!

BLOOM

(se levanta de un salto, le coge la mano) ¡Eh! ¡Nebrakada! ¡Gata de nueve vidas! Juego limpio, señora. Nada de podaderas. La zorra y las uvas ¿no? ¿Qué te falta con tu alambre de espino? ¿El crucifijo no es bastante grueso? (la agarra por el velo) Un santo abad es lo que quieres o a Brophy, el jardinero cojo, o la estatua despitorrada del aguador, o a la buena madre Alphonsus ¿eh, señora Zorro?

LA NINFA

(con un grito huye de el sin velo, su hechura &yeso rajándosele, una nube &peste escapándose por las rajas) ¡Poli … !

BLOOM

(la llama) Como si no lo consiguierais con creces. Nada de empujones ni de mucosidades múltiples por todas partes. Yo lo intenté. Vuestra fuerza es nuestra debilidad. ¿Cuál es nuestra tarifa de semental? ¿Cuánto pagáis en el acto? Contratáis a bailarines en la Riviera, he leído. (la ninfa en la huida emite un treno) ¿Eh? Llevo dieciséis años de trabajos de esclavo negro a mis espaldas. Y ¿acaso me daría un jurado cinco chelines por pensión alimenticia mañana, eh? Pégasela a otro, no a mí. (husmea) Bramido del celo. Cebollas. Rancio. Azufre. Grasa.

(La figura & Bella Cohen de pie ante el.)

BELLA

Vas a saber quién soy yo la próxima vez.

BLOOM

(calmado, la reconoce) Passée. Mula vieja disfrazada de potrilla. Larga de dientes y pelo superfluo. Una cebolla cruda lo último por la noche le resultaría bueno para el cutis. Y haga algunos ejercicios para la papada. Tiene los ojos tan insípidos como los ojos vidriosos de su zorro disecado. Tienen las dimensiones de sus otros rasgos, eso es todo. Yo no soy una hélice de triple rosca.

BELLA

(despreciativa) No estás para muchas, en realidad. (ladra su coño de cerda) ¡Fbjraht!

BLOOM

(despreciativo) Límpiese ese dedo del corazón sin uña que tiene primero, la leche fría de su matón le gotea por la cresta de gallo. Tome un puñado de paja y límpiese.

BELLA

¡Te conozco, agente de publicidad! ¡Papamoscas!

BLOOM

¡Yo le vi, madama de putas! ¡Vendedora ambulante de sífilis y de blenorrea!

BELLA

(se vuelve hacia el piano) ¿Cuál de vosotras estaba tocando la marcha fúnebre del Saúl?

ZOE

Yo. Mira dónde pones los pies. (se lanza al piano y aporrea unos acordes con los brazos cruzados) Unas escalas improvisadas. (echa una mirada atrás) ¿Eh? ¿Quién le está haciendo el amor a mis viditas? (se lanza de vuelta a la mesa) Lo que es tuyo es mío y lo que es mío es para mí.

(Kitty, desconcertada, seforra los dientes con elpapel de plata. Bloom se acerca a Zoe.)

BLOOM

(con delicadeza) Devuélveme la patata ¿quieres?

ZOE

Has perdido la prenda, una cosita muy chiquitita.

BLOOM

(con sentimiento) No es nada, pero aun así, es una reliquia de la pobre mamá.

ZOE

Santa Rita, Santa Rita,

lo que se da

no se quita.

¡Mano maldita!

BLOOM

Es un recuerdo. Me gustaría tenerla.

STEPHEN

Tener o no tener ésa es la cuestión.

ZOE

Toma. (se tira hacia arriba de un volante de la combinación, revelando el muslo desnudo, y se desenrolla la patata del remate de la media) Los que esconden saben dónde buscar.

BELLA

(frunce el ceño) Vamos. Esto no es un espectáculo sicalíptico musical. Y tú no aporrees ese piano. ¿Quién paga aquí? (ira a la pianola. Stephen se revuelve en el bolsillo y, sacando un billete por un pico, se lo da)

STEPHEN

(con cortesía exagerada) Esta bolsa de seda se la cogí equivocadamente a alguien del público. Señora, mis excusas. Si me permite. (indica vagamente a Lynchy Bloom) Estamos todos en el mismo juego, Kinch y Lynch. Dans ce bordel où tenons nostre état.

LYNCH

(llama desde la chimenea) ¡Dedalus! Dale tu bendición por mí.

STEPHEN

(le da a Bella una moneda) Oro. Lo tiene ella.

BELLA

(mira el dinero, luego a Stephen, luego a Zoe, Floriy y Kitty) ¿Quieres tres chicas? Aquí hay diez chelines.

STEPHEN

(encantado) Cien mil disculpas. (revuelve de nuevo y saca y le tiende dos coronas) Permiso, brevi manu, estoy algo mal de la vista.

(Bella va a la mesa a contar el dinero mientras Stephen habla consigo mismo en monosílabos. Zoe se inclina sobre la mesa. Kitty se apoya sobre el cuello de Zoe. Lynch se levanta, se ajusta la gorra y, estrechando a Kitty por la cintura, añade su cabeza al grupo.)

FLORRY

(se esfuerza con dificultad por levantarse) ¡Ay! Se me ha dormido el pie. (Cojea hasta la mesa. Bloom se acerca)

BELLA, ZOE, KITTY, LYNCH, BLOOM

(parloteando y riñendo) El caballero … diez chelines … . paga por los tres … deja un momento … este caballero paga aparte … ¿quién lo está tocando? … i ay! … a ver a quién pellizcas … ¿te quedas toda la noche o un rato? … ¿quién fue? … eres una mentirosa, perdón … el caballero pagó como un caballero … una copa … son pasadas las once.

STEPHEN

(a la pianola, haciendo un gesto de aborrecimiento) ¡Nada de botellas! ¿Cómo, las once? ¡Un acertijo!

ZOE

(levantándose la enaguay plegando medio soberano en el remate de la media) Ganado con gran esfuerzo de espaldas.

LYNCH

(levantando a Kitty de la mesa) ¡Ven!

KITTY

Espera. (agarra las dos coronas)

FLORRY

¿Y yo?

LYNCH

¡Aúpa!

(La levanta, la lleva en brazos y la deja caer en el sofá.)

STEPHEN

El zorro ha cantado, los gallos han volado,

campanas en las alturas

dan las diez y una.

Hora es que su pobre alma

se largue de las alturas.

BLOOM

(disimuladamente pone medio soberano en la mesa entre Bella y Flonry) Así. Déjeme. (toma el billete de libra) Tres por diez. Estamos en paz.

BELLA

(admirativamente) Qué tunante eres, lagartón. Te daría un beso.

ZOE

(señala) ¿A él? Profundo como un pozo.

(Lynch inclina a Kitty hacia atrás en el sofáy la besa. Bloom va con el billete de libra a Stephen)

BLOOM

Esto es suyo.

STEPHEN

¿Cómo es eso? El mendigo distraído o «distrait». (Se revuelve de nuevo en el bolsillo y extrae un puñado de monedas. Cae un o4éto) Eso se ha caído.

BLOOM

(agachándose, recogey le da una caja de cerillas) Esto.

STEPHEN

Lucifer. Gracias.

BLOOM

(disimuladamente) Será mejor que me entregue ese efectivo para que se lo cuide. ¿Por qué pagar más?

STEPHEN

(le entrega todas las monedas) Sed justo antes que generoso.

BLOOM

Lo seré pero ¿es atinado? (cuenta) Una, siete, once, y cinco. Seis. Once. No respondo de lo que haya podido perder.

STEPHEN

¿Por qué daban las once? Proparoxítono. El momento antes del siguiente dice Lessing. Zorro sediento. (ríe estrepitosamente) Enterrando a su abuela. Probablemente la mató.

BLOOM

Eso hace una libra y seis chelines con once. Una libra con siete, digamos.

STEPHEN

Me importa un bledo.

BLOOM

No, pero … .

STEPHEN

(se acerca a la mesa) Un cigarrillo, por favor. (Lynch le echa un cigarrillo desde el sofá a la mesa) Así que Georgina Johnson está muerta y casada. (Aparece un cigarrillo en la mesa. Stephen lo mira) Maravilla. Magia de salón. Casada. Ummm. (enciende una cerilla y pasa a encender el cigarrillo con melancolía enigmática)

LYNCH

(mirándole) Tendrías más posibilidades de encenderlo si pusieras la cerilla más cerca.

STEPHEN

(acerca la cerilla al ojo) Ojo de lince. Debo conseguir unas gafas. Las rompí ayer. Hace dieciséis años. Distancia. El ojo lo ve todo plano. (Aparta la cerilla. Ésta se apaga) El cerebro piensa. Cerca: lejos. Ineluctable modalidad de lo visible. (frunce el ceño misteriosamente) Ummm. Esfinge. La bestia que tiene dos espaldas a medianoche. Casada.

ZOE

Un viajante de comercio fue el que se casó con ella y se la llevó con él.

FLORRY

(asiente) Mr. Lambe Cordero de Londres.

STEPHEN

Cordero de Londres, tú que quitas los pecados del mundo.

LYNCH

(abrazando a Kitty en el sofá, salmodia hondamente) Dona nobis pacem.

(El cigarrillo se le resbala de entre los dedos a Stephen. Bloom lo recogey lo tira al emparrillado de la chimenea)

BLOOM

No fume. Debería comer. Maldito perro que me encontré. (a Zoe) ¿No tiene nada?

ZOE

¿Tiene hambre?

STEPHEN

(extiende la mano hacia ella sonriendo y salmodia con la melodía del juramento de sangre de El crepúsculo de los dioses)

Hangende Hunger,

Fragende Frau,

Macht uns alle kaputt.

ZOE

(trágicamente) ¡Hamlet, yo soy el berbiquí de tu padre! (le toma de la mano) Belleza de ojos azules te leeré la mano. (le señala a la frente) Donde no hay ingenio, no hay arrugas. (cuenta) Dos, tres, Marte, eso es valentía. (Stephen agita la cabeza) Sin coña.

LYNCH

La valentía del que ve los toros desde la barrera. El joven que no sabía temblar ni estremecerse. (a Zoe) ¿Quién te enseñó quiromancia?

ZOE

(se vuelve) Pregúntaselo a mis cojones que no tengo. (a Stephen) Te lo noto en la cara. La mirada, así. (frunce el ceño con la cabeza gacha)

LYNCH

(riéndose, le da un par de palmadas a Kitty por detrás) Así. Palmeta. (Un par de veces cruje sonoramente una palmeta, la caja de la pianola se abre degolpe, la cabecita calva redonda de caja de sorpresas del Padre Dolan salta como un resorte)

EL PADRE DOLAN

¿Algún chico necesita unos azotes? ¿Que has roto las gafas? Perezoso enredador. Te lo noto en la mirada.

(Apacible, benigno, rectoral, reprobador, la cabeza de Don Jobn Conmee se eleva de la caja de la pianola.)

DON JOHN CONMEE

¡Vamos, Padre Dolan! Vamos. ¡Estoy seguro de que Stephen es un chiquito muy bueno!

ZOE

(examinando la palma de Stephen) Mano de mujer.

STEPHEN

(murmura) Continúa. Miente. Estréchame. Acaríciame. Nunca jamás he sabido leer Su escritura excepto la criminal huella de Su pulgar en el abadejo.

ZOE

¿En qué día naciste?

STEPHEN

Jueves. Hoy.

ZOE

El que nace en jueves llegará lejos. (le traza Eaeas en la mano) La línea del destino. Amigos influyentes.

FLORRY

(señalando) Imaginación.

ZOE

Monte de Venus. Te encontrarás con un … . (le mira con atención las manos abruptamente) No te diré lo que no es bueno para ti. ¿O quieres saberlo?

BLOOM

(le separa los dedosy ofrece su palma) Más daño que bien. Ten. Léeme la mía.

BELLA

Enséñamela. (le vuelve la mano a Bloom) Me lo imaginaba. Nudillos nudosos para las mujeres.

ZOE

(mirando con atención la palma de Bloom) Parrilla de hierro. Viajes a ultramar y te casarás con dinero.

BLOOM

Descaminada.

ZOE

(apresuradamente) Bueno, ya veo. Meñique corto. Marido dominado. ¿Descaminada ahora?

(La Negra Liz, un enorme masto empollando en un círculo de tiza, se levanta, estira las alas y cloquea)

LA NEGRA LIZ

Cará. Cluc. Cluc. Cluc. (se retira furtivamente del huevo recién puesto y se va naneando)

BLOOM

(se señala la mano) Ese verdugón de aquí es un accidente. Caí y me corté hace veintidós años. Tenía dieciséis.

ZOE

Ya veo, dice el ciego. Cuéntanos una de indios.

STEPHEN

¿Ves? Se mueve hacia una gran meta. Yo tengo veintidós. Hace dieciséis años él tenía veintidós también. Hace dieciséis años yo veintidós me di un baquetazo. Hace veintidós años él dieciséis se cayó de su caballito de madera. (se sobresalta) Me he hecho daño en la mano en algún sitio. Debo ir al dentista. ¿Dinero?

(Zoe le susurra a Florry. Risitas. Bloom se suelta la mano y escribe ociosamente en la mesa del revés, lapizando lentas curvas.)

FLORRY

¿Qué?

(Un coche de alquiler, el número trescientos veinticuatro, con una yegua de firmegrupa, conducido por James Barton, Harmony Avenue, Donnybrook, pasa trotando. Boylan Botero y Lenehan van espatarrados balanceándose en los asientos laterales. El botones del Ormond va agazapado detrás sobre el eje. Tristemente por encima de las cortinillas Lydia Doucey Mina Kennedy miranfjamente.)

EL BOTONES

(traqueteando, les hace una cuchufleta con elpulgary dedos de gusano culebreantes) Pi pi ¿están picadas o qué?

(Bronce junto a oro susurran)

ZOE

(a Florry) Susurra. (ella vuelve a susurrar)

(En el portamaletas del coche Boylan Botero se apoya, el canotié náutico de lado, una flor roja en la boca. Lenehan con gorra náuticay zapatos blancos cumplidamente desprende un pelo largo del hombro de la americana de Boylan Botero)

LENEHAN

¡Ja! ¿Qué es lo que aquí contemplo? ¿Estuviste cepillándole las telarañas a unas cuantas meonas?

BOYLAN

(saciado, sonríe) Haciendo ñacañaca.

LENEHAN

Tarea de una noche.

BOYLAN

(levantando cuatro gruesos dedos romoungulados, guiña el ojo) ¡Kate Botero! Da la talla o le devolvemos el dinero. (le alarga un índice) Huele eso.

LENEHAN

(huelejubilosamente) ¡Ah! Langosta con mayonesa. ¡Ah!

ZOE Y FLORRY

(se ríen juntas) Ja ja ja ja.

BOYLAN

(salta con seguridad del coche y grita fuertemente para que todos oigan) ¡Hola, Bloom! ¿Se ha vestido ya Mrs. Bloom?

BLOOM

(con chaquetilla de palafrenero de velludillo color ciruelapasa y calzones a la rodilla, medias color de ante y peluca empolvada) Me temo que no, señor. Los últimos toques … ..

BOYLAN

(le echa una moneda de seis peniques) Tenga, para que se convide a una ginebra con soda. (cuelga con cuidado el sombrero de un gancho de la cabeza astada de Bloom) Enséñeme el camino. Tengo un asuntillo privado con su mujer ¿usted comprende?

BLOOM

Gracias, señor. Sí, señor. La señora Tweedy está tomando un baño, señor.

MARION

Debería sentirse altamente honrado. (sale haciendo plaf salpicándolo todo de agua) Raoul cariño, ven a secarme. Estoy en pelota. Sólo el sombrero nuevo y una esponja de mano.

BOYLAN

(una chispa alegre en la mirada) ¡Estupendo!

BELLA

¿Qué? ¿Qué pasa? (Zoe le susurra)

MARION

¡Déjalo que mire, ese cenizo! ¡Echacuervos! ¡Y que se flagele! Le escribiré a una poderosa prostituta o Bartolomona, la mujer barbuda, que le levante verdugones de una pulgada de gruesos y le haré traerme de vuelta un recibo firmado y sellado.

BOYLAN

(se abrocha) Toma, no puedo aguantarme por más tiempo. (se va a zancadas con piernas de caballería rígidas)

BELLA

(riéndose) Jo jo jo jo.

BOYLAN

(a Bloom, por encima del hombro) Puede aplicar el ojo a la cerradura y juguetear consigo mismo mientras yo la atravieso unas cuantas veces.

BLOOM

Gracias, señor. Lo haré, señor. ¿Puedo traer a dos amiguetes para que sean testigos del acto y saquen una fotografía? (le alarga un tarro de ungüento) ¿Vaselina, señor? ¿Azahar … ? ¿Agua templada… ?

KITTY

(desde el sofá) Cuenta, Florry. Cuenta. Qué …

(Florry le susurra. Susurrantes palabras de amor murmuran, chapotichapaleandofuertemente, paflavaza de amapólica)

MINA KENNEDY

(los ojos vueltos hacia arriba) ¡Ay, debe de ser como el aroma de geranios y deliciosos melocotones! ¡Ay, sencillamente la idolatra de arriba a abajo! ¡Pegados el uno al otro! ¡Cubiertos de besos!

LYDIA DOUCE

(la boca abriéndosele) Mmmm. ¡Ay, la lleva por toda la habitación haciéndoselo! Montando a carramanchas. Se les podría oír en París y Nueva York. Como bocados de fresas con nata.

KITTY

(riendo) Ji ji ji.

LA VOZ DE BOYLAN

(dulcemente, roncamente, desde la boca del estómago) ¡Ah! ¡Diosboterogracbracarscjasst!

LA VOZ DE MARION

(roncamente, dulcemente, elevándose hasta la garganta) ¡Oh! ¿Uüssuassbesoenunpuuesunpuujaac?

BLOOM

(los ojos salvajemente dilatados, se abrocha) ¡Enseña! ¡Tápate! ¡Enseña! ¡Tríncatela! ¡Más! ¡Dispara!

BELLA, ZOE, FLORRY, KITTY

¡Jo jo! ¡Ja Ja! ¡Ji ji!

LYNCH

(señala) Poned un espejo al mundo. (ríe) ¡Ju ju iu ju ju! (Stephen y Bloom miran fijamente al espejo. La cara de Wifiam Shakespeare, desbarbada, aparece en él, rígida con parálisis facial, coronada por el rftjo de la percha astada de reno para sombreros en el vestíbulo)

SHAKESPEARE

(en solemne ventriloquio) La risa ruidosa delata una mente vacía. (a Bloom) Pensasteis que tú fueras invisible. Reparad. (grazna con risa de negro capón) ¡Yagogogo! Cómo mi viejo estranguló a su Desdemonia. ¡Yagogogo!

BLOOM

(sonríe cobardemente a las tres putas) ¿Hay que reírse?

ZOE

Antes de que seas dos veces casado y una vez viudo.

BLOOM

Los lapsos se condonan. Incluso el gran Napoleón cuando le tomaron medida desnudo después de muerto…

(Mrs. Dignam, mujer viuda, nariz respingona y mejillas enrojecidas de hablar de muerte, de las lágrimas y del jerez leonado de casa Tunney, pasa veloz en su luto, la papalina torcida, coloreteándosey empolvándose las mejillas, labiosy nariz, como cisne hembra que lleva por delante a su camada de cisnecitos. Bajo las faldas aparecen los pantalones de diario y las botas con vueltas de su difunto marido, un ocho largo. Sujeta una póliza de seguros de Scottish Widows y un gran paraguas tipo marquesina bajo el cual su camada corre con ella, Patsy dando saltos sobre el pie calzado, el cuello desabrochado, una ristra de filetes de cerdo colgando, Freddy lloriqueando, Susy con boca de tonta llorona, Alice lidiando con el bebé. Los lleva para delante a mamporros, sus cintas ondeando en el aire.)

FREDDY

¡Ay, mama, que me vas arrastrando!

SUSY

¡Mamá, que rebosa el caldo!

SHAKESPEARE

(con rabia paralítica) Casocon según quienmatoal primaro. (La cara de Martín Cunningham, barbada, se traza sobre los rasgos de la cara desbarbada de Shakespeare. El paraguas tipo marquesina se balancea beodamente, los niños corren a un lado. Bajo el paraguas aparece Mrs. Cunningham con sombrero de viuda alegre y bata quimono. Se mueve furtivamente y va haciendo reverencias, girando a la japonesa)

MRS. CUNNINGHAM

(canta)

¡Y me llaman la perla de Asia!

MARTIN CUNNINGHAM

(la mira fijamente, impasible) ¡Tremenda! ¡La muy jodida rabisalsera!

STEPHEN

Et exaltabuntur cornua iustí. Reinas que yacen con toros de concurso. Recuerden a Pasifae por cuya lujuria mi tacagorabuelo hizo el primer confesionario. No olviden a la señora Grissel Steevens ni a los vástagos porcachones de la casa de Lamben. Y Noé estaba beodo de vino. Y su arca estaba abierta.

BELLA

Nada de eso aquí. Has venido al sitio equivocado.

LYNCH

Déjalo en paz. Acaba de volver de París.

ZOE

(corre hacia Stepheny se pega a el) ¡Venga, sigue! Danos un poco de parlevú.

(Stephen se encasqueta el sombrero y salta hacia la chimenea donde se queda de pie encogiéndose de hombros, manos como aletas extendidas, una sonrisa pintada en la cara.)

LYNCH

(aporreando el sofá) Rmm Rmm Rmm Rrrrrrmmmm.

STEPHEN

(farfulla con espasmos de marioneta) Miles de lugares de entretenimiento para gastar las noches con preciosas señoras que venden guantes y otras cosas quizás su corazón serveserías perfectas establecimientos de moda muy excéntricos donde montones cocottes elegantemente vestidas mucho parecido como princesas bailando cancán y andan por allí payasadas parisinas extra tontas para solteros extranjeros lo mismo si hablando un inglés malo cuánto listos son sobre cosas amores y sensaciones voluptuosas. Místers muy selectos pues es placer tener que visitar cielo e infierno espectáculo con velas mortuorias y ellos lagrimean plata que ocurre cada noche. Perfectamente asombroso horror la farsa de las cosas de la religión que se ve en el mundo universal. Todas mugueres chic que llegan llenas de recato luego se desvisten y chillan fuerte por ver hombre vampiro seducir a monja muy fresca joven con dessous troublants (chasca la lengua ruidosamente) Ho, là lá! Ce pif qu'il a!

LYNCH

Vive le vampire!

LAS PUTAS

¡Bravo! ¡Parlevú!

STEPHEN

(con la cabeza hacia atrás, ríe ruidosamente, aplaudiéndose a sí mismo haciendo muecas) Gran éxito de reír. Ángeles mucho prostitutas gustar y santos apóstoles grandes rufianes condenados. Demimondaines muy bien hermosas chispeando de diamantes muy simpáticas trajeadas. ¿O a ustedes vosotros mejor gusta lo que pertenece a ellos placer moderno bajeza de viejo hombres? (señala a su alrededor con gestos grotescos a los que Lynch y las putas replican) Estatua de mujer caucho reversible o machomironmacho a tamaño real de desnudeces de vírgenes muy lésbico el beso cinco diez veces. Entre, caballero, a ver en espejo todas posiciones trapecios toda esa máquina allí además también si desea acto tremendamente bestial chico del carnicero se corre en hígado cálido de ternero o omeleta en barriga piéce de Shakespeare.

BELLA

(palmoteándose la barriga se hunde hacia atrás en el sofí con un grito de risa) Una omeleta en la… . ¡Jo! ¡jo! ¡Jo! ijo! … omeleta en la … .

STEPHEN

(remilgadamente) Le amo, señor cariño. Habla usted lengua inglés para double entente cordiale. Oh sí, mon loup. ¿Cuánto mucho cuesta? Waterloo. Watercloset. (cesa repentinamente y levanta un índice)

BELLA

(riéndose) Omeleta … .

LAS PUTAS

(riéndose) ¡Encore! ¡Encore!

STEPHEN

Atiendan. He soñado con una sandía.

ZOE

Vete por ahí a amar a una extranjera.

LYNCH

Por todo el mundo en pos de una esposa.

FLORRY

Los sueños quieren decir lo contrario.

STEPHEN

(extiende el brazo) Fue aquí. Calle de rameras. En Serpentine Avenue Belcebú me la enseñó, una viuda rechoncha. ¿Dónde está la alfombra roja extendida?

BLOOM

(aproximándose a Stephen) Mire … .

STEPHEN

No, volé. Mis enemigos debajo de mí. Ahora y siempre. Por los siglos de los siglos. (grita) Pater! ¡Libre!

BLOOM

Digo, mire …

STEPHEN

Me doblegará mi espíritu ¿no? O merde alors! (exclama, las garras de buitre afiladas) Holà! ¡Huchohó!

(La voz de Simon Dedalus huchea en respuesta, algo soñolientapero alerta)

SIMON

Está bien. (desciende vacilante por el aire, haciendo círculos, lanzando exclamaciones de ánimo, con fuertes alas pesadas de alfaneque) ¡Eh, chico! ¿Vas a ganar? ¡Uuup! ¡Psst! A la cuadra con esos descastados. No han dado en el clavo en su vida. ¡La cabeza erguida! ¡Mantén el pabellón bien alto! Un águila gules volante en campo de argén exployada. ¡Rey de armas del Ulster! ¡Aleop! (hace la llamada del sabueso, dándole a la lengua) ¡Bullbull! ¡Bullibulli! ¡Ey, chico!

(Las frondas y espacios del papel de la pared enfilan rápidamente campo a través. Una zorra corpulenta, sacada de su cobijo, la cola en punta, tras haber enterrado a su abuela, corre veloz hacia el campo abierto, ojos–brillantes, rastreando el hoyo del tejón, bajo las hojas. La jauría de perros de caza le sigue, la nariz al suelo, husmeando la presa, sabuesiaulfando, bullibullendo por probar la sangre. Cazadoresy cazadoras de la Ward Union reavivados en ellos, arden en deseos de matar. Desde la Punta de las Seis Millas, Casallana, la Piedra de las Nueve Millas les sigue la gente de a pie con palos nudosos, horcas, fisgas para salmones, lazos, ganaderos de ovejas con zurriagos, tramperos de osos con tantane, toreadores con estoques, negros grises ondeando antorchas. Elgentío de jugadores de dados vocifera, jugadores de cubilete, tahúres, fulleros. Acechadoresyganchos, roncos corredores de apuestas con chisteras de brujo clamorean ensordecedoramente.)

EL GENTÍO

¡Programa de las carreras de caballos. ¡Programa de las carreras!

¡Diez a uno el resto!

¡Hagan sus apuestas aquí! ¡Hagan sus apuestas!

¡Diez a uno menos uno! ¡Diez a uno menos uno!

¡Prueben suerte en la ruleta de los caballitos!

¡Diez a uno menos uno!

¡Voy hasta las 500 libras, chicos! ¡Voy hasta las 500 libras!

¡Doy diez a uno!

¡Diez a uno menos uno!

(Un caballo del montón, sin jinete, cual aparición pasa como un rayo el poste de llegada, la melena lunaespumante, los globos de los ojos estrellas. Los demás le siguen, un puñado de cabalgaduras corcoveantes. Caballos esqueléticos, Cetro, Máximo Segundo, Zinfande~ Shotover del duque de Westminster Repulse, Ceylon del duque de Beaufort, prix de Paris. Enanos los cabalgan, con armaduras herrumbrosas, botando, botando en sus, en sus monturas. El último en un cernidillo de lluvia sobre un penco amariZclaro sin resuello, Gallo del Norte, elfavorito, gorra melada, chaqueta verde, mangas naran)as, Garrett Deasy encima, empuña las rienda, un palo de hockey listo. El penco de patas blancoempolainadas con esparavanes trota por el camino rocoso.)

LAS LOGIAS DE ORANGE

(burlonas) Bájese y empuje, hombre. ¡Última vuelta! ¡Llegará a casa por la noche!

GARRETT DEASY

(Bien erguido, la arañada cara emplastada con sellos de correo, blande el palo de hockey, los Ojos azules centelleando en el prisma de la lucerna mientras su cabalgadura pasa a galope de doma); Per vias rectas!

(Una brida de cubos le rodea cual leopardoy a su penco que se encabrita con un torrente de caldo de cordero con monedas danzarinas de zanahorias, cebada, cebollas, nabos, patatas.)

LAS LOGIAS VERDES

¡Día metido en agua, Sir John! ¡Día metido en agua, su señoría!

(El soldado Carr, el soldado Compton y Cissy Caffrey pasan bajo las ventanas, cantando disonantemente.)

STEPHEN

¡Escuchad! Nuestro amigo el centro del mundo.

ZOE

(levanta la mano) ¡Alto!

SOLDADO CARR, SOLDADO COMPTON Y CISSY CAFFREY

Siento una querencia

con sabor a Yorkshire …

ZOE

Ésa soy yo. (aplaude) ¡A bailar! ¡A bailar! (corre a la pianola) ¿Quién tiene dos peniques?

BLOOM

¿Quién va… ?

LYNCH

(dándole unas monedas) Toma.

STEPHEN

(crujiéndose los dedos impacientemente) ¡Aprisa! ¡Aprisa! ¿Dónde está mi lituo de augur? (corre al piano y toma la vara de fresno, zapateando con el pie en tripudio)

ZOE

(hace girar el manubrio) Aquí lo tenéis.

(Echa dos peniques en la ranura. Luces de oro, rosay violeta se encienden. El cilindro gira ronroneando un vals algo vacilante. El Profesor Goodwin, con peluca terminada en coleta atada con lazo, en traje de gala, vistiendo una capa amplia con cogotera manchada, doblado en dos por la increíble edad cruza inseguro la habitación, las manos aleteando. Se sienta minúsculo en la banqueta del pianoy levantay aporrea con palitroques de brazos sin manos el teclado, asintiendo con gracia de damisela, la coleta en movimiento)

ZOE

(gira sobre sí misma, zapateando con el tacón) A bailar. ¿Alguien que quiera? ¿Quién baila? Echad a un lado la mesa.

(La pianola con luces cambiantes toca a ritmo de vals el preludio de Mi chica es una chica de Yorkshire. Stephen tira la vara de fresno en la mesay coge a Zoe por la cintura. Florry y Bella empujan la mesa hacia la chimenea. Stephen, abrazando a Zoe con delicadeza exagerada, empieza a valsar por la habitación. Bloom está aparte. La manga de ella cayendo de sus gráciles brazos revela una flor de carne blanca de la vacuna. Entre las cortinas el Profesor Maginni mete una pierna sobre cuya punta del pie gira un sombrero de copa. De una hábil patada lo envía girando a su coronilla y airosoensombrerado entra patinando. Viste levita color pizarra con solapas de seda color clarete, gola de tul crema, un chaleco verde descotado, cuello duro con plastrón blanco, pantalones lavanda ceñidos, escarpines de charol y guantes canarios. En el ojal lleva una inmensa dalia. Hace rotar en direcciones opuestas un bastón jaspeado, luego lo embute en la sobaquera. Coloca una mano levemente en el esternón, hace una reverencia, y se acaricia la flory los botones.)

MAGINNI

Poesía del movimiento, el arte de la calistenia. No hay relación con la escuela de Madam Legget Byme ni con la de Levenston. Se conciertan bailes de máscaras. Apostura. El paso de Katty Lanner. Así. ¡Obsérvenme! Mis habilidades terpsicóreas. (avanza en minuet tres pasos sobre ágiles patas de abeja) Tout le monde en avant! Révérence! Tout le monde en place!

(El preludio cesa. El Profesor Goodwin, batiendo brazos imprecisos, se encoge, se hunde, la capa de color vivo cayendo sobre la banqueta. La melodía con ritmo más firme de vals suena. Stephen y Zoe dan vueltas a su aire. Las luces cambian, fulguran, se desvanecen oro rosadas violeta.)

LA PIANOLA

Dos mozos hablaban de sus chicas, chicas, chicas, las novias que atrás dejaron … …

(Desde un rincón las horas del amanecer salen corriendo, cabello dorado, con sandalias gráciles, de azul de niña, cinturitas de avispa, con manos inocentes. Bailan con viveza, haciendo rotar sus cuerdas de saltar. Las horas del mediodía las siguen de oro ambarino. Riendo, enlazadas, altas peinetas centelleantes, atrapan el sol en espejos burlones, levantando los brazos.)

MAGINNI

(hace plifplaf con manos de guantes mudos) Carré! Avant deux! ¡Respirad con regularidad! Balancé!

(Las horas del amanecery del mediodía valsan en sus sitios, dando vueltas, avanzando unas hacia otras, modelando sus curvas, haciéndose reverencias las unas a las otras. Los Maestrantes detrás de ellas arquean y suspenden los brazos, con manos que descienden, tocan, se elevan de los hombros)

LAS HORAS

Me puedes tocar el.

LOS MAESTRANTES

¿Te puedo tocar el?

LAS HORAS

¡Venga, pero suavemente!

LOS MAESTRANTES

¡Venga, y tan suavemente!

LA PIANOLA

Mi mocita vergonzosa tiene una cinturita.

(Zoe y Stephen dan vueltas vigorosamente con ritmo más libre. Las horas crepusculares avanzan desde largas sombras de los campos, diseminadas, rezagándose, ojilánguidas, las mejillas delicadas con alheña y tenue lozanía falsa. Van de gasa gris con oscuras mangas de murciélago que aletean en la brisa de los campos.)

MAGINNI

Avant huit! Traversé! Salut! Cours de mains! Croisé!

(Las horas de la noche, una a una, se escabullen sigilosamente hasta el último sitio. Las horas de la mañana, del mediodía y las crepusculares retroceden ante ellas. Llevan antifaces, con el cabello a dagas y pulseras de cascabeles apagados. Cansadas revereriencian bajo los velos.)

LAS PULSERAS

¡Dingdón! ¡Dingdón!

ZOE

(rotando, la mano en lafrente) ¡Oh!

MAGINNI

Les tiroirs! Chaîne de dames! La corbeille! Dos à dosa

(Arabesqueando cansadamente tejen un diseño en el sudo, tejiendo, dest jiendo, reverenciando, rotando, sencillamente arremolinándose.)

ZOE

¡Estoy mareada!

(Se suelta, cae abatida en una silla. Stephen coge a Floriy y da vueltas con ella.)

MAGINNI

Boulangère! Les ronds! Les ponts! Chevaux de bois! Escargots!

(Trenzándose, separándose, con manos alternantes las horas de la noche se enlazan unas a otras con brazos arqueantes en un mosaico de movimientos. Stephen y Florry dan vueltas desangeladamente.)

MAGINNI

Dansez avec vos dames! Changez de dames! Donnez le petit bouquet à votre dame! Remerciez!

LA PIANOLA

La mejor, la mejor de todas,

¡Rataplán!

KITTY

(se levanta de un salto) ¡Anda, estaban tocando eso en el tiovivo de la feria del Mirus!

(Corre hacia Stephen. Éste dada a Flony bruscamentey coge a Kitty. Un penetrante silbido áspero de avetoro que chilla suena estridente. Quejirrefunfubarbotante el pesado carrusel de Toft da vueltas a la habitación lentamente en círculos y círculos por la habitación)

LA PIANOLA

Mi chica es una chica de Yorkshire.

ZOE

Yorkshire de la cabeza a los pies. ¡Vamos todos!

(Coge a Florry y valsa.)

STEPHEN

Pas seul!

(Hace rodar a Kitty hasta los brazos de Lynch, echa mano de la vara de fresno en la mesa y sale a bailar. Todos ruedan giran vallan rotan Bloombella Kittylynch Floriyzoe mujeres yuyubosas. Stephen con sombrero vara de fresno hace la rana en el medio echa piernas por alto con pateo al cielo boca cerrada la mano apretada bajo muslo. Con un tañido tilín bummartilleante el azuzador matamoros resopla destellos azul verde amarillo de las vueltas del pesado tiovivo de Toft con jinetes y serpientes doradas colgadas, las vísceras brincando en fandango hollan ensucian pisan y caen de nuevo.)

LA PIANOLA

Aunque sea una moza de fábrica

y no lleve perlería.

(Estrechamenteasidos veloces más veloces con flamaírompideslumbre desfilando pasan dardodisparados apiñados. ¡Rataplán

TUTTI

¡Encore! ¡Bis! ¡Bravo! ¡Encore!

SIMON

¡Piensa en la gente de tu madre!

STEPHEN

Danza de la muerte.

(Tan otro talán tan de la campana del portero, caballo, penco, novillo, cochinillos, Conmee sobre asnodecristo, marinero de muleta y pierna coja en bote brazos cruzados tirando de cuerdas amarrando zapatean una saloma hasta el tuétano. ¡Rataplán! Sobre pencos cerdos caballos enjaezados puercos de Gadarene Capetón en ataúd tiburones de acero apedrean a Nelson mancoperico dos pícaras Frauenzimmer manchadas de ciruelas de un cochecito cayendo vociferando. Caray ése es un campeón. Par azulmecha de barriles rudo. vísperas Love en coche de alquiler aireándose Botero ciegos ciclistas bacalaodoblaos Dilly con bizcotela sin perlerzá. Luego en la última montaña rusa apiñados arribay abajo chocan contra colchona algo como un virnyy «reine» gusto por rosa tinapiñada de chocanshire. ¡Rataplán!

Las parejas se apartan. Stephen gira vertiginosamente. La habitación gira a su vez. Con los ojos cerrados se tambalea. Railes rojos vuelan hacia despacio. Estrellas todas alrededor de soles dan vueltas en círculo. Brillantes típulas danzan en las paredes. Separa en seco)

STEPHEN

¡So!

(La madre de Stephen, demacrada, se eleva yerta a través del suelo, degris lepra con una corona de azahar marchitoy un velo de novia rasgado, la cara carcomiday sin nariz, verde del moho de la tumba. Tiene poco pelo y desmaddado. Fea las cuencas de los ojos huecas garzoencirculadas en Stephen y abre la boca desdentada emitiendo una palabra silenciosa. Un coro de vírgenesy confesores canta sin voz)

EL CORO

Liliata rutilantium te confessorum … .

lubilantium te virginum … ..

(De pie en lo alto de una torre Buck Mulligan, con traje de mamarracho de colores entremezclados buriely amarilloygorra de payaso con campanilla, se queda mirándola boquiabierto, un humeante panecillo partido en dosy untado de mantequilla en la mano.)

BUCK MULLIGAN

Ha muerto bestialmente. ¡Qué pena! Mulligan conoce a la afligida madre. (levanta la mirada) ¡Malachi mercurial!

LA MADRE

(con la sonrisa sutil de la locura de la muerte) Una vez fui la bella May Goulding. Estoy muerta.

STEPHEN

(horrorizado) Lémur ¿quién eres? No. ¿Qué truco de camuñas es éste?

BUCK MULLIGAN

(agita la campanilla de la gorra) ¡Menuda farsa! Kinch chucho infeliz mató a la perra infeliz. Ha estirado la pata. (lágrimas de mantequillafundida caen de sus ojos sobre elpanecifo) ¡Nuestra inmensa dulce madre! Epi oinopa ponton.

LA MADRE

(se acerca, respirando sobre el suavemente su aliento a cenizas mojadas) Todos tienen que pasar por esto, Stephen. Más mujeres que hombres en el mundo. Tú también. El momento llegará.

STEPHEN

(asfixiándose de espanto, remordimiento y horror) Dicen que yo te maté, madre. Él ha mancillado tu memoria. El cáncer lo hizo, yo no. El destino.

LA MADRE

(un hilo de bilis verde chorreándole de la comisura de la boca) Cantaste esa canción para mí. El misterio del amor amargo.

STEPHEN

(ansiosamente) Dime la palabra, madre, si la conoces ahora. La palabra que todos conocen.

LA MADRE

¿Quién te salvó la noche que saltaste al tren en Dalkey con Paddy Lee? ¿Quién sintió lástima de ti cuando estabas triste entre extraños? La oración es todopoderosa. Oración por las ánimas benditas en el manual de las ursulinas e indulgencia de cuarenta días. Arrepiéntete, Stephen.

STEPHEN

¡El necrófago! ¡Hiena!

LA MADRE

Pido por ti en mi otro mundo. Que Dilly te haga aquel arroz hervido por las noches después de tu trabajo intelectual. Durante años y años te quise, ay, hijo mío, mi primogénito, cuando estabas en mi vientre.

ZOE

(abanicándose con el soplillo) ¡Me derrito!

FLORRY

(señala a Stephen) ¡Míralo! Está blanco.

BLOOM

(va a la ventana a abrirla más) Mareado.

LA MADRE

(con ojos abrasadores) ¡Arrepiéntete! ¡Ay, el fuego del infierno!

STEPHEN

(resoplando) ¡Su sublimado no corrosivo! ¡El devoracadáveres! Cabeza en carneviva y huesos ensangrentados.

LA MADRE

(la cara acercándose másy más, despidiendo aliento a cenizas) ¡Ten cuidado! (alza su ennegrecido brazo derecho marchito lentamente hacia el pecho de Stephen con el dedo extendido) ¡Cuídate de la mano de Dios!

(Un cangrejo verde con malignos ojos rojos clava profundo sus pinzas gesticulantes en el corazón de Stephen.)

STEPHEN

(estrangulado de rabia, sus rasgos contraídos grises y viejos) ¡Mierda!

BLOOM

(en la ventana) ¿Qué?

STEPHEN

Ah non, par example! ¡La imaginación intelectual! Conmigo todo o nada de nada. Non serviam!

FLORRY

Dadle un poco de agua fría. Esperad. (sale precipitadamente)

LA MADRE

(retuerce las manos lentamente, gimoteando desesperadamente) i Oh Sagrado Corazón de Jesús, ten misericordia de él! ¡Sálvale del infierno, oh Sagrado Corazón Divino!

STEPHEN

¡No! ¡No! ¡No! ¡Doblegad mi espíritu, todos vosotros, si sois capaces! ¡Os pondré a todos bajo mi yugo!

LA MADRE

(en la agonía de los estertores de muerte) ¡Tened misericordia de Stephen, Señor, hacedlo por mí! Indecible fue mi angustia al expirar con amor, pena y agonía en el Monte Calvario.

STEPHEN

Notbung!

(Levanta la vara de fresno en alto con ambas manos y hace añicos la lucerna. La lívida llama última del tiempo da un brinco y, en la oscuridad que siguió, devastación de todo despacio, cristal destrozado y desplome de mampostería.)

EL CHORRO DE GAS

¡Piufunn!

BLOOM

¡Tranquilo!

LYNCH

(avanza precipitadamentey coge a Stephen por la mano) ¡Vamos! ¡Ya está bien! ¡No te vuelvas loco!

BELLA

¡Policía!

(Stephen, &yándo la vara de fresno, la cabeza y brazos echados para detrás tiesos, golpea el suelo y sale huyendo de la habitación, por entre las putas de la puerta.)

BELLA

(chilla) ¡Cogedlo!

(Las dos putas corren hacia la puerta del vestíbulo. Lynch y Kitty y Zoe salen de estampida de la habitación. Hablan con gran excitación. Bloom los sigue, regresa)

LAS PUTAS

(apiñadas en la entrada, señalando) Por ahí abajo.

ZOE

(señalando) Ahí. Ahí pasa algo.

BELLA

¿Quién paga la lámpara? (coge a Bloom por los faldones de la americana) Vamos, tú estabas con él. La lámpara está rota.

BLOOM

(corre al vestíbulo, corre de vuelta) ¿Qué lámpara, mujer?

UNA PUTA

Se ha roto la americana.

BELLA

(sus ojos duros de rabiay codicia, señala) ¿Quién va a pagar esto? Diez chelines. Eres testigo.

BLOOM

(empuña la vara defresno de Stephen) ¿Yo? ¿Diez chelines? No le ha desvalijado ya bastante? ¿Es que él no … .?

BELLA

(en voz alta) Vamos, nada de fanfarronadas. Esto no es un burdel. Una casa de a diez chelines.

BLOOM

(La cabeza debajo de la lámpara, tira de la cadena. Gimoteando, el chorro de gas ilumina una pantalla púrpura malva hecha añicos. Alza la vara defresno) Sólo está roto el fanal. Esto es todo lo que ha… .

BELLA

(retrocede encogiday chilla) ¡Jesús! ¡No lo haga!

BLOOM

(desviando un golpe) Para mostrarle cómo le dio al papel. No hay daños ni por valor de seis peniques. ¡Diez chelines!

FLORRY

(con un vaso de agua, entra) ¿Dónde está?

BELLA

¿Quiere que llame a la policía?

BLOOM

Sí, sí, ya lo sé. Tienen un matón en el local. Pero si es un estudiante del Trnity. Parroquianos de su establecimiento. Caballeros que pagan el arrendamiento. (hace una señal masónica) ¿Sabe lo que quiero decir? Sobrino del rector. No querrá un escándalo.

BELLA

(con enfado) Trmity. Vienen por aquí a armar barullo después de las regatas y no pagan nada. ¿Es usted el que da las órdenes aquí o? ¿Dónde está? ¡Le voy a demandar! ¡Le voy a poner como chupa de dómine, claro que lo haré! (grita) ¡Zoe! ¡Zoe!

BLOOM

(con insistencia) ¿Y si fuera su propio hijo de Oxford? (advirtiéndole) Lo sé.

BELLA

(casi sin habla) Quién es. ¡Desconocido!

ZOE

(en la entrada) Aquí hay bronca.

BLOOM

¿Qué? ¿Dónde? (echa un chelín en la mesay echa a andar) Eso es por el fanal. ¿Dónde? Necesito aire fresco.

(Se da prisa en salir por el vestíbulo. Las putas señalan. Florry le sigue, derramando agua del vaso inclinado. En el umbral todas las putas apiñadas hablan con desparpajo, señalando a la derecha donde la niebla se ha disipado. Por la izquierda llega un coche de alquiler tintineando. Aminora hasta detenerse delante de la casa. Bloom en la puerta del vestíbulo ve a Kelleher Copetón que está a punto de apearse del coche con dos troneras silenciosos. Vuelve la cara. Bella desde el vestíbulo azuza a sus putas. Éstas tiran besos pitopitogorgoritopegajobabosos mmnmmn. Kelleher Copetón responde con una cadavérica sonrisa obscena. Los troneras silenciosos se vuelven apagar al calesero. Zoe y Kitty aún señalan a la derecha. Bloom, abriéndose paso por entre ellas veloz, se planta su capucha de califa y su poncho y aligera escaleras abajo con la cara de lado. El desconocido Haroun Al Raschid pasa sigilosamente por detrás de los troneras silenciosos y aprieta el paso por la verja con el paso raudo del leopardo que desparrama su rastro tras él, sobres rotos empapados en anís. La vara de fresno señala su zancada. Una jauría de dogos, guiada por el matamoros del Trinity que blande un látigo para perros con gorra de azuzadory un viejo par de pantalones grises, le sigue de lejos, olfateando el rastro, más cerca, aullando, resoplando, perdiendo el rastro, desbandándose, sacando la lengua, mordiéndole los talones, saltándole a la cola. Él anda, corre, zigzaguea, galopa, las antenas hacia atrás. Le acribillan con gravilla, troncos de coles, cajas de galletas, huevos, patatas, bacalao podrido, chanclichancletas de mujer. Tras el nuevamente encontrado la ladra galopa en zigzag en acalorada persecución de hacer lo que haga el primero: el 65C, el 66C, los guardias nocturnos, John Henry Menton, Wisdom Hey, VB Dillon, el Concejal Nannetti, Alexander Yaves, Larry 0 Rourke, Joe Cuffe, Mrs. 0 Dowd, Burke el Picha, el Innominado, Mrs. Riordan, el Paisano, Gariyowen, el Comosellame, el Cararrara, el Tipotamparecido, el Levistoantes, el Tiodelquiste, Chris Callinan, Sir Charles Cameron, Benjamin Dollard, Lenehan, Bartell d Arcy, Joe Hynes, Murray el rojo, el director Brayden, T. M. Healy, e1Juez Fitzgibbon, John Howard Parnell, el reverendo Salmón en Conserva, el profesor Joy, Mrs. Breen, Denis Breen, Theodore Purefoy, Mina Purefoy, la empleada de correos de Westland Row, C. P. M'Coy, el amigo de Lyons, Holohan Boto, el hombredelacalle, el otrohombredelacalle, las Botasdefútbol, el conductor chato, una rica señora protestante, Davy Byrne, Mrs. Ellen M'Gumness, Mrs. Joe Gallaher, George Lidwell, Jimmy Henry sobre callos, el superintendente Laracy, el Padre Cowley, Crofton el de la oficina del Recaudador general, Dan Dawson, el odontólogo Bloom con pinzas, Mrs. Bob Doran, Mrs. Kennefzck, Mrs. Wyse Nolan, John Wyse Nolan, una hermosamujercasadacontracuyoanchotraseroserrestregoeneltranviadeClonskea, el librero de Delicias del pecado, Miss Dubedatylotomoporamabilidat, Mesdames Gerald y Stanislaus Moran de Roebuck, el director administrativo de casa Drimmie, Wetherup, el coronel Hayes, Mastiansky, Citron, Penrose, Aaron Higatner, Moses Herzog Michael E. Geraghty, el Inspector Troy, Mrs. Galbraith, el agente de la esquina de una bocacalle de las que dan a Eccles Street, el viejo doctor Brady con estetoscopio, el hombre misterioso de la playa, un perdiguero, Mrs. Miriam Dandrade y todos sus amantes.)

LA LADRA

(enajetreoarrojadizorrevoltyo) ¡Ése es Bloom! ¡Detened a Bloom! ¡Detenedabloom! ¡Detenedalladrón! ¡Eh! ¡Eh! ¡Detenedlo en la esquina!

(En la esquina de Beaver Street debajo del andamio se detiene Bloom resoplando al borde del ruidoso rebujo de la pelea, sin saber ni jota del ich! ¡eh! de la bronca y camorra sobre el quequién de la rebujinafoklonesca)

STEPHEN

(con exageradosgestos, respirando profunday lentamente) Sois mis invitados. Los no invitados. En virtud del quinto de los Jorges y del séptimo de los Eduardos. La historia tiene la culpa. Fabulada por las madres de la memoria.

SOLDADO CARR

(a Cissy Caffrey) ¿Te estaba insultando ése?

STEPHEN

Le hablaba en vocativo femenino. Probablemente neutro. Nogenitivo.

VOCES

No, no fue así. Yo fe visto. La chica ahí. Ése estaba en la casa de Mis. Cohen. ¿Qué pasa? Soldado y paisano.

CISSY CAFFREY

Yo estaba en compañía de los soldados y ellos me dejaron para hacer, ya sabe, y ese joven me viene corriendo por detrás. Pero yo soy fiel al hombre que me invita aunque sólo sea una puta de a chelín.

VOCES

Ellasfielalhombre.

STEPHEN

(se percata de las cabezas de Lynchy Kity) Salve, Sísifo. (se señala a sí mismoy a los otros) Poético. Uropoético.

CISSY CAFFREY

Sí, para ir con él. Y yo con un soldado amigo.

SOLDADO COMPTON

Éste está pidiendo que le calienten las orejas, el marica. Endíñale una, Harry.

SOLDADO CARR

(a Cissy) ¿La ha estado insultando mientras que yo y él echábamos una meada?

LORD TENNYSON

(caballero poeta con chaqueta ligera de deporte de la bandera británica y pantalones de críquet de franela, sin sombrero, barbalaíre.) Lo suyo no es razonar el porqué.

SOLDADO COMPTON

Endíñale, Harry.

STEPHEN

(al soldado Compton) No conozco tu nombre pero tienes mucha razón. El Doctor Swift dice que un hombre con armadura vence a diez en camisa. Lo de la camisa es una sinécdoque. La parte por el todo.

CISSY CAFFREY

(a la muchedumbre) No, yo estaba con los soldados.

STEPHEN

(amigablemente) ¿Por qué no? El soldadito valiente. En mi opinión cualquier señora que por ejemplo … ..

SOLDADO CARR

(con lagorra torcida, avanza hacia Stephen) Digo ¿qué te parece, jefe, si te saltara las muelas de una hostia?

STEPHEN

(mira al cielo) ¿Que qué? Muy desagradable. Noble arte del autofingimiento. Personalmente, detesto la acción. (sacude la mano) La mano me duele algo. Enfin ce sont vos oignons. (a Cissy Caffrey) Algún tipo de camorra está teniendo lugar aquí. ¿Qué sucede en realidad?

DOLLY GRAY

(desde su balcón ondea el pañuelo, haciendo la señal de la heroína de jericó) Rajab. Hijo de Cook, adiós. Vuelve sano a casa con Dolly. Sueña con la chica que dejaste atrás y ella soñará contigo.

(Los soldados vuelven los ojos anegados)

BLOOM

(a codazos por entre la muchedumbre, le da un repelón de la manga a Stephen con fuerza) Vamos ya, profesor, el cochero espera.

STEPHEN

(se vuelve) ¿Eh? (se suelta) ¿Por qué no he de hablar con él o con cualquier otro ser humano que ande erguido sobre esta naranja achatada por los polos? (señala con el dedo) No tengo miedo a hablar de nada siempre que le vea los ojos. Manteniendo la perpendicular. (da un traspié hacia atrás)

BLOOM

(sosteniéndole) Mantenga la suya propia.

STEPHEN

(ríe sin sentido) Tengo el centro de gravedad desplazado. He olvidado el truco. Sentémonos en algún sitio y discutamos. La lucha por la vida es la ley de la existencia pero pero los compasivos pacifistas, en particular el zar y el rey de Inglaterra, han inventado el arbitraje. (se da en la frente) Pero es aquí dentro donde tengo que matar al sacerdote y al rey.

BIDDY EXPURGACIONES

¿Has oído lo que decía el profesor? Es un profesor de la universidad.

KATE COÑONA

Sí. Lo he oído.

BIDDY EXPURGACIONES

Se expresa con tan marcado refinamiento de fraseología.

KATE COÑONA

Desde luego que sí. Y al mismo tiempo con tan apropiada mordacidad.

SOLDADO CARR

(se libera de un tiróny avanza hacia delante) ¿Qué es eso que dices de mi rey?

(Eduardo Séptimo aparece en una arcada. Viste un jersey blanco sobre el que está cosida una imagen del Sagrado Corazón con las insignias de la. jarretera y el Cardo, del Toisón de Oro, del Elefante de Dinamarca, de la caballería de Skinner y de Probyn, de miembro más antiguo de Lmcoln's Inn y de la antigua y honorable compañía de artillerzá de Massachusetts. Mamulla unayuyuba roja. Lleva túnica degran maestre electo perfectoy sublime con trullay mandil de masón, etiquetados made in Germany. En la mano izquierda sostiene un cubo deyesero sobre el que va impreso Défense d'unner. Un bramido de bienvenida le saluda)

EDUARDO SÉPTIMO

(lenta, solemne pero confusamente) A la paz de Dios. Como identificación, cubo en la mano. Salud, chicos. (se vuelve a sus vasallos) Hemos venido aquí para ser testigos de una pelea limpia y sin trampa y cordialmente deseamos lo mejor a ambas partes y mucha suerte. Mahak matar a bak. (estrecha la mano al soldado Carr, al soldado Compton, a Stephen, Bloomy Lynch)

(Aplauso general. Eduardo Séptimo eleva el cubo graciosamente en reconocimiento)

SOLDADO CARR

(a Stephen) Dilo otra vez.

STEPHEN

(nervioso, amistosamente, controlándose) Entiendo tu punto de vista aunque yo no tengo rey por el momento. Ésta es la era de los específicos. Es dificil una discusión en estas circunstancias. Pero éste es el asunto. Tú mueres por tu país. Digamos. (le coloca el brazo en la manga al Soldado Carr) No es que yo te lo desee. Pero digo yo: Que mi país muera por mí. Hasta ahora ha sido así. Yo no quería que muriese. Maldita muerte. ¡Larga vida a la vida!

EDUARDO SÉPTIMO

(levita sobre montones de gente masacrada, con las vestiduras y el halo de Jesús Jacarero, una yuyuba blanca en la cara fosforescente)

Mis métodos son nuevos y causan sorpresa.

Echo polvo a los ojos para que el ciego vea.

STEPHEN

¡Reyes y unicomios! (retrocede un paso) Vente a algún sitio y vamos a … ¿Qué decía esa chica … ?

SOLDADO COMPTON

Eh, Harry, dale una patada en las pelotas. Métele una a ése.

BLOOM

(a los soldados, suavemente) No sabe lo que dice. Ha tomado un poco más de la cuenta. Absintio. Monstruo ojiverde. Le conozco. Es un caballero, un poeta. No pasa nada.

STEPHEN

(asiente, sonriendoy riendo) Caballero, patriota, erudito y juez de impostores.

SOLDADO CARR

Me importa un carajo quién sea.

SOLDADO CARR

Nos importa un carajo quién sea.

STEPHEN

Al parecer soy un fastidio para ellos. Trapo verde para un toro.

(Kevin Egan de París en camisa negra con machos y sombrero de agitador irlandés le hace señales a Stephen.)

KEVIN EGAN

¡Hola! Bonjour! La vieille ogresse con los dents jaunes.

(Patrice Egan aparece por detrás, la cara de conejo mordisqueando una hoja de membrillo.)

PATRICE

Socialiste!

DON EMILE PATRIZIO FRANZ RUPERT POPE HENNESSY

(con jazarán medieval, dos gansos salvajes volantes en el almete, con noble indignación señala con una mano enmallada acusadora a los dos soldados.) ¡Werf esos eykes a footboden, grandes grandes porcos de guarro–johnnys all cubiertos de salsa!

BLOOM

(a Stephen) Véngase a casa. Se va a buscar problemas.

STEPHEN

(tambaleándose) No lo voy a evitar. Ése insulta mi inteligencia.

BIDDY EXPURGACIONES

Una inmediatamente se percata que es de buena cuna.

LA VIRAGO

El verde está por encima del rojo, coge y dice él. Wolfe Tone.

LA ALCAHUETA

El rojo es tan bueno como el verde. Y mejor. ¡Arriba los soldados! ¡Arriba el Rey Eduardo!

UN BRAVUCÓN

(ríe) ¡Sí! Arriba las manos. Lo manda De Wet.

EL PAISANO

(con una enorme bufanda esmeralday cachiporra, declara)

Que el Dios de los cielos

envíe una paloma

con dientes afilados como cuchillas

para rajarles las gargantas

a los perros ingleses

que colgaron a nuestros líderes irlandeses.

EL ZAGAL REBELDE

(el nudo de la soga al cuello, se aguanta las vísceras que se le salen con ambas manos)

A ningún ser vivo guardo rencor,

pero más que al rey a mi país doy amor.

RUMBOLD, BARBERO DEMONIO

(acompañado de dos ayudantes negrienmascarados, avanza con un maletín que abre) Señoras y caballeros, el cachete adquirido por Mis. Pearcy para asesinar a Mogg. El cuchillo con el que Voisin descuartizó a la mujer de un compatriota y escondió los restos en una sábana en el sótano, habiendo sido cortada la garganta de la infortunada mujer de oreja a oreja. Frasco que contiene arsénico recuperado del cuerpo de Miss Barron que llevó a Seddon a la horca.

(Da una sacudida a la soga. Los ayudantes de un salto cogen las piernas de la victimay la arrastran hacia abajo, refunfuñando. La lengua del zagal rebelde sobresale terriblemente.)

EL ZAGAL REBELDE

Jorjidé jejá jor ji jajre.

(Entrega su espíritu. Una terrible erección del ahorcado envía salpicones de esperma espurreado a través de sus ropas de muerto hasta el adoquinado. Mrs. Bellingham, Mrs. Yelverton Bany y la Honorable Mrs. Mervyn Talboys se precipitan corriendo con sus pañuelos para empaparlo.)

RUMBOLD

Yo mismo estoy cerca de esto. (quita el nudo) Soga que colgó al tremendo rebelde. Diez chelines la vez. Según se solicitó a su Alteza Real. (hunde la cabeza en el vientre abierto del ahorcado y saca la cabeza de nuevo cuajada de intestinos humeantesy enroscados) Mi doloroso deber ha sido cumplido. ¡Dios salve al rey!

EDUARDO SÉPTIMO

(baila lentamente, solemnemente, repiqueteando el cubo, y canta con suave contento)

¡El día de la coronación, de la coronación, ay, lo pasaremos muy divertido, bebiendo güisqui, cerveza y vino!

SOLDADO CARR

Venga. ¿Qué estás diciendo de mi rey?

STEPHEN

(levanta las manos en alto) ¡Vaya, esto es demasiado monótono! Nada. Ése quiere mi dinero y mi vida, aunque el querer deba dominarlo, para algún embrutecido imperio suyo. Dinero no tengo. (se hurga en los bolsillos indecisamente) Se lo di a alguien.

SOLDADO CARR

¿Quién quiere tu asqueroso dinero?

STEPHEN

(intenta irse) ¿Me puede decir alguien dónde es menos probable que me encuentre con estos males necesarios? (:a se voit aussi ìá París. No es que yo … Pero ¡por San Patricio … ..!

(Las cabezas de las mujeres se unen. La vieja Abuelita Legañosa con sombrero de pandeazúcar aparece sentada en una seta quitasol, la flor–mortal de la plaga de la patata en el pecho.)

STEPHEN

¡Aahá! ¡Te conozco, yaya! ¡Hamlet, venganza! ¡La vieja cerda que devora su propia lechigada!

LA VIEJA ABUELITA LEGAÑOSA

(meciéndose adelantey atrás) La novia de Irlanda, la hija del rey de España, cariño mío. ¡Extraños en mi casa, que les parta un rayo! (modula fúnebremente con pena de parca) ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! ¡Seda del hato! (se lamenta) Te encontraste con la pobre vieja Irlanda y ¿cómo le va?

STEPHEN

¿Cómo me va a mí contigo? ¡Un triple de críquet! ¿Dónde está la tercera persona de la Santísima Trinidad? ¿Mi bienamado Soggarth Aroon? El reverendo Cuervo Carroña.

CISSY CAFFREY

(grito penetrante) ¡Sepárenlos que no se peguen!

UN BRAVUCÓN

Nuestros hombres se retiraron.

SOLDADO CARR

(echándose mano a la correa) Voy a retorcerle el cuello al cabrón que se atreva a decir una palabra en contra del cabronazo de mi rey.

BLOOM

(aterrado) No dijo nada. Ni una palabra. Un puro malentendido.

SOLDADO COMPTON

Vamos, Harry. Dale un sopapo en el ojo. Está a favor de los bóers.

STEPHEN

¿Dije yo algo? ¿Cuándo?

BLOOM

(a los casacasrojas) Luchamos por vosotros en Sudáfrica, tropas de infantería irlandesas. ¿No es eso historia? Fusileros del Real de Dublín. Honrados por nuestro monarca.

EL PEÓN

(pasa dando traspiés) ¡Ay, sí! ¡Ay Dios, sí! ¡Vamos, hagan la güerra una güerra de cucuervos! ¡Ay! ¡Bo!

(Alabarderos enyelmados y en armadura impulsan hacia delante un palenque de lanzas ensartadas con entrañas. El Comandante Tweedy, con mostachos a lo Turco el terrible, con gorra de piel de oso con penacho y de gala, con dragonas, orifreses y portapliegos, el pecho resplandeciente de medallas, se apresta al combate. Hace la señal del guerrero peregrino de los caballeros templarios.)

EL COMANDANTE TWEEDY

(retumba bruscamente) ¡Rorke's Drift! Preparados, guardias, y a ellos! Mahar shalal hashbaz.

EL PAISANO

Erin go bragb!

(El Comandante Tweedy y el Paisano se muestran el uno al otro las medalla., condecoraciones, trofeos de guerra, heridas. Ambos saludan con hostilidad feroz)

SOLDADO CARR

Me lo voy a cargar.

SOLDADO COMPTON

(echa a la muchedumbre hacia atrás) Juego limpio, vamos. Haz una puñetera camicería de este maricón.

(Una concentración de bandas entonan Garryowen y Dios salve al rey.)

CISSY CAFFREY

Van a pelear. ¡Por mí!

KATE COÑONA

El valiente y la bella.

BIDDY EXPURGACIONES

Se me antoja que aqueste caballero de color sable ha de justar con lo mejor.

KATE COÑONA

(sonrojándose profundamente) No, señora mía. ¡El jubón de gules y el alegre san Jorge para mí!

STEPHEN

De calle en calle el grito de la ramera tejerá el sudario de la vieja Irlanda.

SOLDADO CARR

(soltándose la correa, grita) Le voy a retorcer el cuello al cabronazo hijo de puta que diga una sola palabra contra el jodido cabronazo del rey.

BLOOM

(zarandea a Cissy Carey por los hombros) ¡Habla, tú! ¿Te has quedado muda? Tú eres el enlace entre naciones y generaciones. Habla, mujer, sagrada dadora de vida.

CISSY CAFFREY

(alarmada, coge al Soldado Carr de la manga) ¿Es que no estoy contigo? ¿No soy yo tu chica? Cissy es tu chica. (grita) ¡Policía!

STEPHEN

(extasiadamente, a Cissy Caffrey)

Blancas tus manos, roja tu boca y tu cuerpo es delicado.

VOCES

¡Policía!

VOCES DISTANTES

¡Dublín se quema! ¡Dublín se quema! ¡En llamas, en llamas!

(Brotan llamas de azufre. Densas nubes pasan rodando. Pesadas ametralladoras retumban. Pandemónium. Tropas se despliegan. Galope de cascos. Artdlerzá. Roncas órdenes. Las campanas tañen. Los apostantes gritan. Borrachos vociferan. Putas gritan desaforadas. Las sirenas de niebla ululan. Gritos de valor. Clamor de agonizantes. Picas entrechocan con corazas. Ladrones roban a los masacrados. Aves de presa, alzando el vuelo desde el mar, elevándose desde tierras pantanosas, lanzándose en picado desde los altos nidos, se ciernen en torno chillando, alcatraces, cormoranes, buitres, azores, becadas trepadoras, halcones peregrinos, esmerejones, urogallos negros, águilas marinas, gaviotas, albatros, barnaclas. El sol de medianoche se oscurece. La tierra tiembla. Los muertos de Dublín de Prospecty MountJerome con abrigos de piel de oveja blancos y mantos de vellón de cabra negros resucitan y se aparecen a muchos. Se abre una sima de un bostezo silencioso. Tom Rochford ganador, con calzonas y camiseta deportivas, llega a la cabeza de la carrera nacional de vallas bándicap y pega un salto al vacío. Le sigue un puñado de corredores y saltadores. En actitudes delirantes dan un salto desde el borde. Sus cuerpos se sumergen. Mozas de fábrica con perlerzá tiran rataplabombas de Yorkshire al rojo vivo. Damas de sociedad se levantan las faldas por encima de la cabeza para protegerse. Brujas hilarantes con camisoncillos cortos rojos montan por los aires en escobas. Lyster el cuáquero emplasta erosiones. Llueven dientes de dragón. Héroes armados brotan de los surcos. Se intercambian en amistad el santo Y seña de los caballeros de la cruz rojay se baten en duelos con sables de caballería: WoY Tone contra Henry Grattan, Smith O Brien contra Daniel O'Conned, Michael Davitt contra Isaac Butt, Justin M'Carthy contra Parneli, Arthur Griffith contra john Redmond, John O Leary contra Lear O Johnny, Lord Edward Fitzgerald contra Lord Gerald Fitzedwart4 EZ 0 Donoghue de los Glens contra los Glens del O Donoghue. Sobre un alto, el centro de la tierra, se eleva el altar de campaña de Santa Bárbara. Velas negras se elevan de los lados del evangelio y de la epístola. Desde las altas saeteras de la torre dos haces de luz caen sobre la piedra del altar de velo de humo. Sobre la piedra del altar Mrs. Mina Purefoy, diosa de la insensatez, yace, desnuda, engrillada, un cáliz descansando sobre su abultada barriga. El padre Malachi O Flynn con saya de encaje y casulla del revés, los dos pies izquierdos vueltos del revés hacia las puntas, celebra una misa de campaña. El Reverendo Mr. Hugh C. Haines Love Ldo. en Letras con una sotana sencillay birrete, la cabezay el cuello vueltos del revés, sostiene encima de la cabeza del celebrante un paraguas abierto.)

EL PADRE MALACHI O'FLYNN

Introibo ad altare diaboli.

EL REVERENDO MR. HAINES LOVE

Al diablo alegría de mi juventud.

EL PADRE MALACHI O'FLYNN

(toma del cáliz y eleva una hostia chorreando sangre) Corpus meum.

EL REVERENDO MR. HAINES LOVE

(alza bien alto por detrás la saya del celebrante, revelando sus velludas nalgas grises desnudas entre las que hay metida una zanahoria) Mi cuerpo.

LA VOZ DE TODOS LOS CONDENADOS

¡Anier Etnetopinmo Soid Roñes le seup, Ayulela!

(Desde las alturas la voz de Adonai clama)

ADONAI

¡Sooooooiüüd!

LA VOZ DE TODOS LOS BIENAVENTURADOS

¡Aleluya, pues el Señor Dios Omnipotente reina!

(Desde las alturas la voz de Adonai clama)

ADONAI

¡Diüoooooooos!

(En estridente disonancia campesmosy ciudadanos de lasfacciones de Orangey Verde cantan Dale una patada al Papa y Cada día, cada día, con flores a María.)

SOLDADO CARR

(espetando las palabras con ferocidad) ¡Me lo voy a cargar, que me muera yo ahora mismo si no! ¡Le voy a retorcer el gañote a ese cabrón puñetero hijodeputa.

(El perdiguero, olfateando en los alrededores de la muchedumbre, ladra ruidosamente)

BLOOM

(corre hacia Lynch) ¿No se lo puede llevar de aquí?

LYNCH

Ama la dialéctica, el lenguaje universal. ¡Kitty! (a Bloom) Lléveselo de aquí, hágalo usted. A mí no me escucha.

(Se lleva a Kitty a rastras.)

STEPHEN

(señala) Exit judas. Et laqueo se suspendí.

BLOOM

(corre hacia Stephen) Véngase conmigo ahora antes de que ocurra lo peor. Aquí está su bastón.

STEPHEN

Bastón, no. Razón. La fiesta de la razón pura.

LA VIEJA ABUELITA LEGAÑOSA

(alarga una daga hacia la mano de Stephen) Acaba con él, acusbla. A las 8:35 a.m. estará usted en el cielo e Irlanda será libre. (reza) ¡Oh buen Dios, llévatelo!

CISSY CAFFREY

(tirando del Soldado Carr) Vamos, estás ajumado. Me insultó pero le perdono. (legrita al oído) Le perdono por insultarme.

BLOOM

(por encima del hombro de Stephen) Sí, váyase. Ya ve que está incapaz.

SOLDADO CARR

(se suelta) Yo sí que le voy a insultar a él.

(Se precipita hacia Stephen, el puño extendido, y le pega en la cara. Stephen se tambalea, se derrumba, cae, aturdido. Queda en tierra, la cara vuelta hacia el cielo, el sombrero rodando hacia la pared. Bloom lo siguey lo coge)

EL COMANDANTE TWEEDY

(voz engrito) ¡Enfunden! ¡Alto el fuego! ¡Saluden!

EL PERDIGUERO

(ladrando furiosamente) Uden uden uden uden uden uden uden uden.

LA MUCHEDUMBRE

¡Deje que se levante! ¡No le pegue cuando está en el suelo! ¡Aire! ¿Quién? El soldado le pegó. Es un profesor. ¿Está lastima'o? ¡No lo maltrate! ¡Se ha desmayado!

UNA TARASCA

Y qué necesidad tenía el casacarroja de pegarle al caballero y estando como está cargado. ¡Que se vayan a luchar contra los bóers!

LA ALCAHUETA

¡Mira quién fue a hablar! ¿Es que no tiene derecho el soldado a estar con su chica? Él empujó primero.

(Se tiran de los pelos, se clavan las zarpas y se escupen.)

EL PERDIGUERO

(ladrando) Güero güero güero.

BLOOM

(apartándolas a empellones, a voz en grito) ¡Atrás, échense para detrás!

SOLDADO COMPTON

(dándole tirones a su camarada) Venga. Pierde el culo, Harry. ¡Aquí llegan los polizontes!

(Dos guardias con esclavinas–impermeables, amenazantes, de pie en el grupo)

GUARDIA PRIMERO

¿Qué pasa aquí?

SOLDADO COMPTON

Estábamos con esta señora. Y ése nos insultó. Y agredió a mi colega. (el perdiguero ladra) ¿De quién es ese jodido chucho?

CISSY CAFFREY

(expectante) ¡Está sangrando!

UN HOMBRE

(incorporándose del suelo) No. Ha perdido el sentido. Se recuperará sin problema.

BLOOM

(mira repentinamente alhombre) Déjenmelo a mí. Yo puedo fácilmente … ..

GUARDIA SEGUNDO

¿Quién es usted? ¿Le conoce?

SOLDADO CARR

(da un bandazo hacia elguardia) Insultó a mi amiga la señora.

BLOOM

(con enfado) Usted le pegó sin provocación. Yo soy testigo. Agente, tómele el número de su regimiento.

GUARDIA SEGUNDO

No necesito instrucciones suyas para el cumplimiento de mi deber.

SOLDADO COMPTON

(tirando de su camarada) Venga, perdamos el culo, Harry. O Bennett te meterá de cabeza en el calabozo.

SOLDADO CARR

(dando traspiés al ser apartado a tirones) Que se joda el viejo Bennett. Es un manconazo de mierda. Me importa un carajo.

GUARDIA PRIMERO

(saca su bloc denotas)¿ Cómo se llama?

BLOOM

(mirando con atención por encima de la muchedumbre) Ahí veo un coche. Si me echa una mano un momento, sargento … .

GUARDIA PRIMERO

Nombre y dirección.

(Kellkher Copetón, con cintino de luto en el sombrero, una coronafuneraria en la mano, aparece entre los curiosos)

BLOOM

(con rapidez) ¡Vaya, justo el hombre! (susurra) El hijo de Simon Dedalus. Con dos copas de más. A ver si consigue que los policías aparten a estos zánganos.

GUARDIA SEGUNDO

Buenas, Mr. Kelleher.

KELLEHER COPETÓN

(alguardia, con mirada cansada) Está bien. Le conozco. Ha ganado algo en las carreras. Copa de oro. Tirado. (se ríe) Veinte a uno. ¿Me sigue?

GUARDIA PRIMERO

(se vuelve hacia la muchedumbre) Venga ¿qué hacen todos ahí mirando boquiabiertos? Vamos, circulen.

(La muchedumbre se dispersa lentamente, mascullando, callejón abajo.)

KELLEHER COPETÓN

Déjelo en mis manos, sargento. No pasa nada. (se ríe, sacudiendo la cabeza) Nosotros éramos iguales a menudo, digo, o peores. ¿Qué? ¿Eh, qué?

GUARDIA PRIMERO

(ríe) Supongo que sí.

KELLEHER COPETÓN

(le toca con el codo alguardia segundo) Ande y bórrelo de la lista. (con una cantinela, meneando la cabeza) Con el agururú agururú agururú agururú. ¿Qué, eh, me sigue?

GUARDIA SEGUNDO

(con simpatía) Ah, seguro, nosotros lo éramos también.

KELLEHER COPETÓN

(guiñando el ojo) Los jóvenes son los jóvenes. Tengo un coche aquí al lado.

GUARDIA SEGUNDO

Muy bien, Mr. Kelleher. Buenas noches.

KELLEHER COPETÓN

Yo me ocupo de todo.

BLOOM

(le estrecha la mano a los guardias uno tras otro) Muchísimas gracias, caballeros. Gracias. (murmulla confidencialmente) No queremos escándalos, ya comprenden. El padre es un conocido ciudadano muy respetado. Corrérsela un poco, ya me entienden.

GUARDIA PRIMERO

Ah. Comprendo, señor.

GUARDIA SEGUNDO

Está bien, señor.

GUARDIA PRIMERO

Sólo en caso de lesiones corporales tendría que informar en la comisaría.

BLOOM

(asiente rápidamente) Naturalmente. Muy cierto. No es más que su obligación.

GUARDIA SEGUNDO

Es nuestra obligación.

KELLEHER COPETÓN

Buenas noches, chicos.

LOS GUARDIAS

(saludando juntos) Buenas, caballeros.

(Se van con pesado paso lento)

BLOOM

(resuella) Fue providencial que apareciera usted en escena. ¿Tiene un coche … ?

KELLEHER COPETÓN

(ríe, señalando con el pulgar por encima del hombro derecho al coche parado cerca del andamio) Dos representantes de comercio que convidaban a champán en casa Jammet. Como príncipes, se lo juro. Uno de ellos había perdido dos soberanos en las carreras. Ahogando su dolor. Y darse una vuelta por donde las chicas de alteme. Así que los monté en el coche de Behan y me los traje al barrio nocturno.

BLOOM

Yo iba precisamente para casa por Gardiner Street cuando dio la casualidad de que …

KELLEHER COPETÓN

(ríe) Claro que querían que yo me fuera con ellos de fulanas. No, por Dios, digo yo. No es para los perros viejos como yo y como usted. (ríe de nuevo y mira maliciosamente con ojo mortecino) Gracias a Dios que lo tenemos en la casa ¿qué, eh, me sigue? ¡Ja, ja, ja!

BLOOM

(intenta reír) ¡Ji, ji, ji! El hecho es que iba a visitar a un viejo amigo mío por esta parte de la ciudad, Virag, usted no le conoce (el pobre hombre, ha estado en cama toda la semana pasada) y hemos tomado una copa juntos y ya iba de recogida … …

(El caballo relincha.)

EL CABALLO

¡Jijijijijiji! ¡Jijicojida!

KELLEHER COPETÓN

Claro que fue Behan nuestro calesero ahí el que me dijo después de que dejáramos a los dos representantes en casa de Mrs. Cohen y yo le dije que parara y bajé a ver. (ríe) Conductores sobrios de coches fúnebres una especialidad. ¿Le llevamos en el coche a casa? ¿Por dónde se aloja? En algún sitio de Cabra ¿qué?

BLOOM

No, en Sandycove, creo, por lo que se dejó caer.

(Stephen, echado en tierra, respira hacia las estrellas. Kelleher Copetón, de reojo, le habla con voz cansina al caballo. Bloom, melancólico, proyecta su silueta en el suelo.)

KELLEHER COPETÓN

(se rasca la nuca) ¡Sandycove! (se inclina y llama a Stephen) ¡Eh! (llama de nuevo) ¡Eh! Está lleno de virutas en cualquier caso. Tenga cuidado no le hayan birlado algo.

BLOOM

No, no, no. Tengo su dinero y el sombrero aquí y el bastón.

KELLEHER COPETÓN

Ah, bueno, se le pasará. No hay huesos rotos. Bueno, me largo. (se ríe) Tengo una cita por la mañana. Enterrar a los muertos. ¡Que le vaya bien!

EL CABALLO

(relincha) Jijijijibien.

BLOOM

Buenas noches. Voy a esperar un poco y me lo llevo en unos …

(Kelleher Copetón regresa al charretey monta. Los arreos del caballo tintinean)

KELLEHER COPETÓN

(desde el coche, de pie) Buenas.

BLOOM

Buenas.

(El calesero da un tirón de las riendasy alza el látigo con ánimo. Coche y caballo retroceden lentamente, con dificultad, y se vuelven. Kelleher Copetón en el asiento lateral balancea la cabeza adelantey atrás en señal de regocijo por el aprieto de Bloom. El calesero se une a el en el mudo divertimiento pantomímico asintiendo desde el asiento más leyáno. Bloom sacude la cabeza en muda respuesta regoc~ada. Con el pulgar y la palma de la mano Kelleher Copetón le vuelve a asegurar que los dos polis dejarán que el sueño continúe pues qué otra cosa se puede hacer. Con un asentimiento lento Bloom le transmite su gratitud pues eso es exactamente lo que Stephen necesita. El coche tintinea agururú al volver la esquina del agururú callejón. Kelleber Copetón de nuevo le reasegurarú con la mano. Bloom con la mano asegurarú a Kelleher Copetón que está reaseguradogurarurururú. Los cascos tableteantesy los arreos tintineantes se hacen más débiles con su agurulú lulú lÚN. Bloom, sosteniendo en la mano el sombrero de Stephen, festoneado con virutas, y la vara de fresno, permanece de pie irresoluto. Luego se inclina hacia ely le sacude por el hombro.)

BLOOM

¡Eh! ¡Jo! (No hay respuesta. Se inclina de nuevo.) ¡Mr. Dedalus! (no hay respuesta) El nombre si lo llamas. Sonámbulo. (se inclina de nuevo y, vacilando, acerca la boca a la cara de la figura postrada) ¡Stephen! (No hay respuesta. Llama de nuevo.) ¡Stephen!

STEPHEN

(frunce el ceño) ¿Quién? Pantera negra. Vampiro. (suspira y se estira, luego murmura en voz confusa alargando las vocales)

¿Quién … conduce … Fergus ahora

y horada … sombra tejida de la espesura..?

(Se vuelve hacia el lado izquierdo, suspirando, doblándose totalmente.)

BLOOM

Poesía. Muy culto. Lástima. (se inclina de nuevo y le desabrocha a Stephen los botones del chaleco) Para respirar. (cepilla las virutas de madera de las ropas a Stephen con manosy dedos ligeros) Una libra con siete. No se ha lastimado a pesar de todo. (escucha) ¿Qué?

STEPHEN

(murmura)

… . sombras … la espesura

… blanco seno… mar ensombrecido.

(Estira los brazos, suspira de nuevo y se hace un ovillo. Bloom sosteniendo el sombreroy la vara defresno, permanece de pie. Un perro ladra en la distancia. Bloom aprietay afloja su apretadura de la vara defresno. Recorre con la mirada la carayfigura de Stephen)

BLOOM

(comulga con la noche) La cara me recuerda á su pobre madre. En la sombra de la espesura. El profundo blanco seno. Ferguson, creo que le cogí. Una chica. Cualquier chica. Lo mejor que podría pasarle. (murmura) … .. juro que siempre confirmaré, por siempre ocultaré, nunca revelaré, parte o partes, arte o artes … … (murmura) … .. en las ásperas arenas del mar … a una distancia de cable de remolque de la orilla … . donde la marea fluye … . y refluye … ..

(Silencioso, pensativo, alerta permanece en guardia, los dedos en los labios en actitud de maestre secreto. Junto a la oscura pared una figura aparece lentamente, un niño hechizador de once años, cambiado por otro, raptado, en traje de Eton con zapatos de cristal y un casquito de bronce, sosteniendo un libro en la mano. Lee de derecha a izquierda inaudiblemente, sonriendo, besando la página.)

BLOOM

(hondamente impresionado, llama inaudiblemente) i Rudy!

RUDY

(mira fijamente, sin ver, a los ojos de Bloom y sigue leyendo, besando, sonriendo. Tiene la cara delicada color malva. En el traje lleva botones de diamantesy rubíes. En la mano izquierda Ebre sostiene una fina varita de marfil con un lazo violeta. Un corderito blanco asoma por el bolsillo del chaleco)